Archivo mensual: mayo 2013

THE AMERICANS – TEMPORADA 1.

The Americans
FX | 2013
Productores ejecutivos: Joseph Weisberg, Graham Yost, Joel Fields, Justin Falvey.
Intérpretes: Keri Russell, Matthew Rhys, Holly Taylor, Keidrich Sellati, Noah Emmerich, Richard Thomas, Annet Mahendru, Susan Misner, Alison Wright, Margo Martindale, Maximiliano Hernández, Lev Gorn.
Valoración:

A mitad de camino entre el thriller de espionaje y el drama familiar, The Americans sigue la vida de una pareja en el Estados Unidos de los años ochenta, en plena Guerra Fría. Por fuera parecen un matrimonio normal con dos hijos pero en realidad son espías soviéticos dispuestos a todo para servir a su patria. Vemos también la labor de un agente del FBI encargado de investigar a los rusos, y que precisamente se traslada al barrio de nuestros protagonistas. El giro puede parecer rebuscado, pero se acepta sin problemas como base para exponer la dificultad de mantener una doble vida y sirve para maximizar la intriga y tensión de las misiones.

La perspectiva de tener protagonistas comunistas en una serie estadounidense no parecía prometer nada bueno, dada la fobia e ignorancia habitual del país, pero por suerte la serie es madura e inteligente, no se entretiene en señalar buenos y malos ni en tirar por clichés cansinos, sino que trabaja muy bien la idea de que todos somos víctimas de las circunstancias, de las ambiciones de los poderosos y de nuestras propias elecciones. El matrimonio falso de estos enemigos del país tiene tantos problemas como el del supuestamente pulcro agente del FBI, y la maldad en el terreno de juego aparece en ambos bandos.

La parte del drama funciona bastante bien. No vamos a ver algo complejo y profundo en plan A dos metros bajo tierra, pero los conflictos familiares se exponen y desarrollan con buen pulso y verosimilitud, y además el tema del espionaje pone un punto extra de locura en el asunto: los conflictos de lealtad y las dudas y temores ante las misiones asignadas minan las ya de por sí delicadas relaciones familiares. El reparto es en general de buen nivel, pero la pareja protagonista destaca de forma impresionante: los papelones de Kery Russell (Felicity) y el menos conocido Matthew Rhys (Cinco hermanos) son magníficos, de esos en que una sola mirada son capaces de describir toda una escena, y de hecho hay muchas que funcionan gracias a ello.

El thriller no es tan vistoso, pero resulta bastante entretenido. Es evidente que los guionistas no pretenden ser ambiciosos en el sentido de complejidad (no es como Rubicon) y espectacularidad (no piensan seguir la estela de Homeland), pero lo cierto es que sí podían haberse esmerado un poco para que la trama no resultara tan previsible. No se desarrolla lo que se dice mal, pero entre la poca emoción que despierta y la antelación con que se ve venir cada historia no se llega a conseguir una aventura de espionaje realmente llamativa. Lo bueno es que también destaca por ser realista: lo que cuenta es cómo afecta cada misión y problema a los protagonistas.

Aunque la temporada empieza bastante bien, el lado dramático pierde fuelle poco a poco a partir de su ecuador, pues entonces la dinámica de todos los personajes empieza a hacerse repetitiva, dando vueltas sobre líos personales y laborales que no avanzan mucho. Por el lado contrario, la trama de espías va ganando densidad y encaminándose hacia un desenlace prometedor… pero el final de temporada no termina funcionar, porque los guionistas patinan en algunos momentos. El giro hacia la acción facilona en el último capítulo no está bien logrado, pues deja de lado la seriedad y verosimilitud previas porque a los escritores les da por tirar de giros y recursos rebuscados que se sacan de la chistera. Para abortar una misión que sospechan puede estar vigilada por el FBI los protagonistas lo hacen sin disimulo alguno, precisamente para que quien esté mirando se dé cuenta de qué ocurre y poder meter así la escenita de acción molona. La trampa argumental es tan facilona que no cuela. Y a partir de ahí el desenlace se desinfla por completo: tiroteo y persecución innecesarios, una herida de bala imposible (ningún tiro pudo ir a esa parte del cuerpo) y ocultada de forma tramposa para tratar de sorprender al espectador… Es decir, en vez de esforzarse en las decaídas tramas personales y dar un cierre o punto y aparte de nivel a los protagonistas, nos cuelan un típico final de impostados altos vuelos y poco contenido real.

Estos resbalones evidencian que a los guionistas aún les falta encontrar el tono de la serie. Por la parte realista, a veces pecan de monótonos. Cuando pretenden buscar algo de espectacularidad, resulta todo muy tramposo. Así pues, la temporada no tiene un ritmo perfecto, aunque se oculta bastante bien tras unos personajes de gran calidad que consiguen que te intereses por ellos en todo momento. Además la puesta en escena es sólida, donde destaca una excelente banda sonora. No es una serie que rompa esquemas, ni en calidad ni en originalidad, pero sí lo suficientemente consistente como para resultar muy entretenida.

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HOUSE OF LIES – TEMPORADA 2.

House of Lies
Showtime | 2013
Productores ejecutivos: Matthew Carnahan, Don Cheadle, Stephen Hopkins.
Intérpretes: Don Cheadle, Kristen Bell, Ben Schwartz, Josh Lawson, Dawn Olivieri, Donis Leonard, Glynn Tuman, Nia Long, Bess Armstrong.
Valoración:

Describí la primera temporada de House of Lies como una comedia frenética de diálogos ágiles y chispeantes donde sin embargo no había dado tiempo a ahondar lo suficiente en los personajes secundarios. En este año ocurre más bien lo contrario: lo que hemos ganado en el dibujo de los protagonistas se ha perdido en el ritmo y vitalidad de las aventuras que viven.

Marty Kaan (un carismático Don Cheadle) sigue con su ritmo imparable de trabajo que choca con la relación con su familia. Los altibajos en la dinámica con su hijo siguen ahí, las peleas con la mujer también, y para colmo ahora aparece su hermano y añade más caos a la situación. Todo ello funciona bastante bien: el chaval sigue siendo un encanto, la mujer está bien loca, el padre intenta sembrar cordura pero el hermano la mina… Pero es en el trabajo donde su vida se vuelve más interesante: la nueva jefa parece empeñada en hundirle, los clientes que tiene este año son bastante peculiares, y hacia el final, asqueado de todo, se plantea montarse su propio negocio. Jeannie sigue resultando más atractiva por el papelón de Kristen Bell que por el personaje en sí, que no tiene una trayectoria especialmente llamativa: conflictos amorosos varios y problemas esperables en el trabajo después de haberse liado con el jefe. Su parte funciona, pero sin resultar espectacular. Ahora bien, la dinámica de Marty y Jeannie se va al traste cuando pretenden que nos creamos la relación amorosa en tensión que se han montado con ellos. Y no, no cuela. Los personajes no parecen compatibles, la edad es un escollo enorme, y las situaciones y diálogos endebles que sacan los guionistas no logran hacerlo verosímil. Si lo hubieran montado con Doug o Clyde hubiera sido mucho mejor, pero como el protagonista principal es Marty le ha tocado a él.

