BREAKING BAD – TEMPORADA 3.

AMC | 2010
Productor ejecutivo: Vince Gilligan.
Intérpretes: Bryan Cranston, Anna Gunn, Aaron Paul, Dean Norris, Betsy Brandt, RJ Mitte, Bob Odenkirk, Steven Michael Quezada, Giancarlo Esposito.
Valoración:

Esta temporada confirma que no hay límites para los guionistas de Breaking Bad, que en la mejor tradición dejada por muy pocas series (el máximo exponente es The Shield) el ir más allá se hace con todas sus consecuencias. La separación del matrimonio White al final de la segunda sesión no se resuelve con un discursito elaborado por la ágil mente del cabeza de familia, sino que se desarrolla tanto con la lógica y coherencia esperada (una mujer normal no puede convivir con un narcotraficante) como con todas las repercusiones posibles que puede generar: la pérdida de la familia, aquello por lo que Walter en teoría (y matizaré lo de en teoría en un momento) estaba luchando, pone al protagonista al borde la locura.

Si en un principio la justificación de las acciones de Walter se basaba en garantizar el futuro económico de su familia ahora queda claro que no es un factor primordial, pues se está inclinando más hacia la expresión de su ego desmedido, su deseo de demostrar que es más inteligente que los demás, a lo que juraría que se le suma un poco de disfrute de la aventura y una nula capacidad de autocontrol, de poner fin a actos que tienen muchas consecuencias que pueden volverse en su contra. Y de hecho el dinero quizá nunca ha sido el desencadenante que le introdujo en este mundo, sino el romper con la monotonía de una vida estancada tanto en lo intelectual como en lo emocional. Es innegable que Walter sabe que está metido en un juego muy peligroso, pero para recuperar a su mujer no trata de volver a ser un buen padre de familia, sino que intenta fingirlo mientras sigue adelante con sus maquinaciones. En otras palabras, Walter definitivamente es un hijo de puta de cuidado, pero los guionistas han jugado tan hábilmente con la ambigüedad del carácter y la simpatía del espectador hacia él que se tarda tiempo en darse cuenta de ello, y aún así cada seguidor de la serie tendrá un punto de vista concreto sobre el mismo y sus acciones. Para un servidor, por si no había quedado claro con el asesinato de la novia de Jesse, el instante que me abrió los ojos y que además me ha marcado, que no olvidaré, que es sin duda el momento más perturbador de la serie y uno de los más duros que he visto en cualquier producción, es el de Walter invadiendo su casa y forzando su presencia aun a costa de que su mujer no lo quiere ahí (episodio I.F.T.); y la policía obviamente no puede hacer nada, pues no ha infringido leyes a pesar de que su acto es de una crueldad indescriptible. La escena está rodada magistralmente y deja muy mal cuerpo.

En cuanto al resto de personajes, estos siguen evolucionando de forma exquisita. Skyler trata de alejarse de Walter, y recuperar su trabajo de contable la pone en posición de entablar una nueva relación con un viejo jefe y amigo. Quizá esta historia se alarga mucho, de hecho algunas escenas me resultando aburridas, pero da pie a que el personaje madure, especialmente en un sentido inesperado: el que la inclina hacia colaborar con Walter con el lavado del dinero de las drogas. Jesse se ha recuperado de su adicción pero sigue sin poner un rumbo claro a su vida, y sus deseos de venganza llevan a algunas sorpresas interesantes. Pero más llamativo es su choque con Hank. El agente sigue llevando su carrera hacia la autodestrucción, llegando a un par de puntos de inflexión brutales (en One Minute): la paliza a Jesse y el atentado que sufre a manos del cartel, dos escenas espectaculares como la serie sabe ofrecer de vez en cuando. Por cierto, mención especial para la fascinante incorporación del matón principal de Gus, cuyo respeto por Walter es tanto divertido como escalofriante.

La temporada en general supera los altibajos y la ligera falta de ritmo del año anterior y ofrece los mejores episodios e instantes vistos desde sus estupendísimos dos o tres primeros capítulos. A los grandes instantes recién citados hay que sumar el espléndido Sunset, que pone los nervios a flor de piel al conseguir un larguísimo clímax de tensión con Walter y Jesse escondiéndose de Hank en la caravana. Podría ser el mejor episodio de la serie hasta ahora.

Pero el tramo final del año ha sido muy sobrevalorado, pues pierde algo de fuelle al ser demasiado previsible para los esquemas a los que me había acostumbrado la serie. Primero tenemos The Fly, horroroso episodio que algunos quieren ver como algo inteligente cuando no tiene absolutamente nada de contenido ni emoción. Los dos personajes principales están todo el capítulo encerrados persiguiendo una mosca, obteniendo una narración que no alcanza ni por asomo el mínimo de entretenimiento necesario para no desear apagar la proyección. Da la sensación de que se les acabó el presupuesto (con el que tienen bastantes problemas, pues es una serie más cara de lo que parece al haber exteriores tan exóticos) y se les ocurrió rellenar un capítulo sobre la marcha. Y en los dos siguientes (Half Measures y Full Measure), que forman el cierre de temporada, el desarrollo de los acontecimientos se ve venir muy claramente desde varios capítulos antes y no hay sorpresas grandes (salvo la del final del Half Measures, que muestra a White directamente en lo que se ha convertido, en un psicópata sanguinario sin límites), de hecho la escena final del año, con el clásico clímax de personajes apuntándose con armas, es sumamente decepcionante. Ambos episodios están muy bien realizados, escritos con el detallismo habitual y poseen algunos momentos francamente buenos, pero un cierre más redondo para esta temporada podría haberla convertido en una producción memorable.

Para mi sorpresa muchísima gente ya le ha otorgado a Breaking Bad la categoría de obra maestra. Es sin duda de lo más destacable del año, y no es nada descabellado decir que es prácticamente imprescindible para espectadores exigentes, pero no me parece que se pueda considerar como una serie perfecta, y más lejos aun está de merecer un sobresaliente.

Ver también:
Temporada 1.
Temporada 2.

2 Respuestas a “BREAKING BAD – TEMPORADA 3.

  1. A mi me ha encantado la temporada, con capítulos y escenas inolvidables como los minutos finales del One Minute.
    Respecto al capítulo de Fly a mi si me ha gustado, más que nada por cambiar la dinámica de la serie y atreverse con algo tan original.

    La evolución de los personajes es impecable, me fascina lo bien que han cuidado los guionistas este aspecto, haciendolo de forma creíble.

    Para mi Walter no es mal tipo, pero está claro que las cosas hace mucho que se le fueron de las manos, y acabará pgándolo mucho más caro.

    Saludos!

  2. ¿Que no es mal tipo? No hemos visto la misma serie xDDD

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s