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IAN MCSHANE Y MAX VON SYDOW EN JUEGO DE TRONOS. TENDREMOS AL MENOS OCHO TEMPORADAS.

Estoy intentando apartarme de las noticias sobre Juego de tronos, por eso de que la serie adelanta a los libros en la temporada que están rodando y cualquier cosa puede ser un spoiler enorme. He borrado las suscripciones a blogs de noticias, no entro en los foros de la serie y esquivo informaciones sobre la misma allá donde las encuentro. Pero me temo que va a ser difícil, muy difícil. Los seguidores de la serie comparten todo sin cuidado, y los medios buscan el clic rápido con titulares llamativos. No me sorprendería ver noticias en plan “Tyrion muere en el capítulo de anoche” en plena portada de cualquier diario de tirada nacional…

La prueba es que navegue por donde navegue me he topado con las cuatro últimas noticias relevantes: un actor cuyo personaje se supone muerto está siendo seguido a todas partes para ver si se acerca al rodaje o incluso si se corta el pelo, los directivos de la HBO esperan al menos ocho temporadas, y dos enormes y míticos actores aparecerán en la sexta temporada.

La primera la voy a obviar porque son rumores cutres, aunque claro, pone de manifiesto lo agitado que está el mundo con el seguimiento desmedido que recibe la serie. Es que ni Perdidos, oye.

La segunda es llamativa. Primero, porque a pesar de los temores iniciales de que la serie pudiera durar menos de lo que se esperaba, debido a lo que cuesta rodarla en dinero y esfuerzo, la HBO ha visto el filón y no va a cerrar el grifo mientras sus autores crean conveniente seguir haciendo temporadas. Segundo, queda claro ya definitivamente que no tienen una planificación cerrada para la serie. Se intuye desde la segunda y tercera temporadas, donde parecía que iban haciendo un año por vez sin planificar las tramas a largo plazo. Y si en este último han estado tan dispersos, ¿de verdad van a ser capaces de hace tres o cuatro temporadas más escribiendo sobre la marcha sin estrellarse, y más teniendo en cuenta que no tendrán la brújula de los libros? Pues miedo me da.

La tercera es llamativa, pero también tiene su lado malo. Ver una figura tan mítica como Max Von Sydow es un placer, pero va a ser en un personaje que ya tenía actor, Cuervo de Tres Ojos, y cuya presentación (episodio 410) rozó el esperpento de la serie b más cutre. Otra improvisación. Por otro lado, parece que han fichado también a Ian McShane, que no será tan famoso pero los seriéfilos lo reconocemos bien por su papelón en Deadwood como Al Swearengen, uno de los mejores personajes que ha parido la televisión. Por ahora no se conoce su rol, y prefiero no hacerlo. Algunos apuntan a Euron, pero lo veo viejísimo, y otros señalan a Randyl Tarly, pero no creo que este entre en la categoría de personaje importante durante toda la temporada.

Fuentes: Winter Is Coming (1 y 2) y Enternainment Weekly.

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JUEGO DE TRONOS – 510 – LA MISERICORDIA DE LA MADRE.


510 – Mother’s Mercy
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: David Nutter.
Valoración:

Alerta de spoilers: Te recuerdo que resumen y comentario tienen spoilers en cantidad, y en este capítulo los hay gordos.–

Sinopsis:
Stannis se enfrenta por fin a los Bolton, pero con su ejértico mermado. Brienne tiene a mano su venganza a costa de dejar de vigilar a Sansa. Esta intenta fugarse. Arya comete un desliz por egoísmo y sufre un severo castigo. Jon enfrenta una gran traición. En Meereen, Tyrion y Jorah tratan de poner orden ante el destino incierto de Dany. Cersei se rinde. En Dorne, las Serpientes de Arena desoyen el pacto entre Jaime y Doran.

Resumen:
Stannis avanza por fin hacia Invernalia, pero el precio pagado es altísimo: el sacrificio de Shireen afectó a Selyse, que acaba suicidándose, y el ejército, ya de por sí mermado, no recibió bien semejante acción y desertan muchos más. Melisandre ve la derrota inminente y sale huyendo. Los Bolton son más numerosos y van a caballo. Stannis es derrotado. Y mientras, Brienne deja de vigilar por si Sansa necesita ayuda y va tras su venganza: halla a Stannis… pero en el último momento no sabemos si lo deja con vida o no.

Sansa intenta huir en plena batalla, a pesar del jaleo que hay, y acaba lanzándose desde la muralla con Theon. ¿Es un suicidio en plan “seré libre en mi último aliento”, o esperan sobrevivir? Arya ejecuta su plan para acabar con la vida de Meryn Trant y tachar otro individuo de su lista. Jaqen no parece tomarse bien su transgresión, y la chica acaba ciega.

Jon acepta la petición de Sam de ir a Antigua para estudiar para maestre. Muchos en la Guardia no aguantan más la política del nuevo Lord Comandante y deciden actuar… apuñalando a Jon hasta la muerte. En Meereen discuten cómo actuar ante la ausencia de Dany. Tyrion tratará de gobernar la ciudad con Gusano Gris, mientras Jorah y Daario irán a buscar a la reina. Ella está perdida no sabe dónde con Drogon herido. De repente se topa con un enorme khalasar.

Cersei se rinde, confiesa y pide misericordia a la Madre. El Gorrión Supremo le pone un castigo a la espera del juicio: deberá ir desnuda para expiar sus pecados desde el Septo de Baelor a la Fortaleza Roja, aguantando los improperios del pueblo llano. En Dorne, Jaime, Myrcella y Trystane parten hacia Desembarco del Rey. Pero Ellaria envenena a la chiquilla, que muere en brazos de Jaime.

Mejores frases:
-Melisandre: El Señor de la Luz ha cumplido su promesa, mi rey. Sus llamas han hecho que la nieve se derrita. El camino está despejado.


-Soldado: Alteza.
-Stannis: Dime.
-Soldado: Las tropas, muchos desertaron antes del amanecer.
-Stannis: ¿Cuántos?
-Soldado: Casi la mitad. Todos los mercenarios con todos los caballos.
-Otro soldado: Alteza.
-Stannis: Habla. No puede ser peor que un motín.

-Sam: Pero mataste a un Caminante Blanco.
-Jon: Con Garra. Los vi hacer pedazos hachas de acero como si fueran de cristal. Pero Garra…
-Es de acero valyrio. ¿Cuántas espadas de acero valyrio quedan en los Siete Reinos?
-No las suficientes.

-Sam: Envíanos a mí, a Elí y al bebé a Antigua para que pueda convertirme en maestre. Para eso es para lo que estoy hecho. No para esto.

-Jaqen: No eras quien para arrebatarle la vida a ese hombre. La chica ha robado al Dios de Muchos Rostros. Ahora hay que pagar la deuda. Sólo la muerte puede pagar por la vida.

-Septa: ¡Vergüenza!

-Por la guardia.
-Por la guardia.
-Por la guardia.
-Por la guardia.
-Por la guardia.