Doug y Clyde ya no se limitan a ser la pareja de secundarios cómicos cuyas apariciones siguen el mismo patrón en todo episodio (soltar el chiste guarro a través de la relación loca que se traen entre ellos). Al entrar en su psique vemos sus debilidades internas, sus miedos y limitaciones. Me resulta muy interesante lo bien que han expuesto la soledad y miedo al fracaso de Clyde sin ponerle una trama seriada encima, sino a través de detalles, gestos y la buena labor del actor Ben Schwartz. Doug (Josh Lawson) en cambio sí se nos abre por medio de una historia importante, la de la novia. Además este noviazgo provoca un cambio en los juegos constantes de los dos compañeros, llegando a un punto en el que tienen riñas muy interesantes.

Pero como decía, lo que ganamos en los protagonistas lo perdemos en el resto: falla un poco del tono demencial que se veía en la primera temporada, la alocada vorágine de diálogos, chistes, situaciones delirantes y los trabajos absurdos en que se metían han perdido chispa. De hecho, algunos episodios son un poco lentos e intrascendentes, incluido el poco llamativo final. Con todo, el año ha sido bastante sólido, ofreciendo una dramedia bastante más divertida que muchas supuestas comedias.

Ver también:
Temporada 1.

CÓMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE – TEMPORADA 8.

How I Met Your Mother
CBS | 2012
Productores ejecutivos: Carter Bays, Craig Thomas, Pamela Fryman,
Intérpretes: Josh Radnor, Jason Segel, Cobie Smulders, Neil Patrick Harris, Alyson Hannigan.
Valoración:

Cómo conocí a vuestra madre se ganó en sus primeros años, cuando era buena y apuntaba maneras, cuando muchos creímos ver venir una digna sucesora de Friends, una buena base de fieles seguidores que la han mantenido en antena incluso cuando criticamos su falta inspiración y calidad desde hace varios años (cumpliéndose eso de que pasar de cinco temporadas y mantener el tipo es muy difícil). Como ha ocurrido más de una vez, la cadena trata de exprimir el producto aun cuando es evidente que debería dársele un final digno antes de que decaiga tanto que manche la memoria que dejará en sus fans. Hace ya cuatro temporadas que esperamos que lancen de una vez el arco final, el encuentro y enamoramiento con la madre de los hijos de Ted, cuatro años diciendo que las tramas y personajes piden a gritos un cierre cuando aún hay algo de nivel en sus aventuras. Parecía que al renovar dos temporadas de golpe (hasta esta octava sesión) garantizaban que serían los últimos capítulos, que los planearían bien y le darían un desenlace a lo grande. Pero al poco de empezar resulta que la renuevan por otro año más. El resultado es que tenemos en suspenso las historias: todo parecía lanzarse hacia algo definitivo, pero todo ha llevado a nada porque había que guardárselo otro año más.

La temporada empieza con dos pajeras de las que nadie se acordará pocos capítulos después de que se separen: Robin con Nick (he tenido que buscar el nombre) y Ted de nuevo con Victoria. Nada interesante sale de ahí. La siguiente novia de Ted es una loca de cuidado, cuyos excesos al menos dan para historias graciosas con las que matar el tiempo, porque sabemos que el romance no llegará a nada. El acercamiento de Barney y Robin va a trompicones al principio, pero desde la petición de matrimonio en el ecuador de la sesión la pareja gana en química y en tramas con contenido: los temores, dudas, roces con los padres y demás fases del proceso se narran bastante bien. La parte de Marshall y Lily es la que mejor parada sale en constancia y solidez durante todo el año: a través del bebé y los problemas laborales sacan buenas historias cortas y alguna más seriada que mantienen a la pareja siempre en un buen nivel de interés; la parte del Capitán por ejemplo es divertidísima.

En cuanto a aventuras sueltas, aquí también hace tiempo que se perdió la inspiración. Entretenidas, sí, pero no lo suficiente como para hacer reír a carcajadas y dejar un grato recuerdo. Así pues, seguimos en la misma tónica de estas cuatro últimas temporadas: la mayoría de los episodios entra muy bien, pero no deja nada en ti; unos pocos se hacen sosos, rara vez aburridos; y por desgracia, es difícil recordar momentos puntuales de gran nivel, como sí había incluso en el sexto año, que para muchos remontó con respecto al quinto. Hay que decir también que la mitad emitida antes de navidad es inferior a la siguiente, donde el nivel medio es ligeramente más alto. De hecho la temporada iba camino de despedirse con un nivel aceptable, pero arrastra el efecto que decía más arriba: sin haber sido realmente un mal año, sólo decepcionante porque se espera más, el mediocre cierre de temporada mancha el recuerdo que deja.

Alerta de spoilers: No leas si no has visto el final de temporada.–

Sin tramas de nivel que poder exprimir en el desenlace, lo que han montado ha sido pura improvisación. Otra vez nos marean con Ted y Robin acercándose y teniendo dudas. Otra vez. A estas alturas ya no cuela: todos esperamos a la mujer de Ted y que Robin y Barney se casen de una vez, que la boda la llevan anunciando desde hace siglos. No puedes volver a dar un rodeo a estas alturas. Por el lado de Marshall y Lilly, la farsa es casi ridícula: que se van a Italia. Sí, claro, el grupo se va a separar. Entonces no habría serie. Pues nada, con un giro sorpresa todo vuelve al statu quo, como era esperable.

Para rematarlo, cuando llega el capítulo final y esperas ver la boda, donde además Ted conocerá a la mujer… pero no hay boda. El capítulo es uno más, y de los intrascendentes. Muchos espectadores de hecho han pensado que no era el último. Menudo timo. Los guionistas han decidido guardarse el enlace para la próxima temporada, seguramente pensando que en caso contrario no les hubiera quedado ningún evento trascendente alrededor del que montar la temporada.

Y para colmo tenemos el asunto de la madre. Resulta que cuando aceptas que no vas a ver cómo conoce a su mujer, en un requiebro absurdo, en un epílogo forzadísimo, te la cuelan, pero sólo para enseñártela en un plano, sin más relación con tramas y personajes. No es más que un burdo anuncio para que sigas viendo la serie: “no se vayan todavía, que el próximo año, ahora sí que sí, te lo prometo, te contamos lo de la madre”. Y lo más triste es que les ha funcionado. La imagen y el nombre de la actriz (la desconocida Cristin Milioti) han copado los blogs de series y televisión toda la semana, y en twitter ha sido tema popular en todo el mundo, sea porque la gente se sentía engañada o alegre de al menos atisbar algo. Se ha hablado más de esta tontería que del buen final de The Office.

