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EL ÚLTIMO HOMBRE EN LA TIERRA – TEMPORADA 3.

The Last Man on Earth
Fox | 2016-2017
Comedia | 18 ep. de 22 min.
Productores ejecutivos: Will Forte, Phil Lord, Christopher Miller.
Intérpretes: Will Forte, Kristen Schaal, Mel Rodriguez, Cleopatra Coleman, January Jones, Mary Steenburgen, Kenneth Choi, Mark Boone Junior.
Valoración:

Volví a caer en mi placer culpable de estos años. No sé, algo tenían Phil Tandy Miller y sus locuras como para hacerme reír, y la esperanza de que los escritores fueran poco a poco aprovechando la temática de fin del mundo me atrajo de nuevo. Pero hablo en pasado. La tercera temporada ha dejado bien claro que sus autores no tienen nivel suficiente, y menos para mantener la premisa tan encorsetada como quieren.

Tandy es inmaduro, egoísta y cabezota. Y apenas hay algo más donde rascar. El embarazo de Carol, que tiene unos pocos miedos y quiere que Gail sea su madre adoptiva para tener una familia más completa, es el único amago de contar algo más continuado y relevante con los personajes secundarios, pero dan vueltas en círculos obsesionándose con esa única historia y termina siendo agotador. Además, Erica está embarazada también y no narran absolutamente nada con ella. Melissa enferma, pierde la cabeza, pero no lleva a nada sustancial, parece una excusa para quitarle diálogos, da la impresión de que no sabían qué hacer con el personaje. Y cabe preguntarse por qué alguien del caché de January Jones (Mad Men, incluidas dos nominaciones a los Globos de oro, alguna aparición en cine) se apalanca en una serie de tercera como esta. Todd sufre un poco con ello, pero nada que dé juego, nada que aporte drama desde una perspectiva cómica. El único momento duro es cuando Gail acaba días encerrada en un ascensor… y da igual, no deja secuelas en el personaje. En resumen, ninguna historia mueve de verdad las relaciones, añade un poso a cada protagonista, explora ideas genuinas e ingeniosas a pesar del potencial latente.

Los guionistas no son capaces de ver que no llegan a tantos capítulos aferrándose al esquema, pero no hacen ni un amago de incluir aventuras secundarias de relleno. Cambiamos de escenario al poco de entrar la temporada, tras despachar el lío con el loco peligroso de Pat, pero volvemos enseguida a la rutina. Y ya canta mucho que cada nuevo personaje que llega no va a aportar savia nueva, sino que va a servir exactamente para lo mismo: para mostrar a Tandy intentando hacerse amigo del recién llegado y a la vez no perder su posición en el grupo, ni la cabeza por los ataques de celos. Pat, Lewis y el niño al final de temporada, todos están puestos al servicio de Tandy. Y el nivel que se alcanza en el tramo dedicado a este último ya no es bajo, entra directamente en la vergüenza ajena. Así que el año, que iba flojeando cosa mala, cae al abismo en los capítulos finales. Sólo salvaría unos pocos al principio, cuando la presencia de Pat y Lewis ofrece algo de movimiento y una pizca de gracia, pues aunque sea jugar otra vez sobre seguro (Tandy, Tandy, Tandy), algún momento decente da, como ese en que Tandy se encuentra mintiendo a dos grupos a la vez y casi le da un pasmo.

El ego del creador de la serie, Will Forte, que es precisamente el intérprete de Tandy Miller, consumió el poco material que tenía en la primera temporada, y la segunda se sostuvo milagrosamente porque amagó con tomar distintas direcciones. Pero estancándose de nuevo en el concepto inicial está claro que la serie está agotada, y a estas alturas no parece que vayan a tratar de darle nuevos aires a pesar de la han renovado por una cuarta sesión.

