VIKINGOS – TEMPORADA 1.

Vikings
History Channel | 2013
Productores ejecutivos: Michael Hirst, Alan Gasmer, Sheila Hockin, Sherry Marsh, Morgan O’Sullivan, John Weber.
Intérpretes: Travis Fimmel, Katheryn Winnick, Clive Standen, Jessalyn Gilsig, Gustaf Skarsgård, Nathan O’Toole, George Blagden, Ruby O’Leary, Gabriel Byrne.
Valoración:

History Channel sigue adentrándose en la producción de series propias con Vikings, donde se narran las andanzas de uno de los vikingos más conocidos, Ragnar Lothbrok (o Lodbrok), quien allá por el año 800 fue pionero a la hora de adentrarse en nuevas tierras para saquear y provocó profundos cambios en su propio país. Michael Hirst, autor de la espléndida e imprescindible Los Tudor, vuelve a escribir sus guiones después del fracaso que supuso dejar que otro lo hiciera en la floja Camelot.

El acercamiento histórico a una época de la que no hay descripciones del todo claras es bastante loable. Hirst no se limita a mostrar los puntos clave en la historia de Ragnar, también llena de detalles cotidianos la narración, dando un aire de realismo constante, y se agradece además que no suaviza ni embellece la dura vida de aquellos años para que resulte más cercana al espectador actual: toda la violencia de los vikingos se muestra sin censura, sea por sangre o por crudeza (en las incursiones masacran sin piedad), la actividad sexual no se oculta (tríos incluidos, aunque sin enseñar mucha carne) y el comportamiento de los personajes se acerca muy bien a lo que sería la realidad (supersticiosos, brutos, etc.). Destacan los choques culturales vividos por el monje secuestrado, quien se queda flipado ante los sacrificios y violencia de estas gentes, o el penúltimo capítulo, centrado todo él en temas religiosos y de sacrificios y que resulta un inciso a las tramas generales pero resulta fascinante.

Hirst aprovecha muy bien las incursiones para ofrecer aventura de gran espectacularidad. La odisea de Ragnar resulta muy atractiva desde todos los frentes que abarca: su obstinación y visión para sacar adelante sus planes, los problemas políticos (los miedos del jefe conservador), los preparativos del viaje (medios, tripulación), la difícil navegación y por su puesto las estrategias y batallas que saca adelante en los saqueos, cada uno de ellos distinto al anterior. Además, Ragnar es un personaje enorme, y en estos tramos destaca aún más: su paciencia y frialdad a la hora de enfrentar los problemas, el carisma arrollador que consigue fidelidad en sus compañeros a pesar de sus ideas visionarias y despierta temores en su adversarios. El casting ha estado acertadísimo, pues Travis Fimmel transmite tanto ese aura de líder como el resto de matices del personaje, pues muestra muy bien el cambio de los primeros episodios (osado, valiente) a los últimos (abrumado por conflictos importantes).

En el aspecto dramático la serie se centra en la familia y amigos cercanos de Lothbrok, y se cuida bastante bien el rol de cada uno. La esposa, Lagertha, es dura y leal como los tiempos mandan; muy bueno el casting también con Katheryn Winnick, sobre todo porque su físico (en especial su mirada de mujer peligrosa) es perfecto para el papel. El hijo presenta los conflictos habituales (quiere seguir a papá) y por ahora se utiliza muy bien, teniendo la presencia e historias justas y necesarias; la hija queda un plano más secundario, aunque al final gana algo más de presencia. La relación con el esclavo, Athelstan (George Bladgen), quien se convierte más bien en amigo de la familia, es muy interesante, y su cambio gradual de acojonado a fascinado se maneja muy bien. Compañeros de andanzas como Floki (Gustaf Skarsgård) hacen pensar en que es una lástima que no hayan dado más protagonismo a otros secundarios, pero realmente el único que sale mal parado el hermano de Ragnar, Rollo (Clive Standen), quien necesitaba más definición para resultar más llamativo, pero por desgracia en vez de ganar con los episodios va perdiendo, pues la creciente trama de conflicto con Ragnar no resulta creíble y su destino en el final de la temporada se expone fatal.

Presupuesto había bastante y la realización es buena, con correctos decorados y exteriores bien aprovechados: la fotografía de los grandes paisajes de Irlanda (rodar ahí es más barato que hacerlo Escandinavia) ofrece escenas de gran belleza, las batallas se planifican y ruedan muy bien, de hecho resultan impresionantes teniendo en cuenta que es una serie. Sólo se ve alguna limitación en las escenas de alta mar, donde la falta de medios no se consigue disimular del todo bien.

El gran escollo de Vikings en este primer año es la falta de rumbo, de una trama bien planteada y bien escrita antes de lanzarse a rodarla, algo que resalta al pensar que en nueve escasos capítulos se debería haber ido al grano con mayor dirección e intensidad. La mezcla de la vida en casa, los conflictos con el conde, los viajes a nuevas tierras y las nuevas intrigas creadas al final del año con el jarl (o duque) no se hilan del todo bien, funcionando unas mejores que otras y fallando en su conexión y fluidez, traduciéndose en bastantes altibajos de ritmo e interés de un capítulo a otro. La parte del conde de hecho falla estrepitosamente, siendo un gran lastre en los primeros episodios. El rol interpretado con algo de dejadez por Gabriel Byrne (no pone tanta pasión como en In Treatment, quizá porque el personaje no lo permite) resulta bastante mediocre. Es un cliché con patas, sus ambiciones y miedos obedecen a patrones demasiado vistos, con lo que resulta muy predecible y a veces le falta la fuerza e incluso verosimilitud suficiente como para que toda la historia de rivalidad con Ragnar resulte eficaz. Además, su esposa aburre y parece que la mantienen en la serie por obligación, pues evidentemente no saben qué hacer con ella, y la hija es completamente intrascendente a pesar tener un par de amagos donde parecía cobrar protagonismo. La citada intriga con el jarl iniciada en el último capítulo también guarda potencial pero no empieza nada bien, de hecho como desenlace de temporada deja bastante que desear.

Espero que limen esas notables asperezas en el próximo año, porque Vikings guarda gran potencial en la por ahora fallida trama política debido a la notable trayectoria de Ragnar y otras grandes figuras vikingas que podrían incluir. Habrá que ver también si el drama familiar sigue por buen camino después de los rebuscados giros del último episodio: la repentina epidemia y la muerte inesperada y forzada de algunos secundarios no parece un argumento muy bien meditado, contribuyendo a que el cierre de temporada resulte bastante decepcionante. En cuanto a la aventura y la recreación histórica, aquí no hay pega alguna: si te gusta el género Vikings es una apuesta estupenda. El tramo centrado en las incursiones es notable, con picos impresionantes, e incluso en secciones donde el conde es protagonista hay partes muy gratificantes, como el ataque a la casa de Ragnar y su épica huida.

Una respuesta a “VIKINGOS – TEMPORADA 1.

  1. Muy buena la serie vikingos te encariňas con la cultura me encanta, los cristianos de la época son tan estúpidos eso demuestra la capacidad abismal de supervivencia de los vikingos hasta las mujeres luchan

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