Alerta de spoilers: Comento un detalle sobre la estructura narrativa de la siguiente temporada.–

Ahora bien, el año que viene empieza con un planteamiento que no me huele nada bien. Los creadores de la serie han anunciado que toda la temporada relatará únicamente el fin de semana de la boda de Robin y Barney, y de cómo conocen todos en ella a la futura mujer de Ted. Una estructura muy arriesgada que además elimina por completo la posibilidad de ver cómo se inicia la relación. Vamos, se aferran al título de la serie y no se atreven a narrar nada más. Pues muy mal, lo lógico sería ver cómo congenian y llegar hasta su boda y el primer embarazo, es lo mínimo si estás contando a tus hijos tu vida.

Ver también:
Temporada 7.
Temporada 6.
Temporada 5.

JUEGO DE TRONOS – 307 – EL OSO Y LA DONCELLA.


307 – The Bear and the Maiden Fair
Escritor: George R. R. Martin.
Director: Michelle MacLaren.
Valoración:

Sinopsis:
Arya huye de nuevo, para caer en las garras de otro enemigo. Dany pretende liberar una ciudad esclavista. Jaime vuelve a poner rumbo a casa, aunque decide llevar una nueva amiga. Theon es torturado sin cesar.

Resumen:
Jon e Ygritte, una vez cruzado el Muro, siguen hacia el Castillo Negro, cada vez más enamorados. Robb se dirige a Los Gemelos para que Edmure se case con una de las hijas de Lord Frey; Talisa le dice que está embarazada. Arya se enfada con la Hermandad y escapa, pero es atrapada por el Perro, que estaba al acecho. Osha relata por qué huyó de Más Allá del Muro, por los muertos que se levantan, y no quiere que Bran siga ese camino con Jojen.

Sansa y Tyrion, cada uno por su lado, intentan hacerse a la idea de casarse. Tywin mide fuerzas con Joffrey para mantenerlo sumiso. Dany llega a otra gran ciudad esclavista, Yunkai, y pone términos para la rendición y para la liberación de los esclavos. Jaime es escoltado hacia Desembarco del Rey, pero decide volver a por Brienne, pues teme por su destino en manos del despiadado Locke.

Theon sigue siendo torturado, tanto psicológica como físicamente: el chico misterioso, tras jugar al engaño otra vez, le corta el pene.

Mejores frases:
-Catelyn: Lord Frey se tomará este retraso como un desaire.
-Edmure: Se lo puede tomar como le plazca. Ha conseguido la boda que quería.
-Cately: Ha conseguido una boda. Lo que quería era un rey.

-Sansa: Soy tonta. Una niña tonta con sueños tontos, que nunca aprende.

-Sansa: Mi hijo… con él. Tendré que… Tendremos que…

-Joffrey: Pero no se me ha aconsejado sobre nada.
-Tywin: Estáis siendo aconsejado en este preciso momento.

-Jorah: No necesitamos Yunkai, khaleesi. Tomar esta ciudad no os acercará a Poniente o al Trono de Hierro.
-Dany: ¿Cuántos esclavos hay en Yunkai?
-Jorah: 200.000, si no más.
-Dany. Entonces tenemos 200.000 razones para tomar la ciudad.

-Barristan: Los yunkai’i son gente orgullosa. No se doblegarán.
-Dany: ¿Y qué le pasa a lo que no se doblega?

-Gendry: Nací en el Lecho de Pulgas.
-Melisandre: Tu sangre es noble.
-Gendry: ¿Estáis diciendo que mi padre era algún señor o…?
-Melisandre: Esa. Esa es la casa de tu padre.
-Gendry: Soy solo un bastardo.
-Melisandre: El bastardo de Robert, de la Casa Baratheon, el Primero de su Nombre, Rey de los Ándalos y de los Primeros Hombres.

-El Perro: Patalea todo lo que quieras, lobita. No te servirá de nada.

-Jaime: Estoy en deuda con vos.
-Brienne: Cuando Catelyn Stark os liberó, ambos le hicimos una promesa. Ahora os toca a vos. Disteis vuestra palabra. Mantenedla, y considerad saldada la deuda.
-Jaime: Llevaré a las muchachas Stark de vuelta con su madre. Lo juro.

-Torturador: ¿Deberíamos ver esta polla de la que todo el mundo habla? Todo el mundo sabe que te encantan las chicas. Apuesto a que siempre pensaste que sería recíproco. Tu famosa polla te debe de ser muy preciada. ¿Dirías que es tu parte más preciada?
-Theon: Por favor. No. ¡No! ¡Piedad, por favor! ¡Por favor, piedad! ¡Piedad!

-Jon: Si estás impresionada por un molino de viento, desfallecerías si vieras el Gran Torreón de Invernalia.
-Ygritte: ¿Qué es desfallecer?
-Jon: Desmayarse.
-Ygritte: ¿Qué es desmayarse?
-Jon: Cuando una chica ve sangre y se desploma.
-Ygritte: ¿Por qué se desplomaría una chica al ver sangre?

Comentario:
Otro capítulo notable, con una excelente exposición de caracteres, un ritmo muy bueno y pocos altibajos o elementos realmente criticables. Como en los últimos comentarios, expongo lo que me ha parecido de menos a más:

No entiendo la necesidad de reincidir tanto en las bodas futuras en vez de mostrarlas de una vez. Cuántos capítulos nos vamos a tirar viendo cómo hablan de la boda de Joffrey y Margaery y no parece llegar nunca. Y mientras, por el medio nos meten otras dos que también se hacen rogar. Vale, Sansa sufriendo y conversando con Margaery da una escena bastante simpática, pero ya hemos visto a Tyrion quejarse del asunto demasiadas veces. Como si no hubiera nada más que contar. Pero lo peor de este tema es Shae. De nuevo, no alcanzo a comprender nada de lo que hacen con este personaje. De repente quieren hacernos creer que hay una especie de relación de entendimiento o incluso amor entre la puta y Tyrion. ¿Perdonen? No hay química, no hay una trayectoria tangible y verosímil en la pareja. Todas sus escenas han sido iguales, sin progresión alguna, y ahora de golpe resulta que Shae se aferra la vida con Tyrion, sin quedar nada, pero nada claro, si lo hace por el estatus social, por amor o por cualquier otra cosa. De hecho la mitad de las veces parece que esta tipa no quiere estar en ninguna parte de las que está. Un desastre total de personaje, que por desgracia afecta a Tyrion, pues sigo preguntándome qué hace con ella: ¿tanto se ha encoñado (o encariñado, como digo no queda claro) que aguanta tanta tontería por echar un casquete?