Mención aparte merece la aparición de Kristen Wiig, una de las actrices de comedia más conocidas (Saturday Night Live, The Spoils of Babylon). Como hicieron con el hermano de Tandy, tuvo un capítulo para ella sola en el parón (¡de cuatro meses!) en el ecuador de la temporada (aunque lo emitieron después, así que perdieron el factor expectación), lo que hacía suponer que aparecería en la parte final uniéndose al grupo. Pero el episodio fue aburridísimo, sin chispa alguna, y luego resulta que no llega a aparecer hasta el último segundo del año, en un cutre intento de captar audiencias.

PD: Por no cuidar no cuidan ni la coherencia. Una trama principal en la segunda tempora fue que no funcionaba la gasolina, pues se caducó, pero aquí se ponen a viajar en coches y autobuses como locos.

Ver también:
Temporada 2.
Temporada 1.

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EL ÚLTIMO HOMBRE EN LA TIERRA – TEMPORADA 2.

The Last Man on Earth
Fox | 2016
Comedia | 18 cap. de 22 min.
Productores ejecutivos: Will Forte, Phil Lord, Christopher Miller.
Intérpretes: Will Forte, Kristen Schaal, Mel Rodriguez, Cleopatra Coleman, January Jones, Mary Steenburgen, Jason Sudeikis, Boris Kodjoe.
Valoración:

Alerta de spoilers: Sólo presento las tramas principales.–

Se pueden diferenciar tres etapas distintas en esta segunda temporada de El último hombre en la Tierra, sin que eso signifique que la propuesta evolucione mucho y se atreva con temáticas más inteligentes. Sigue siendo la misma serie sencilla, más bien simplona, que vale para pasar el rato a menos que busques algo de calidad.

La primera parte es el intento de Phil de volver a entrar en el grupo tras su periplo en pareja con Carol (que tiene un par de momentos geniales, como cuando la deja olvidada en una gasolinera). Aquí es él mismo en toda su esencia: mentiroso, manipulador, infantil, estúpido y cutre. Cada plan para engañar a los demás para que lo acepten acaba estallándole en la cara con desternillantes consecuencias, exprimiendo bastante bien el humor de la vergüenza ajena y lo patético. Aunque repita el patrón tan básico del primer año tiene numerosas historias que le dan vueltas inesperadas a los vicios del protagonista. La escena de la pistola o el collar de calambres son buena muestra de ello, pero nada supera el shock que causa la llegada de la pareja cuando están los otros reunidos en la playa.

La segunda ofrece una pequeña maduración. Aunque tenga sus recaídas y rabietas, en cierta manera Phil crece un poco y se adapta a la pandilla, muestra una inesperada cara más amable, más social y equilibrada… Pero sin el protagonista central en su salsa la serie parece que va a perder chispa también… aunque por suerte no llega a notarse mucho, porque van sacando más partido de los demás personajes. Los líos amorosos y las peleas de todo tipo mantienen el ritmo siempre activo. Destaca especialmente Todd, que es el que más conflictos arrastra, pero todos tienen su momento y los jaleos explotan en los capítulos navideños bastante bien.

La tercera es la llegada del hermano que estaba aislado en la Estación Espacial Internacional. Que tenga un par de capítulos dedicados a él prometía más, pero como aventura de supervivencia no ofrece nada interesante* y la comedia se estanca. Pero la llegada al grupo trae nueva savia, en especial el reencuentro con Phil, que hace aflorar otra vez sus manías y cagadas: los dos hermanos se enfrascan en una guerra sucia llena de locuras. Además acabamos el año con unas pocas escenas emotivas bastante acertadas (el viaje a la casa donde crecieron, las tumbas de los padres), con lo que he terminado enganchado de nuevo a esta tontería y veré la próxima temporada. Es mi placer culpable del momento.

Sin embargo es imposible no pensar en que si exprimieran más y mejor los cambios de registro, las distintas aventurillas, la entrada y salida de personajes secundarios, quizá lograrían una serie más original, más movidita, pero a estas alturas está claro su estilo y dudo que a pesar de los amagos llegue a cambiar realmente.

