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OUTCASTS – TEMPORADA ÚNICA.

BBC | 2011
Productores ejecutivos: Faith Penhale, Simon Crawford-Collins, Jane Featherstone, Matthew Read.
Intérpretes: Liam Cunningham, Hermione Norris, Eric Mabius, Daniel Mays, Amy Manson, Ashley Walters, Michael Ledge, Langley Kirkwood, Jeanne Kietzmann.
Valoración:

Primea temporada y única, pues no ha sido renovada ya que las audiencias dejaron rápidamente de lado una producción que no ha dado nada satisfactorio. No, no ha levantado cabeza, no ha desplegado el potencial que parecía guardar como yo esperaba con cierto interés en mis primeras impresiones.

Hemos tenido ocho episodios prácticamente iguales, incapaces de narrar algo que despertara el interés en un universo que sí tenía muchas posibilidades. Los puntos de conflicto, ya sea en las tramas globales o en el desarrollo de personajes, apenas se han movido unos milímetros desde el inicio, y no precisamente de forma llamativa. La inminente guerra con los clones se ha quedado en amenazas vanas que no han aportado nada de contenido en ninguna dirección concreta. La presencia del virus, que al final sí ha sido alienígena, ha resultado demasiado forzada, tratada de forma poco convincente y con ideas ambiguas o poco jugosas (como lo de marear la perdiz con visiones de familiares muertos y la aparición de dobles de gente… ¿de verdad no había mejores recursos?). Las aspiraciones megalómanas de Julius Berger (Eric Mabius) han sido lo único realmente tangible de la temporada pero al final también me ha parecido una trama forzada, precipitada, no desarrollando todo el potencial posible y, por eso de dejar el desenlace abierto (con la llegada de una nueva nave con intenciones hostiles -por motivos que no se explican-), la sensación de engaño es notable. Los pocos misterios atractivos que ha dejado la temporada (el hallazgo de fósiles de homínidos, la posible relación de los clones con la presencia alienígena y la llegada del grupo que pretende tomar el control) se quedarán en el aire a menos que los autores nos cuenten qué tenían pensado (no creo que vaya a haber un episodio especial como cierre, pero podrían hablar en alguna entrevista).

Como decía, los protagonistas se han mantenido en la misma línea de quiero y no puedo. El presidente Richard Tate y su fiel compañera Stella Isen han sido los únicos que transmitían algo, y ello en gran parte gracias a la buena labor de sus intérpretes (Liam Cunningham y Hermione Norris respectivamente). La pareja de seguridad (Cass y Fleur) ha sido insufrible en todos los episodios al tratarse se caracteres mediocres y tremendamente cargantes: cuánto diálogo infantil y cuántas vueltas sobre los mismos sentimientos de adolescentes, y qué poco creíble ese pasado criminal de Cass. Por si fuera poco los actores son de risa: ¿de verdad Daniel Mays y Amy Manson ofrecieron resultados satisfactorios en las pruebas de casting o es que no había recursos para algo mejor? En cuanto a los secundarios más importantes, el militar (Jack, Ashley Walters), la hija de Stella (Jeanne Kietzmann) o el pinchadiscos (Michael Legge) no han servido para nada, salvo para probar la paciencia del espectador en subtrama anodinas.

La puesta en escena ha sido correcta, pero el nulo presupuesto (o el mal empleo del mismo) se ha notado mucho. Como dije en las primeras impresiones la recreación de la colonia es bastante pobre y, aunque no me parece molesto, porque la dirección y fotografía no están mal y lo que realmente debería contar es el contenido, sí sabe a poco en los tiempos que corren. Pero los flojos guiones no han ayudado mucho al ritmo ofreciendo narraciones caóticas y algo torpes: qué mal mueven a los personajes por las tramas, haciéndoles dar vueltas sin sentido (cuántas veces dice Stella estar trabajando en problemas que requieren sus laboratorios y aparatos y está paseando por las calles no sabemos hacia dónde).

Como curiosidad y también como crítica un par de apuntes finales sobre algunas cagadas de tal calibre que no se entiende cómo han podido suceder. 1) Esos diamantes que encuentran por la playa y están perfectamente tallados, como salidos de una joyería en vez de la propia naturaleza… ¿nadie en todo el equipo de guionistas, realizadores o reparto se paró a decir “pero cómo narices pretendéis que la gente no se dé cuenta de que en la naturaleza los diamantes no se presentan así”? 2) Ridículo también aquello de que no hay animales grandes en el planeta, sólo insectos, pero en una escena se cuela un pájaro y cruza el plano volando (capítulo cinco, minuto 38:50 aproximadamente, cuando Cass, Fleur y el loco llegan a la playa y la cámara enfoca sus rostros de sorpresa desde la derecha).