Como me imaginaba, los guionistas se han pillado los dedos con las cifras de miembros del grupo de Tormund. Decía en el anterior episodio que enviar unos veinte salvajes (dieciséis conté escalando el Muro) para atacar un castillo es bastante ridículo, y más cuando en el camino seguramente se perderían vidas. En efecto, a la cima del Muro llegan cuatro, o si aceptamos que la puesta en escena falló, ocho (a la mitad se los ve caer en la avalancha). Como es ilógico seguir el avance con cuatro pelagatos, pues por arte de magia han colado más extras (cuento más de diez en el grupo ahora). Estoy seguro de que llegado el momento del ataque, serán mucho más. Una cagada incomprensible en una serie realizada con tanta profesionalidad.

La escena de Melisandre pasando por el Aguasnegras, sin disimulo, sin disfrazarse, es muy forzada. Ya costaba creer que encontrara a Gendry con tanta facilidad, pero volver a Rocadragón por el camino más largo y peligroso es absurdo. Cientos de habitantes de Desembarco del Rey deberían haber visto a la famosa dama roja, y estarían hablando de ello. No será así, porque la presencia en esa zona es una excusa barata para que el relato de la sangre noble de Gendry llegue justo cuando pasan bajo la Fortaleza Roja, realzando el simbolismo del momento en una trampa argumental de guionista cutre también impropia de esta serie; y ojo, no señalo a George R. R. Martin, pues la concepción de la escena lo mismo parte de Benioff y Weiss, quién sabe, que Martin es guionista a sueldo sin poder de decisión. Además, el diálogo empeora cuando hablan como si fueran colegas, cuando en realidad Gendry ha sido tomado por la fuerza.

Con Osha también me parece que se han metido en un brete innecesario. La dinámica con el grupo sigue sin funcionar. Osha ha pasado de mística a odiar el misticismo: recuerdo en temporadas anteriores sus conversaciones intrigantes con Bran sobre la magia del mundo Más Allá del Muro… y ahora resulta que odia todo eso. Personaje comodín, se llama. Y de nuevo, Bran tiene bastante tiempo en pantalla pero no sirve para nada. Ya sabemos que hay peligros cruzando el Muro, ya sabemos que Osha huyó de allí para vivir mejor, ya sabemos que Jojen y Bran quieren ir allí en busca de respuestas. Dejad de reincidir en ello y avanzar en esta o en otras tramas.

El resto de secciones oscilan entre lo bueno y lo magnífico, y si hay algún aspecto que citar como mejorable está basado en las expectavitas de un servidor, un lector exigente.

El viaje de Robb sigue falto de la intensidad e inquietud creciente de los libros, que durante cientos de páginas te agobia teniendo a Robb siempre al borde del precipicio; pero bueno, está bastante bien como transición hacia la boda: se señala la personalidad de Lord Frey y se realza el romance entre Robb y Talisa lo justo para allanar el terreno a lo que está por venir. Y Talisa ha ganado al dejar de ser la enfermera anarquista y convertirse en una dama: las apariciones que tiene ya no son paridas inverosímiles; eso sí, sigue siendo un misterio qué hacen los guionistas con ella: ¿por qué ha de ser extranjera, le guardarán un destino distinto al personaje que sustituye en los libros?

Jon e Ygritte por fin muestran química a raudales, dando escenas conmovedoras y divertidas que describen a la vez sus personalidades, su relación y la vida de los diferentes pueblos. Aquí me ha apenado ver Corona de la Reina convertido en un anodino molino, y me he tirado toda la escena esperando un casi cruce de personajes que finalmente no ha ocurrido… Veremos si en lo que queda de temporada ponen algo parecido a lo que hablo. La conversación con Orell ha sido interesante, una buena forma de dar más vida al resto del grupo.

La tortura de Theon está alcanzando cotas espectaculares, por longitud, por variedad de estrategias, por inquietante y con futuro incierto. El juego de las falsas esperanzas atacando sus conocidos instintos sexuales rebosa crueldad, y finaliza con el golpe más duro que puede sufrir un hombre de su tipo: la castración. La secuencia también destaca porque la HBO vuelve a coquetear con la barrera entre erotismo y pornografía, aunque en este caso la trama más o menos lo justifica.

Jaime y su relación con Brienne han ganado en presencia e intensidad respecto a los libros, sobre todo si lo comparamos con otras historias que parecen más importantes pero quedan más diluidas. La evolución de Jaime desde la amputación está muy bien expuesta, el personaje está lleno de matices y se ve claramente cómo se enfrenta a nuevas sensaciones e ideas. La conversación donde se despide de Brienne y afirma mantener su juramento sobre las niñas Stark es muy emotiva. El regreso para rescatar a Brienne resulta impresionante, sobre todo porque se han arriesgado a rodar la escena del oso, y ha quedado genial.

Otra vez, lo más intenso y emocionante me ha parecido el viaje Daenerys, tanto el interno como el externo. Su maduración también se hace evidente, algo que captura hábilmente la actriz Emilia Clarke, y su aventura sigue un rumbo muy bien planeado (como decía, más que la fallida historia en Qarth). Las intenciones con Yunkai, el diálogo con el enviado por los Grandes Amos, las condiciones y amenazas, los imponentes dragones (¡vaya calidad de efectos especiales!)… Cuánta épica desprende toda su sección esta temporada.

Termino con unos cuantos detalles y preguntas, así como algunos deslices de guion que sumar a los otros que he citado más arriba, y que como empiecen a acumularse van a acabar haciéndose notar demasiado. De nuevo se hace evidente que Kovarro ha desaparecido, y el resto del khalasar también. Se supone que Dany tenía seguidores fieles. ¿Dónde están? ¿Los ha abandonado, se han ido, los ha asentado en alguna parte segura? Robb y familia parten de Aguasdulces… ¡y todavía no nos han mostrado cómo es! Es decir, más de media temporada hemos estado en un sitio que no sabemos cómo es. Me pregunto si los no lectores no estarán confusos con la ubicación de Robb. Por cierto, ¿adónde va El Pez Negro, quién queda de castellano en Aguasnegras y hasta dónde van a meter este personaje en la trama de los Frey (quizá sustituya a otro misteriosamente desaparecido, Gran Jon Umber)?

VIKINGOS – TEMPORADA 1.