* Por fin hacen mención directa a la epidemia y los fallecidos. Vale que es una comedia sobre la convivencia de un grupo, pero el evento que los puso en contacto no se explicó lo más mínimo.

Ver también:
Temporada 1.

EL ÚLTIMO HOMBRE EN LA TIERRA – TEMPORADA 1.

The Last Man on Earth
Fox | 2015
Productores ejecutivos: Will Forte, Phil Lord, Christopher Miller.
Intérpretes: Will Forte, Kristen Schaal, January Jones, Mel Rodriguez.
Valoración:

El último hombre en la Tierra me cogió dos veces desprevenido. Primero, me tropecé con los avances por casualidad, sin haber escuchado nada de ella. Enseñaban la odisea de un único hombre sobre la faz de la Tierra tras quedar asolada por alguna enfermedad, y me imaginé una comedia de supervivencia con las locuras del pobre desgraciado, con el llamativo riesgo artístico de tener un solo protagonista y el atractivo del género ciencia-ficción apocalíptica. Segundo, porque el visionado de los dos primeros capítulos rompe esa fachada por completo. Empieza a salir gente de debajo de las piedras, y el tono de la comedia es el de siempre en la televisión en abierto, una chorrada de gente inmadura haciendo tonterías. Vamos, que está en la onda de Dos hombres y medio.

Pero por inercia seguí viéndola. Hay un par de capítulos tan estúpidos que echan para atrás, pero el resto entra muy bien en el rango de entretenimiento ligero sin pretensiones: es tan corta (trece episodios de veinte minutos) y certera en su tono que se deja ver sin problemas, entretiene y provoca bastantes buenas risas. Obviamente no impresiona, no deja huella, no hace alarde de inteligencia ni se esfuerza por ofrecer buena televisión. Es un producto simplón pero inofensivo hecho para pasar el rato.

El personajillo principal engancha porque resulta… inquietante, pues fascinante no creo que sea una buena descripción. Es la definición más pura del hombre inmaduro y egoísta, un adolescente malcriado en el cuerpo de un adulto sin capacidades reales más allá de mentir en lo que sea necesario para conseguir su objetivo: follarse a las pocas supervivientes que haya. Su odisea ofrece una eficaz mezcla de patetismo y gracia: nunca aprende, no controla sus instintos, siempre cae en sus propias trampas y todo le sale mal por su culpa, aunque no quiera admitirlo. El creador, guionista e intérprete Will Forte (quien creció como cómico en Saturday Night Live) capta a este asqueroso estereotipo muy bien desde el guión a la interpretación, logrando unos pocos momentos muy inspirados. El deseado encuentro con una superviviente, la parodia del matrimonio (él inmaduro e irresponsable, ella obsesiva y controladora), la odisea con la vaca, la cagada con la valla publicitaria, o el caos en que se convierte su lamentable vida cuando aparece un tipo más guapo y mañoso que él (¡y que se llama igual!), son chistes que explotan a lo grande esa actitud infantil y engreída.

Pero me temo que la dinámica del protagonista es así de básica y repetitiva, y los capítulos sólo exprimen esa mentalidad. Es decir, la serie nunca va a más, no hay intención alguna de buscar una renovación de historias o un desarrollo más valiente, y dudo que la haya en próximas temporadas. Aunque sean sólo trece capítulos hay algunos en los que da sensación de desgaste y vueltas en círculos, y en la temporada completa decepciona que ni siquiera traten de desarrollar alguna trama que no tenga que ver con los intentos de tener sexo. La aventura de supervivencia se limita a unas pocas gamberradas y algo de soledad en el primer episodio, y en el resto se olvida. Por suerte la pareja protagonista resulta muy atractiva gracias a esa representación del hombre, la mujer y el sexo que recuerce los estereotipos exprimiendo hábilmente el factor vergüenza ajena. Además en el tramo final los secundarios van ganando protagonismo, dando la sensación de que sí puede terminar creciendo, aunque sea tímidamente y dentro de los márgenes conocidos.