Archivo mensual: noviembre 2007

BATTLESTAR GALACTICA – RAZOR.

Principales
Katee Sackhoff es Kara Thrace, “Starbuck”.
Edward James Olmos es William Adama.
Jamie Bamber es Lee Adama “Apollo”.
Stephanie Chaves-Jacobsen es Kendra Shaw.
Michelle Forbes es Helena Cain.
Secundarios
Tricia Helfer es Número Seis/Gina.
James Callis es Gaius Baltar.
Mary McDonnell es Laura Roslin.
Grace Park es Sharon Valerii, “Athena”.
Graham Beckel es Jack Fisk.

Escritor: Michael Taylor.
Directores: Félix Enríquez Alcalá, Wayne Rose.
Valoración:

Sinopsis:
A modo de flashbacks vemos la trayectoria de la Battlestar Pegasus desde el ataque Cylón hasta una de las primeras misiones de bajo el mando de Lee Adama.

Kendra Shaw es una nueva oficial que sirve a las órdenes de la dura e inflexible Almirante Helena Cain. El repentino ataque Cylón saca su parte más dura y pronto se gana la admiración de su superiora. También ha de servir a posteriores comandantes con desigual suerte.

Ya como capitán de la Pegasus, Apollo dirige una misión de rescate de unos tripulantes secuestrados por un grupo de cylones, pero no los actuales, sino los modelos de la primera guerra cuarenta años atrás. Al parecer se escindierón de la evolución que dio lugar a los modelos de aspecto humano para seguir su propio camino. Tras la misión son destruidos y se llevan un secreto a la tumba: afirman que Starbuck lleva a la Humanidad a su destrucción.

Notas:
– Película para televisión de noventa minutos (equivalente a un episodio doble) estrenada varios meses antes que la cuarta temporada.
– 723 tripulantes es más de un cuarto de la tripulación de la Pegasus, así que la tripulación ronda los 2.500.
– Incongruencia: en la cocina de la Pegasus las estanterías están repletas de platos y botellas sin protección ni sujeción, con lo que en cualquier batalla se debería romper todo.

Comentario:
El hecho de que sea una película aparte de las temporadas prometía algo del nivel de la miniserie, pero el producto dista mucho de estar a esa altura. Estamos ante un capítulo doble más, y concretamente es de un nivel de calidad bastante inferior a los buenos momentos que da la serie. El argumento es muy suculento, las aventuras de la Pegasus desde el ataque Cylón hasta una inquietante misión bajo el mando de su último capitán, Apollo, pero en ningún momento los guionistas le sacan todo el partido que podría obternerse, ofreciendo una narración apática, superficial, irregular… Las sorpresas que puede haber, como los antiguos cylones rebeldes, no dan mucho de sí en una historia que no consigue despuntar ni centrarse por completo en contar algo. En resumen, un episodio desaprovechado, insatisfactorio.

Lo mejor de la propuesta radica en el personaje femenino introducido para llevar la historia, Kendra Shaw. Es un buen carácter y la actriz cumple con su cometido, cosa que no se puede decir de varios del reparto de la serie. El resto de personajes no aporta nada nuevo o digno de mención.

HEROES EN HORAS BAJAS, MUY BAJAS, Y CON FUTURO INCIERTO.

–Alerta de spoilers: aunque hay pocos datos reveladores, si no sigues la serie al ritmo de EE.UU. recomiendo no leer el artículo.–

Por cada nuevo capítulo de la segunda temporada de Heroes que he ido viendo más ganas de hacer este artículo y menos de continuar con la serie me han surgido. Por ahora me he quedado en el sexto episodio, sexta tomadura de pelo y sexto aburrimiento considerable, y dependiendo de las críticas que tenga el resto ya veremos sin continúo su visionado. A estas alturas ya hay pocos blogs que no tengan su artículo quejándose del bajón de calidad del producto, así que probablemente no diré nada nuevo.

Heroes nació con bastantes virtudes dignas de mención. Era capaz de atrapar desde los pocos episodios gracias a una propuesta original sobre el mundo de los súper héroes, donde desde una perspectiva seria (menos aventura fantasiosa y más importancia en cómo sería la vida real de un súper héroe, siguiendo un modelo bastante parecido al cómic Rising Stars) construían una trama algo básica (la salvación del mundo o de una ciudad y la confrontación con un poderoso enemigo) pero dinámica, llena de sorpresas y con un tono adulto muy de agradecer en un género que pocas veces lo ofrece. Numerosos personajes y tramas se relacionaban más o menos acertadamente pero navegaban con un rumbo bastante claro, mientras que los capítulos, salvo ligeros bajones, mantenían un buen nivel. Tenía algunas carencias, como un reparto irregular (con elementos infames como Zachary Quinto o Milo Ventimiglia) y algún carácter no muy bien ubicado, pero en conjunto funcionaba muy bien como un entretenimiento incluso en sus momentos más pretenciosos (borrando los discursos de Suresh ganaría enteros). Sin embargo, el final de la temporada, ese capítulo tan esperado donde debían resolverse las tramas globales o dejarse en suspenso para la siguiente sesión, resultó casi lamentable y altamente decepcionante. Fue sorprendente ver cómo pudieron los autores estar tan poco acertados en un momento cumbre, pero por desgracia esa maldición se ha extendido en esta primera etapa de la segunda temporada.

Cada episodio visto hasta el momento es una repetición de todo lo que vimos en los anteriores veintitrés. Las tramas no han sufrido un receso, sino que se han reiniciado completamente. Volvemos a tener a Sylar buscando víctimas, volvemos a la amenaza de destrucción de Nueva York; solo falta la de salvar a la animadora. Ni siquiera la inclusión de la serie de asesinatos y la conspiración contra la Compañía ofrecen interés, pues estas dos nuevas líneas narrativas se diluyen considerablemente en ese refrito de situaciones ya vistas. Y con los personajes exactamente lo mismo. Casi todos han vuelto a empezar desde cero y a repetir paso por paso las mismas experiencias, mientras que los pocos que siguen evolucionando lo hacen con tramas insulsas. Además, los nuevos caracteres presentados no pintan nada en el conjunto y, aunque la chica negra resulta simpática, los mejicanos son insufribles.

Por si fuera poco, la calidad en la puesta en escena ha perdido fuelle también. El producto actual parece de menor calidad que antes, con una realización apresurada en la que se echan de menos los buenos recursos en la fotografía y el montaje, mientras que los otrora resultones efectos visuales parecen tener una década de antigüedad (en ocasiones ofrecen resultados ridículos, como esas pantallas verdes/azules tan mal empleadas o los vuelos a lo Lois y Clark).

Me temo que si esto no remonta terminará convirtiéndose en una vulgar serie destinada al público adolescente, cuando en sus inicios presentaba cualidades más maduras e inteligentes. Ahora queda por ver cuánto aguanta la enorme legión de fanáticos adolescentes que se ganó en poco tiempo y que tanto la han sobrevalorado en su primera temporada. Por lo pronto la audiencia cae de forma llamativa y la huelga de guionistas amenaza con dejar la temporada en once episodios, lo que sería catastrófico si no mejora hasta un nivel que consiga hacer olvidar este tramo tan soporífero. De hecho, el spin-off denominado Heroes: Origins acaba de ser cancelado seguramente por estas razones.