Archivo mensual: noviembre 2010

REPORTAJE SOBRE JUEGO DE TRONOS EN DICIEMBRE. AVANCE DEL MISMO.

El domingo 5 de diciembre, aprovechando el final de temporada de Boardwalk Empire, la HBO emitirá un reportaje de 10-15 minutos sobre Juego de tronos (Game of Thrones). Lo esperamos con sumo interés, pues seguramente mostrará mucho más metraje que los breves avances que hemos visto hasta ahora.

Para ir abriendo boca nos han mostrado un avance de medio minuto, que podéis ver en MakingGameOfThrones o en Youtube.

TRAILER DE JUEGO DE TRONOS DE LA HBO.

Es el primer trailer en condiciones, aunque lo llaman el tercer avance (o preview). Podéis verlo en Youtube si el original se ralentiza en vuestro ordenador. Tenéis las capturas aquí, de éste y de los demás avances.

En él vemos el ajusticiamiento de Ned a un desertor de la Guarida de la Noche (donde vemos a un estupendo Bran), algunas escenas de Desembarco del Rey (con el conflicto entre Cersei y Ned), Robert preocupado por el futuro, una breve presentación de Dany y algunos planos fugaces de torneos en Desembarco y entrenamientos en el Muro. Nótese también el eficaz uso de filtros para diferenciar distintos lugares (Invernialia gris y frío, Desembarco luminoso y rojizo).

Os pongo también una transcripción de los diálogos, cortesía de los foros de Asshai:

Eddard: You understand why I did it?
Bran: He ran away. He was a desertor.
Eddard: You understand why i had to kill him? “I, Eddard of the House Stark sentence you to die”. The man who passes the sentence should swing the sword.
Old Nan (Vieja Tata): My sweet summer child, what do you know about the fear?
Robert: There’s a war coming, Ned. I don’t know when, but it’s coming.
Old Nan (Vieja Tata): Fear is for the long night! When the snow has fallen a hundred feet deep.
Cersei: You were trained to follow.
Eddard: I was trained to kill.
Old Nan (Vieja Tata): Fear is for the winter.

BIG LOVE – TEMPORADA 3.


HBO | 2009
Productores ejecutivos: Mark V. Olsen, Will Scheffer, Gary Goetzman, Tom Hanks.
Intérpretes: Bill Paxton, Jeanne Tripplehorn, Chloë Sevigny, Ginnifer Goodwin, Amanda Seyfried, Grace Zabriskie, Melora Walters, Douglas Smith, Matt Ross, Joel McKinnin Miller, Harry Dean Stanton, Mary Kay Place, Shawn Doyle, Bruce Dern.
Valoración:

Cuando empecé a ver Big Love pensaba que era una serie menor de la HBO, atrevida y arriesgada y con elementos muy llamativos (reparto, originalidad del planteamiento) pero a fin de cuentas un drama familiar sencillo. La segunda temporada supuso un pequeño salto de calidad esperado pero también gratificante. Pero al terminar el tercer año tengo que decir que la serie ha alcanzado el nivel de las grandes de la HBO, llegando incluso a las cotas de A dos metros bajo tierra. O en otras palabras, en conjunto es una jodida maravilla y un visionado imprescindible.

La temporada es corta, de diez episodios, pero de tanta fuerza y calidad todos ellos que te mantienen en vilo en todo momento. Se divide además en dos partes bastante diferenciadas: la primera desarrolla el juicio contra el Profeta y la segunda se centra más en el drama familiar.

El juicio es un tramo impresionante por la fuerza de los acontecimientos. Varios episodios de esta sección son de los mejores de los últimos años, pero al ser un serie de poco impacto lamentablemente han pasado desapercibidos. La tensión llega a límites indescriptibles, con giros, salidas y momentos espectaculares que te dejan atónito constantemente, en especial los golpes que es capaz de asestar el Profeta incluso desde la cárcel o cuando la solución de la crisis parece estar al alcance de la mano y todo se va al traste con un solo tecnicismo. La calidad de los guiones ofrece una trama complejísima de tiras y aflojas, secciones en lidia, personajes confabulando, ataques y contraataques. Los proyectos de Bill dan mil vueltas (y cuando aparece la carta que legitimaría su religión ni te cuento), el entramado de terror del Profeta llega a donde menos se espera (la labor de esponaje de Nicki, el acoso a las testigos), las secuelas, heridas y metralla alcanzan a muchísimos personajes.

