Archivo mensual: diciembre 2019

EL MANDALORIANO – 108 – REDENCIÓN


108 – Redemption
Guion: Jon Favreau.
Dirección: Taika Waititi.
Valoración:

Sinopsis:
El mandaloriano y sus compañeros se enfrentan a los imperiales.

Resumen:
Acorralados Mando, Greef y Cara por los imperiales, buscan desesperadamente una salida por las alcantarillas, pero sólo logran hacerlo con la llegada del robot IG pegando tiros y cuidando de Yoda. En la huida, este termina sacrificándose para salvarlos, y Mando lucha contra el líder imperial Moff Gideon. El grupo logra salir airoso, pero el imperial también sobrevive.

Notas:
-Gazapo: la armadura del pecho de Moff Gideon invierte los colores de los círculos de un plano a otro justo antes de empezar el flasback, sin duda debido a que han espejado la imagen para que mire para donde venía mejor.
-Bajo la máscara de uno de los soldados en moto está Jason Sudeikis, un actor y cómico bastante famoso: Saturday Night Live, El último hombre en la Tierra; el otro es Adam Pally, no tan conocido pero tampoco un don nadie.

Comentario:
Alerta de spoilers: Describo bastantes aspectos relevantes del final, pero es todo tan facilón y previsible que no hay sorpresa alguna. —

He llegado al término de la temporada con una desgana total. Viendo que las escasas pero prometedoras virtudes del primer episodio se desvanecieron pronto y la serie descarriló, no iba a importar mucho si a estas alturas recupera momentáneamente las formas. Y además, no lo hace.

La batalla final sigue ahogada en la narrativa simple y saturada de tópicos y momentos forzados. Los primeros son tantos que el relato aburre, se ve venir todo de lejos sin que se note en ningún instante una pizca de esfuerzo por aportar algún giro que le otorgue nueva savia. Las situaciones, acciones y conclusiones tan medidos añaden más laste a la sensación de previsibilidad, y esta vez además también generan incongruencias enormes. El universo La guerra de las galaxias, el presupuesto desorbitado y el toque western de nuevo quedan desaprovechadísimos.

El imperativo del robot es proteger al crío… y se mete en zona de guerra con él en una mochila en vez de largarse con la nave de Mando o esconderse en otra parte del planeta. En el poblado se enfrentan a por lo menos un centenar de soldados sin pestañear, en el río de lava una decena son considerados un obstáculo insalvable, todo para forzar el sacrificio de turno. Cara no es capaz de levantar a Mando y cargar con él, para que así tengamos el momento de redención con el robot… y luego sí carga con él como si nada.

Los tiempos tan estudiados para unir a los personajes y lanzar la acción son muy evidentes y chapuceros. El malo se pone a hablar en vez de sacar el arma grande de una vez, los buenos se lamentan en vez de buscar salidas desde el primer momento; luego el montaje del arma se estira para, ahora sí, dar tiempo a que busquen escapatorias; los soldados imperiales que llevan a Yoda se paran para hacer tiempo a que las demás líneas estén maduras para la entrada en acción del robot; etc. Para colmo, hacemos un larga pausa para tratar de dar forma al villano a última hora mediante un flashback que lo une con la historia de Mando. Este es bastante cargante, una repetición a cámara lenta de lo ya visto para que finalmente no aporte nada que no se intuyera ya a la vida de Mando y no le confiera al villano la necesaria aura de tipo peligroso. Con tanta espera y un desarrollo tan encorsetado, la tensión nunca llega a hacer acto de presencia, y sí lo hace el aburrimiento y la decepción.

Las peleas, cuando por fin llegan, son completamente inverosímiles. Los personajes se meten en un círculo de incontables soldados a pegar tiros, a sabiendas de que cada disparo es un enemigo caído mientras los malos no dan ni una o se acercan con armas de fuego a gente medio desarmada para que puedan incapacitarlos a tortas. Aunque no están mal rodadas, con ello se impide que resulten un espectáculo grato, amén de que es desperdiciar el talento de Taika Waititi, el director de Thor: Ragnarok. La escena de Mando subiéndose en el caza es la única que aporta algo novedoso, y dentro de la fantasía ante la que estamos, su exageración es más que aceptable.

El desenlace se ve venir de lejos en todos sus aspectos, incluso que el villano por supuesto sobrevive en un plano final con musiquita chunga y los secundarios deciden quedarse o irse a otro lado para que el mandaloriano continúe su periplo en soledad, o sea, para que todo vuelva al statu quo.

