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FALLECE FRANK VINCENT, DE LOS SOPRANO.

Hay actores que prácticamente son recordados sólo por un papel, incluso uno secundario. Frank Vincent fue uno de ellos. Iba para músico, pero Martin Scorsese le dio un pequeño rol en Toro salvaje (1980) y luego repitió con él en otras ocasiones, empezando a encasillarse como mafioso segundón. Así llegó a Los Soprano, donde era capaz de dejar huella entre muchos personajes y actores brillantes, de forma que para muchos será siempre el jefe de la familia de Nueva York, Phil Leotardo. Un infarto y posteriores complicaciones acabaron con su vida el 13 de septiembre. Tenía 80 años.

Filmografía. Biografía.

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LAS 15 MEJORES SERIES DE LA DÉCADA.

Al igual que indicaba en el blog de cine, no es que me llamen mucho las listas, pero he visto tal cantidad de despropósitos en diversos blogs (donde se empeñan en adorar series menores como Dexter, Friday Night Lights, Mujeres desesperadas o The Big Bang Theory) y también en medios supuestamente importantes (el Hollywood Reporter cita bobadas como 30 Rock o 24) que al final no he podido evitar dar mi punto de vista.

He pensado bastante sin incluir sólo las estrenadas a partir del año 2000 o no, y me he decantado por pensar que si una determinada serie tiene temporadas a partir de ese año lo justo es contarlas. También me he debatido contra la dificultad de si tener en cuenta o no las temporadas que tienen la mitad en un año y la otra mitad en otro, y al final considero que vale para ambos años. He decidido poner quince y no diez ni veinte porque creo que es el número que incluye las series que son verdaderamente de notable alto o sobresaliente, aunque haya dejado fuera algunas también indispensables (Deadwood, Rome, Futurama, Friends, Over There). El orden sirve como guía, pues algunos puestos podría cambiarlos cada vez que mirase de nuevo la lista.

* * * * * * * * *

1. Urgencias (John Wells, Christopher Chulack y otros, temporadas 6-15).
La mejor serie de la historia, y punto. No pierde fuelle en ningún instante, y eso que el tramo de las temporadas 5-9 es insuperable. Vergonzoso que la gente la haya olvidado en sus listas a favor de series recientes puestas de moda pero de dudosísima calidad.

2. Carnivàle (Daniel Knauf, temporadas 1-2).
Cautivadora y sublime en cada plano, en cada escena. Sencillamente perfecta. Tenéis un comentario más extenso en su presentación.

3. Bajo escucha (The Wire) (David Simon, temporadas 1-5).
Fue un estreno que pasó bastante desapercibido, pero el tiempo y el boca a boca la pusieron en su lugar. En resumen, es un hipnótico e hiperrealista retrato de ciudad Baltimore, con historias y personajes sublimes.

4. El Ala Oeste de la Casa Blanca (Aaron Sorkin, Thomas Schlamme y John Wells, temporadas 1-7).
Soberbia lección de escritura y realización que supera incluso a gran parte del cine de la misma época. Obra maestra en sus primeras cuatro temporadas, aunque a John Wells le costó mantener el nivel dejado por Aaron Sorkin: “solo” se mantuvo entre el notable y el sobresaliente (alcanzado en la última temporada, donde por fin cogió su ritmo).

5. Firefly (Joss Whedon, temporada 1).
La FOX cometió uno de los errores más grandes de la historia del arte al cancelar semejante maravilla. El tiempo la puso en su lugar. Es de visionado obligatorio, una demostración ejemplar de cómo unir entretenimiento sin pretensiones con altísima calidad. Más en su guía de episodios.

6. Los Soprano (David Chase, temporadas 2-5).
Otra genialidad de la HBO. Enormes personajes, reparto que corta la respiración, y una visión irónica de la vida. Fue el mayor éxito de fama y audiencia de la cadena.

7. A dos metros bajo tierra (Alan Ball, temporadas 1-5).
Ésta y Los Soprano fueron primordiales en lo que se denominó la era dorada de las series. Una obra maestra que versa sobre las relaciones humanas, sobre las dificultades de la vida. Los personajes y sus actores, de lo mejor que se ha visto.

8. The Shield (Shawn Ryan, temporadas 1-7).
Espléndida producción de acción que puede describirse como una de las series más atrevidas y arriesgadas. Siempre supo forzar la historia un poco más sin acabar estrellándose (al contrario que mediocridades como 24). Adictiva como pocas.

