Archivo mensual: mayo 2014

THE AMERICANS – TEMPORADA 2.

The Americans
FX | 2014
Productores ejecutivos: Joseph Weisberg, Graham Yost, Joel Fields, Justin Falvey.
Intérpretes: Keri Russell, Matthew Rhys, Holly Taylor, Keidrich Sellati, Noah Emmerich, Richard Thomas, Annet Mahendru, Susan Misner, Alison Wright, Margo Martindale, Costa Ronin, Lev Gorn.
Valoración:

Qué decepción el segundo año de The Americans. El primero no era impresionante pero apuntaba maneras, y la esperable maduración prometía que el thriller con tintes de drama crecería hasta dar una buena serie. Pero los guionistas han tirado por un camino muy cobarde, se han apoltronado, se han aferrado a sus bases y encerrado en la comodidad de lo conocido sin tan siquiera intentar ir más allá.

En los primeros capítulos exponen las tramas y los problemas personales que vamos a ver… y ahí se quedan, no evolucionan ni se dirigen hacia nada tangible y emocionante, todos los episodios repiten lo mismo una y otra vez, mareando la perdiz sin llegar a nada. Subtramas anodinas (el joven militar) se estiran como para darles una trascendencia que finalmente no llegar a tener. Enemigos de postín resultan más sensacionalistas que verosímiles, como el militar que al final vuelve para matar gente, cuyas motivaciones y lugar en la trama no se entienden. Secundarios varios (como el tipo rescatado) aparecen aquí y allá y es difícil acordarse de dónde surgieron o en qué andan cuando vuelven al juego. Estamos dando vueltas sin avanzar hasta el desenlace, momento que da un buen par de sorpresas finales: la revelación sobre el asesinato de los amigos que abría el año y el destino que pretende la organización para la hija de la familia. Pero el resto de este último capítulo es ejemplo de todo lo visto anteriormente: pura intrascendencia y aburrimiento.

El drama familiar está igual de muerto. La niña llega a la adolescencia y quiere emanciparse… y todos los capítulos con el lloriqueo y la pelea de turno. El matrimonio de Philip y Elizabeth no da ningún paso en ningún sentido, cuando es el eje central de la serie. El niño está de adorno. Lo único que parece moverse es el trío Stan-Nina-Oleg, tanto en solitario como en conjunto, aunque en esto último dan tumbos de forma caótica e ininteligible hasta llegar a una historia de traiciones y juegos a dos bandas bastante pobre que, como el resto, no lleva a nada digno de señalar. Además hay agujeros enormes: Stan, agente del FBI del montón, se empeña en meterse en el seno de una investigación secreta por capricho, y vaya si lo consigue, sin ninguna reticencia ni control. Al menos han explicado que Martha se da cuenta de la peluca de Philip, pues ya era motivo de chiste que su disfraz no se descubriera.

Termina la temporada y no soy capaz de concretar qué nos han narrado. Sí, pretendían robar la tecnología Stealth de los aviones estadounidenses, pero hasta llegar a eso hemos pasado por alguna cosa con ordenadores, el lío con la base militar y otras cuantas historias que no sé cómo encajan entre sí y qué han aportado a los personajes. Igualmente no me ha quedado claro en qué posición han terminado los protagonistas. ¿Han andado Phillip y Elizabeth hacia alguna parte? En la anterior etapa se jugó con sus dudas sobre su posición en el mundo, y el comienzo de esta con el otro matrimonio muerto prometía sembrar más dudas sobre lo que hacen, pero nada ocurre, incluso los roces con Claudia se dejan de lado. Sin conflicto real no hay emoción ni interés, y el melodrama con la chiquilla no llena ese vacío. Por el otro lado igual: ¿qué pasa con Nina, Stan y Oleg, qué aporta al conjunto el lío que se traen entre manos? Del poco interés que me despertaba no recuerdo como acaba esa sección, y eso que terminé el visionado hace pocos días.

En resumen, de vago y disperso el guión ha resultado extremadamente confuso además de poco atractivo. El tramo central tiene varios episodios que rozan el suspenso, que son aburridos hasta decir basta, algo imperdonable en una serie nacida en la primera división y con potencial para mucho más. El resto está entre lo convencional y lo aceptable, pero sin picos de interés y emoción destacables. Vamos, una temporada para olvidar. Lo único remarcable es de nuevo el excelente trabajo actoral, en especial el de la pareja protagonista, Keri Russell y Matthew Rhys.

Ver también:
Temporada 1.

KLONDIKE – MINISERIE – PRIMERAS IMPRESIONES.

En la década de 1890 dos grandes amigos desesperados por no encontrar trabajo, que sobreviven de trapicheos y arrastran problemas uno detrás de otro, deciden romper con todo y unirse a la fiebre del oro que lleva a mucha gente al río Klondike en Yukón, la zona canadiense colindante con Alaska. Klondike supone la primera serie de producción propia de Discovery Channel, y también una gran decepción, porque es lamentable que un canal con tal prestigio dé el paso a las series con una obra tan pobre y simplona.

Klondike es un lastimero refrito de todos los clichés del género. Solo aguanté el primero de los tres capítulos de 90 minutos, y con gran esfuerzo. No pienso perder el tiempo viendo más, porque es evidente lo poco que tienen que ofrecer, pero dejaré constancia de mis impresiones para advertir a posibles espectadores. ¿Merece la pena dedicar cuatro horas y media a ver un compendio de personajes, tramas, situaciones y clichés que has visto un millar de veces? El Oeste, la fiebre del oro, el hombre contra la naturaleza, el héroe humilde contra el terrateniente ambicioso… Tenemos el amigo responsable que sobrevive a todo como si tuviera superpoderes y el amigo tontorrón que se mete en líos uno detrás de otro. Los acompañamos en el clásico viaje lleno de aventuras tremendamente predecibles: el lío con el juego, la avalancha, los colonos, los indios…. Conocemos a los secundarios más arquetípicos del género: la chica y el villano son de manual, el cura que aporta consejo y sabiduría también. Asistiremos a los eventos más esperables: adivinaréis en seguida quién morirá, quién liga con quién, cómo irá el conflicto con el malo… Y nos atragantaremos con los diálogos más facilones y cutres que podáis imaginar. En esos noventa minutos que soporté no hubo un solo segundo genuino, esforzado, atractivo, emocionante… ¿De verdad esperaban que un relato tan manido, predecible y superficial podría causar algún tipo de impacto?

También se pueden señalar potenciales inconsistencias (porque no me he parado a comprobarlo): ¿el abrigo del protagonista no parece demasiado moderno, con botones de clip y todo?, ¿un pueblo aislado en el quinto pino y recién improvisado con casuchas tiene electricidad?, ¿cómo es que de repente todos los protagonistas se conocen de nombre, apellido y procedencia sin haber intimado o hablado lo más mínimo? Y huelga decir que en el panorama televisivo actual una serie de tono tan blando, de ideología tan pulida (ni un solo matiz gris, los personajes son o buenos o malos sin más) resulta muy poco atractiva y casi anacrónica. Así pues, Klondike parece un guión de los años cincuenta recuperado de algún cajón olvidado. No tiene nada interesante que ofrecer.

La puesta en escena es correcta sin más. Después de ver Deadwood cualquier producción del Oeste puede quedarse corta, pero es que quitando unas cuantas panorámicas no hay un gran sentido de la aventura. Vamos, que tampoco sorprende. Viene avalada por la producción de Ridley Scott y David W. Zucker (Los pilares de la Tierra, Un mundo sin fin) y la dirección de un valor seguro como Simon Cellan Jones, pero parece que no se esforzaron mucho. El reparto va justito, quizá porque con personajes tan unidimensionales no hay mucho que hacer. La estrella central es Richard Madden (Robb Stark en Juego de tronos), que tiene cierto carisma pero no el suficiente para llenar un cascarón vacío.

