Archivo mensual: febrero 2009

LIFE – TEMPORADA 1

NBC | 2007
Productores ejecutivos: Rand Davich, Far Shariat, David Semel, Daniel Sackheim
Intérpretes: Damian Lewis, Sarah, Shahi, Brent Sexton, Adam Arkin, Donal Logue, Brooke Langton, Robin Weigert.
Valoración:

Un detective pasa doce años encerrado en prisión hasta que se descubre que no cometió el crimen del que se le acusó. Como indemnización, a parte de una buena suma de dinero se le devuelve el cargo. A Charlie Crews la vida le ha dado otra oportunidad y no piensa desaprovecharla.

Otra serie de las llamadas procedimentales, excepto que ésta se aleja de los efectistas y artificiosos juegos científicos (mejor dicho, pseudo científicos) para ofrecer una serie policíaca más tradicional. Además, cuenta con el aliciente de que, a parte de las tramas cerradas de cada episodio (el caso de la semana), los personajes evolucionan según conviven y según tramas más largas (en concreto, el caso que atañe al protagonista). Por eso y por la calidad y química de sus personajes Life es, a pesar de no ser una gran serie, bastante más interesante que la media de producciones de este tipo. Me atrevo a decir que es una de las pocas creaciones post-CSI que realmente merece la pena. Ahora bien, queda por ver cuánto aguanta sin repetirse, por no mencionar que el misterio que concierne al protagonista no puede durar eternamente, aunque por ahora parece que así lo pretendan.

Como decía, la calidad de la pareja protagonista (Damian Lewis y Sarah Shahi) y la relación entre ellos, muy bien trabajada y con golpes de humor muy logrados, es el principal pilar que sustenta el conjunto. Al contrario de lo que suele verse en el género, donde la vida de los protagonistas generalmente se limita a su convivencia en el trabajo, y normalmente sin evolución alguna (hay excepciones, aunque en éstas los caracteres siguen siendo muy limitados), en Life estos viven y evolucionan, aunque sea ligeramente, conforme sus relaciones y vidas avanzan. Se echa de menos sin embargo más presencia de los secundarios, entre los que destaca el amigo del protagonista (Adam Arkin), una figura muy divertida. Tarde o temprano, si no se potencian estos, el peso sobre los hombros de la pareja principal podría ser excesivo.

La factura, como suele ser habitual hoy día, es de buen nivel, aunque debo quejarme de los excesos con los filtros luminosos o de las innecesarias y no muy bien usadas canciones que aparecen a modo de videoclip más veces de las deseadas. En cuanto al reparto, la pareja protagonista cumple bastante bien y sobre todo muestran muy buena compenetración, algo indispensable en este tipo de obras.

Huelga decir que el formato de temporadas cortas juega un buen punto a su favor, permitiendo no alargar demasiado las historias principales y retrasando el desgaste del formato del caso del día. Estoy adentrándome en el segundo año y por ahora aguanta bastante bien el tipo. Como entretenimiento sin pretensiones, es altamente recomendable.

Life es maltratada, digo emitida, por Telecinco, aunque como es habitual yo la recomiendo en VOS. Es curioso que a la franquicia CSI le den tantas ventajas (tanto que acaban saturando) y a otras del estilo tan pocas.

PABLO MOTOS A FAVOR DE LA PENA DE MUERTE EN “EL HORMIGUERO”.

El programa El hormiguero se caracteriza por su caótico resultado, por las mediocres y forzadas improvisaciones que hacen sus presentadores (algunos hasta dan bastante pena, como el tal Flipi), pero también destaca por la torpeza que tienen a la hora de manejar las entrevistas a celebridades extranjeras, que no cabe duda les vienen grandes. Pues bien, hoy se han superado de forma alucinante. Apenas he visto unos minutos, porque estaba haciendo zapping y al ver las burradas que estaban soltando he cambiado de canal, así que no sé si la cosa ha ido a más:

En plena entrevista a Michael C. Hall, quien interpreta a un asesino en serie que sólo mata a criminales en la serie Dexter, el presentador principal del programa, Pablo Motos, se ha puesto a hablar de la pena de muerte. Sin embargo no lo ha hecho centrándose exclusivamente en la serie, ni frivolizando sobre temas de ficción, sino en serio. Y en unos días en los que precisamente hay polémica alrededor de las penas de cárcel y los límites humanitarios de estas, es vergonzoso que en un programa para todos los públicos se haya hecho un alegato a su favor de forma tan descarada. “Todos pulsaríamos el botón como verdugos anónimos”, decía (cita no textual, pero muy fiel). “Sólo a los malos, no a las ancianitas” y otras burradas añadía. Pues yo, como español y también como ciudadano del mundo, no lo haría. De hecho, estoy aquí quejándome por la falta de escrúpulos de este señor, por la forma en que se ha olvidado de los Derechos Humanos, por la simplificación tan banal e inmoral del tema que ha realizado.