Vikings
History Channel | 2013
Productores ejecutivos: Michael Hirst, Alan Gasmer, Sheila Hockin, Sherry Marsh, Morgan O’Sullivan, John Weber.
Intérpretes: Travis Fimmel, Katheryn Winnick, Clive Standen, Jessalyn Gilsig, Gustaf Skarsgård, Nathan O’Toole, George Blagden, Ruby O’Leary, Gabriel Byrne.
Valoración:

History Channel sigue adentrándose en la producción de series propias con Vikings, donde se narran las andanzas de uno de los vikingos más conocidos, Ragnar Lothbrok (o Lodbrok), quien allá por el año 800 fue pionero a la hora de adentrarse en nuevas tierras para saquear y provocó profundos cambios en su propio país. Michael Hirst, autor de la espléndida e imprescindible Los Tudor, vuelve a escribir sus guiones después del fracaso que supuso dejar que otro lo hiciera en la floja Camelot.

El acercamiento histórico a una época de la que no hay descripciones del todo claras es bastante loable. Hirst no se limita a mostrar los puntos clave en la historia de Ragnar, también llena de detalles cotidianos la narración, dando un aire de realismo constante, y se agradece además que no suaviza ni embellece la dura vida de aquellos años para que resulte más cercana al espectador actual: toda la violencia de los vikingos se muestra sin censura, sea por sangre o por crudeza (en las incursiones masacran sin piedad), la actividad sexual no se oculta (tríos incluidos, aunque sin enseñar mucha carne) y el comportamiento de los personajes se acerca muy bien a lo que sería la realidad (supersticiosos, brutos, etc.). Destacan los choques culturales vividos por el monje secuestrado, quien se queda flipado ante los sacrificios y violencia de estas gentes, o el penúltimo capítulo, centrado todo él en temas religiosos y de sacrificios y que resulta un inciso a las tramas generales pero resulta fascinante.

Hirst aprovecha muy bien las incursiones para ofrecer aventura de gran espectacularidad. La odisea de Ragnar resulta muy atractiva desde todos los frentes que abarca: su obstinación y visión para sacar adelante sus planes, los problemas políticos (los miedos del jefe conservador), los preparativos del viaje (medios, tripulación), la difícil navegación y por su puesto las estrategias y batallas que saca adelante en los saqueos, cada uno de ellos distinto al anterior. Además, Ragnar es un personaje enorme, y en estos tramos destaca aún más: su paciencia y frialdad a la hora de enfrentar los problemas, el carisma arrollador que consigue fidelidad en sus compañeros a pesar de sus ideas visionarias y despierta temores en su adversarios. El casting ha estado acertadísimo, pues Travis Fimmel transmite tanto ese aura de líder como el resto de matices del personaje, pues muestra muy bien el cambio de los primeros episodios (osado, valiente) a los últimos (abrumado por conflictos importantes).

En el aspecto dramático la serie se centra en la familia y amigos cercanos de Lothbrok, y se cuida bastante bien el rol de cada uno. La esposa, Lagertha, es dura y leal como los tiempos mandan; muy bueno el casting también con Katheryn Winnick, sobre todo porque su físico (en especial su mirada de mujer peligrosa) es perfecto para el papel. El hijo presenta los conflictos habituales (quiere seguir a papá) y por ahora se utiliza muy bien, teniendo la presencia e historias justas y necesarias; la hija queda un plano más secundario, aunque al final gana algo más de presencia. La relación con el esclavo, Athelstan (George Bladgen), quien se convierte más bien en amigo de la familia, es muy interesante, y su cambio gradual de acojonado a fascinado se maneja muy bien. Compañeros de andanzas como Floki (Gustaf Skarsgård) hacen pensar en que es una lástima que no hayan dado más protagonismo a otros secundarios, pero realmente el único que sale mal parado el hermano de Ragnar, Rollo (Clive Standen), quien necesitaba más definición para resultar más llamativo, pero por desgracia en vez de ganar con los episodios va perdiendo, pues la creciente trama de conflicto con Ragnar no resulta creíble y su destino en el final de la temporada se expone fatal.

Presupuesto había bastante y la realización es buena, con correctos decorados y exteriores bien aprovechados: la fotografía de los grandes paisajes de Irlanda (rodar ahí es más barato que hacerlo Escandinavia) ofrece escenas de gran belleza, las batallas se planifican y ruedan muy bien, de hecho resultan impresionantes teniendo en cuenta que es una serie. Sólo se ve alguna limitación en las escenas de alta mar, donde la falta de medios no se consigue disimular del todo bien.

El gran escollo de Vikings en este primer año es la falta de rumbo, de una trama bien planteada y bien escrita antes de lanzarse a rodarla, algo que resalta al pensar que en nueve escasos capítulos se debería haber ido al grano con mayor dirección e intensidad. La mezcla de la vida en casa, los conflictos con el conde, los viajes a nuevas tierras y las nuevas intrigas creadas al final del año con el jarl (o duque) no se hilan del todo bien, funcionando unas mejores que otras y fallando en su conexión y fluidez, traduciéndose en bastantes altibajos de ritmo e interés de un capítulo a otro. La parte del conde de hecho falla estrepitosamente, siendo un gran lastre en los primeros episodios. El rol interpretado con algo de dejadez por Gabriel Byrne (no pone tanta pasión como en In Treatment, quizá porque el personaje no lo permite) resulta bastante mediocre. Es un cliché con patas, sus ambiciones y miedos obedecen a patrones demasiado vistos, con lo que resulta muy predecible y a veces le falta la fuerza e incluso verosimilitud suficiente como para que toda la historia de rivalidad con Ragnar resulte eficaz. Además, su esposa aburre y parece que la mantienen en la serie por obligación, pues evidentemente no saben qué hacer con ella, y la hija es completamente intrascendente a pesar tener un par de amagos donde parecía cobrar protagonismo. La citada intriga con el jarl iniciada en el último capítulo también guarda potencial pero no empieza nada bien, de hecho como desenlace de temporada deja bastante que desear.

Espero que limen esas notables asperezas en el próximo año, porque Vikings guarda gran potencial en la por ahora fallida trama política debido a la notable trayectoria de Ragnar y otras grandes figuras vikingas que podrían incluir. Habrá que ver también si el drama familiar sigue por buen camino después de los rebuscados giros del último episodio: la repentina epidemia y la muerte inesperada y forzada de algunos secundarios no parece un argumento muy bien meditado, contribuyendo a que el cierre de temporada resulte bastante decepcionante. En cuanto a la aventura y la recreación histórica, aquí no hay pega alguna: si te gusta el género Vikings es una apuesta estupenda. El tramo centrado en las incursiones es notable, con picos impresionantes, e incluso en secciones donde el conde es protagonista hay partes muy gratificantes, como el ataque a la casa de Ragnar y su épica huida.

JUEGO DE TRONOS – 306 – EL ASCENSO.

306 – The Climb
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Alik Shakarov.
Valoración:

Sinopsis:
El grupo de salvajes de Jon Nieve escala el Muro. Cersei también será forzada a casarse. Robb trata de rehacer su alianza con los Frey.