En una línea semejante surgió Hatfields & McCoys. Un canal de documentales (History) decidió dar el paso a crear series propias y optaron por una clásica y muy vista historia del lejano Oeste. Pero al menos en ella se dejó entrever talento a todos los niveles: el guión era sencillo y predecible pero sólido, el reparto tenía buen nivel, la dirección fue notable. Klondike en cambio está muy cerca de ser un insulto a la inteligencia del espectador.

JUEGO DE TRONOS – 407 – SINSONTE.


407 – Mockingbird
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Alik Sakharov
Valoración:

Sinopsis:
Tyrion tiene serios problemas para encontrar su campeón. Meñique fuerza un cambio de poder en Nido de Águila. Brienne halla pistas sobre el paradero de Arya.

Resumen:
Tyrion ve oscurecerse más todavía su futuro: Jaime no está en condiciones de luchar por él y Bronn no quiere hacerlo porque es un suicidio ir contra la Montaña (Gregor Clegane). Pero Oberyn da un paso al frente: ser su campeón es una buena forma de molestar a los Lannister y tratar de vengar la muerte de hermana.

Brienne y Pod encuentran pistas sobre el paradero de Arya. Dany cede a los encantos de Daario y además lo envía contra la rebelión en Yunkai. Sansa está a punto de ser asesinada por la loca de Lysa, pero Meñique intercede… y elimina a la señora del Valle, haciéndose con el poder. En el Muro los altos mandos desoyen los consejos de Jon Nieve.

Mejores frases:
-Tyrion: No fui capaz de escucharla, allí, de pie, contando sus mentiras.

-Perro: ¿Este está en tu listita?
-Arya: No puede. No sé cómo se llama.
-Perro: ¿Cómo te llamas?
-Rorge.
-Arya: Gracias.

-Jon: Deberíamos sellar el túnel. Atrancarlo con rocas y hielo. Inundarlo y dejar que se congele.

-Jon: ¿Habéis visto alguna vez un gigante, Ser Allister? Yo sí.

-Bronn: Me voy a casar con Lollys Stokeworth.
-Tyrion: ¿Con Lollys Stokeworth? Nunca hubiese dicho que es tu tipo.
-Bronn: No me aventuraría a decir que me atraen de un solo tipo.
-Tyrion: Es retrasada.
-Bronn: Si buscara inteligencia, me casaría con vos.

-Bronn: Las damas se caen de sus caballos y se parten sus bellos cuellos continuamente.

-Bronn: Si queréis que mate a la Montaña por vos, será mejor que sea un castillo jodidamente grande.

-Bronn: Me caéis bien, pese a ser un mierdecilla consentido. Pero el caso es que yo me caigo mejor.
-Tyrion: Comprendo.
-Bronn: Lamento que tenga que ser así.
-Tyrion: ¿Por qué? ¿Por ser un canalla desalmado sin conciencia ni sentimientos? Es lo que me gustó de ti cuando nos conocimos.

-Dany: Id a dar alcance a Daario antes de que se marche. Decidle que he cambiado de opinión.
-Jorah: Sí, khaleesi.
-Dany: No. Decidle que vos me habéis hecho cambiar de opinión.

-Pastel caliente: Mi señora. Mi señor. ¿Podríamos hablar un momento?
-Brienne: ¿Sobre qué? No será sobre empanada de riñón.

-Oberyn: Entonces ella y vuestro hermano nos llevaron hasta vuestra habitación y… ella descubrió al monstruo. Vuestra cabeza era un poco grande. Vuestros brazos y vuestras piernas eran algo pequeños, pero no había garras. Ni ojo rojo. Ni cola entre las piernas. Solo una minúscula polla rosa. No intentamos esconder nuestra decepción. “Eso no es ningún monstruo”, le dije a Cersei. “Solo es un bebé”. Y ella respondió: “Mató a mi madre”. Y pellizcó vuestra pequeña polla tan fuerte, que pensé que os la arrancaría. Hasta que vuestro hermano la detuvo. “No importa”, nos dijo ella. “Todo el mundo dice que morirá pronto. Espero que tengan razón. No debería haber vivido tanto tiempo”.
-Tyrion: Bueno… tarde o temprano, Cersei siempre consigue lo que quiere.
-Oberyn: ¿Y qué hay de lo que yo quiero? Justicia para mi hermana y sus hijos.
-Tyrion: Si queréis justicia, habéis venido al lugar equivocado.
-Oberyn: Discrepo. He venido al lugar perfecto. Quiero llevar a aquellos que me han agraviado ante la justicia. Y todos aquellos que me han agraviado están justo aquí. Empezaré por Ser Gregor Clegane, que mató a los hijos de mi hermana y luego la violó a ella con su sangre todavía en las manos antes de matarla también. Yo seré vuestro campeón.

-Sansa: ¿Cuál fue el verdadero motivo por el que matasteis a Joffrey? Contadme el porqué.
-Meñique: Amaba a vuestra madre más de lo que podáis imaginar jamás. Si se nos prestase la ocasión, ¿qué les haríamos a aquellos que han hecho daño a nuestros seres queridos? En un mundo mejor, uno en el que el amor pudiera superar a la fuerza y al deber, podríais haber sido mi hija.

-Meñique: Mi dulce y estúpida esposa. Solo he amado a una mujer… Solo a una, en toda mi vida. A tu hermana.

Comentario:
Después de dos episodios redondos encontramos otro donde, a pesar de todo el material disponible en las novelas y en las secciones que los guionistas se empeñan en dejar bastante de lado en la serie, hay partes que no parecen necesarias o están alargadas más de la cuenta en contraposición con esas otras que necesitaban a todas luces más espacio. La Guardia de la Noche aparece en una breve escena que, aunque va al grano y cuenta cosillas importantes, deja otras muchas sin tratar debidamente. De nuevo da la sensación de que Mance por el Norte y el grupo de Tormund e Ygritte por el sur no son una amenaza tangible y real. Jon menciona haber visto al ejército ya en las proximidades cuando estaban fuera atacando a los amotinados, pero nosotros no hemos visto nada. No se puede pasar de esa manera de generar tensión y un ambiente de amenaza inminente en una de las historias principales.

Tyrion se lleva todo el esfuerzo y gran parte del metraje, dando tres escenas enormes. Las visitas de Jaime, Bronn y Oberyn exponen la intriga por el porvenir del enano magistralmente. Su futuro se ve cada vez más negro hasta que Oberyn da un paso para cambiar la situación, eso sí, en beneficio propio, que aquí nadie es un santo. Sin ir más lejos Bronn deja de lado a Tyrion para seguir su propio camino, y este último no se lo echa en cara, sabe que el mundo es así. La despedida es muy emocionante, pero no se quedan atrás el intenso diálogo con Jaime y el duro discurso de Oberyn. Los actores están todos fantásticos, destacando de nuevo a Peter Dinklage: su suspiro de alivio es memorable y se contagia al espectador de forma impresionante. Siguiendo con Oberyn, me pregunto si los no lectores se preguntan por qué ha tardado tanto en buscar justicia, pues han pasado entre quince y veinte años desde los hechos. No sé si se puede deducir que todo estaba en calma tensa hasta que ha habido un desequilibrio de poder que ha abierto la puerta para aprovechar la situación. Lo que no me gusta nada es la reincorporación de Gregor Clegane (la Montaña) al relato: la escena es un poco fantasma, había mejores formas de volver a presentarlo, y sobre todo el nuevo actor no da el pego. Es el tercero que ponen en el personaje, y por muy secundario que sea se nota y queda fatal. Este hombre con cara de niño bueno y no demasiada altura (qué forzado el plano para que parezca gigante) no puede compararse con el pavor que inspiraba Conan Stevens. Todavía no sabemos por qué los productores no volvieron a contar con él.