Comentario:
El final de temporada se inclina por abarcar de todo un poco y dejar muchas cosas en suspenso para engancharte de cara al próximo año. Algunos giros funcionan porque te dejan bastante intrigado o cambian el tablero de juego de forma imprevisible. Pero otros en cambio son bastante malogrados, porque resultan forzados o son tramas con un pobre desarrollo, conformando un capítulo intenso de primeras, pero al que se le ven muchas costuras en un segundo visionado. Es decir, es algo irregular y desaprovecha un potencial enorme, como viene siendo habitual en la serie.

Además va arrastrando otras dos polémicas, una para lectores y otra para no lectores. Como ha muerto otro personaje principal muy querido tenemos que tragar con una nueva tanda de espectadores inmaduros y lloricas echando maldiciones, como si causarte fuertes sensaciones significara que es una mala serie, cuando obviamente es lo contrario. Y los lectores entramos ya en la cuestión de si seguir viendo la adaptación o no, porque como se esperaba no sólo ha cogido a los libros, sino que en alguna trama parece adelantarlos, eso sí, con otra cuestión en el aire: ¿el avance es inventado o se basa en lo que les haya contado George R. R. Martin a los guionistas? La caída de Jon es el golpe doloroso que muchos se han tomado mal, cuando es un giro que se ha ido sembrando muy bien a lo largo de la temporada, con lo que en ningún momento parece desubicado o tramposo. La batalla de Invernalia es la historia que supera a las novelas. En ellas nos quedamos con Stannis atrapado en la nieve, mientras que aquí conocemos un desenlace, del que no sabemos si es inventado o qué.

Lo que sí puedo decir es que esta sección tiene tanto aciertos como fallos absurdos, como le ocurre al resto del episodio. El desastre en que se convierte la campaña de Stannis está muy bien trabajado a lo largo del año. Su destino es esquivo, y para poder perseguirlo prácticamente estaba atado a mantener un curso de acción lleno de dificultades, porque las otras opciones eran prácticamente imposibles. Qué iba a hacer, ¿atacar Desembarco del Rey otra vez? No, opta por una estrategia más a largo plazo, recuperar el Norte, ganarse a más gente para su causa. Pero las cosas le salen torcidas, por mucho sacrificio (literal) que haga, y termina fracasando. El gran Stephen Dillane clava las emociones de sus últimos momentos, que van desde la determinación conteniendo todo el deseo de llorar y estar en otra parte (grandísimo el gesto al ver a la esposa ahorcada), a la fría resignación cuando ve que tiene que seguir pase lo que pase, con el ejército bajo mínimos y Melisandre huyendo, para terminar en la aceptación de la muerte inminente.

Pero los guionistas se aferran a dos clichés que minan la gran fuerza que venía teniendo el desenlace de esta trama. Primero, Stannis no es tonto y sí resistente hasta la cabezonería, con lo que es dado a exprimir todas las opciones hasta el último aliento. Es decir, no me trago que se enfrente a los Bolton en plan suicida teniendo aunque sea mínimas posibilidades delante: la lógica más simple dice que ante la caballería lo mejor es replegarte al bosque para reducir su ventaja. Pero no, se queda ahí plantado. Segundo, por seguir forzando un desenlace típico de cine, con la venganza de Brienne la cagan aún más. No es verosímil que él sea el último superviviente, todo para que la mujer lo encuentre sin problemas. Son casualidades demasiado remotas que no encajan en una saga muy cruel e impredecible. Cada vez más, Benioff y Weiss se están dedicando a contentar a los espectadores no lectores, incluyendo situaciones comerciales, es decir, agradables para el espectador que espera emociones facilonas y predecibles. Lo mismo al final con el agradable reencuentro de Tyrion y Varys. No, el original no es tan idílico y estereotipado.

Aparte hay que señalar que a Stannis no se lo ve morir bajo la espada de Brienne, y no me parece que esté claro si la expresión de ella es de duda de último momento o de decisión con rabia. Y si un personaje no muere en pantalla, es un personaje que sigue vivo. La elipsis es clara, es un cliché enorme como toda la escena, y si no querían decir eso, que no hubieran usado un recurso tan básico. Señalo esto porque me da la impresión que los realizadores sí lo han querido matar, pero la escena les ha salido rana como la violación de Jaime a Cersei que luego tuvieron que decir que no era tal.

Sansa llega a un punto de inflexión también, uno bastante postergado, porque después de prometer bastante, la trama de Invernalia se estancó. La chica no ha madurado como esperábamos, ha tenido otro ciclo semejante a los ya vividos anteriormente. Al menos sí puedo decir que el cambio respecto a las novelas iba bien encaminado: allí ve reducido su protagonismo, y aquí lo recuperan muy bien enlazando además otras historias que hubieran requerido incluir personajes secundarios innecesarios a estas alturas. Pero sí, es una pena que el viaje emocional haya sido tan esquemático y breve. Y la esperada fuga no ofrece nada llamativo, sucede con otros tantos clichés y detalles endebles. Sansa decide escapar cuando más ajetreo hay en Invernalia. Sí, hay menos gente porque las tropas están fuera, pero quedan muchos para defender la fortaleza, y todos están alerta y activos por todas partes. Lo lógico era huir por la noche un día de calma. Supongo que se puede atribuir a la desesperación, el último intento antes de que vuelva Ramsay, pero no sé, ni Sansa me parece tan tonta. Además tiran de otro tópico hollywoodiense: el innecesario momento de tensión y venganza contra la chica que la acosa, la tal Myranda y sus pestañas maquilladas. Y esta parte también acaba con una elipsis absurda: no muestran la caída. ¿Entonces cómo me lo tomo? ¿Como un suicidio poético, Theon y Sansa recuperando su libertad en sus últimos instantes de vida? Porque sin mostrar un buen montón de nieve que acolche su caída los doy por muertos, y si empezamos la siguiente temporada con ellos por ahí correteando sin explicarse nada, pues me parecerá otra chapuza.

La historia de Arya sale mejor parada. Más fiel, más intensa, y esta vez sí, con una elipsis bien usada. Aparece disfrazada ante Meryn Trant, pues no hacía falta mostrar más de su plan, se deduce perfectamente lo que iba a pasar en el capítulo anterior. Sólo quedaba por ver si salía airosa, qué impacto emocional tendría en ella, y qué pasaría con su entrenamiento. Queda ciega como en los libros, aunque sea de forma ligeramente distinta. Eso sí, no llega a cargarse al tipo que tenía encargado, que en la novela lo hace de forma ingeniosa, pero no es algo relevante.