Resumen:
Sam con Elí y su bebé siguen el camino hacia el sur, hacia el Muro. Bran por su parte hace lo mismo desde el sur, con Rickon, Jonen, Meera, Hodor y Osha. Jon, con el grupo de Tormund, lo escala, no con pocas dificultades.

Melisandre halla a la Hermandad sin Estandartes y se lleva a Gendry. Theon sigue siendo torturado por un joven misterioso. Robb se reúne con los enviados de Lord Frey, para reanudar su alianza. Exigen Harrenhal y que Edmure se case con una de sus hijas.

Lord Bolton pretende que Jaime sigua su camino a Desembarco del Rey, para librarse del castigo que pudiera suponer haberlo tenido cautivo y que bajo su cuidado perdiera la mano. Tywin fuerza a Olenna Tyrell a aceptar sus términos: Cersei se casará con Loras.

Cuando Sansa sueña despierta con casarse con Loras, Tyrion decide hacerle saber los planen que tienen para casarla con el enano. Meñique, cabreado porque Ros le reveló sus planes a Varys, se la regala a Joffrey para que la torture y mate.

Mejores frases:
-Melisandre (a Arya): Veo oscuridad en tu interior. Y, en esa oscuridad, hay ojos mirándome fijamente… Ojos marrones, ojos azules, ojos verdes. Ojos que tú cerrarás para siempre. Nos volveremos a ver.

-Torturador: Eso sí, se te ha olvidado preguntarme algo. Se te ha olvidado preguntarme
si soy un mentiroso. Y me temo que lo soy. Todo lo que te he contado es mentira. Esto no te está pasando por ningún motivo. Bueno, quizá por uno: Porque me encanta.
-Theon: ¡Por favor, cortádmelo! ¡Cortádmelo! ¡Cortádmelo!
-Torturador: He ganado.

-Olenna: Quizá en Altojardín haya una elevada tolerancia hacia los comportamientos antinaturales. Tampoco diría eso. Es cierto que no ponemos el grito en el cielo por un poco de sodomía discreta, pero lo que es entre hermanos y hermanas… De donde vengo, esa mancha sí que sería muy difícil de quitar.

-Meñique: El caos no es un pozo. El caos es una escalera. Muchos que tratan de ascender por ella caen y nunca consiguen volver a intentarlo. La caída acaba con ellos. Y a algunos se les da la oportunidad de ascender pero se niegan. Se aferran al reino, o a los dioses, o al amor. Ilusiones. Solo la escalera es real. El ascenso es todo lo que hay.

Comentario:
Después del enorme placer que me supuso el episodio anterior volvemos a la tónica habitual de la serie, es decir, rozando la maestría pero no alcanzándola por nimiedades.

Sam está de vacaciones, de campamento, ligando y divirtiéndose con canciones. Debería estar muerto de miedo, agotado por la huida, inquieto por el porvenir de él y Elí, asustado por el futuro de la Guardia y el reino; la parte de Más Allá del Muro, con algunos de los mejores capítulos de la saga, se está quedando en nada. La conversación de los conejos entre Meera y Osha… ¿De verdad no podían haber empleado el tiempo en ahondar en Bran y sus sueños, en definir mejor los personajes de Jojen y Meera? Para una vez que le dedican algo de tiempo a Bran, y no sirve para nada. La escena es larga y aburrida, por momentos incluso molesta por repetitiva y hueca. Ros muere de golpe: un personaje principal cuya muerte no se muestra es algo imperdonable. Después de marear la perdiz cosa mala con este personaje totalmente fallido se lo quitan de en medio de una forma tan burda. Resulta que Mance Rayder, tan listo como es, envía dieciséis salvajes para atacar el castillo principal de la Guardia de la Noche (sin saber siquiera cuáles son sus defensas), aun sabiendo que al escalar el Muro caerán unos cuantos (de hecho, sólo quedan cuatro).

Tenemos más duelo exagerado e innecesario entre Meñique y Varys, con Meñique descaradamente diciendo que quiere el trono. Una cosa es mostrar al espectador cuáles son sus motivaciones, otra ponerlo admitiendo su postura y ambiciones en la vida ante su supuesto enemigo. Pero bueno, el diálogo es ciertamente intenso, y además enlaza bien con otros personajes: la escena de Sansa llorando y la llegada a la cima del Muro.

El alto valyrio suena muy creíble, y Melisandre es un rol muy intrigante y atractivo, en gran parte gracias a la buena labor de la actriz Carice van Houten, quien consigue una inflexión de la voz cándida y espeluznante a la vez. Su búsqueda de sangre real, es decir, el bastardo Gendry, es un cambio importante respecto a los libros. En la novela tienen a Edric, un bastardo de Bastión de Tormentas, el castillo de los Baratheon, pero aquí han preferido no meter un personaje más y darle vida al que tienen. La idea es entendible y lógica, y más cuando el actor Joe Dempsie se ha mostrado muy competente. El problema es que queda un poco forzado el asunto: no se explica ni cómo Melisandre conoce su existencia, ni su ubicación, ni cómo llega a él con tanta facilidad. Vale, podemos pensar en que se guía por sus poderes y las visiones del fuego, pero podrían explicarlo mejor para que no quede tan rebuscado. Por otro lado, muchos espectadores lectores se han quejado de que no queda nada bien que la Hermandad, tan honorable y defensora de los desfavorecidos como se presenta, venda a un joven que además se estaba convirtiendo en uno de los suyos. No lo veo un problema grave; en el libro desde luego no encajaría, pero en la serie los han descrito con un poco de más ambigüedad moral y sobre todo con mayor sumisión a la fe, y Melisandre y el dios rojo mandan, y el chico va a una causa mayor, sea cual sea su destino.

La aparición de Robb es meramente de transición, pero se le da el tiempo suficiente para que no quede olvidada. La escalada del Muro está bien resuelta, teniendo en cuenta su dificultad. Los efectos especiales son buenos, no perfectos pero dan el pego correctamente. También se traslada bien la complicada tarea que realizan los personajes y las conexiones y roces que hay entre ellos. El plano final es bonito, aunque le imprimen una trascendencia e importancia ciertamente impostada. Que ahora toca descender…

Theon y su torturador dan la mejor escena de su historia hasta el momento, con el misterioso tipo realizando su extraño juego mediante una tortura mental y física inquietante, perturbadora. Es estupenda la escena de Tywin y Olenna, otro gran momento de las intrigas políticas, con dos pesos pesados midiéndose y retándose. Eso sí, los guionistas eliminan el resto de la actual generación Tyrell, es decir, Loras es hijo único, no existen Garlan ni Willas; no me parece mal, pues facilita las cosas, pero como siempre, espero que no genere incongruencias futuras. Resulta muy divertida la parte de Sansa y Loras: ella en las nubes, él aburrido e intentando disimularlo. Muy triste es el cambio cuando la visita Tyrion, aunque a mí me hubiera gustado ver la escena y no narrarlo con elipsis. Es muy interesante el silencio de Cersei ante la pregunta de Tyrion de si fue ella o Joffrey quien atentó contra su vida en la batalla, donde el enano escoge la respuesta menos dolorosa y al espectador le queda la duda de quién fue el verdadero culpable.