Dany está con un pie en Danza de dragones (el quinto libro, porque en el cuarto no aparece), y espero que los guionistas no corran mucho, porque entonces tendrían que meter relleno para que no adelante a otros personajes. La joven reina cede a los encantos de Daario y maneja las consecuencias muy bien, camelándose a Jorah para que no se ponga celoso. A la vez gestiona bien el tema de la rebelión en Yunkai: un poco de mano dura y un poco de diálogo. Lástima que los guionistas hayan dejado de lado el dilema interno de si inclinarse por Jorah o por Daario, directamente le entran ganas con Daario y tira: olvidan así parte de los problemas de ser reina (no ceder a deseos y caprichos, dar una imagen seria) y un aspecto interesante de su evolución. Por cierto, aprovecho este capítulo para recordar la eterna cuestión: ¿ qué costaba teñir de rubio a Emilia Clarke? La iluminación de su escena hace que se note bastante la peluca, sobre todo porque destacan demasiado sus grandes cejas negras (también algo de depilación le daría un aspecto más juvenil).

Con Sansa estamos en la misma situación e incluso más allá: su trama está a punto de entrar en Festín de cuervos, donde tiene una presencia bastante breve (cosas de tener tantos personajes, algunos van cambiando su nivel de protagonismo), con lo que promete ser la primera sección que cogerá el ritmo de publicación de las novelas. ¿Qué pasará entonces? ¿ Martin les ha detallado a los guionistas por dónde tienen que continuar o solo conocen el final de cada personaje y trama? ¿Le darán más protagonismo para mantenerla como hasta ahora o serán fieles al libro? Habrá que esperar a ver cómo resuelven estos asuntos. Lo que no dudo es que narrarán los dos siguientes libros mezclándolos, pues es lo más lógico. Por si no sabes de qué hablo, Festín de cuervos y Danza de dragones se centran en distintos grupos de personajes, porque debido a su longitud era eso o tener muy pocos capítulos de cada uno en cada libro (Festín se centra en Desembarco y zonas aledañas y Danza en el Muro y Essos).

En Nido de Águila Sansa juega construyendo un castillo de nieve que representa Invernalia, un acto inocente para rememorar su hogar que desencadena una buena serie de acontecimientos. El mimado y malcriado de Robin mete la pata dañando el castillo y en un arrebato lastimero lo destroza por completo, con el consecuente guantazo de Sansa, que luego se arrepiente de haber tocado al preciado heredero. El chaval apunta maneras de tirano como Joffrey, con su inquietante su obsesión por tirar gente a través de la Puerta de la Luna: los enemigos, los que le contradicen, los que le caen mal… Meñique aparece para tranquilizar a Sansa y le da un buen beso, a mi parecer mitad paternal mitad “quiero follarte porque me recuerdas a tu madre”. La loca de Lysa lo ve y casi arroja a Sansa por la dichosa puerta, que de alguien ha tenido que aprender el niño. Meñique vuelve a salvarla, calma a Lysa y flirtea para atraerla hacia la luz otra vez… Pero viendo que la situación se desmorona y que la oportunidad está presente, Petyr no duda en empujar a la señora del Valle, dando otro finalazo de infarto que cambia el panorama político de golpe. La gran pregunta que nos hacemos los lectores es cómo escurrirá el bulto, cómo justificará su muerte: en los libros un bardo fue testigo y se llevó la culpa por la mayor credibilidad de Meñique por rango social. Supongo que se inventará que se ha caído y punto, pero sin poner la sospecha en otra parte es más complicado que resulte verosímil. Lo que no me ha gustado ha sido la caída en sí, no está bien rodada: el montaje y el efecto especial no se han usado bien, parece una escena de película o serie cutre. Bastaba hacer un plano lateral y luego pasar a la caída desde lejos, se entendería perfectamente y habría sido más fácil de rodar.

En las historias secundarias ocurre más o menos lo mismo que indicaba al principio del análisis. Arya y el Perro esta vez aportan bien poco. Su pequeña aventura con Rorge y Mordedor es fugaz e insípida (y al no lector le costará horrores situar a esos dos personajillos), y la parte del granjero herido es añadir metraje innecesario, sobre todo porque repite lo ya visto sobre la guerra y los problemas del pueblo llano en un capítulo anterior con el otro hombre y su hija. El tema de la herida del Perro tampoco expone nada que no hayamos visto en su relación, y además cabe preguntarse qué quiere coser si no hay un corte abierto, es un mordisco. Por el lado contrario Brienne y Pod tienen lo necesario con el tono de aventura y humor adecuado. La presencia de Pastel Caliente está bien hilada y es divertidísima, la química entre la guerrera y el escudero se mantiene fresca, y las pesquisas ponen una dirección más determinada en su camino. Entre medio encontramos una escena que no se sabe qué aporta: el baño de Melisandre. Más desnudos innecesarios y una exposición sencilla alargada hasta aburrir. ¿Toda esa escena para decir que Shireen irá con ellos? Es algo que cabe en una frase, y en cuanto a las dos protagonistas, Melisandre y Selysse, no aporta ningún matiz nuevo a sus personalidades.

Detalles varios para terminar. Por fin dan nombre a un extra que lleva apareciendo desde la primera temporada y todos pensábamos que sería Bowen Marsh (hasta la IMDB lo acredita como tal): ese miembro de la Guardia de la Noche resulta ser Yarwyck, primer constructor, y no el jefe de los mayordomos, más relevante en la trama. ¿Incluirán a Bowen más adelante? La habitación de Melisandre no tiene pared, da al exterior. ¿Todo Rocadragón es así, no solo el salón principal? No es que sea absurdo, es ridículo: menudo frío y humedad tendrá el castillo. Además cabe preguntarse si está diseñado así o es porque está medio derruido. Por lo visto hay espectadores que acosan a Lena Headey por la calle porque Cersei es odiosa: no distinguen entre actor y personaje, ni saben separar ficción de realidad, ni tienen una pizca de educación. Es realmente lamentable el nivel intelectual de algunos… ¿Qué hace gente de esta ralea viendo una serie como Juego de tronos?

ORANGE IS THE NEW BLACK – TEMPORADA 1.