Dorne acaba como empezó, siendo una sección con la que cumplen con desgana, sin esfuerzo por darle la entidad, fuerza e inteligencia necesarias. La falta de esta última es alamarmante. Qué simpleza, qué clichés. Al final hay un golpe de efecto, el atentado contra Myrcella… pero es el más flojo del episodio, porque es el más predecible y porque su entorno carece de interés. Tras toda una temporada no sabemos más de Dorne, sólo que las Serpientes de Arena quieren matar a los Lannister y Doran estarse quietecito. El dibujo de aquellas no ofrece ningún matiz nuevo, nada que justifique mejor sus motivaciones, nada que enganche al espectador. Dorne se queda en la fachada, nada sabemos del lugar y sus gentes. Qué poco han aprovechado Sevilla, después de todo. Y Doran es un cero a la izquiera en el juego de tronos. ¿Cómo puedes estar una temporada entera sin describir quién es, cuál es su táctica y sus objetivos? En la novela su determinación, paciencia e ingenio te dejan a cuadros: cuidado con este que puede cambiar todo el paisaje político. Aquí parece puro relleno. La mítica frase: “Venganza. Justicia. Fuego y sangre” está tan ausente como el interés.

Y para colmo acaba con otro cliché de cine barato cuando lo que hacía falta era ser sutil. Bastaba con poner a Ellaria tirando el frasquito, pero no, tiene que aparecer sangrando, es decir, se toma el antídoto cuando el veneno le está afectando a los órganos internos. Es de un ridículo alucinante. Es más, yo pensaba que sangraba porque es inmune pero le hace un ligero daño. Pero no, los guionistas exponen la escena como si fuera para tontos redomados. Igual que toda esta sección durante toda la temporada. Lo único salvable es lo creíble que hacen los actores Nicolaj Coster-Waldau y la joven Nell Tiger Free la escena de reunión familiar… de la que, viendo cómo acaba, hay que decir que es muy larga para no servir para nada.

La parte de Meereen es muy básica, un simple posicionamiento de personajes, porque el giro gordo ocurrió en el episodio previo. Y es puro fanfic. El trío Tyrion-Jorah-Daario hace gracia, lo que salva una escena muy obvia y limitada, aunque eso sí, cabe preguntarse cómo tardan tanto en darse cuenta de que deberían estar buscando a Dany. Además, la aparición de Varys maximiza la sensación de que esta parte está para contentar a los fans, poniendo a Tyrion donde todos quieren verlo. Pues yo quería verlo como en la novela, en un embrollo enorme sin un futuro claro, no en algo tan facilón. Dany al final sí acaba perdida en las montañas, a pesar de que podía controlar al dragón, con lo que el comportamiento de Drogon en la arena es otro cambio de esos que parece olvidarse de un capítulo a otro, generando incongruencias. Por lo menos, a pesar de mis dudas acaba topándose con un khalasar, pero claro, uno anónimo, porque no hay personajes con nombre, que a los dothraki los han tratado de pena en la serie. Eso sí, no entiendo por qué alargan y alargan el plano donde la rodean cientos de jinetes. Que ya me he enterado, oigan. Y me pregunto para qué se quita el anillo si sigue con el collar, es decir, no es porque sea una joya. ¿Es un anillo de compromiso? Y si lo es, ¿lo esconde porque no quiere que deshonren a Hizdahr robándolo, o lo tira porque ya no quiere saber nada de esa farsa? Si vas a poner una escena de este tipo, con simbolismo, tiene que poder deducirse qué quiere decir.

Otra cosa que se puede comentar de esta historia es que el famoso y espectacular nudo meereense ha desaparecido por completo. No hay conflicto con las otras ciudades de la Bahía de los Esclavos ni con Qarth (aunque en algún momento hicieron un amago de guerrear con Qarth), no se presenta una situación de caos y guerra inminente, ninguna enfermedad (la cólera) afecta a refugiados porque estos no existen… Pero bueno, no me voy a quejar mucho porque en una adaptación, y más una tan grande como esta, hay que recortar y resumir. Se centran en la política local, que vale de sobras para mostrar el viaje interno y externo de Dany, su aprendizaje como reina y su crecimiento personal. Pero claro, es una pena que el complejo y atractivo panorama se haya simplificado tanto.

El trágico destino de Jon también dista de ser perfecto. El gran impacto de su muerte está ahí, era difícil echarlo a perder, pero la escena podría… qué digo, debería haber sido mucho más intensa, trágica, demoledora. Parece que la meten de sopetón para que resulte un giro repentino e inesperado, y eso no funciona, precisamente porque resulta muy precipitado. Una secuencia más larga, que trabajara la atmósfera de tensión creciente, de inquietud, y que explicitara mejor la tragedia cesariana del personaje, era algo que se pedía a gritos. Y es inexplicable por qué no lo han hecho, cuando la trama de desencanto de la Guardia con la política del nuevo Lord Comandante ha estado muy bien gestionada, después de varias temporadas donde la parte de Jon y el Muro estaba muy desaprovechada. Al menos no cambian el nuevo destino de Sam, que por fin toma camino hacia Antigua. Aparte, me pregunto cómo Davos ha tardado en llegar lo mismo que Melisandre, más teniendo en cuenta que él iba con prisas y ella desganada. Además, que baje del Muro queda un poco raro; sí, ha podido subir para hablar con Jon, pero no sé a cuento de qué viene empezar la escena con una acción tan concreta sin explicar claramente.

El paseo de expiación de Cersei es la escena a la que más tiempo dedican, y aunque es algo intensa y transmite bien tanto su esfuerzo por mantener el tipo como su humillación, tampoco se libra de algún achaque: el mejorable y cuestionable uso de una doble de cuerpo y de nuevo la falta de sutileza. La escena es demasiado larga. Ya desde el corte de pelo se nota que están estirando demasiado el asunto cuando queda claro qué se quiere transmitir. Si lograran una atmósfera enrarecida y trágica hasta dejarte sin aliento, pues mira, pero al final el paseo no es para tanto, no le sacan el partido que podrían. Lena Headey lo hace bien, pero no está como para dejar al espectador desgarrado por dentro en su caída al abismo. Y encima la doble de cuerpo te saca de la escena en varias ocasiones. De primeras se nota el físico de una persona más joven y con más curvas. Los planos de espaldas se ve que no es ella. Y el rostro de Headey insertado digitalmente encima se nota muchísimo en algunos planos cercanos (la imagen que incluyo, por ejemplo).

Todo esto se podría haber evitado. Primero, no contratando a una actriz que no se va a desnudar en ningún momento, ni cuando más lo exige el guion. Querían un rostro conocido en un rol principal, y no pensaron en las consecuencias. Así, Cersei nunca ha sido la mujer sensual y erótica de las novelas porque Headey no quería serlo y los guiones lo han tenido en cuenta. Y segundo, no hacía falta tener un desnudo integral en primeros planos durante tanto tiempo. Bastaba mostrar senos y culo en un par de planos (algo que ella hizo por ejemplo en 300), el resto se debería haber centrado en el rostro, en su viaje emocional y su sufrimiento. Aquí parecen más empeñados en sacar provecho de la actriz que encontraron dispuesta a todo que en darle la emoción necesaria a la escena. Una cosa es usar dobles en situaciones de riesgo o que el actor no pueda realizar por alguna razón (y no, al contrario de los que se empeñan en repetir algunos, ningún embarazo tuvo nada que ver aquí), pero si lo que tienes es una actriz que se está negando a esa escena ya desde antes de contratarla, pues la cagada por parte de los productores es enorme.