Llegado a este punto la historia ha adquirido una complejidad, intensidad y alcance memorables. El retrato que se hace de las sociedades humanas, del choque entre culturas, de lo bajo que pueden caer algunos grupos sociales (sobre todo gracias al cáncer de la religión y el blindar culturas propias contra la influencia de otras), la crítica descarada que supone mostrar la inmundicia de las religiones (ni los protagonistas se libran de ser unos fanáticos gilipollas en ocasiones)… La serie ofrece unos análisis sobre la humanidad y sus tendencias sociales sublimes, ahondando tanto en los problemas individuales como mostrando el asunto desde una perspectiva más amplia. ¡Un drama familiar sencillo, decía!

Tras esta etapa de grandes acontecimientos el foco vuelve a centrarse casi exclusivamente en los problemas de la familia protagonista. Toda la tensión acumulada hasta entonces y en especial las mentiras (las de Nicki principalmente) salen a la luz, todo parece derrumbarse y los dramas personales y los problemas en las relaciones alcanzan cotas de una intensidad y calidad que solo he llegado a ver en la citada A dos metros bajo tierra: terriblemente dolorosos, cayendo algunos personajes en desgracias tales que no se atisban esperanzas para el futuro. O dicho de otra manera, los guionistas putean a los personajes de lo lindo. Ni uno se salva de tener algún momento en que incluso llega a provocar rechazo sobre el espectador, donde cabe destacar a la siempre egoísta Nicki como el carácter que más repelús provoca (y aún así sigue siendo mi favorito). Aunque tampoco hay que olvidar los ramalazos religiosos que absorben a algunos en la más auténtica paranoia propia de los fanáticos, tanto Bill (su absurdo viaje describe al personaje como lo que es: otro individuo que tiene un pie en la razón y otro en las ideas religiosas más obsoletas y absurdas) como Bárbara (su acercamiento a su familia materna sacó a relucir que el resto de la sociedad puede meterse mucho con los polígamos pero a la hora de la verdad tiene el cerebro igual de lavado por la religión).

Todas estas enormes tramas no hubieran sido posibles sin haber edificado un amplio número de personajes tan exquisitos como estrafalarios y si el reparto, como es habitual en la cadena, no se hubiera elegido con tanta sabiduría. No hay un actor ni un carácter que desentone en un conjunto sobradamente equilibrado y brillante. Incluso secundarios de lo más extravagantes resultan fascinantes por deliciosos (el hermano de Bill y desequilibrada mujer, así como la nueva incorporación a su familia) o por todo lo contrario, por resultar abominables y perturbadores (el padre de Bill, el Profeta y su hijo…). De hecho debo indicar que el entramado de personajes es tan grande y complejo que conviene ver la serie bastante de seguido para no perder hilos. Yo la tuve parada un tiempo y cuando la retomé había cosas que ni recordaba: el tema de la otra familia de Nicki lo tenía medio olvidado, y es imprescindible para comprender sus forma de ser, lo que la aflige y mueve; y hay cosas que se sueltan de forma sutil y debes ir uniendo por ti mismo, como la historia sobre la salida de Bill de la comuna y la usurpación del poder del Profeta.

El año ha sido memorable, absolutamente perfecto, pero también demoledor, desgarrador. ¿Hacia dónde caminarán ahora las cosas? ¿Conseguirá la familia levantar cabeza o seguirá dando bandazos en la vorágine y miseria de las sociedades humanas mientras arrastran sus propios fantasmas?

PRIMERAS IMÁGENES PROMOCIONALES.

¡Por fin! Ya tenemos algunas imágenes del acabado real de la serie Juego de tronos, donde podemos ver a algunos de los actores caracterizados y las virtudes del vestuario principalmente. Aún es poco lo que se ve, pero sirve para ir abriendo el apetito y haciéndose una idea de cómo quedará todo.

Están escaneadas de la revista Entertainment Weekly.

ACTUALIZADO: Aquí las tenéis en alta resolución. Así se aprecia mejor el nivelazo de la producción, donde cuidan los detalles al máximo (fijáos en el techo de Nido del Águila).

En cuando a mi opinión, se resume en:

No me gusta:
-Los pelucones y las cejas no teñidas. Venga hombre, se puede hacer mucho mejor la caracterización de Cersei y Dany sin mucho esfuerzo. Es que cantan un huevo y quedan mal. Espero que en video en movimiento no se note tanto.
-Cersei. No me encaja esta mujer de rostro amable y dulce ni su físico nada llamativo en ese papel. Espero que actúe bien.
-Catelyn. Se ve de lejos pero aún así parece una anciana amargada.