Netflix | 2013
Drama, comedia | 13 ep. de 50-60 min.
Productores ejecutivos: Jenji Kohan.
Intérpretes: Taylor Schilling, Uzo Abuda, Danielle Brooks, Michael Harney, Natasha Lyone, Taryn Manning, Kate Mulgrew, Jason Biggs, Laverne Cox, Catherine Curtin, Lea DeLaria, Beth Fowler, Germar Terrell Gardner, Joel Marsh Garland, Annie Golden, Viky Jeudy, Selenis Leyva, Matt McGorry, Adrienne C. Moore, Matt Peters, Dascha Polanco, Alysia Reiner, Elizabeth Rodriguez, Nick Sandow, Yael Stone, Lorraine Toussaint, Samira Wiley, Laura Prepon, Jackie Cruz, Maria Dizzia, Lolita Foster, Kimiko Glenn, Diane Guerrero, Julie Lake, Emma Myles, Dale Soules, Lin Tucci, Laura Gómez, Barbara Rosenblat, Constance Shulman, Pablo Schreiber, Lauren Lapkus, Michael Chernus, Maria Dizzia, Matt McGorry.
Valoración:

A sus treinta y pocos años Piper Kerman (en la foto) parecía una mujer normal. Blanca de clase media-alta, familia llena de titulados en la universidad, prometida a su novio… Pero resulta que años antes, decidida a disfrutar de la vida al acabar los estudios, tuvo un romance con una mujer que se dedicaba al narcotráfico. Cuando aquella fue detenida acabó arrastrada a la cárcel también, por colaborar llevando dinero, con una condena de 15 meses. Como no es un viaje muy habitual dado su estatus social, sus amigos y familiares se interesaron mucho por sus vivencias, con lo que acabó escribiendo un libro: Orange Is the New Black: My Year in a Women’s Prison (Naranja es el nuevo negro: mi año en una prisión para mujeres). Fue un gran éxito y le llevó a dar charlas sobre los derechos de las mujeres encarceladas, y pronto su historia también acabó en televisión. Jenji Kohan tomó las riendas de un proyecto que se ajustaba mucho a su experiencia, pues Weeds era otra dramedia centrada en una mujer en apariencia normal que se dedicó a las drogas. La serie se produjo para Netflix, y resultó un éxito inmediato: fue la más vista en la por ahora corta historia de este canal de video bajo demanda (te suscribes y ves lo que quieres cuando quieres por internet), superando a House of Cards a pesar de no tener publicidad ni un reparto famoso ni inicialmente el beneplácito de la crítica, que suele inclinarse demasiado por las modas.

Hasta Orange Is the New Black no me había parado a pensar que no hemos visto ni en cine ni en televisión producciones llamativas que muestren la vida en las cárceles de mujeres. Es un género dominado por hombres, con las míticas Cadena perpetua (The Shawshank Redemption, Frank Darabont, 1994) y Oz (Tom Fontana, 1997) a la cabeza. Pero cuando ha llegado esta serie de repente me he dado cuenta de cuánto se echaba en falta el punto de vista femenino, vacío que llena de forma que será difícil encontrar otra producción que le haga sombra, porque apunta muy alto. Esta perspectiva expone tanto la forma en que las mujeres ven el mundo como los problemas relacionados con el género (abusos desde la parte masculina, principalmente) a través de historias muy realistas y llenas de detalles cotidianos. No falla tampoco en el análisis social y la crítica al sistema, pues saca a relucir la inmundicia de las cárceles estadounidenses y las carencias enormes del Estado y la sociedad a la hora de reconducir a los delincuentes. Como en Oz, queda claro que las prisiones son un almacén para olvidar a gente descarriada, que el gobierno no pone esfuerzo monetario y humano para arreglar las cosas y el pueblo está adormecido y no mueve un dedo para cambiar la situación. Sobre la influencia de Oz es difícil saber cuánto debe a ella y cuánto es casualidad por temática; tienen en común el tono realista, la crítica al sistema y mostrar mediante flashbacks qué hicieron las presas, entre otras cosas.

La serie ha acertado de pleno en dos formas de narración muy populares en esta era dorada de la televisión. La dramedia, es decir, comedia más drama, permite ofrecer una perspectiva de drama real pero con un tono de aventura distendida. La sonrisa es constante en cada episodio y da para carcajadas en no pocas ocasiones, y el drama es ligero pero no por ello superficial, de hecho la complejidad y profundad de todas las historias narradas es enorme, pero nunca llega a resultar un relato oscuro o duro, siempre tiene un punto socarrón y prima la aventura realista y pragmática sobre la tragedia humana.

El otro punto destacable es no mostrar buenos y malos muy marcados, sino tener protagonistas grises que pueden tanto cometer atrocidades como dar lo mejor de sí mismos. Ni las internas más peligrosas ni los guardas más duros hacen la función de villanos, es decir, de enemigos para las protagonistas y roles que odiar por el espectador, sino que son otro ejemplo de cómo la sociedad y las circunstancias y nuestras limitaciones nos moldean y nos pueden llevar a actuar desviándonos de la ética. Así, los guardias no son puestos como hijos de puta sádicos sin más, sino como seres tan falibles como los demás personajes. Cuando Healy (el más representativo en esta etapa) manda a aislamiento o maltrata psicológicamente a Chapman no se siente asco y ganas de que se vengue de él, sino indignación porque el sistema permita esa situación y lástima porque él no ha sido capaz de manejar sus problemas mejor y lo ha pagado con alguien más o menos inocente.

También ha sido muy inteligente mantener un reparto coral, no centrar el protagonismo exclusivamente en Piper Chapman (álter ego de Piper Kerman), algo esperable dado el material de origen. Su punto de vista es el principal, y como personaje central resulta memorable, pero el repertorio de secundarios es delicioso y el protagonismo está muy repartido. Todas las presas, desde la más loca a la más tranquila, tienen una personalidad definida a la perfección desde su primera aparición, y aunque por ahora no haya habido una gran evolución de personajes (exceptuando a Piper), poco a poco las relaciones y formas de ser van respondiendo a todos los eventos que van sucediendo en las numerosas tramas principales y secundarias. Es imposible no implicarse con las simpáticas Lorna y Nicky, seguir con interés la fachada de dura de Red, flipar con los tropiezos de guardas como Pornomostacho o Healy y disfrutar con los líos entre grupos (latinas, negras, blancas rednecks -paletas sureñas-).

Es difícil destacar a alguna actriz secundaria, todas son bastante desconocidas pero cumplen de maravilla mimetizándose completamente en sus personajes. La más reconocible y relevante es quien interpreta a la exnovia de Chapman (la traficante de drogas Alex Vause), Laura Prepon, quien fuera la pelirroja de Aquellos maravillosos 70, una comedia sencilla pero con bastante buen reconocimiento. Los hombres, más escasos, también cumplen (Michael Harney como Healy está soberbio), pero en este lado está el único punto negativo de la serie: el novio de Piper supone el único actor mal elegido. De verdad no sé cómo se coló en tan cuidado casting un manta como Jason Biggs (saga American Pie…), quien desaprovecha un buen personaje con su nula expresividad (se supone que está sufriendo la situación, pero su interpretación no lo refleja) y la ausencia total de química con Taylor Schilling (Piper).

Pero incluso en este rico panorama el rol principal, Piper Chapman, destaca resultando un personaje que sin duda va a hacer época. Siendo blanca, rubia, con estudios universitarios y bastante culta (las referencias a la cultura pop abundan, por cierto) da mucho la nota incluso en una prisión de mínima seguridad, y pronto su personalidad narcisista y victimista le hará pasar por varios encontronazos. Pero esa propia inteligencia y educación completa le permitirá adaptarse rápidamente y contar con ciertas ventajas. El choque de culturas y la extraordinaria situación que vive se exponen magistralmente en el episodio piloto, un capítulo memorable que atrapa por completo para el resto de la temporada. El proceso de adaptación es riquísimo en vivencias e interés, y en el tramo final empieza a plantar cara, a volverse más dura.