Para empeorar las cosas podemos pensar en lo que costó rodar la dichosa secuencia. Dicen algunos medios que los cuatro días de rodaje en exteriores se fueron a 200.000 dólares, en parte por el despliegue de extras, pero sobre todo por la desmedida seguridad, pues se empeñaron en que nadie fotografiase lo que iban a grabar… ni tampoco lo relatase, porque todos los implicados firmaron contratos de confidencialidad escalofriantes. Vamos, está claro que los productores no querían que el uso de la doble saliera a la luz. Pues hoy en día eso es imposible. Además tenemos que añadir el presupuesto de postproducción. Si en Los Soprano se gastaron 250.000 dólares en la escena que tuvieron que apañar tras la muerte de la actriz que hacía de madre del protagonista, pues aquí la cifra rondará lo mismo. Es decir, solo una escena que no hubiera sido más compleja y cara que cualquier otra de la serie, termina costando un pastizal, más que muchos capítulos enteros de muchas series, por culpa de una cantidad de decisiones muy poco justificables.

Y después de todo este jaleo no nos indican qué pasa con Margaery, un personaje que han dejado de lado por completo. No puedes darle tantísima importancia a Cersei y olvidar otra protagonista que se encuentra en una situación semejante. También falta Olenna en la llegada de Cersei a la Fortaleza Roja. Aparte, tampoco sabemos nada de Meñique desde hace mucho, y siendo uno de los intrigantes esenciales me parece otro error. Es capaz de viajar instantáneamente y de desaparecer. Sin duda es un mago

Este capítulo vuelve a poner de manifiesto que, a pesar de las muchas virtudes que tiene, la irregularidad y las meteduras de pata claramente evitables son ya algo intrínseco a la serie (y parecen ir creciendo poco a poco), desaprovechando un potencial enorme. Es decir, Benioff y Weiss no han resultado ser los realizadores más adecuados para esta producción, pues no tienen el talante e inteligencia suficientes para dar una obra equilibrada y sobresaliente como se podría. Con todo, también podría ser mucho peor, claro, y algunos de los aciertos, como el empeño en tener un nivel visual de primera o lo bien que han captado a la mayor parte de los personajes, son dignos de alabanza. Pero precisamente ver que se quedan tan cerca pero cada dos por meten patinazos absurdos es bastante decepcionante. Ya son muchos los lectores que han abandonado, desencantados porque después de prometer bastante la adaptación no está alcanzando el nivel que podría. Y la prueba de fuego llegará el próximo año, cuando lo que escriban sea cada vez más de su cosecha propia, porque el libro sexto aún no está terminado. Ahí veremos si todo lo bueno que han conseguido, que no es poco, es porque las magníficas novelas se lo han puesto fácil. Bueno, lo verá quien se atreva a seguir, porque estropearse la lectura de los libros viendo una adaptación, por muy buena que fuera esta, pocos lectores lo van a hacer. Pero este tema da para un artículo entero aparte…

JUEGO DE TRONOS – 509 – DANZA DE DRAGONES

509 – Dance of Dragons
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: David Nutter.
Valoración:

Sinopsis:
Stannis se ve obligado a hacer un gran sacrificio para poder seguir con su misión. La llegada de Jon con los Salvajes no es bien vista por sus hermanos. Doran Martell pone orden en el jaleo de Jaime y la Serpientes de Arena. Dany enfrenta nuevos dilemas imposibles, pero un giro de acontecimientos echará todo al traste.

Resumen:
Jon llega al Castillo Negro con los Salvajes entre miradas de odio de sus hermanos. Stannis no ve salida, el ejército está aislado sucumbiendo a la hambruna y el frío, y empiezan también los ataque esporádicos de los Bolton. Decide ceder a la recomendación de Melisandre: la sangre real tiene un enorme poder. Shireen es sacrificada al Dios de la Luz para que este les abra camino hacia la victoria.

Arya aparca su misión de asesinar a un mercader para seguir a un recién llegado a Braavos: el miembro de la Guardia Real que tiene en su lista de muertes, Meryn Trant. Doran Martell perdona a Jaime y Bronn, y exige a Obara que se arrollide él si no quiere perder la cabeza. Enviará a Myrcella a Desembarco del Rey como piden los Lannister, pero con la condición de que el matrimonio con Trystane se mantenga y este entre en el Consejo Privado del Rey.

Daenerys presencia los juegos de gladiadores con desgana y asco, hasta que aparece Jorah entre los combatientes, donde aparece la desesperación: ¿parar esta violencia y ponerse el pueblo en contra o dejar que Jorah se enfrente a su destino? Pero justo en ese momento atacan los Hijos de la Arpía con todas sus fuerzas, matando a Hizdarh y rodeando a Dany y sus acompañantes (Tyrion, Missandei, Daario). Pero el dragón Drogon aparece en el último momento arrasando con los enemigos. Dany se monta en él y vuela libre.

Mejores frases:
-A menos que haya un deshielo, no podemos abrirnos camino hasta Invernalia y no tenemos suficiente comida para volver al Castillo Negro.
-No vamos a regresar al Castillo Negro.

-Jaime: Princesa Myrcella.
-Myrcella: Tío.
-Qué vestido tan bonito.
-¿No te gusta?
-Debes de tener frío.
-Para nada. El clima dorniense va conmigo.

-Nymeria: Ese ha dolido, ¿verdad? ¿Vas a llorar? Déjalo, hermanita.
-Tyene: Vas a fallar.
-Yo nunca fallo.
-Lo harás. Estás pensándolo demasiado. Ahora estás nerviosa. ¿Y si ella está en lo cierto?

-Arya: El hombre delgado no tenía hambre hoy.
-Jaqen: Quizá por eso está delgado.

-Doran (a Obara): Tu rebelión se ha acabado. Puedes jurarme lealtad ahora… o puedes morir. Creo en segundas oportunidades. No creo en terceras.

-Stannis: A veces una persona tiene que elegir. A veces el mundo le obliga a hacerlo. Si un hombre sabe quién es… y es sincero consigo mismo… esa elección no es tal. Debe cumplir con su destino… y convertirse en lo que debe ser. Por mucho que pueda odiarlo.
-Shireen: Está bien, padre.
-No sabes de lo que estoy hablando.
-No importa. Quiero ayudarte. ¿Hay alguna forma en la que pueda ayudarte?
-Sí, la hay.
-Bien, quiero hacerlo.

-Hizdahr: Esos hombres creen que están muriendo por una buena razón.
-Dany: La razón de otro.
-Hizdahr: ¿Así que vuestras razones son verdaderas y las de ellos falsas? No conocen sus propias mentes, ¿pero lo hacéis vos?
-Tyrion: Bien dicho. Sois un hombre elocuente. No significa que no estéis equivocado. Bajo mi experiencia, los hombres elocuentes tienen razón casi tan a menudo como los imbéciles.