No me molesta:
-Que hayan subido las edades. Es lo que hay, y los actores por ahora parecen encajar bien.
-La armadura samurai de Jaime. Mejorable, pero está bien hecha. Ni es blanca ni parece cubrir mucho más allá del pecho.

Me gusta:
-Todo lo demás. El casting prácticamente perfecto, vestuario, decorados… Ufff, Tyrion y Robert son magníficos, y el cambio de actriz de Dany creo que es un gran acierto.

AMC CANCELA RUBICON.

La cadena AMC ha cancelado Rubicon tras una primera temporada que ha pasado sin captar a la audiencia y sin llamar excesivamente la atención de la crítica.

Sabía que pendía de un hilo, pero aun así me indigna, porque era una serie magnífica y rompedora, y me jode que muchas mierdas tengan éxito y cosas como esta no. Además, creo que se han equivocado al hacerlo: en Internet se veía que estaba alcanzando un estatus de culto, que poco a poco la gente empezaba a aclamarla. Era una serie que rompió o renovó el género (un género además casi nunca explotado por la tv), es decir, adelantada a su época, y creo que necesitaba un tiempo de asimilación que no se han atrevido a darle.

Fuente: LA Times.

THE WALKING DEAD – EPISODIO PILOTO.

AMC | 2010
Productores ejecutivos: Frank Darabont, David Alpert, Charles H. Eglee, Gale Anne Hurd, Robert Kirkman.
Guión y dirección: Frank Darabont.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Jon Bernthal, Lennie James.
Valoración:

Es probablemente la serie más esperada del año, y ello me sorprende, primero porque se ha gestado en una cadena privada (se ve que con Internet no existen fronteras), y segundo porque es de un género que en principio no gusta a todo el mundo, el de zombis puro y duro (es decir, sangre y vísceras en cantidad). Y su estreno ha demostrado que la espera valía la pena, tanto para el público (es un gran episodio y ha gustado mucho) como para la cadena (AMC), que ha roto todos sus récords de audiencia. Aún queda por ver si la temporada al completo será de gran calidad, si esta adaptación del alabado cómic homónimo da la talla como se espera, pero desde luego el comienzo ha arrasado.

Hay que decir que esta presentación es muy clásica, que no se aleja lo más mínimo de los cánones del género en estilo y desarrollo de la historia, por lo que no sorprende en general y algunas escenas concretas saben a vistas. Pero sin duda Frank Darabont (otro genio del cine que ve en la televisión un medio para contar otras historias), productor ejecutivo de la serie y guionista y director de este piloto, es consciente de estas limitaciones, así que se esfuerza en el guión por obtener el ambiente adecuado y jugar con detalles, sorpresas y sobre todo con la carga que deben soportar los poquísimos personajes que vemos hasta ahora, y pone gran énfasis en la realización, sabiendo también que es crucial para hallar la atmósfera y el ritmo adecuados. Además, la serie nace como superproducción, y la pasta puesta en ella se aprovecha al máximo: parece una película de alto nivel, con planos de infinitos cadáveres y ciudades desiertas espectaculares y unos zombis recreados de forma sobrecogedora (atención al que tiene solo medio cuerpo: escalofriante). También está a la altura el reparto, que sabe mostrar las penurias por las que pasan sus caracteres con gran habilidad, pero hasta que no veamos a los actores adentrarse más en sus personajes no puedo decir mucho más.

Darabont obtiene un episodio que atrapa en todo momento y te mantiene en tensión constantemente, de hecho se hace corto a pesar de que muchísimas escenas son pausadas y largas. Se nos ofrece no pocos momentos magníficos que provocan congoja o puro terror: la puerta cerrada con candado en el hospital, la salida llena de cadáveres envueltos en sábanas, el primer zombi, la terrible decisión del padre con su mujer, y sobre todo el protagonista metiéndose debajo del tanque, que supone una escena final sublime. No me cabe duda de que este capítulo, sin llegar a ser una obra maestra ni ser nada revolucionario, sí es un ejemplo modélico para el género y supera a muchas películas de gran repercusión, como la original pero desaprovechada 28 días después, por citar con la que guarda más parecido.

Huelga decir que tratándose de una historia larga es de suponer que no se limitará a ser una aventura de supervivencia con zombis al uso, sino que seguramente se desarrollará un drama de personajes (dicen que en el cómic los caracteres son magníficos) y quién sabe si habrá tramas de conspiraciones de gobiernos (¿tomará caminos del estilo de la prometedora pero fallida Jeremiah?) o si se crearán civilizaciones post-apocalípticas con sus propios conflictos. Los que han leído el cómic ya conocen la evolución de la historia y tendrán respuestas a mis interrogantes, pero los que no estamos impacientes por ver más.

