VERONICA MARS – LA PELÍCULA.

Veronica Mars | 2013
Escritor: Rob Thomas, Diane Ruggiero.
Director: Rob Thomas
Intérpretes: Kristen Bell, Jason Dohring, Enrico Colantoni, Chris Lowell, Percy Daggs II, Tina Majorino, Krysten Ritter, Martin Starr, Gabu Hoffman, Jerry O’Connell, Francis Cappa, Ryan Hansen.
Valoración:

Tras tres temporadas con poca audiencia, la última agonizante a pesar de los esfuerzos por darle nueva vida, Veronica Mars fue cancelada en 2007. El culto que surgió con ella no fue suficiente para que el canal CW la mantuviera en antena. Desde entonces había rumores muy reales sobre su retorno, básicamente porque su creador Rob Thomas y la actriz principal Kristen Bell seguían luchando por ella. Viendo que la fama de la serie en vez de apagarse crecía con el tiempo, al final algún productor cedió… en parte, porque al contrario que Firefly, que volvió con una película para cine con cincuenta millones de presupuesto, Veronica Mars sólo se apoyaría si el realizador lograba financiarla mediante crowfunding. Este crowfunding es uno de los grandes hallazgos de internet: gente de todo el mundo dona dinero para un proyecto. El objetivo era conseguir dos millones de dólares en unas pocas semanas, pero en 24 horas superaron esa cifra, y en el plazo estimado rozaron los seis millones, batiendo récords en este sistema. Estaba claro que la gente esperaba con ansia el renacimiento de la serie.

La forma de estrenar la película también se adapta muy bien a los nuevos modelos de negocio que permiten las nuevas tecnologías. De hecho aquí estamos hablando de que podría sentar las bases de una nueva forma de hacer cine y televisión. Ya era hora de que se pusieran las pilas en vez de tanto lloriquear por la piratería. En Genbeta hay un reportaje extenso sobre el tema. Veronica Mars se estrenaría en unos pocos cines (más por publicidad que otra cosa), tendría versión digital para quienes donaron y se pondría inmediatamente para alquilar en plataformas digitales de todo el globo (amazon, itunes…), antes de salir en dvd y bluray.

Está claro desde su concepción que es una película para fans, no en vano ellos la han pagado. Difícilmente alguien que no lo sea podrá saborear o tan siquiera entender un universo particular con tres temporadas a cuestas en este episodio donde reaparecen la mayor parte de los personajes conocidos y se referencian mil cosas sobre ellos dando por sentado que sabes de qué se habla. Hay un buen resumen al comienzo, pero es una ayuda para recordar qué ocurrió, no vale como introducción para un recién llegado.

El caso es una mera excusa para mostrar el retorno de Veronica al juego, para ahondar en su psique con todo el cariño que le tenían al personaje tanto su creador Rob Thomas como su intérprete Kristen Bell. La investigación es sencilla, poco llamativa y de resolución bastante pobre, de forma que probablemente no se recuerde una vez terminada la proyección. Pero lo que sí deja un grato recuerdo es el relato sobre el camino que ha recorrido Veronica desde que terminó la serie (nueve años ficticios, siete reales) y cómo le ha afectado volver a Neptune.

Recién terminados los estudios de derecho, la dotada y hábil Veronica Mars está a punto de conseguir entrar en una gran firma de abogados. Pero un asesinato que implica a viejos amigos la arrastra de vuelta a casa. Allí se reencontrará con lo familiar, lo que le dio tanto problemas como alegrías, lo que la formó como persona. A veces es difícil escapar del pasado, y para Veronica aún más, porque como ella reconoce, es adicta. Adicta al trabajo de detective, a darle la vuelta a las injusticias, a sumergirse en fregados donde pueda exprimir su ingenio y embriagarse de adrenalina. Hay un par de escenas muy claras en este sentido, como cuando se introduce en la boca del lobo en el piso del culpable solo por disfrutar el momento, o que anteponga su estancia a las llamadas del trabajo y del novio. Prefiere estar viva a ser un paria más del sistema, el éxito laboral no es más importante que sentirse bien con uno mismo.