Comentario:
Con los episodios Aguasnegras (209) y Las lluvias de Castamere (309) la gente dio por supuesto que desde entonces hasta el final de la serie el capítulo noveno de cada temporada será de infarto. No ocurrió así en la primera temporada, donde los giros estaban más en el ecuador y el final, y muchos en la cuarta, con algunos de los grandes momentos de la saga muy repartidos (destacaban especialmente la boda de Joffrey y el juicio de Tyrion). Pero así seguimos: muchos esperaban en el episodio aquí analizado lo más de lo más, y algunos se han llevado las manos a la cabeza porque no es tan impactante como el anterior (Casa Austera). El colmo no es que los guionistas traten de reservar algunas historias para el tramo final, sino que encima el espectador vaya exigiendo que esto se lleve al extremo de concentrarlo todo en un único episodio, mientras además se quejan de lo lento que es el resto del año.

Pero es que encima no se puede decir que el capítulo no sea espectacular. La sección de Stannis es espeluznante y la de Dany sobrecogedora hasta dejarte sin aliento. Si tenemos este nivel de emoción y además no se dejan de lado las otras historias, ¿qué más se puede pedir? Bueno, una cosa: que esas otras secciones no sean por cumplir, como pasa algunas veces. Aquí tenemos un poco de todo, pues como viene siendo cada vez más habitual, la perfección se les escapa de las manos a los guionistas a pesar de que el material original se la pone en bandeja.

La aparición de Jon es breve, lo suficiente para relatar la llegada y mostrar que el malestar sigue creciendo en la Guardia. Pero eso de que venga caminando no sólo desde el lado Norte del Muro, sino desde el Norte en vez desde el Este, es incomprensible. ¿Pero no había ido en barco? ¿Por qué no ha desembarcado en Guardiaoriente del Mar y han caminado por el lado Sur del Muro, que es más seguro y cómodo? Todo para forzar el momento de tensión cutre entre Jon y Alliser. Como si eso no pudiese mostrarse de otra forma.

La de Arya en cambio se alarga demasiado. Para mostrar algo obvio, que va tras Meryn Trant para intentar matarlo y tacharlo de su lista, dan unos rodeos enormes. La estancia en el burdel se hace eterna, y encima con un sensacionalismo innecesario. ¿De verdad tienen que poner a Trant como un pedófilo desalmado? ¿Hay que realzar su maldad para justificar que Arya quiera matarlo? ¿Y eso requiere una escena tan larga? Al menos le dan sentido a la prostituta pelirroja: gracias a ella entra en el local. Pero a cambio me pregunto adónde ha ido Mace Tyrell todo este tiempo. Tarda en llegar a Braavos en barco mucho más de lo que empleó Jaime a Dorne, que está más o menos igual de lejos, y no digamos ya si comparamos con el camino que hizo Meñique en un tris desde Invernalia a Desembarco del Rey. Los guionistas quieren que el arco de Arya que han elegido dure la temporada entera, y así lo fuerzan aunque no guarde coherencia con el resto. Y a estas alturas también podrían explicar algo más del templo del Dios sin Rostro: ¿es que sólo trabajan ahí Jaqen y la rubia?

La de Dorne es una escena de transición, debería haber ocurrido hace tiempo y ahora estar la trama en su punto álgido. Pero se la han tomado como parte principal de este arco, porque han decidido no darle más chicha a esta historia. Así que, a pesar de ser bastante interesante por fin, queda como poca cosa en un momento en que se espera más. Eso sí, cómo luce Sevilla.

El tramo final en la arena es arrollador. Dany se enfrenta a algo que detesta, y se la ve sufrir, aguantarse el asco. Pero cuando aparece Jorah entre los combatientes se le cae el alma al suelo. La actriz Emilia Clarke, que es buena pero no extraordinaria, logra uno de sus mejores momentos: se ve cómo la atormenta el dilema interno. Puede parar el combate para salvar a Jorah, ganándose el odio del pueblo, o dejar que siga y probablemente verlo morir violentamente. Pero los Hijos de la Arpía llegan para rematar la complicada situación, y se lía parda. La tensión y el caos se muestran muy bien, y eso que la música es mediocre, casi un estorbo. Este año la banda sonora anda bastante floja, la verdad.

El momento en que están rodeados esperando su final es muy intenso, se transmite con fuerza la sensación de que tendrán un destino nefasto incluso conociendo cómo acabará realmente. La llegada del dragón pone la última puntilla de caos, aportando además un giro impactante. Ahora bien, tampoco se libra de algún detalle que no me convence. El lanzazo de Jorah me parece un tanto forzado, muy hollywoodiense: épico y en el momento justo; no, la saga, al menos en los libros, es más realista, es decir, más inesperada y trágica. Me pregunto por qué el público le abuchea tan fuerte cuando vence, como si hubiera hecho algo indebido a pesar de haber ofrecido un combate espectacular. Igualmente es cuestionable por qué los enemigos han reservado las lanzas para el dragón, como si supieran que venía, pero al grupo que rodean lo atacan cuerpo a cuerpo y de uno en uno. También hay que destacar un fallo en los efectos especiales: los planos de Dany montando a Drogon son horribles, mejor que se los hubieran ahorrado. Es extraño que ahí anden tan cortos cuando en el resto lo clavan cual película para cine. Es más, pocos espectadores se darán cuenta de lo jodidamente dificíl y cara que ha sido rodar semejante escena. Pero precisamente por el magnífico acabado global el cante puntual es incomprensible.

Y luego tenemos que el tono es muy distinto al original, así que espero que tenga una razón de ser bien planeada. Resulta que Dany se larga más bien feliz montada en Drogon después de que este salve la situación, porque obedece fielmente y distingue amigos de enemigos. En el libro Drogon llega ahí oliendo la sangre, para alimentarse, Dany lo monta de chiripa y de hecho no puede controlarlo, acabando perdida por las montañas. Se puede decir que en la serie tienen que acelerar y sintetizar la evolución de la relación con el dragón, pero no queda muy lógico que se largue sin más, el enemigo podría reagruparse para acabar con sus amigos. Y queda por ver cómo adaptan el final de Danza de dragones, que entre el vuelo controlado y la ausencia de los dothraki puede ser bastante distinto.