SHERLOCK – TEMPORADA 1.

BBC | 2010
Productores ejecutivos: Steven Moffat, Mark Gatiss, Beryl Vertue.
Intérpretes: Benedict Cumberbatch, Martin Freeman, Una Stubss, Rupert Graves, Mark Gatiss.
Valoración:

Sherlock es una serie de la BBC que como es habitual en la cadena cuenta con temporadas cortas (esta primera tiene tres episodios de 90 minutos cada uno) que se ven ampliadas a otros años según el éxito que obtengan, sin seguir un calendario ni número de episodios concretos. En ella se reinterpreta el personaje de Sherlock Holmes siendo fieles a los escritos de Arthur Conan Doyle (de hecho bebe claramente de algunas historias del escritor) pero adaptando los sucesos a la época presente. El resultado me parece bueno en cuanto a personajes, pero las tramas apenas han despertado mi interés.

La presentación de la pareja progatonista es más que eficaz, definiendo muy bien su personalidad en unas pocas y acertadas secuencias, como el estupendo prólogo destinado a Watson o sus primeros encontronazos con el peculiar carácter de Holmes. Su desarrollo o evolución es también bastante bueno, mostrando con habilidad el acercamiento de ambas figuras y el vínculo que forjan haciéndose prácticamente dependientes el uno del otro. Los diálogos que rodean numerosas situaciones entre estos personajes dan la talla y dejan algunos notables momentos humorísticos, como el espléndido final del primer capítulo, donde Sherlock deduce la intervención de Holmes y luego echan unas risas, escena que además continúa con el encuentro con ese intrigante individuo que dice ser la némesis del detective, donde se consiguie una sorpresa fantástica.

Por supuesto ayuda mucho que hayan escogido un actor de tanta experiencia como Martin Freeman (quien seguramente ahora verá relanzada su carrera al haber sido escogido para interpretar a Bilbo Bolsón en El Hobbitt) y al haber acertado de pleno poniendo a Benedict Cumberbatch en la piel de Sherlock. Este actor es capaz de pasar de la mayor de las apatías al éxtasis total sin gesticular demasiado, sin apartarse del tono críptico del personaje. Por cierto, algunos momentos no he podido dejar de pensar que hubiera sido una elección fantástica para hacer de Doctor Who, mucho más adecuado físicamente que el horrendo Matt Smith.

Sin embargo sí fallan en el último momento en un personaje crucial y probablemente más importante en el futuro: el actor para Moriarty (Andrew Scott) ha sido muy mal elegido, siendo demasiado joven y ofreciendo una labor tan sobreactuada que hace una caricatura del personaje, con lo que queda totalmente increíble como el mayor genio del crimen que debe ser. Además, entre esto y que la escena final carece de garra, el desenlace de la temporada ha sido horrible y muy anti-climático.

La pareja protagonista da la talla sin problema alguno, pero no ocurre lo mismo con los casos que les envuelven, donde los creadores y guionistas Steven Moffat y Mark Gatiss no están tan resueltos y acertados. Las historias me han resultado simples en el fondo pero enrevesadas demasiado para obtener el tono habitual de la saga de Conan Doyle, resultando así irregulares en ritmo (en muchos tramos da la sensación de que no se va hacia ninguna parte) y absurdamente artificiosas (todo lo que deduce Sherlock del móvil de Holmes es tan increíble que resulta ridículo). Para ser una miniserie de supuesto nivel y de tan solo tres partes apenas consigue ser remarcable o trascendente, mostrando tramas nada llamativas y sin fuerza, casos que se ven en cualquier procedimental tipo CSI en muchos menos minutos y con más vida y ritmo.

La puesta en escena es magnífica, eso sí. Sigue un estilo semejante al de Paradox y Luther, otras dos producciones detectivescas realizadas con un aspecto visual vanguardista. La dirección, fotografía y montaje son de alta calidad y muy hábiles a la hora de obtener un estilo modernista, rompedor, valiente. Encuadres atípicos y juegos de cámara fascinantes son lo único que realmente he disfrutado con interés en Sherlock.

La temporada ha sido muy bien recibida por la audiencia británica, así que contará con un segundo año. Pero en mi opinión es un visionado bastante prescindible.