La interpretación de Taylor Schilling (dada a conocer en el poco exitoso drama de hospital Mercy) es la que necesitaba este rol: está plenamente sumergida en Chapman, consiguiendo un personaje fascinante desde el primer instante. Sus miedos quedan expuestos con una sola mirada, y el proceso de adaptación y superación va mostrándolo con gran habilidad. Junto a la otra gran mujer del año, Tatiana Maslany (Orphan Black), supuso toda una revelación y uno de los mejores papeles de las últimas temporadas televisivas, llegando ambas a recibir nominaciones a los Globos de Oro a pesar de que la crítica pasó bastante de sus series en favor de las más cercanas a las academias de premios. Aunque luego hicieron el ridículo dándoselo a Robin Wright por House of Cards en vez de a uno de estos dos portentos. Es una vergüenza que poco a poco el boca a boca va poniendo en su sitio: Orange Is the New Black fue probablemente la mejor serie del año y Taylor Schilling merece todas las alabanzas que se te puedan ocurrir.

JUEGO DE TRONOS – 406 – LAS LEYES DE DIOSES Y HOMBRES.


406 – The Laws of Gods and Men
Escritor: Bryan Cogman.
Director: Alik Sakharov.
Valoración:

Sinopsis:
El destino de Theon con Ramsay queda definitivamente sellado. Tyrion enfrenta su injusto juicio y acaba exigiendo un juicio por combate.

Resumen:
Stannis acude al Banco de Hierro de Braavos en busca de apoyo monetario, y Davos es crucial en los resultados. Dany da sus primeros pasos como reina, enfrentándose a los peticionarios. Yara trata de rescatar a Theon, pero este está convertido en Hediondo por completo.

El juicio a Tyrion es una farsa como se esperaba. Jaime intercede ante Tywin para que al menos le deje ir a la Guardia de la Noche y así conserve la vida. Pero el último testigo, Shae, hunde la moral del enano y desbarra insultando a todos. Sin otra salida exige un juicio por combate.

Mejores frases:
-Davos (al Banco de Hierro Braavos): Cuando Tywin muera, ¿a quién apoyaréis?
-Trataremos eso en otra ocasión.
-Disculpadme, pero opino que se debería tratar ahora. Solo queda un líder fiable en Poniente. Stannis. Tiene el derecho de sangre. Está en su plenitud. Es un comandante curtido en batallas. Y no se limita a hablar sobre pagar sus deudas, las paga.

-Davos: Y no serás pobre. Hay un baúl repleto de lo mejor en tu casa. Se lo di a tu mujer.
-Salladhor: No eres mi amigo, amigo.

-Yara: Tranquilo. Soy yo, Yara.
-Hediondo: ¡No puedes engañarme! Díselo. Dile que no me has podido engañar.
-No te estoy engañando, Theon. Te estoy rescatando.
-¡No soy Theon! ¡Soy Hediondo!

-Ramsay: Necesito que me ayudes a recuperar ese castillo.
-Hediendo: Pero, ¿cómo podría…?
-Necesito que interpretes un papel. Que finjas ser alguien que no eres.
-¿Que finja ser quién?
-Theon Greyjoy.

-Jaime: Te van a declarar culpable.
-Tyrion: Ah, ¿tú crees?
-Cuando lo hagan, tienes que suplicar formalmente piedad y pedir que te envíen al Muro. Padre ha accedido a ello. Te perdonará la vida y permitirá que te unas a la Guardia de la Noche.
-A Ned Stark le prometieron lo mismo y ambos sabemos cómo acabó aquello.
-Padre no es Joffrey. Cumplirá su palabra.
-¿Cómo lo sabes?
-¿Confías en mí? Mantén la boca cerrada. No más arrebatos.

-Oberyn ¿Por qué revelaría él tales planes a la doncella de su mujer?
-Shae: No era solo su doncella. Era su puta.
-Mace: ¿Cómo dices? Has dicho que eras su…
-Shae: Su puta.

-Shae: “Ahora me perteneces a mí”, dijo. “Quiero que me folles como si esta fuera mi última noche en este mundo”.
-Tywin: Silencio. ¡Silencio!
-Oberyn: ¿Y lo hiciste?
-Shae: ¿Si hice qué?
-Oberyn: Follarlo como si fuera su última noche en este mundo.

-Tyrion: Shae. Por favor, no.
-Shae: Soy una puta. ¿Recordáis? Eso fue antes de que se casara con Sansa. Después de eso, solo la deseaba a ella. Pero ella no lo dejaba entrar en su cama. Así que le prometió que mataría al rey Joffrey.
-Tyrion: Padre… Quisiera confesar. Quisiera… confesar.
-Tywin: ¿Queréis confesar?
-Tyrion: Os salvé. Salvé esta ciudad y todas vuestras despreciables vidas. Debería haber dejado que Stannis os matara a todos.
-Tywin: Tyrion. ¿Queréis confesar?
-Tyrion: Sí, padre. Soy culpable. Culpable. ¿Es eso lo que queréis oír?
-Tywin: ¿Admitís que envenenasteis al Rey?
-Tyrion: No, de eso soy inocente. Soy culpable de un crimen mucho más monstruoso. Soy culpable de ser un enano.
-Tywin: No estáis siendo juzgado por ser un enano.
-Tyrion: Oh, sí, lo estoy. Me han estado juzgando por ello toda mi vida.
-Tywin: ¿No tenéis nada que decir en vuestra defensa?
-Tyrion: Nada salvo esto… Yo no lo hice. No maté a Joffrey, pero me gustaría haberlo hecho. Ver a vuestro despiadado bastardo morir me proporcionó más placer que 1.000 putas en la cama. Ojalá fuera el monstruo que creéis que soy. Ojalá tuviera suficiente veneno para todos vosotros. Daría mi vida alegremente para ver cómo os lo bebéis.
-Tywin: ¡Ser Meryn, Ser Meryn! ¡Escoltad al prisionero de vuelta a su celda!
-Tyrion: No daré mi vida por el asesinato de Joffrey. Y sé que no obtendré justicia aquí. Así que dejaré que los dioses decidan mi destino. Exijo un juicio por combate.

Comentario:
Este es otro capítulo que, como El León y la Rosa (402), podría resultar absorbido por un tramo de especial longitud, interés y pegada. En ese fue la boda de Joffrey, en este el juicio contra Tyrion por el desenlace de aquella. Pero al contrario que en aquel, no existe la sensación de que se han descuidado las otras historias, pues todas aportan algo y cuentan con jugosas situaciones y diálogos muy buenos.

La sección de Davos y Stannis es excelente ya desde cuando ves que por fin los guionistas hacen avanzar las cosas. La pose arrogante de Stannis no basta para ablandar al Banco de Hierro de Braavos, que van a la apuesta segura de mantenerse al lado de quien ostenta el poder, pero Davos está muy inspirado con su discurso sincero y a la vez lleno de fuerza. Los diálogos del reencuentro con Sallador hacen un interesante contraste: distendidos y llenos de camaradería. En los créditos aparece la nueva localización, Braavos, lo que vuelve a sacar el tema de por qué no han incluido también el Valle (en sus capítulos correspondientes, no en este), que resulta bastante más importante en esta temporada.

Yara asalta Fuerte Terror de forma sigilosa, con pocos hombres pelo valientes y fieles. La cosa se pone fea, aunque era algo esperable, pero lo que no sale bien es que Theon está destruido por completo, el bastardo de Bolton le ha metido a fuego la personalidad de Hediondo y el miedo a apartarse de él. Es muy triste ver su reacción, sensación que se va acrecentando con el baño de recompensa y la demencial nueva tarea que Ramsay le exige: deberá hacerse pasar por Theon Greyjoy. Yara se larga como puede dando por muerto a Theon, dejando en el aire otra vez la trama del resto de los Greyjoy: ¿qué hará ahora?, o mejor, ¿qué harán los guionistas? Porque por ahora los han dejado muy de lado. Volviendo al asalto, he leído algunas quejas sobre su ejecución: que no es espectacular, que entran y salen fácilmente, que el primer guardia en morir no se entera de nada… Pues yo no veo problema alguno. La escena supone un giro en el nudo de los personajes implicados, no busca ser una importante y épica secuencia de combate. Tampoco veo fallas de credibilidad: el guardia oye algo y se asoma, Ramsay llega ensangrentado porque ha matado a algunos Greyjoy por el camino (¿tan difícil de deducir es?), Yara logra escapar porque en la pelea han conseguido posicionarse en la puerta de las perreras (no es tonta), y no es necesario mostrar una persecución con los perros, se entiende perfectamente que salen por donde han entrado, no hace falta ser tan explícito. La escena da lo que se necesita bastante bien. Como he dicho otras veces, quejarse de cosas que no están mal solo porque no obedecen a tus sueños más exagerados es ilógico e injusto.