En cuanto a Stannis, tenemos otro caso de esos en que sufre un personaje querido y la gente se rebota: que si eso no está justificado, que si esta serie es una mierda, que es violencia/morbo/sexo porque sí… Hasta se inventan “argumentos” para intentar echar por tierra la escena. La realidad es que el sacrificio de Shireen es cien por cien creíble y coherente en todos los sentidos: en la evolución de la trama y de los personajes, en emociones, y en respeto al espectador:
-El asunto se ha presentado con claridad muchos capítulos atrás: la magia de Melisandre, el poder de la sangre real… Recordad las garrapatas de Gendry y cómo Davos lo salvó de un destino peor. Y recientemente también se ha señalado de forma sutil que podría tocarle a la niña. Ergo no es un giro metido con calzador. Es más, el momento tiene una trayectoria impropia de la serie, diría que ninguna otra trama bebe y se construye con detalles tan lejanos y separados.
-Por ello dista de ser un golpe de efecto facilón y sensacionalista perpetrado para dejar en shock al espectador, como los que cuelan en series como Anatomía de Grey. Tampoco se ceban con la escena, se ve lo justo y necesario para que no parezca ni artificial ni excesiva.
-Es resultado lógico de la evolución de todos los personajes implicados. Selyse es una fanática, pero en el último momento es también una madre, dándole más verosimilitud a un rol secundario que podría haber resultado muy frío. Melisandre es lo que es, no hace nada fuera de su personalidad. Davos ha sido enviado fuera porque era el único con valor y poder que pudiera oponerse. Y con Stannis ha quedado claro no, clarísimo, que tiene como único objetivo el bien común del reino y hará cualquier cosa por conseguirlo; hasta le explica esto a la niña y ella está de acuerdo en que ese tipo de decisiones se tienen que tomar, con lo que se quita un peso de encima. La desesperación de la situación le convence de optar por soluciones drásticas que antes iba descartando por su impacto personal y emocional. He llegado a leer que no tiene razón de hacerlo, que no se lo muestra en las últimas. ¿Perdonaaaaa? Aislado, sin rutas de abastecimiento, con las tropas empezando a morir de hambre y frío, sabiendo que la Guardia ni puede ni quiere ayudarle, y encima comienzan los ataques en plan sabotaje. Hay gente que sencillamente omite los hechos para montarse su justificación de que no le gusta el momento y por lo tanto no es válido.
-Es consecuente incluso con los libros. En ellos está a punto de quemar al bebé de Val (aquí omitido, o cambiado por Shireen, que esta escena parece un spoiler) y a Edric (Gendry en la serie). Tampoco ha dudado en usar la magia de forma rastrera para matar a su hermano Renly. Es decir, si las circunstancias lo exigen, Stannis hará cualquier cosa para labrarse su carrera al trono. En las novelas todavía no ha llegado a la situación extrema de apuntar hacia su hija, pero nada lo descarta, de hecho siempre ha estado la sombra de un destino oscuro sobre su cabeza. Que le tenga cariño a la niña no significa que no sea capaz de hacerlo, en la serie también se lo tiene. Es más, los guionistas insinúan que Martin les indicó que esto llegará a ocurrir. El Stannis que se buscó maestres de todas partes para frenar la psoriagrís de la chiquilla quedó atrás hace muchos años, el de ahora es el que empezó a quemar gente en Rocadragón como inicio del camino hacia un destino superior.
-Algunos señalan que es absurdo porque se quedaría sin herederos. Pues morir en la nieve teniendo una opción de salir adelante es más absurdo. Puede tener más hijos, el objetivo primario es seguir vivo en la lucha por el trono.
-No me vale tampoco lo de que nadie quemaría a su hija, porque es la misma tontería vista en otros capítulos: aplicar una moral moderna y tus propias ideas de lo que harías o dejarías de hacer. En épocas semejantes, principalmente la Edad Media, se quemaba en la hoguera por muchos menos, y se hacían mil burradas más crueles. Cuántos príncipes y reyes han matado a familiares por mantenerse a flote…
-También he leído otra opinión totalmente incongruente: que Stannis sólo ambiciona poder. Todo lo contrario, lo odia, lo dice ante Shireen incluso. Odia tratar con la gente, las peleas constantes, la carga que supone… Pero traga con ello porque cree que su destino es hacer justicia en el mundo, que el trono le corresponde y no puede huir de sus obligaciones.
-Y finalmente, es sorprendente que nadie se queje de la escena en que Meryn Trant elige una niña como de doce años para follar, una situación que sin enseñar nada sí que resulta violencia gratuita. Pero claro, esa les da igual, sólo si sufre un personaje querido la serie se vuelve fallida. De nuevo no puedo evitar señalar la asombrosa falta de madurez y objetividad del público. Quizá haberse hecho famosa le ha venido más mal que bien a la serie… o quizá no, porque claro, la polémica siempre da publicidad.
-Lo único que no queda claro es si Stannis tiene algo de creyente o, como en las novelas, es más bien ateo y se apoya en Melisandre porque ella ha demostrado sus poderes. No parece muy interesado en el dios rojo, desde luego, solo en los resultados que le ofrece la bruja. Digo esto porque en varios sitios he visto gente dando por sentado que es un fanático religioso, y pienso que no indica ni eso ni lo contrario, y debería hacerse para dejar más clara su personalidad.

Para terminar, es ineludible citar los papelones que hacen Kerry Ingram (Shireen) y Stephen Dillane (Stannis).

PD: No existe el Maegor III mencionado creo que por Mace, demostrando otra vez que las líneas familiares se reinventan en la serie sobre la marcha, lo cual puede generar incongruencias futuras.

JUEGO DE TRONOS – 508 – CASA AUSTERA.


508 – Hardhome
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Miguel Sapochnik.
Valoración:

Sinopsis:
Arya continúa su entrenamiento. Tyrion y Dany se van conociendo. Jon y Tormund tratan de unir al resto de Salvaje a su causa cuando son atacados por los Otros. Jorah se lo juega todo a una baza.

Resumen:
Dany y Tyrion se miden y examinan mutuamente, y ella termina aceptándolo como consejero. Jorah decide que luchará en el Gran Reñidero, quizá su última opción de hacerse notar. Sansa descubre por Theon que Bran y Rickon están vivos. Arya continúa su entrenamiento, creando personalidades falsas y realizando misiones para Jaqen.

Jon llega con Tormund a Casa Auestera, el refugio del Pueblo Libre. Convence a unos miles para ir con él al Muro y luchar juntos contra la Larga Oscuridad, pero otros muchos todavía no se convencen. En esas llegan los Caminantes Blancos con su ejército de muertos, y sobreviven por los pelos. Jon descubre que su espada de acero valyrio vale para luchar contra ellos y matarlos, pero a cambio han perdido valiosas armas de vidriagón.

Mejores frases:
-Tyrion: Un gobernante que mata a aquellos que le son devotos no es un gobernante que inspire devoción. Y ahora os hará falta inspirar devoción, mucha, si alguna vez vais a gobernar más allá del mar Angosto. Pero no podéis tenerlo al lado cuando lo hagáis. Echad a Ser Jorah de la ciudad.

-Qyburn: Hay un modo, Alteza. Un modo de salir de aquí.
-Cersei: ¿Confesar? ¿Ante el Gorrión Supremo? No pienso hacerlo. Yo lo creé. He hecho que se alce de la nada. No me pienso arrodillar ante ningún plebeyo descalzo y suplicarle su perdón.