Creo que el programa debería disculparse, y debería recordar qué son los Derechos Humanos en unos días en que muchos ciudadanos parecen haberlos olvidado para clamar por la venganza y el castigo sin posibilidad de redención ni reinserción.

EPISODIO PILOTO DE DOLLHOUSE, DE JOSS WHEDON.

FOX | 2009
Productores ejecutivos: Joss Whedon, Tim Minear, David Solomon.
Escritor y director: Joss Whedon.
Intérpretes: Eliza Dushku, Harry Lenix, Fran Kranz, Tahmoh Penikett, Enver Gjokaj, Dichen Lachman, Olivia Williams, Amy Acker.
Valoración:

Echo es el nombre de un activo, de una chica que forma parte de un programa secreto donde a una serie de individuos se les borra la personalidad y se les implantan otras según las necesidades de cada misión; tras cada operación no recuerdan su personalidad anterior. Un detective ha oído hablar de este deleznable proyecto y trata de hallar pistas sobre el mismo.

Ahora mismo Joss Whedon es, junto a J. J. Abrams (quizá un poco por debajo de éste), el autor de series que más seguidores mueve en Internet. Sus míticas Buffy y Angel y la obra maestra de Firefly son producciones de culto adoradas en la red, y Whedon es una auténtica estrella con más peso que algunos actores, algo poco común en televisión. Como era de esperar, su retorno tras la cancelación de Firefly y la finalización de Angel, que por cierto se ha hecho esperar varios años, ha levantado una expectación asombrosa. Sin embargo su regreso es en la FOX, y por más justificaciones que haya dado todos miramos con recelo lo que la cadena que destruyó Firefly pueda hacer con esta nueva producción, y más cuando antes de estrenarse ya ha habido problemas: el episodio piloto original fue rechazado (supuestamente en los pases de prueba al público le pareció confuso y demasiado oscuro –como si esto último fuera algo malo-) y se habla de que Whedon ha debido realizar algunos cambios por presión de la cadena.

Dollhouse ha llegado, y no hay blog ni web de series que no hable sobre ello. Las críticas han sido tibias, quizá porque el listón estaba muy alto, pero ni mucho menos han sido malas, y supongo que todos somos conscientes de que esto ha sido sólo un episodio y habrá que ver el resto de la temporada para poder opinar con más objetividad. A mí me ha gustado bastante, pues cumple correctamente con lo que espero de un episodio piloto: resultar atractivo sin perder calidad en detrimento del artificio facilón, que presente lo justo, sin pretender abarcar demasiado, para que lo que se vea quede bien tratado y no de forma apresurada. Además, lo más importante es que tiene gran potencial, que promete dar para buenas tramas. Cabe indicar también que la audiencia no ha sido nada llamativa a pesar del revuelo causado en la red, y es que como suele pasar hoy día la emisión en antena sólo atrae a una parte concreta de los espectadores, otros muchos (obviamente la mayoría se compone de habitantes de otros países) la ven por Internet. Indicar al respecto que Cuatro ha comprado los derechos de emisión. ¿Ocurrirá como con Perdidos, que cuando TVE la emitió tarde y mal ya todo el mundo se la conocía de memoria gracias a Internet y no funcionó como algo de tanta fama y calidad debiera? Yo apuesto que sí.

Entrando ya en materia, me esperaba un producto de acción sin grandes pretensiones, pero el capítulo y el estilo que se intuye que va a tener la serie me ha sorprendido bastante. Es un episodio muy denso y complejo (no me extrañaría que la otra versión sí fuera extremadamente difícil de seguir), con tramas enrevesadas y bastante más dramáticas de que lo que Whedon acostumbra a ofrecer. De hecho muchos se han sorprendido por el tono tan trágico y la carencia total del siempre fino sentido del humor que tienen sus producciones. Whedon no hace concesiones: esta es la historia de unos seres humanos usados como recipientes de personalidades, como pseudo-robots que son contratados por millonarios sin escrúpulos para sus juegos sucios o simplemente para sus vicios. No hay lugar, al menos por ahora, para la diversión intrascendente. Esperemos que la FOX no se empeñe en aligerar este tono tan desalentador, cosa que sí hizo en Firefly, donde los personajes estaban demasiado alineados en el lado malo (eran delincuentes, simple y llanamente) para su gusto ultraconservador.