Dany empieza a ejercer sus funciones como reina, con filas de peticionarios. Solo vemos dos que aportan cosas importantes a la trama, aunque en principio pueda parecer que no. Primero observamos que los dragones son un peligro para cualquiera y podrían jugarle una mala pasada a Dany si no los controla. Luego la reina aprende que las acciones siempre tienen consecuencias. Por mucho que crucificar a los Amos sea llamado justicia, nada es blanco o negro, como expone Hizdar zo Loraq en una conversación muy completa y emotiva: política, drama y misericordia se mezclan en el discurso entusiasta de Hizdar al que Dany responde como puede con prudencia.

Antes del juicio a Tyrion Lannister tenemos la deliciosa reunión del Consejo, donde como en otras ocasiones se juega magistralmente con la forma de ser de cada personaje, con sus posicionamientos, ideologías y formas de enfrentarse a los demás. Mace el pelota (con los otros riéndose disimuladamente), Oberyn con su pose algo arrogante, Varys taimado, etc. Además hablan bastante de Daenerys y su odisea, manteniendo algo de conexión entre ambas historias y recordándonos que todo está destinado a interconectar en algún momento.

En cuanto al proceso, es largo de narices, y me alegro de que no lo hayan dejado en poca cosa, aunque algo más de ritmo en la parte inicial podría tener. La tensión va creciendo conforme vemos al enano encojerse ante tal repertorio de testimonios en su contra, alguno con traición inesperada, como Varys, que se aferra al lado ganador aunque parecía que conectaba bien con él. El futuro para Tyrion está muy negro hasta que Jaime mueve ficha. La conversación ante su padre es muy intensa y parece poner algo de luz en el destino maldito del Gnomo, pero justo cuando cabe pensar que al menos tendrá una salida aceptable aparece Shae. Entonces todo se desmorona. Frase a frase cava la tumba de Tyrion, e incluso los momentos humorísticos (Oberyn suelta pullas sin disimulo) van cargados de un aura funesta. Con el corazón roto Tyrion no aguanta más la ira y explota cagándose en todos los presentes en un discurso memorable en el libro y muy bien captado aquí. Peter Dinklage se luce en este capítulo yendo hacia un registro distinto al habitual: de socarrón e inteligente ha pasado a desesperado y más impulsivo que de costumbre. Sin ver otra salida se lo juega todo a una carta: el juicio por combate, donde sin duda tendrá tan difícil encontrar un campeón que luche por él como testigos que lo defendieran. Un final de infarto para el episodio y otro punto y aparte en el camino inquietante que está siguiendo la vida de nuestro querido enano.

JUEGO DE TRONOS – 405 – EL PRIMERO DE SU NOMBRE.


405 – First of His Name
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Michelle MacLaren.
Valoración:

Sinopsis:
Dany decide el destino de Meereen. Jon y Bran enfrentan nuevos retos en su viaje. Los Lannister y Tyrell forjan nuevas alianzas matrimoniales. Sansa se establece en una nueva corte, para enfrentar los peligros de siempre.

Resumen:
Tommen es nombrado rey de Poniente. Cersei y Margaery confirman con sus padres el matrimonio que unirá sus casas de nuevo. Tywin menciona las deudas de la corona ante el Banco de Hierro de Braavos y la necesidad de mantener a los Tyrell a su lado. Cersei tantea a Oberyn para que actúe contra Tyrion en el juicio de este último.

Dany escucha la noticia de la muerte de Joffrey y sopesa iniciar ya la reconquista de Poniente, pero también descucbre que las ciudades que ha liberado enfrentan nuevos dirigentes abusivos, y decide quedarse a reinar desde Meereen. Meñique y Sansa llegan a Nido de Águila bajo la protección de Lady Lysa Arryn. El matrimonio de Petyr con Lysa pone a Sansa en el foco de los celos de ella. Descubrimos que Meñique es instigador de la muerte de Jon Arryn y del conflicto entre las Casa Starks y Lannister.

Brienne congenia con Pod. Arya y el Perro ven acentuadas sus diferencias. Jon ataca el torreón de Craster y acaba con Karl y sus renegados. Locke muere intentando secuestrar a Bran. Este decide esquivar a Jon para seguir su búsqueda del cuervo de tres ojos.

Mejores frases:
-Jorah: El rey Joffrey Baratheon ha muerto. Asesinado en su propia boda.
(…)
-Dany: ¿Serían suficientes para tomar Desembarco del Rey?
(…)
-Jorah: Es difícil de decir, pero podría ser suficiente. Mas no estamos luchando para haceros reina de Desembarco del Rey. 10.000 hombres no son suficientes para conquistar Poniente.
-Barristant: Las Casas más antiguas acudirán a nuestra reina en cuanto la vean atravesar el mar Angosto.
-Jorah: Las Casas más antiguas acudirán a cualquiera que crean que va a ganar, como siempre han hecho.

-Jorah: Podríais haceros a la mar rumbo a Poniente y dejar todo esto atrás. Hay un muchacho sentado en el Trono de Hierro. Un muchacho al que muchos consideran un bastardo sin ningún derecho a él. Jamás han estado tan vulnerables.
(…)
-Dany: ¿Cómo voy a poder gobernar siete reinos si soy incapaz de mantener el control de la Bahía de los Esclavos? ¿Por qué iba nadie a querer confiar en mí? ¿Por qué se unirían a mi causa?
-Sois una Targaryen. Sois la Madre de Dragones.
-Tengo que ser más que eso. No permitiré que aquellos a los que he liberado vuelvan a ser encadenados. No navegaré rumbo a Poniente.
-Entonces, ¿qué haréis?
-Haré lo que toda reina: reinar.

-Lysa (a Meñique): Cuando me diste aquellas gotas y me dijiste que las vertiese en el vino de Jon, en el vino de mi marido… Cuando me dijiste que le escribiese una carta a Cat contándole que habían sido los Lannister…

-Tywin: La Corona le debe al Banco de Hierro de Braavos una ingente cantidad de dinero. (…) Todos vivimos a su sombra y casi nadie lo sabe. No puedes huir de ellos. No los puedes engañar. No los puedes convencer con excusas. (…) Ponerles a los Tyrell una corona nos servirá de gran ayuda en lo que a este asunto respecta.

-Cersei (a Tywin): El legado de los Lannister es lo único que importa. Has empezado guerras para proteger a esta familia. Le has dado la espalda a Jaime por negarse a contribuir a su futuro. ¿Qué se merece, pues, Tyrion por prenderle fuego a dicho futuro?

-Arya: No puedo conciliar el sueño hasta que recito los nombres.
-El Perro: ¿Los de cada puta persona de todo Poniente?
-Solo los de la gente a la que quiero matar.
-Adelante, acaba con ella, acaba de recitar tu lista de condenados.
-Ya casi estoy. Solo me queda un nombre. El Perro.