-Hediondo: Merezco ser Hediondo. Hice cosas horribles. Traicioné a Robb. Capturé Invernalia. Maté a aquellos chavales.
-Sansa: No eran “aquellos chavales”. Eran Bran y Rickon. Eran tus hermanos. Los conocías desde que nacieron. (…) Dime por qué Bran y Rickon están muertos mientras tú sigues respirando. Dímelo a la cara, Theon. ¡Dime que no eran tus hermanos!
-¡No eran Bran y Rickon! No pude encontrarlos. Eran los hijos de un granjero.

-Daenerys: Lannister, Targaryen, Baratheon, Stark, Tyrell… Todas ellas son tan sólo los radios de una rueda. Ahora esta Casa está arriba y luego esa otra lo está. Y gira y gira sin cesar, aplastando a los que están contra el suelo.
-Tyrion: Detener la rueda es un bonito sueño. No sois la primera que lo sueña.
-No voy a detener esa rueda. La voy a destrozar.

-Sam: Trata de no preocuparte, Olly. Llevo preocupándome por Jon durante años. Siempre vuelve.

-Jon: A los caminantes blancos no les importa si uno es del pueblo libre o cuervo. Somos lo mismo para ellos, carne para su ejército. Pero juntos podemos derrotarlos.

-Chica salvaje: Perdí a mi padre, a mi tío y a dos hermanos luchando contra los malditos cuervos.
-Jon: No os estoy pidiendo que olvidéis a vuestros muertos. Yo nunca olvidaré a los míos. Perdí a cincuenta hermanos la noche en la que Mance atacó el Muro. Pero lo que os pido es que penséis en vuestros hijos.

Comentario:
Casa Auestera tiene algunos fallitos, pero en líneas generales levanta la media de la temporada, no sólo por resultar espectacular, sino porque cuida bastante todas las secciones. Lo mejor es que la gran parte de acción, que ocupa la mitad del capítulo y es enormemente impactante, no engulle el resto.

Arya sigue su proceso de entrenamiento con una historia que ya no esperaba ver, la de hacerse pasar por vendedora de ostras y empezar a tener misiones de asesinatos. Lleva un ritmo estupendo y es intrigante, y Maisie Williams como siempre está fantástica. Cersei tiene una aparición también muy bien medida. Queda claro que está derrotada, y si no quiere ceder lo va a tener difícil para encontrar otra solución: su hijo es un cobarde, su tío Kevan ha vuelto pero para manejar la ciudad, no para meterse en un embrollo que ella se ha buscado, e incluso su fiel Qyburn está sin opciones. O confiesa sus pecados y espera piedad de la iglesia, o se queda ahí lamiendo el suelo. Además vemos que la acusan de todo, no sólo de poner los cuernos al rey Robert, sino también de incesto.

Daenerys y Tyrion es puro fanfic, es decir, un relato de fans, porque de Danza de Dragones no tiene nada, y visto como acaba el libro, dudo que una escena parecida esté cerca de producirse. Los guionistas querían cumplir el deseo de los seguidores de la serie de verlos juntos, y punto. La conversación no es sorprendente, pero está construida con solidez, con los dos personajes siendo ellos mismos pero algo más prudentes que de costumbre, pues la situación es delicada. Sólo espero que no se rindan más veces a los sueños facilones del público, porque si a estas alturas van a ablandar y volver predecible la serie… Por otro lado, Jorah sigue empeñado en recuperar el favor de Dany, o quizá pretende al menos morir ante ella como un gran luchador.

Sansa aparece lo justo para seguir añadiendo matices tanto a ella como a Theon. Que descubra que Bran y Rickon no fueron ejecutados por el Greyjoy tampoco está en los libros (en principio, porque ya hemos alcanzado los que hay publicados), pero sí está esa revelación en manos de otro personaje, así que no me parece mal, alguno relevante tiene que saberlo. Es esperable que pasará esta información a Brienne, dándole así otro objetivo a esta secundaria.

La conversación de Sam con Olly sirve para recordar las dudas y malestares que hay en la Guardia con Jon y sus planes, y además enlaza muy bien con el viaje de este a Casa Austera. Allí asistimos a una memorable batalla que maneja muy bien el ritmo, la intriga, la sensación de asombro, el acojone… Es una montaña rusa no sólo en espectáculo, sino en emociones. Primero dudamos de que Jon y Tormund puedan conseguir lo que pretenden. Ahí los guionistas aciertan al no tirar del blanco y negro en plan Hollywood, con Jon soltando algún discursito que los ponga a todos a sus pies. No, hay dudas y miedos, improvisación y resultados desiguales: sólo una parte va con ellos. Como dice Tormund, cosas tan difíciles requieren su tiempo.

Luego llega el invierno, los Caminantes Blancos, los Otros (de verdad que no entiendo por qué no los llaman así en la serie). Vale, qué casualidad que sea en ese momento con todo el tiempo que han estado ahí acampados. Aquí juega en contra la idea de reservar los momentos cumbre para los capítulos finales: parece que desde la batalla en el Muro ha pasado casi un año, no es muy verosímil que no atacaran antes. Pero bueno, en el cine y series hay que hacer algunos saltos de fe. También se puede pensar que estaban esperando a que llegara la Guardia, en plan trampa para matar dos pájaros de un tiro.

La batalla empieza generando muy bien la intriga, con la llegada del enemigo invisible. Enseguida pasa al caos, con la marabunta de muertos. La desesperación surge a continuación, con todos huyendo como pueden. Los intentos de mantener la línea con un pueblo indisciplinado y asustado son inútiles. Sólo unos pocos siguen a los líderes más conocidos, plantando cara para que el resto puedan escapar. Aquí he sufrido bastante por el destino de los protagonistas, y eso que sabía cómo acabaría. La aparición de los Caminantes Blancos en lo alto del acantilado es espeluznante. La lucha de uno de ellos con Jon esta vez sí es muy hollywoodiense, pero necesaria a estas alturas, porque hay que hacer más tangible al enemigo, mostrar cómo se puede luchar contra él y lo difícil que es hacerlo. La fuga por los pelos está llena de tensión también. Y el levantamiento de los nuevos muertos te deja los pelos de punta.