PD: Indistintamente de lo que hagan en la traducción española oficial, que cada vez me importa menos (y más cuando al parecer han cambiado las voces de algunos actores en esta temporada), he traducido The Climb como El ascenso en vez de como La escalada, porque con el diálogo final de Meñique se hace un juego de palabras entre escalar obstáculos y ascender en la posición social.

JUEGO DE TRONOS – 305 – BESADO POR EL FUEGO.


305 – Kissed by Fire
Escritores: Bryan Corgman.
Director: Alex Graves.
Valoración:

Sinopsis:
Robb enfrenta la traición de uno de sus capitanes. Jon encuentra el amor. Tyrion es forzado a casarse. El destino de Sansa queda sellado.

Resumen:
El juicio por combate da como ganador a Sandor Clegane, el Perro, tras matar a Beric Dondarrion, con el consecuente malestar de Arya ante la situación. Sin embargo, para sorpresa de la chiquilla, Beric se levanta de entre los muertos. Según su sacerdote Thoros de Myr, es el poder del Dios Rojo.

Brienne y Jaime llegan a Harrenhal, donde Lord Bolton los recibe con mejor trato que la tropa que los detuvo. En un momento de intimidad, Jaime le cuenta a Brienne cómo se ganó el apodo de Matarreyes: mató al loco de Aerys porque no le quedaba otra, pues quería incendiar toda Desembarco del rey y además le exigía la cabeza de su padre, Tywin.

Jon e Ygritte, con el grupo de Tormund, siguen su camino hacia el Muro. El joven muchacho cae finalmente rendido ante Ygritte, y hacen el amor apasionadamente. Tyrion consigue que los Tyrell paguen la mitad de la boda de Joffrey y Margaery. Pero hablando de bodas, se lleva una triste sorpresa: Meñique ha descubierto el plan de los Tyrell sobre casar a Sansa con Loras, y Tywin reacciona obligando a Tyrion a desposarla antes que ellos. Además, Cersei deberá casarse a su vez con Loras.

Robb pierde a las tropas de los Karstark cuando este, dejándose llevar por la ira de haber perdido a sus hijos en la batalla, asesina a los dos jóvenes escuderos Lannister tomados como rehenes en Aguasdulces. Robb se ve obligado a cortarle la cabeza por traición, y sus soldados por extensión le abandonan.

Stannis visita a su mujer e hija, dos damas afligidas y medio abandonadas en sus habitaciones. La chiquilla, que aprecia a Davos, va a verlo a la mazmorra. Daenerys sigue ganándose la fidelidad del ejército de Inmaculados.

Mejores frases:
-Porque la noche es oscura y alberga cosas aterradoras.

– Ygritte: Eso que has hecho con la boca… ¿Es lo mismo que los señores del sur les hacen a sus señoras?
-Jon: No lo sé. Solo quería besarte, y ya está.

-Jaime: Lord Bolton. ¿Alguna noticia de la capital?
-Bolton: ¿No os habéis enterado? Stannis Baratheon asedió Desembarco del Rey. Navegó hasta la bahía Aguasnegras. Atacó las puertas con miles de hombres. Y vuestra hermana… ¿Cómo os lo diría? Vuestra hermana… está sana y salva. Las fuerzas de vuestro padre prevalecieron.

-Karstark: Sí. Dejadme a merced del rey. Quiere regañarme antes de dejarme libre. Así es como lidia con la traición.

-Soldado: ¡Piedad, señor! No he matado a nadie. Sólo vigilaba si venían los guardias.
-Robb: Este sólo miraba. Colgadlo el último, para que pueda ver a los demás morir.

-Robb: No puedo combatir por la justicia si no impongo justicia para los asesinos en mis filas.

-Arya: Pensé que os había matado.
-Beric: Lo hizo.
-Arya: Pero ¿cómo…?
-Beric: Thoros… ¿cuántas veces me has traído de vuelta?
-Thoros: Es el Señor de la Luz quien os trae de vuelta. Yo sólo soy el borracho con suerte que reza la letanía.

-Jaime: Esa es. Esa es la mirada. La he visto durante diecisiete años en una cara tras otra. Todos me despreciáis. Matarreyes. Rompedor de juramentos. Un hombre sin honor.

-Brienne: ¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡El Matarreyes!
-Jaime: Jaime. Me llamo Jaime.

-Dany: A partir de este día, escogeréis vuestros propios nombres. Y les diréis a vuestros soldados subordinados que hagan lo mismo. Despojaos de vuestro nombre de esclavo. Elegid el nombre que vuestros padres os dieron, o cualquier otro. Un nombre que os haga sentir ogullosos.
-Gusano Gris: Gusano Gris me hace sentir orgulloso. Es un nombre que trae buena suerte. El nombre con el que uno nació estaba maldito. Era el nombre que uno tenía cuando fue tomado como esclavo. Pero Gusano Gris era el que uno tenía cuando Daenerys de la Tormenta lo liberó.

-Tywin Tenemos que actuar primero y acabar con esta unión mientras se está gestando.
-Tyrion: ¿Y cómo lo haremos?
-Tywin: Encontrando otro marido para Sansa Stark.
-Tyrion: Maravilloso.
-Cersei: Sí que lo es…
-Tyrion: No puedes estar hablando en serio.
(…)
-Tywin: Tyrion hará lo que le corresponde. Como tú.
-Cersei: ¿A qué te refieres?
-Tywin: Te casarás con Ser Loras.

Comentario:
Magnífico episodio que sirve de muestra de lo alto que podría llegar la serie si mantuviera este nivel, si no tuviera las irregularidades que he ido mencionado en otras ocasiones. De hecho viene justo después de un capítulo que representa precisamente esos problemas, Y ahora su guardia termina (304), donde decía que entre invenciones innecesarias, escenas alargadas sin llegar a nada y rodeos interminables con la descripción de algunos personajes se perdía el potencial enorme que posee la serie, ese que se podía ver en la remontada de sus excelentes escenas finales. El presente Besado por el fuego es todo él una muestra de esa excelencia, es una narración perfecta, un episodio muy equilibrado y completo a pesar de no contar con eventos de gran espectacularidad. La trama fluye con ritmo y fuerza, cada escena es concisa e impactante y define a los protagonistas sin rodeos ni enredos confusos, captando la esencia de las novelas incluso cuando cuenta con variaciones, pues estas se ven como opciones válidas (quizá incluso necesarias) a la hora de adaptar.