Aparte, hay otras muchas cosas que no me convencen. Greef ahora es un amigo simpático, menudo comodín de personaje. La relación entre Cara y Mando era interesante, pero podía dar más de sí: no me creo nada que lo deje herido, cuánto daño hace el obligar a que ciertas escenas sucedan. La conversación de los soldados en moto tiene momentos graciosos, como el pique de disparar y no atinar una, pero se extiende hasta resultar ridícula y cargante. La religión mandaloriana, con tonterías como sacrificarse para recoger unas cuantas armaduras de fallecidos y no quitarse el casco ni en caso de extrema necesidad, no resulta nada creíble.

Pero después de todo, pesar de sus notables carencias El mandaloriano ha enganchado a un montón de seguidores y se ha llevado bastantes buenas críticas, así que extenderán la agonía y espérate tú que no apliquen el mismo listón tan bajo a las siguientes series…

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EL MANDALORIANO – 107 – AJUSTE DE CUENTAS

107 – The Reckoning
Guion: Jon Favreau.
Dirección: Deborah Chow.
Valoración:

Sinopsis:
Mando decide plantar cara para salvar a su joven compañero y terminar con la persecución a la que están sometidos.

Resumen:
Greef Karga ofrece a Mando una acción conjunta contra el imperial que domina el pueblo donde vivían, pues si se unen contra él volvería a reinar la paz y tendrían libertad para seguir sus vidas. Mando acepta aun sabiendo las dificultades y traiciones que pueden presentarse. Forma un equipo con Cara Dune, Kuiig, y el robot que destruyó y este último ha arreglado y reprogramado. En los problemas que surgen por el camino se destapa la intención de Greef de traicionarlo, pero la situación, incluyendo al bebé-Yoda usando sus poderes para ayudar, fuerza aún más la idea de unirse contra el imperial. La batalla es cruenta y parece tornarse insalvable cuando aparece un alto rango imperial con muchas tropas.

Comentario:
Otro episodio algo más movidito y emocionante que los anteriores, pero tampoco como para echar cohetes. Todo se ve venir, no hay giros sorprendentes y sí demasiado facilones o forzados (que conveniente el ataque de los pájaros). Ni muertes ni peligros impresionan como debieran, porque todo se desarrolla de forma lineal, desde la formación del grupo (cada personaje pasa por un cutre no voy pero al final sí voy), las traiciones planeadas y cambios de opinión inesperados (que cargante es Greef Karga), la pelea de turno, el clímax final de apariencia insalvable… ¿Debe impresionarme el alto rango imperial del final? ¡Si no ha sido presentado debidamente!

Y otra vez Mando queda como un idiota de cuidado. ¿De dónde ha salido su fama? Hasta ahora hemos visto a un tipo poco inteligente que sobrevive de chiripa. Estamos ante otra aventura en que se mete de cabeza en todo embrollo sin pensar ni planear lo más mínimo. Al menos en la otra incursión a la guarida del villano hizo algo más elaborado, despistando a algunos soldados, atacando a otros con armas serias (¿qué fue de su rifle?)… Aunque viendo a los otros cazarrecompensas que acompañan a los protagonistas y contando también a los de los capítulos anteriores, parece que el retraso mental va con el gremio.

Tiene algunos buenos momentos, como la reprogramación del robot, las intervenciones de bebé-Yoda (por fin hace algo), la camaradería entre Mando y Cara y Kuiil, el diálogo con los soldados vigilantes… Pero no son suficientes para quitarse el halo previsible, la impresión de los autores apuntan muy bajo teniendo recursos y un universo con gran potencial. Lo vi con más desgana que pasión y no deja motivos para revisionarlo.

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EL MANDALORIANO – 106 – EL PRISIONERO

106 – The Prisoner
Guion: Christopher L. Yost, Rick Famuyiwa.
Dirección: Rick Famuyiwa.
Valoración:

Sinopsis:
Mando acepta un trabajo de un viejo conocido, el asalto a una nave prisión.

Resumen:
El asalto a una nave prisión es un encargo de un viejo amigo, pero el líder de la misión, el matón y el piloto son nuevos, Mando sólo conoce a la joven alocada Xi’An, que no parece muy de fiar. Pero al final ninguno del grupo es respetable, pues le tienden una trampa a Mando de la que se salva por los pelos.

Notas:
-Los tres pilotos que aparecen al final son cameos de los directores de la serie, Rick Famuyiwa, Dave Filoni y Deborah Chow.
-El humano de la nave prisión está interpretado por Matt Lander, quien pone la voz a Anakin Skywalker en videojuegos y series animadas.

Comentario:
Siguiendo la estela del western, hoy tenemos el clásico asalto a un tren o diligencia.

La mejora respecto a episodios precedentes es sustancial… pero todavía arrastra esa narrativa simplista que echa por tierra un potencial mucho mayor. La historia fluye con más naturalidad, sin atascarse en escenarios y transiciones tontorrones, sino sabiendo que estos están muy vistos y yendo al grano, buscando ritmo y un toque propio. Nada resulta deslumbrante, pero da lo justo para un entretenimiento sin pretensiones y tiene buenos momentos, sobre todo en cuanto a humor gamberro.