El espíritu de la serie está presente en todo momento. A mitad de camino entre el noir y la aventura juvenil clásica (peleas, romances, etc.), pero estando esta última destinada a un público adolescente mucho más culto e inteligente de lo que suelen buscar las series de instituto. No faltan los tintes de drama muy bien medidos en un relato que siempre busca ser entretenido más que conmovedor o trágico. Y es friki, muy friki: las mil referencias a la cultura popular siguen apareciendo por todas partes. Y en este episodio, habiendo pasado tanto tiempo desde la serie, se agradecen también los guiños a las temporadas: la canción cantada por el artista callejero (We Used to be Friends), el bolso negro, los cacharros de detective…

El ambiente de Neptune nos es tan familiar como a la protagonista. Está cargado con la eterna corrupción y descontrol de los ricos, con la incompetencia de una comisaría de policía llena de intereses y, ya en el círculo de Veronica, con los secretos que provocan tragedias y las maldades de aquellos que conoció en el instituto, pues algunos siguen con ellas, empeñados en no madurar. El mundo está lleno de gente miserable aprovechándose de la gente buena y tratando de patear a la gente luchadora. Veronica entra en la última categoría, tras salir reforzada de la segunda en los inicios de la serie, y no se amedrenta ante nada, resolviendo las situaciones con su gracia e ironía habituales: inteligente y respondona como de costumbre, nos regala un montón de diálogos llenos de ingenio y humor. Situaciones divertidas en cantidad y un sentido de la aventura detectivesca muy bien conseguido impiden, igual que en la serie, que tanta inmundicia y penurias personales conviertan esto en un drama policíaco. Algo oscura sí es a veces, pero el noir es así, claro.

Lo mejor, como siempre, el inmenso personaje de Veronica y los excelentes secundarios, con los que se relaciona de forma magistral. En todo momento conocemos qué mueve a la joven Mars, qué piensa y qué siente, tanto por la calidad de los diálogos (indispensable la efectiva voz en off) como por la fantástica interpretación de la actriz, de hecho el carisma que derrocha Kristen Bell es arrollador y no ha perdido con los años (ni con los kilos, está bien redondita tras un embarazo). Podría decir que, como la actriz, el personaje ya no es una niña, sino una mujer, pero es que realmente dejó de ser una niña desde la violación, es decir, desde el inicio de la serie. Sobre las relaciones, destaca cómo no la que mantiene con el padre. Ambos se aman y respetan profundamente, hace muchos años dejaron atrás cualquier diferencia o problema, y en esta situación también queda bien claro cómo se siente el uno respecto al otro y funcionan estupendamente los gestos de complicidad, los chistes que empieza uno y acaba el otro. La química entre los actores es vital también. El otro personaje crucial es Logan, con quien tanto ha vivido ella, en lo bueno y en lo malo. El nuevo acercamiento romántico entre ambos es algo predecible, pero como los personajes son de calidad y no se tira de ñoñerías baratas funciona bastante bien. Además hay mucho más que ese amorío, pues Logan es el acusado por el asesinato.

Dick como secundario cómico que a lo tonto acaba en todos los fregados sigue funcionando de maravilla. Mac y Wallace no tienen una gran trama, pero dan vidilla al conjunto, amén de que era indispensable mostrar los pocos amigos fieles de Veronica; y ciertamente son siempre muy simpáticos. Además en un giro bien introducido Wallace trabaja en el instituto, con lo que este importante lugar se mantendrá en la dinámica de la serie en próximos capítulos (suponiendo que los haya). De hecho la escena en que Veronica ve a una chica comiendo sola en el patio, como le ocurría a ella, es preciosa. Otras apariciones estelares están muy bien incluidas, como la divertida del detective privado Vinnie o la de quien fuera el agente Leo, con una conversación delirante. Y los que quedaban aparecen en la reunión de décimo aniversario del instituto, como Weevil, quien además sirve para dejar en el aire una secuela al sumergirlo en una trama secundaria que dejan abierta.

La investigación, aunque bien desarrollada, no resulta espectacular y como decía se desinfla en una resolución muy básica. No se logra tensión ni miedo por el porvenir de Veronica en un clímax final bastante predecible. No van a matarla ahora que acaban de resucitarla. Lo que importa es su viaje interior y la conexión con el espectador, y ahí la película funciona sin problemas. El reencuentro con los personajes queridos no decepciona, todos están en su salsa. La mezcla de detectives, adolescentes, cultura pop y el excelente sentido del humor están en buena forma. No habrá sido uno de los mejores episodios, algo difícil de lograr dado que la mitad del tiempo tenía que emplearse en reconectar con los protagonistas y lanzar historias nuevas, pero sortear hábilmente esa misma dificultad resulta otro mérito que aplaudirle a Rob Thomas. Veronica Mars, la película (ya podrían haberle puesto un título concreto) es un renacimiento bastante más efectivo (tanto en calidad como en conexión emocional) que el retorno de Firefly (su comparación más obvia), a pesar de haber sido mucho menos ambicioso… o más bien gracias a ello, porque Veronica Mars ha ido destinada al público de la serie, mientras que Serenity pretendió ser una película con entidad propia mientras a la vez trataba de cerrar la serie, y se quedó a medio camino de ambas cosas.

PD: Surrealista el cameo de James Franco.

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2 Respuestas a “VERONICA MARS – LA PELÍCULA.

  1. Muchas gracias por tu trabajo Warren ^^

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