La idea de la serie se ha plasmado de forma loable, aunque no antológica. No es un capítulo para recordar en los anales de la historia (como sí lo fue por ejemplo el inicio de Firefly) pero capta nuestra atención y sienta unas bases más que sólidas. El caso que sirve como presentación está muy bien desarrollado, y le sobra tan sólo algún apunte un tanto simplón (el prólogo con las motos y el baile –eso sí, espectacular el tipo de Dushku– no aporta nada, además de que recuerda demasiado a Dark Angel). Whedon no pierde el tiempo dando amplias presentaciones de los secundarios, se centra en la figura principal (Echo, interpretada por Eliza Dushku), que sale muy bien parada (resulta un personaje fascinante), y deja el resto en apetecibles misterios: Amy Acker aparece de refilón y ya resulta interesante, el ex-policía que se encarga de Echo y los otros activos (Harry Lennix) resulta un personaje creíble y sólido; sin embargo es evidente que debería haber potenciado la presencia del detective (Tahmoh Penikett, visto en Battlestar Galactica) que sigue la pista de la existencia de los activos, pues queda demasiado desligado del resto, con lo que apenas se recuerda, y además no quedan nada claras sus motivaciones (el epílogo es incomprensible). Del resto no podemos hacernos una idea con el poco tiempo en pantalla que tienen.

También me sorprende el clasicismo de la puesta en escena. No hay enredos ni virtuosismos, es todo muy formal, algo también poco común en Whedon. En cuanto a los actores, de los secundarios no puedo decir mucho dada su escasa presencia, pero Eliza Dushku, aunque no estamos hablando de una actriz de gran nivel, cumple sin problemas, no es sólo una cara bonita. Las escenas en que sale con el cerebro limpiado son bastante duras, y su mirada perdida y vacía, totalmente opuesta a la fuerza y vida que emite cuando está programada, contribuye muy bien a conseguirlo.

Todavía es pronto para decir mucho más, ahora queda por ver cómo se desarrolla y, lo más importante, cuánto aguanta en la FOX. Pero por lo pronto Dollhouse promete mucho, tanto por su creador como por el potencial que ofrece este inicio.

CALIFORNICATION – TEMPORADA 2.

Showtime | 2008
Productores ejecutivos: Tom Kapinos, David Duchovny, Stephen Hopkins.
Actores: David Duchovny, Natascha McElhone, Madeline Zima, Madeleine Martin, Evan Handler, Pamela Adlon, Callum Keith Rennie, Carla Gallo.
Valoración:

Quienes no disfrutaron con la primera temporada, quienes no se engancharon al peculiar y surrealista sentido del humor y sus tramas de amor hermosas, divertidas y alocadas pero nada revolucionarias, que no pierdan el tiempo con la segunda sesión, porque sigue por el mismo camino. Pero quienes sí vibraron con aquella etapa de las desventuras de Hank Moody y su familia y amigos tienen una cita ineludible en este nuevo tramo que derrumba todos los temores que el forzado final feliz del primer año pudiera haber engendrado. Californication sigue en la plenitud de sus facultades: sexo desenfrenado, personajes entrañables y situaciones siempre bordeando lo irreal dan forma a doce deliciosos y divertidísimos episodios.

La inclusión de la estrella de rock (interpretada por un carismático Callum Keith Rennie, quien se dio a conocer como Cylón en Battlestar Galactica) ha supuesto un acierto inmenso, pues es un carácter aún más inmaduro y vividor que Moody y da muchísimo juego. Las tramas del amigo de la familia, Charlie (Evan Handler), se han potenciado muy sabiamente, llegando a ofrecer algunos de los mejores momentos de la temporada (como el video de la masturbación compulsiva). No hay sensación de desgaste en la química entre Natascha McElhone (Karen) y David Duchovny (Hank), dos actores completamente sumergidos en sus caracteres. Por el otro lado, las tramas de la hija (Madeleine Martin) siguen sin despuntar, pero funcionan bastante bien como complemento. El único aspecto realmente negativo que se me ocurre, aparte de que la serie se infravalora considerablemente en detrimento de tonterías infumables como 30 Rock (y por mucho que digan, tiene una calidad media mucho más estable y de media más alta que la que mantiene la favorita del público, Cómo conocí a vuestra madre), es que se empeñan en mantener el personaje de Mia (Madeline Zima). No terminaba de ser una presencia llamativa en la temporada anterior, pero es que en esta sobra totalmente.