-Lysa: ¿Qué le has dejado hacer a Petyr con tu cuerpo?
-Sansa: Tía Lysa, no, yo…
-Lysa: Con tu joven y hermoso cuerpo.

-Brienne: Mientras estabas al servicio de Lord Tyrion, ¿hiciste alguna vez algo remotamente relacionado con el combate?
-Pod: Maté a un hombre.
-¿A quién?
-A un miembro de la Guardia Real. Intentó matar a Lord Tyrion en el Aguasnegras.
-¿Cómo mataste a un Guardia Real?
-Le clavé una lanza en la nuca.

-Bran: ¡Jon!
-Jojen: Si te ve, no te dejará ir al Norte.
-Es mi hermano.
-Y quiere protegerte. Te llevará de vuelta al Castillo Negro. Tienes que tomar una decisión. ¿Quieres encontrar al cuervo de tres ojos?

Comentario:
Brillante episodio sin fisuras, altibajos o escenas polémicas, destacando además que alterna muy bien entre las partes de, digamos, receso ligero y las intrigas políticas de mayor calado. Al Perro y Arya le sumamos ahora el periplo de Brienne y Pod. Ambas parejas vagan más o menos en una dirección pero sin un horizonte tangible ni una trama compleja, solamente vemos su día a día pero la cosa funciona casi mejor que otras secciones en apariencia más importantes (Stannis por ejemplo, este año por ahora muy desaprovechado). El carisma de los cuatro actores y la química entre ellos es lo que primero salta a la vista, pero la excelente confección de los personajes y los estupendos diálogos son cruciales también. Es sublime la manera en que en pocos minutos muestran la dinámica de la relación entre Brienne y el escudero Pod y empiezan a darle la vuelta con la aparición del entendimiento y respeto mutuo. Y con Arya sabemos que, por muy divertidos que puedan parecernos en primera instancia, su relación se mantiene en precario equilibrio, pues en cualquier momento uno de los dos podría matar al otro, con lo que se mantiene siempre un elemento de tensión latente muy efectivo. También cabe destacar el esfuerzo y seriedad de los realizadores de la serie: en una sencilla escena de Arya no escatiman recursos buscando un paisaje espectacular.

En la corte de Desembarco del Rey tenemos las esperables intrigas personales y políticas. El nombramiento de Tommen como nuevo rey abre la veda para reafirmar alianzas, que los Lannister no quieren dejar escapar a los Tyrell y al revés lo mismo. En el acercamiento entre Cersei y Margaery saltan chispas: cuanta bilis contenida y diálogo forzado para conseguir el objetivo de lanzar de una vez la boda entre la Tyrell y el joven monarca. Con Tywin vemos ampliado este panorama político, afilando además las necesidades de los Lannister respecto a los libros: no tienen ingresos de cara al futuro por el agotamiento de sus minas y la corona está muy endeudada, por lo que la alianza Tyrell es crucial. Quizá no sea necesario poner a la Casa Lannister al borde de la bancarrota, es un cambio un tanto exagerado para señalar las necesidades de alianzas y dinero ahora que gobiernan, pero también es cierto que sintetiza muy bien el asunto y no deja cabos sueltos, porque de otra forma cabría preguntarse por qué tantos miedos con que la deuda de la corona los absorba si los ponen siempre como millonarios. Y el Banco de Braavos sigue presentándose muy bien y tenemos a Tywin y Cersei de nuevo en su salsa.

Algunos han dicho que la Cersei de la serie se ablanda a veces demasiado comparada con la de los libros, donde es más zorra y manipuladora. Este capítulo parece una prueba de ello. Se ha resignado un poco a los matrimonios que vienen, incluido el suyo. En el original se niega rotundamente a casarse y se libra porque Loras se une a la Guardia Real, pero no me cabe duda de que hubiera tenido que apechugar si Tywin se llega a imponer. Aquí estamos viendo eso, cómo cede un poco a su Casa, porque si no todo se vendría abajo. Cersei es generalmente impulsiva, pero no tremendamente estúpida. De hecho aquí exponen también su lado inteligente. Va a tantear a Oberyn en una conversación muy sutil y hábil donde va dirigiendo el tema hacia los hijos, tratando de sacar el lado bueno del Príncipe y mostrando su cara más frágil para que se enternezca ante ella, para camelárselo de cara al juicio de Tyrion.

La reina al otro lado del mar tiene una escena decisiva y también escrita a la perfección. Se entera de la nueva situación política en Poniente y anhela lanzarse en pos de su conquista; los caballeros que la asisten, Barristan y Mormont, de hecho están entusiasmados, por fin el viento sopla en su favor. Pero también descubren que la liberación de las dos anteriores ciudades esclavistas, Yunkai y Astapor, ha traído consecuencias inesperadas. El alzamiento de nuevos poderes (mencionan a Cleon, siendo fieles a los libros) deshace su trabajo y pone en peligro a la población sobre la que ella ha depositado su amor y espera a cambio lealtad. No puede abandonar a su pueblo, no merecería ser reina entonces. Decide quedarse y reinar desde Meereen. El espectador que esperara que por fin se unieran las dos líneas narrativas puede sentirse decepcionado, pero esto es Juego de tronos, nada ocurre como prevees y toda decisión tiene consecuencias inesperadas e interesantes. El reinado de Dany promete nuevas aventuras en su etapa de maduración.

Saltando al Valle y Nido de Águila seguimos observando el ascenso de Meñique, su revelación como uno de los principales jugadores del juego de tronos que siempre se ha mantenido al margen y mostrado ambiguo y no especialmente peligroso (a pesar de aquella traición a Ned). En los libros era quizá más intrigante, pero las revelaciones de sus ambiciones y la inteligencia asombrosa de sus planes supone un golpe tan fuerte como en la serie. Lo que no sé es si los no lectores habrán captado bien todo el embrollo. Los diálogos son concisos, de hecho a veces demasiado fáciles (meten explicaciones en cada frase para situarte bien), pero el envenenamiento de Jon Arryn y la carta que puso en alerta a Catelyn sobre los peligrosos Lannister quedan muy lejos, a principios de la primera temporada. Si alguno se ha despistado lo entiendo, pero espero que se esfuerce, porque los dedos de Meñique llegan muy lejos, su paciencia es infinita, su visión de la situación en conjunto y su capacidad para moldearla a su antojo es escalofriante y merece la pena seguirlo con atención. Su plan para desestabilizar el reino de Poniente y a las Casas principales para trepar y trepar es soberbio y está dando frutos. El siguiente paso es casarse con Lysa, lo que le dará dominio sobre el Valle, y mantener a Sansa cerca, pues es la llave del Norte e Invernalia.

En todo este jaleo Sansa sigue siendo un peón de intercambio. Sale de una guarida del lobo para acabar en otra. Lo que se presentaba de nuevo bastante idílico (Meñique es amable, Lysa familia, el Valle seguro) se empieza pronto a enturbiar. Lysa está chiflada y su obsesión por Meñique despierta celos en ella por la presencia de Sansa, hija de Cat, antigua amada de aquel. El tema de Catelyn y Brandon (hermano de Eddard, que murió a manos del loco Aerys y por eso terminó casada con Ned) también puede ser un tanto confuso para el no lector, porque no se ha tratado como es debido, o quizá incluso se podría haber omitido, porque aquí el asunto de Lyanna se ha dejado muy de lado. Pero el cambio de tono en las relaciones en Nido de Águila queda bien claro y augura más tormento para la pobre Sansa.