No puedo decir que llegue a ser una serie realmente mala, simplemente sabe a poco, todos sus elementos son irregulares y no llega a despegar o falla en el intento. Pero la cancelación me parece más que justa. En los tiempos que corren no es de recibo que una temporada de ocho episodios no vaya al grano, no eche aunque sea algo de carnaza al fuego.

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OUTCASTS – PRIMERAS IMPRESIONES.

La BBC nos lleva en esta serie recién estrenada a Carpathia, planeta donde se asientan los colonizadores humanos que huyen de la devastación de la Tierra. Las dificultades del largo trayecto, que pocas naves consiguen completar, y la adaptación al nuevo entorno (no hay alienígenas, pero sí han sufrido algún puñetero virus) casi son poca cosa al lado del enemigo más mortal de la humanidad en toda su historia: la humanidad en sí misma. ¿Será capaz la especie de una vez por todas de anteponer la supervivencia a las diferencias ideológicas, los conflictos personales y las guerras absurdas?

Los dos capítulos vistos en la presentación (curiosamente emiten dos días a la semana) me han dejado sentimientos encontrados y la sensación de que podrían haber sido bastante mejores, pero también se ve que la idea guarda potencial e invita a seguir la proyección durante al menos la temporada completa, que como es habitual en la BBC será corta (ocho entregas en total).

En principio parece que la historia va a centrarse más en el drama de personajes y los conflictos entre las facciones que estos forman que en la aventura de supervivencia en un entorno de ciencia-ficción, pero hasta ahora está resultando bastante más interesante en el sentido inverso: llaman más la atención las subtramas y las historias no mostradas en primer plano, así como las posibilidades futuras del relato, que las tramas centradas en personajes que han llevado ambos capítulos. Por ejemplo, la situación de la Tierra no se explica, se debe intuir, y las dificultades de los primeros años de colonización todavía no se describen claramente pero son la base de la que parten los conflictos actuales (el virus, un grupo de exiliados con ansias de venganza, disputas por la forma de hacer las cosas, etc.). Así, aunque la puesta en escena no es gran cosa (los decorados y los efectos digitales resultan muy flojos a la hora de recrear la ciudad) y en general no se ofrece un entorno de ciencia-ficción visualmente llamativo, el trasfondo resulta atractivo, misterioso, y hace pensar en un entramado bien planeado, en un universo bien pensado.

El problema con esos hilos argumentales en los que se ha centrado el inicio es que resultan poco ambiciosos y muy convencionales. Ambos episodios han tratado sobre secuestros y rescates y alguna pérdida familiar, tramas que han sido desarrolladas de forma previsible y simple y con algunos errores notables (como esa escena donde Jamie Bamber parece que va a matar al bebé, que resulta un forzadísimo y absurdo momento de tensión). Es pues una pena que hayan sido tan moderados a la hora de presentar el universo planteado y hayan optado por un drama tan típico. ¿Será esta la tónica de la serie o más adelante desplegará todo su potencial? No lo sabremos hasta ver más, pero hay un aspecto fundamental que desde mi punto de vista sí debe ser corregido o tome el camino que tome no remontará: los personajes. Salvo el presidente, el único en el que se observa densidad, conflicto interno y un pasado que le da vida, el resto no transmite nada, están todos expuestos de forma tosca (el gran héroe que llega en la nave se describe con música de “este es malo”) o resultan cargantes (la mujer desesperada por encontrar a su hija… ¿de verdad es necesario incidir tanto en ello?). Y el reparto es asombrosamente irregular, oscilando entre profesionales de primer nivel como Liam Cunningham (el presidente) y presencias reguleras o directamente infames como la de Amy Manson (la de los rizos), que espero no sea eje central de muchos episodios porque es insoportable.

Aparte de que el género me atrae mucho y del enorme potencial que guarda la propuesta ha habido una parte que me ha encantado, la de la nave en órbita pasándolas canutas para alcanzar la vaga esperanza que supone el planeta. Los diálogos entre el capitán y el presidente han sido dignos de aplauso, y el caos que se intuye en la nave, con los pasajeros hostiándose por salvar la vida, resulta espeluznante y abre posibilidades en principio muy interesantes. Estas escenas fueron rematadamente buenas, tanto que parecían formar parte de otra serie, la que Outcasts podría y espero que llegue a ser.