Como decía, en cierta manera me sorprende que la serie aguante el tipo, pues dada sus características y sobre todo viendo el final de la primera temporada no le auguraba mucho futuro. Ahora mi perspectiva ha cambiado. Vale, no es para tenerla en antena ocho años, pero manteniendo el mágico número de doce-trece episodios por temporada y sin querer ir más allá de lo que el producto puede ofrecer dará para unos pocos años de puro entretenimiento. De hecho uno de sus grandes logros es un tono desenfadado, su falta de pretenciosidad, o en otras palabras, que los propios guionistas saben que esto es una comedia más cercana al delirio absurdo que al drama realista, y van directos al grano: divertir y entretener.

EL GRAN WYOMING SE QUEDA CON TODOS Y ABRE JUGOSOS DEBATES.

La guerra de entre las cadenas de televisión, o generalizando, entre los distintos medios de comunicación, está alcanzando este año cotas asombrosas, casi surrealistas. El corporativismo, la lucha entre empresas por ser la más puntera, la más vista o leída y la más aclamada, no es el único objetivo. Vale, siempre ha habido rivalidades personales e ideológicas, pero ahora es cuando esa mierda más salpica. Los medios están inmersos en una lucha ideológica, en una lucha política en la que, como siempre, el que sale más mal parado es el ciudadano, pues debe tragarse basura y mentiras por doquier. Y, como generalmente el ser humano es corto de miras, no es raro que se produzcan numerosos casos de aborregamiento en masa (no hay otra forma de explicar que millones de personas se tragaran la conspiración del 11-M del PP y El Mundo, pues cantaba a distancia).

La guerra del fútbol y las conspiraciones políticas son los conflictos más grandes, los más usados para tirarse los trastos entre un medio y otro, pero hay casos menores muy llamativos por todas partes. Uno de los más notables es el berenjenal entre Tele 5 y La Sexta, cuyo frente principal es el conocido programa Sé lo que hicisteis, y que ha acabado con juicios para frenar la emisión de imágenes de una cadena en la otra y viceversa (se ve que el derecho a cita no es tal si no te gusta lo que dicen de ti). Pero otro muy destacable es el de La Sexta con el canal Intereconomía, que ha trascendido estos últimos días por el famosísimo video de El Gran Wyoming.
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FILTRADO EL GUIÓN DEL EPISODIO PILOTO DE CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO, DE DAVID BENIOFF. Y breve resumen de opiniones sobre el mismo.

Una web que ofrece guiones para descargar en formato .pdf se ha hecho no sé cómo con el del episodio piloto de Juego de tronos, de la serie que adapta las novelas de Canción de Hielo y Fuego. Consta de 61 páginas y ha sido escritor por David Benioff, quien junto a D. B. Weiss lleva las riendas de la producción. Recordemos que aún no ha empezado el rodaje (esperamos ansioso que den a conocer el casting).

Para descargarlo haced clic en Availabe Now en la columna de la derecha (parece publicidad): tvcalling.

Yo no quiero leerlo, pues no quiero conocer el capítulo de arriba abajo antes de verlo, pero algunas personas lo han hecho y han dado su opinión al respecto. Por lo que se ve es muy, muy fiel al original, y el único cambio que resulta discutible es el de modificar las edades de algunos personajes que son niños para hacerlos un poco mayores. Habrá que ver si en pantalla no queda chocante y no se producen errores de continuidad (pues hay fechas importantes que respetar, y algunas pueden tener relación con algunos nacimientos). Por lo demás, sólo se cambia alguna cosilla para hacer una exposición más clara de los acontecimientos. Por ejemplo, Cersei y compañía nos son presentados en Desembarco del Rey y no a su llegada a Invernalia.

El episodio se inicia con el prólogo al norte del Muro y acaba en el mítico qué cosas hago por amor en Invernalia, justo antes de la partida hacia Desembarco del Rey, y por el medio son presentadas las dos casas principales (Stark y Lannister). A pesar de que yo suponía que dejarían a Dany para otro momento, pues su trama podría parecer demasiado ajena a los acontecimientos principales (lo parece incluso en la novela, al principio), se han incluido sus primeros pasos por el continente oriental (la boda con Drogo).