Por cierto, la llegada a este lugar trae tres detalles dignos de comentar. Uno es que el diseño exterior ha cambiado respecto a la primera temporada (ver comparación), se ha achatado un poco el castillo y los picos rocosos donde se sustenta, dándole más realismo. Pero no sé a qué viene cambiar algo así, denota improvisación y poca profesionalidad. Segundo, aparece la Puerta de la Sangre, el acceso último a Nido de Águila, que no vimos en la primera temporada. Su presentación tan detallada implica que sin duda pasará algo ahí, porque si no es metraje y dinero perdido. Estoy intrigado por qué podría ser. Y finalmente, Nido de Águila no aparece en los créditos pero sí Rocadragón a pesar de que Stannis está ausente en este capítulo.

Terminamos con Jon y Bran y su historia desviada de los libros. Ya expuse en el anterior episodio lo hábilmente que han estirado este año la parte de ambos personajes sin perder por ello fidelidad a las novelas… de hecho, el falso encuentro entre protagonistas se ha dado en varias ocasiones en ellas, y como aquí, te mantenían con el corazón en un puño esperando que tus queridos personajes se encontraran por fin. Además no hay quejas sobre el desenlace, solo se puede discutir el detalle de que Jon ataque de frente a gritos, pasando del factor sorpresa. ¿Tanto mandar a Locke para espiar si luego entras en trompa? Pues la respuesta la dicen ellos mismos: son pocos enemigos y esperan machacarlos rápidamente. Entrar asustando es una opción táctica aceptable en esa situación, aunque se pueda decir que no es la mejor. Por lo demás, la batallita mantiene bien la tensión, sobre todo en la huida de Bran, y la caída de Karl (rol completamente inventado, pero muy efectivo) está muy bien rodada, que una pelea en interior y con cuchillos no es fácil de grabar de forma creíble; además el detalle de que su muerte se deba a una de sus esclavas tiene su punto de ironía. Cabe señalar también que el intérprete de Locke, Noah Taylor, aun teniendo pocos diálogos causa muy buena impresión, pues derrocha carisma y causa cierta sensación de inquietud y peligro en cada gesto y mirada; es otro personaje inventado que ha tenido buen recorrido. Y un actor que mejora es Kit Harington, pues en la maduración de Jon ofrece mejores resultados, que al principio de la serie algunos se quejaban de su falta de expresividad.

VIKINGOS – TEMPORADA 2.

Vikings
History Channel | 2014
Productores ejecutivos: Michael Hirst, varios.
Intérpretes: Travis Fimmel, Katheryn Winnick, Clive Standen, Jessalyn Gilsig, Gustaf Skarsgard, George Blagden, Alexander Ludwig, Donal Logue, Linus Roache, Ivan Kaye, Thorbjørn Harr, Nathan O’Toole, Alyssa Sutherland.
Valoración:

A pesar de que lo esperaba, dado el irregular primer año, no hay un crecimiento lo suficientemente notable como para encontrar una segunda temporada redonda, quedando otra sesión de ritmo algo irregular donde se nota mucho el cambio entre secciones (política, aventura, drama) y continúa siendo clara la impresión de que algunos personajes secundarios no se libran de un dibujo muy básico (Rollo, Bjorn, Siggy y Aslaug son muy mejorables) y otros son desaprovechados a pesar de su gran potencial (Lagertha sobre todo).

El romance del hijo con la esclava es de manual y aburre cosa mala. Siggy (la trepa de la corte) sigue sin resultar atractiva, siempre mete las narices en todo pero no se logra que el personaje tenga dimensión suficiente como para que sus supuestos problemas y ambiciones lleguen al espectador. En Rollo este problema es más acuciado, al ser más importante: sus cambios de lealtad y sus intentos de levantar cabeza tras decisiones malogradas no parten de motivaciones bien expuestas, y si no entendemos por qué hace lo que hace, no puede interesarnos su vida, de hecho por lo general es un personaje bastante cargante. La princesa con que se casa Ragnar, Aslaug, tiene una buena sección, esa donde el exilio destruye su cómoda forma de vida, pero aparte de eso no aporta mucho, y cabe pensar que Ragnar sólo la usa para procrear, porque si la intención es mostrar que está enamorado de ella no se llega a conseguir correctamente.

No hay quejas en el propio Ragnar, que sigue resultando un personaje central muy potente. Su progresismo choca contra la tradición, su ambición e inteligencia le hacen ganarse muchos enemigos, pero siempre actúa con cautela cuando es necesario y con mano muy dura cuando no queda otra, y va saliendo más o menos airoso de todo de forma por lo general bastante espectacular. El monje Athelstan continúa siendo muy atractivo y su estancia en Northumbria aporta nuevas e interesantes capas. Loki como amigo chiflado mantiene el tipo, aunque al final le pongan encima una historia que sale algo torcida. Y los rivales de Ragnar adquieren mayor atractivo. Los líos con el jarl Borg y las disputas con el rey Horik ofrecen una buenaa intriga sobre el porvenir de todos los implicados, y tanto la figura del rey Ecbert como su entorno (en especial la citada estancia del monje) están muy logrados, agradeciéndose sobre todo que nos muestren el bando inglés, con sus propias costumbres y formas de ser.

En cuanto al ritmo y equilibrio de las tramas, continúa resultando palpable la ausencia de un arco narrativo concreto. Sí, todo gira alrededor de las incursiones y los problemas que van surgiendo alrededor de ellas, pero se van tratando las cosas por separado (unos capítulos de batallas, otros de rivalidades y dramas personales, otros de alianzas y conflictos políticos), lo que se traduce en cambios de ritmo bastante marcados. Dado el argumento parece inevitable saltar entre estilos, pero eso no implica que haya tanto desequilibrio, que las tramas vayan a trompicones. Los tramos dedicados a las incursiones siguen siendo los mejores, porque se esfuerzan mucho en rodar bien las batallas, con lo que la épica está garantizada, pero la parte política sigue resultando mejorable, pues si bien la intriga con las fuerzas extranjeras ha ganado densidad, las alianzas en casa son algo irregulares todavía. Aunque la temporada empieza bien (el ataque de Borg al pueblo y sus consecuencias, los altibajos de la alianza con Horik) llega un punto en que tanto cambio de situación, de bando y de ideas cansa, porque no se ve que avancemos realmente hacia ninguna parte. Que si Lagertha viene y va, que Rollo duda una y otra vez, que si ahora este conde o duque y aquel otro apoyan a Ragnar y ahora no…

En la parte final se nota muchísimo este problema de cohesión. La batalla crucial contra Ecbert y Aelle es memorable, pero luego el conflicto se resuelve demasiado rápido a pesar de las buenas maneras que apuntaba, como dejándolo en suspenso para pasar a otra trama que necesitaban quitarse de encima, la de Ragnar contra Horik. Cuando empiezan a mostrar que Floki se va con Horik el interés está ya bajo mínimos, y este último juego de traiciones y engaños es demasiado forzado e inverosímil. Termina el año con la parte más previsible y además en un capítulo donde se nota a la legua que no había material para la duración estándar.

La intriga política, los conflictos de intereses y los roces personales que Michael Hirst ofreció en Los Tudor mantenían un equilibrio excelente, siempre avanzaban con paso firme y enorme intensidad, pero en Vikings navegan entre tropiezos y altibajos, a medio gas, sin terminar de sacar todo el potencial latente. Estamos ante una correcta serie de aventuras, con el atractivo de ser un acercamiento serio a la historia vikinga, pero de Hirst se esperan guiones más complejos y consistentes y personajes con mayor calidad.