Por ejemplo, Brienne y Jaime tienen una aparición muy larga pero profunda y hermosa, cuando en el episodio anterior su sección no causaba mucha impresión. El relato sobre Aerys describe muy bien simultáneamente aspectos del personaje de Jaime y la historia pasada de Poniente, con la caída de los Targaryen, mientras sirve también para avanzar en la relación con Brienne, y todo ello narrado con un tempo muy templado y además emotivo. Pero la diferencia cualitativa se ve sobre todo en la intriga sobre matrimonios. El pequeño desastre montado en el anterior episodio con Varys era desarrollado con una incomprensible longitud y falta de rumbo, pero aquí todo se expone con una habilidad digna de aplauso. Los juegos de espionaje, las triquiñuelas políticas, la posición de cada rol y sus ambiciones… La cadena de acontecimientos está perfectamente definida y mostrada con un ritmo de impresión y gran capacidad para mantener al espectador completamente absorbido. Meñique sirviendo a Tywin y Cersei, la jugada a través de Loras ante las narices de Olenna y Margaery, el uso de Sansa como objeto de estrategia, el plan de Meñique con ella echado a perder por el autoengaño de la joven con su nueva fantasía (Loras, Altojardín), el barco zarpando… y el colofón final con los nuevos planes de bodas orquestados por Tywin.

El resto de secciones del capítulo está al mismo nivel: nada sobra, todo lo que hay tiene un sentido claro y un desarrollo perfectamente medido que expone tramas y describe personajes sin el más mínimo desliz. En la narrativa destacan además algunas hábiles transiciones, como el paso de una escena a otra a través del fuego que las conecta o el detallazo de saltar a Daenerys mientras Shireen lee un libro sobre Aegon Targaryen el Conquistador.

El combate entre Beric y el Perro es sobrecogedor. El de Jaime con Brienne fue una coreografía elegante, pues Jaime estaba jugando, disfrutando y midiendo fuerzas con Brienne, hasta que se vio superado y entonces surgió la inquietud, perfectamente mostrada con una música sutil. Pero este es caótico, intenso, y fluyen los temores (el Perro y el fuego) y el caos debido a que es una lucha desesperada por la vida. La coreografía es sucia, llena de tropiezos y golpes improvisados, la música atronadora, el montaje caótico. He comparado ambas peleas para hacer notar el impresionante nivel visual que tiene la serie, adaptado a cada circunstancia con grandes resultados. Posteriormente, el renacimiento de Beric sorprende, y su explicación se ofrece en una excelente conversación donde Beric y Thoros se alzan como dos personajes secundarios muy atractivos, factor propiciado también porque es el enésimo gran acierto del casting: Richard Dormer está imponente como Beric, y Paul Kaye se sumerge plenamente en el borracho y carismático Thoros.

La parte de Robb pega otro buen salto, mostrando con celeridad e ímpetu una de las tramas esenciales de este libro: el caos con Rickard Karstark. Ya se había ido presentado bien su resquemor y rabia por la muerte de sus hijos y la liberación de Jaime por Catelyn, y aquí su ira y sed de venganza explota de manera temible. Robb se ve en otra encrucijada donde la única salida que puede elegir, el honor y el deber, prevé tantas malas consecuencias como cualquier otra posible acción. Además de causar impresión, por imprevisible y trágica, esta parte funciona muy bien a la hora de poner intriga e incluso congoja: pero cómo va a salir adelante el Rey en el Norte si cada día se hunde más en la desgracia.

Jon e Ygritte avanzan también de forma notable. Se muestra a Jon luchando por sobrevivir entre los salvajes sin traicionar a la Guardia, algo esencial que no se estaba trabajando del todo bien. Bien ejecutada resulta también la escena donde se rinde ante los encantos de Ygritte. La llegada de Jaime a Harrenhal, ahora en manos de Lord Bolton, es genial: vaya pedazo de chiste cínico que se gasta el Bolton a su costa, al narrarle qué es de Cersei de forma cruel. La otra estupenda escena de Jaime y Brienne ya la he comentado. Jaime. Me llamo Jaime.

Daenerys y Stannis aparecen lo justo para profundizar en su psique, y aunque en cuanto a trama no avanzan demasiado sus escenas son algunas de las más bonitas que llevamos de serie. Ver a Dany flipando y gozando ante la épica respuesta de Gusano Gris es muy conmovedor, y no menos interesante es la conversación entre Jorah y Barristan, donde miden fuerzas y cuestionan sus lealtades. Inesperada es la aparición de Selysse, la esposa de Stannis. Se profundiza con ella en los demonios internos de este noble regio, y la escena es bonita con un tono de tristeza. El tema de los fetos es quizá algo exagerado, pero a mí no me ha molestado, pues describe en una sola escena el matrimonio y sus problemas. Pero es la aparición de su hija, Shireen, la parte más enternecedora. Casi se me saltan las lágrimas con su escena y la posterior visita a Davos. Destaco también que Stephen Dillane borda su papel incluso más que de costumbre: el gesto cuando recibe el abrazo, los suspiros aguantando a su mujer, su aflicción por sus pecados y fallos…

Para cerrar este absorbente episodio tenemos una escena que supera hasta mis más altas expectativas. Me ha gustado incluso más que la épica toma de los Inmaculados por Dany: Tywin manejando las intrigas de la nobleza, forzando a sus hijos a casarse para formar alianzas entre casas. Divertidísimas las risitas de Cersei y su juego de miradas con Tyrion. Genial la reacción de Tyrion al conocer su destino con Sansa, logradísimo instante obtenido a través el guion, con diálogos breves y certeros, la puesta en escena, con una fotografía y edición que atinan de lleno, y el actor, donde Peter Dinklage sigue demostrando su buen hacer. Sorprendente es el giro con Cersei, inventado pero lógico, y gran reacción la suya, consecuente con todo lo mostrado sobre ella. Y finalmente, imponente forma de terminar la discusión la de Tywin, con el vozarrón temible de Charles Dance. Toda la escena es tan inmensa y potente que te deja sin respiración. Un final soberbio para un capítulo que resulta el mejor de la temporada y uno de los mejores de la serie hasta la fecha.

Como decía, ojalá todos tuvieran este ritmo, equilibrio, trascendencia e intensidad. También quiero añadir que me apena lo de siempre: que la masa de espectadores vote con mejor nota el capítulo anterior (en sitios como imdb.com o tv.com) dejándose llevar por el golpe de efecto final con Daenerys, y no sean capaces de ver la narrativa perfecta que supone este otro capítulo al completo.