9. Hermanos de sangre (Tom Hanks, Steven Spielberg, temporada 1).
O cómo la HBO sobrepasó a lo grande la frontera entre cine y televisión. Una producción inmensa de resultados impresionantes.

10. The Office (Versión de EE.UU.; Ricky Gervais, Greg Daniels, otros, temporadas 1-6).
Casi sin darnos cuenta se ha alzado como la mejor comedia de la historia (porque desde mi punto de vista supera a Friends). No sólo destaca por su excelente sentido del humor, sino también por sus magníficos personajes y la capacidad que tienen los guionistas para ir siempre más allá. Es una serie que demuestra que el inmovilismo (por ejemplo House y otros procedimentales) es matar la creatividad y el potencial de las series.

11. Los Tudor (Michael Hirst, Tim Bevan, Sheila Hockin, Eric Fellner…, temporadas 1-4).
Fastuosa producción sobre la vida de Enrique VIII, cuidando de forma espectacular las tramas de política y amores en la corte. Reparto y personajes sublimes, vestuario y fotografía de enorme calidad.

12. Entourage (El séquito) (Doug Ellin, Mark Wahlberg, temporadas 1-6).
No empezó fuerte, pero pronto su cohesionado grupo de geniales personajes y su microcosmos en plan pseudo-realidad alternativa del mundo de Hollywood, amén de su exquisita puesta en escena y su ritmo trepidante, hicieron de ella otra de las series más memorables de los últimos años.

13. Big Love (Mark V. Olsen, Will Scheffer, temporadas 1-4).
Aunque menos conocida que sus grandes dramas, el retrato de la familia mormona y polígama es una fantástica descripción de las distintas culturas y sociedades humanas y el choque entre ellas.

14. Arrested Development (Mithcell Hurwitz, temporadas 1-3).
Ofreció un tipo de humor adelantado unos cuantos años a su tiempo. Hoy día hubiera triunfado como The Office, pero en su momento nadie supo entenderla. Es única, irrepetible y fascinante.

15. Studio 60 (Aaron Sorkin, temporada 1).
Otra cancelación dolorosa de una producción magnífica. Aun con sus notables fallos, Sorkin consiguió otra endiablada maravilla que sorprendentemente no conectó con público y crítica como se esperaba. Más en su presentación y en su su guía de episodios.

OPINANDO SOBR EL FINAL DE LOS SOPRANO.

Alerta de spoilers: ni se te ocurra leer si no has visto la última temporada al completo, destripo el final con detalle.–

Cuando vi el tramo final de Los Soprano no mucho después de su emisión (en EE.UU., claro, ¿es que todavía hay quien espera a que las series lleguen a España?) no quise escribir nada al respecto y me mantuve al margen de las discusiones en Internet, más que nada porque apenas pude asimilar lo que vi y me quedé a cuadros por razones que no tenía claras. La temporada fue magistral, sí, pero el último capítulo levantó numerosas polémicas tanto por su abrupto final (un fundido en negro engañoso que hizo a muchos espectadores pensar que habían perdido la señal de emisión) como por lo que en sí relataba. Un segundo visionado más reposado y atento me ha hecho inclinarme hacia un lado de la balanza: la temporada incluso gana enteros, pero en algunos aspectos los últimos episodios son poco sustanciosos y su final un engaño descarado, una decisión fallida.

El año, o doble año en este caso debido a la extensión que aplicaron debido al éxito de la serie (no la llamaron séptima temporada por temas contractuales, que los actores, muy listos ellos, querían cobrar trillones), no pudo ser mejor. Mantiene todo el ritmo y la intensidad que caracterizaba a la serie, todo su humor negro, su peculiar cinismo y su capacidad para, a través de mafiosos psicópatas con el juicio trastocado y una nula catadura moral, introducirnos en la mente humana como pocas series lo han conseguido, en cómo los entornos familiares y sociales nos moldean, en cómo nos enfrentamos a la vida. La historia de Tony herido, aunque un poco lenta, estuvo muy en esa línea, pero destacaría especialmente la trama de Vito saliendo del armario y yéndose a un pueblo idílico para intentar empezar de nuevo. Así mismo hay episodios sueltos magistrales, como los inicios de cada segmento (la reunión entre Tony-Carmela y Bobby-Janice es un magnífico ejemplo de la habilidad de los guionistas: como con tan pocos personajes y en un espacio de tiempo y lugar tan reducidos son capaces de contar tanto y hacerlo tan atractivo) u otros como aquél en que Tony debe dinero a su amigo Herman.
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