El problema está en que los personajes secundarios resultan lo justo de simpáticos y es imposible no pensar en que con un dibujo más trabajado, menos infantil, el capítulo habría mejorado mucho. La banda de atracadores de nuevo cumple con todos los tópicos de un serial televisivo de poca calidad: el bruto idiota, la loca impredecible, el jefe chulito pero incompetente…

Es una pena que así también desperdician a buenos actores. El amigo, Mark Boone Junior (Hijos de la anarquía, 2008), la chica, Natalia Tena (Harry Potter -2007-, Juego de tronos, 2008), Clancy Brown (Carnivàle, 2003) como el bruto, y en menor medida el cómico Bill Burr (aunque también aparece en un puñado de series y películas) como el líder, podían haber dado bastante más de sí.

También hay algunas partes fallidas. Volvemos a tener esos giros convenientes, forzados: en una escena los robots son un problema, pues los disparos no les hacen mucho, sólo para que Mando tenga su momento de lucimiento; en la siguiente caen como moscas al primer tiro. No entiendo que el robot vea en bebé-Yoda un peligro y el pequeño piense lo mismo del otro, es una secuencia de tensión bastante artificial.

Las escenas de lucha cuerpo a cuerpo están mejor rodadas que en los episodios precedentes y el dinero luce bastante esta vez. La estación espacial, el hangar y la nave prisión son dignas de una superproducción de cine. Y la banda sonora es buena, efectiva en la atmósfra de tensión y pegadiza en general.

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EL MANDALORIANO – 105 – EL PISTOLERO


105 – The Gunslinger
Guion: Dave Filoni, Jon Favreau.
Dirección: Dave Filoni.
Valoración:

Sinopsis:
Mando llega a Tatooine para hacer reparaciones en la nave, y como necesita dinero acepta el primer trabajo que encuentra.

Resumen:
Un cazarrecompensas persigue la nave de Mando a tiros. Aunque se libra, acaba necesitando reparaciones en el planeta donde ha conseguido aterrizar, Tatooine. Así que acepta un trabajo complicado con un novato como acompañante. Este al final lo traiciona, pero se lleva su merecido.

Comentario:
Apuntar tan bajo significa que, de cometer algunos fallos, descarrilarás por completo. El quinto episodio de El mandaloriano es lamentable, un desastre que termina de tirar por tierra cualquier esperanza en una serie que se presupone no sólo de primera división, sino una de la que se esperaba una ambición en calidad y acabado capaces de dejar huella.

De nuevo tenemos un relato enormemente predecible y dirigido. Todo resulta demasiado facilón y conveniente, los guionistas pasan con desgana por infinidad de clichés de seriales ochenteros de estilo western (cada vez más lejos queda el codearse con el cine clásico del género) y se aferran a las soluciones menos trabajadas, sea por vagancia o por incompetencia. Tenemos al protagonista que no puede rechazar un encargo en apariencia difícil porque necesita dinero rápido, y por lo mismo debe aceptar un compañero novato y medio idiota. La relación escupe todos los tópicos: el rechazo inicial, los conflictos, las lecciones, la maduración, y la decisión final. En lo último es lo único donde medio sorprenden, pues tiran por el giro oscuro, la traición, pero luego en la solución del problema el mandalorniano ni suda, y en consecuencia el espectador no se inquieta por su porvenir. El camino trae las etapas más vistas también en su mínima expresión: los encuentros con los indígenas y con el granjero o equivalente amable que ayuda (aquí encarnado por la mecánica, que no deja de ser otra versión de Kuiil), las pausas para desarrollar la relación entre protagonistas, y la pelea final en el desierto.

Hay no pocos instantes verdaderamente molestos por lo poco que se los han trabajado o por lo que han forzado la situación para que resulte como desean. Los diálogos son flojos, pero en la escena final donde la bandida convierte al cazarrecompensas provocan vergüenza ajena; la casualidad de que este tenga el dinero justo para que Mando pueda pagar las reparaciones es insultante; que la mecánica sea tan maja y le dé tanto margen en un pueblo lleno de gentuza no hay quien se lo crea; los inconvenientes son siempre evitados sin sufrimiento alguno: se quedan sin moto, pero les han puesto una montura a mano; cuántos tiros resiste la nave de Mando y qué rápido explota la de su enemigo; etc, etc. También se arrastran fallos anteriores: la nave tiene buen armamento, así que en la aventura previa demostró ser bien tonto por no usarlo contra el campamento enemigo y el AT.

En cuanto a la saga, hay también incontables referencias, hasta el punto de que saturan. Si la historia fuera buena quizá fluirían con mayor naturalidad, no cobrarían tanto protagonismo, pero al no contar nada llamativo parece que te están intentanto engañar con nostalgia, tratando de que pongas el esfuerzo en buscar detalles y así no veas los fallos. Y por extensión, cada vez más parece que el bebé-Yoda es un puto anuncio con patas.

En el acabado se le empiezan a ver muchas costuras, como si pusieran también menos cuidado. Las pantallas de fondo se hacen evidentes en muchísimas escenas, y eso que se supone que están usando la tecnología más avanzada en este campo (algo como esto, usado también en las películas). Por ello, los desiertos que lucían espectaculares en los primeros episodios aquí parecen muy falsos.

Y para rematar, el casting es nefasto. Ha cogido a una actriz conocida, Ming-Na Wen (Urgencias -1994-, Agentes de SHIELD -2013-), para hacer casi de extra. Para el principal secundario han seleccionado a un don nadie sin nivel alguno: a Jake Cannavale da lástima verlo, y encima tienen la desfachatez de presentarlo como a Han Solo, con las patas en lo alto de la mesa. Y la mecánica, aunque resulte algo simpática, termina molestando, porque Amy Sedaris está muy sobreactuada.

La premisa tan poco original, el desarrollo vulgar, los diálogos y situaciones simples tirando a estúpidos y unos actores irritantes consiguen que a pesar de durar sólo treinta minutos se haga eterno.

Pero aun así, el episodio ha vuelto a entusiasmar a muchísima gente, e incluso hay fans deseando que David Filoni y Jon Favreau tomen las riendas creativas de toda la saga La guerra de las galaxias, aduciendo que la trilogía protagonizada por Kylo y Rey es un desastre (y todo ello sin ver la última entrega, claro está, porque este es el nivel). Si los productores escuchan a las redes estaremos apañados.

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HA MUERTO RENÉ AUBERJONOIS

René Auberjonois nació en New York en 1940, de padre suizo y madre francesa. Como curiosidad, ella tenía un título de princesa y era descendiente del rey de Nápoles, Joachim-Napoléon Murat, cuñado de Napoleón Bonaparte.

Cuando era joven, la familia se mudó a París y luego a Londres, sitios donde él fue estudiando para actor. Cuando volvió a Estados Unidos mantuvo el exótico apellido francés. Su carrera despegó en teatro, logrando éxito y premios en la escena de Broadway, y donde acabó también dirigiendo alguna obra. En cine y televisión fue enlazando incontables papeles secundarios, con alguno llamativo, como en MASH (1970, luego sería una serie sin su participación) y King Kong (1976), aunque hasta la serie Benson (1979) no logró algo más de estabilidad.

Pero desde entonces su carrera parecía ir en declive, trabajando más como voz en series animadas y audiolibros, hasta que tuvo otra gran oportunidad en Star Trek: Espacio Profundo Nueve (1993). Su papel más recordado es el de Odo, el jefe de seguridad de la estación, donde incluso con bastante maquillaje logró una interpretación memorable. Posteriormente destacan sus apariciones recurrentes en Boston Legal (2004) y Madame Secretary (2014).

Falleció el domingo 8 de diciembre, con 79 años, a causa de un cáncer de pulmón.

Filmografía, Biografía.

FALLECE LA GUIONISTA D. C. FONTANA

Dorothy Catherine Fontana nació en Sussex, New Jersey, en 1939. Entró en el mundo de la televisión como secretaria en la serie El teniente (1963), creada por Gene Rodenberry. Este, viendo su interés por escribir, la animó, y tras firmar casi una decena de guiones de capítulos en unas pocas series acabó con él en Star Trek (1969). Eso sí, dado el machismo impertante en la época, prefirió acotar su nombre a un neutro D. C. Fontana.

Aunque también escribió muchos guiones de episodios sueltos en otras series, principalmente del oeste, el género de moda, tuvo cargos más relevantes en la ciencia-ficción, como editora de guiones, productora asociada y otros en Star Trek: La serie animada (1973) y La fuga de Logan (1977). Parecía tener mejor futuro cuando entró en Star Trek: La nueva generación (1987), donde fue contratada con intenciones de que fuera guionista principal y si funcionaba la cosa productora también. Pero Roddenberry era un tipo de cuidado y el estrés del trabajo sacó su peor cara, se enemistó con todos, guionistas nuevos y colaboradores de toda la vida, y ella se largó con todo el equipo porque no había quien estuviera ahí; luego Rick Berman empezó a controlar el cotarro y la cosa cambió, pero pocos volvieron a tener ganas de colaborar en la saga, y ella sólo aportó algo en un capítulo de Espacio Profundo Nueve (1993) y algunos videojuegos. También escribió tres episodios de Babylon 5 (1993). Su ritmo de trabajo fue bajando hasta que se retiró en 2006.

Falleció el 2 de diciembre con 80 años.

Filmografía, Wikipedia.