En este largo segmento brillan las labores de producción y dirección. El dinero luce en un escenario imponente (exteriores, decorados y extras muy bien mezclados con lo digital). Hay que decir que luce mejor que muchas superproducciones para cine, como El Hobbit y sus fondos y ejércitos digitales cantosos. El truco es conocer tus limitaciones, no abusar de un sólo recurso, sino combinar varios buscando el mejor resultado, y por supuesto saber dirigir. Miguel Sapochnik está soberbio, no se deja acobardar por la dificultad del capítulo. El tempo que consigue es excelente en todo momento, en especial en las escenas finales, donde maneja muy bien los planos largos y pausados que generan inquietud y desazón. Pero hay unos cuantos instantes logradísimos, como cuando la cámara sigue a Jon hacia la cabaña, los muertos tirándose al vacío, el cara a cara a distancia entre el Caminante y Jon seguido del levantamiento de los nuevos muertos…

Ahora bien, esta gran batalla no se libra de algunos fallitos y algunas cosas poco claras. Lo que menos me ha gustado es la chica salvaje, un cliché de Hollywood bastante simplón y cargante. Resulta que los ancianos, los líderes del pueblo, están formados por una chica jovencísima e imposiblemente guapa y limpia para vivir en duras condiciones durante toda su vida, y un thennita también joven. Sólo un viejo dice algo. Luego tenemos la inmediata química entre Jon y ella, que augura un romance trillado… Pero menos mal que dura poco, porque desde que sale despidiéndose de los chiquillos se ve claramente cuál será su final, y me alegré de no tenerla que aguantar más. También hay algunos recursos un poco forzados: me parece que cierran las puertas muy pronto, quedan miles por pasar y al enemigo no se lo ve todavía; por eso mismo es un poco absurdo que ataquen tan pronto la cabaña donde está Edd el Penas, que está dentro del campamento; quizá es un fallo de edición a la hora de colocar esa escena, porque bastaba retrasarla un poco para que encaje bien. Y finalmente, como muchos espectadores me he tirado media pelea esperando que apareciera un Caminante montado en una araña gigante, pero en esta ocasión no han querido complacernos.

Otros detalles que me parecen reseñables en el resto del episodio son los siguientes. Tyrion dice que sigue confiando en su hermano Jaime, pues recordemos que la revelación sobre Tysha no llegó a verse en la serie; es decir, sigue quedando claro que su ruptura con Poniente no es total como en las novelas; no sé si quieren matizar esto pensando en reunir a los hermanos en el futuro o es casualidad. No queda nada claro de nuevo el asunto de los mercaderes de gladiadores: en una escena parece siguen con la esclavitud, en otra que no. A Wun Wun lo interpreta Ian Whyte, el segundo actor que tuvimos para la Montaña, visto en la segunda temporada en Harrenhal; y cabe preguntarse si entró en la cabaña arrastrándose o la construyeron a su alrededor, porque no parece haber un acceso para su tamaño. La chica salvaje está interpretada por Birgitte Hjort Sørensen, una de las protagonistas de la exitosa serie danesa Borgen. Arya se topa con una pelirroja que dice que le compra ostras por las mañanas: resulta que es una de las putas que se trajina Salladhor en unos baños en el capítulo 406 (Las leyes de hombres y dioses); los guionistas tienen obsesión por conseguir actrices pelirrojas que hagan de putas, por lo que se ve.

JUEGO DE TRONOS – 507 – EL REGALO.


507 – The Gift
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Miguel Sapochnik.
Valoración:

Sinopsis:
Stannis enfrenta muchas dificultades en su camino a Invernalia. Los destino de Tyrion y Jorah están en manos de Dany. Cersei sufre un vuelco enorme en sus trato con el Gorrión Supremo. Sansa no ve escapatoria.

Resumen:
Jon parte hacia Casa Austera con Tormund. El anciano maestre Aemon fallece. Sam y Elí intiman por fin. Sansa quiere escapar con la ayuda de Theon, pero este sigue fiel a Ramsay. Stannis está atrapado en la nieve, pero su determinación es firme y seguirá camino de Invernalia cueste lo que cueste.

Tyrion y Jorah son vendidos a un lanista. Dany acompaña a Hizdahr a un combate clasificatorio donde se encuentra con esos dos. Olenna trata con el Septón Supremo para salvar a su familia, pero este es inflexible. Cersei se regocija de los resultados de su plan, pero el religioso no cede ante nadie y descubre sus pecados con Lancel, ahora servidor suyo, y acaba detenida también.

Mejores frases:
-Aemon: Egg. Egg se reía así. Una de las primeras cosas que recuerdo.
-Sam: Su hermano pequeño, Aegon. Se convirtió en rey.

-Alliser: Estás perdiendo a todos tus amigos, Tarly.

-Davos: No es nuestro momento. Deberíamos volver al Castillo Negro cuando la nieve amaine.
-Stannis: Me retiré de Desembarco del Rey, Ser Davos. Si me retiro otra vez, me convertiré en el Rey que Huye.
– Alteza…
-Se acerca el invierno. No es sólo el lema de los Stark. Es un hecho. Si volvemos al Castillo Negro, pasaremos el invierno en el Castillo Negro. ¿Y quién puede decir cuántos años durará este invierno?
-Es mejor esperar al momento adecuado que arriesgarlo todo.
-Este es el momento adecuado y lo arriesgaré todo. Porque si no lo hago, habremos perdido. Marchamos hacia la victoria o marchamos hacia la derrota. Pero seguimos hacia adelante. Siempre hacia adelante.

-Gorrión Supremo: Las leyes de los dioses deben ser aplicadas a todos por igual.
-Olenna: Si es igualdad lo que queréis, así sea. Cuando la Casa Tyrell dejemos de enviar nuestras cosechas a la capital, todos sus habitantes morirán de hambre. Y me aseguraré de que los hambrientos sepan de quién es la culpa.
-¿Habéis sembrado el campo alguna vez, Lady Olenna? ¿Habéis cosechado el grano? ¿Lo ha hecho acaso jamás alguien de la Casa Tyrell? Una vida de riqueza y poder os ha dejado ciega de un ojo. Vos sois minoría y nosotros somos mayoría. Y cuando la mayoría pierde el miedo a la minoría…

-Gorrión Supremo (a Cersei): Las galas de los Tyrell serán arrancadas. Sus mentiras reveladas. Sus verdaderos corazones quedarán expuestos para que todos los vean. Y lo mismo para todos nosotros. De alta y baja cuna. ¿Qué encontraremos cuando os despojemos de vuestras galas?

Comentario:
Por fin volvemos a tener un capítulo notable como no veíamos desde el inicio de esta temporada, que ha perdido cierta calidad e interés respecto al resto de la serie. Esperemos que de aquí a final de año la remontada sea espectacular, porque falta le hace para no acabar siendo un año decepcionante.

Pero esas mejoras no significan que no haya algunas incongruencias dignas de citar. El encuentro de Tyrion y Dany es un cambio destacable respecto a las novelas que no parece empezar bien. Quizá querían unir secciones largo tiempo separadas, pero es que lo que impacta de Danza de Dragones es que acabamos en un clímax con todo patas arriba y con ambos personajes en una situación que parece imposibilitar el encuentro, generando gran tensión y desazón cuando creías que se iban a unir. Si aquí van a apostar por darle al espectador lo que quiere sin pensar en las consecuencias, pues difícilmente pueda salir bien. Para empzar fuerzan el encuentro pero sin trabajarse la escena, que queda muy coja. Resulta que en Meereen la reina ya no permite la esclavitud… y va a ver un combate entre esclavos. Que me lo expliquen. Pero es que el combate en sí es un sinsentido monumental: un mercader compra veinte gladiadores para que se maten entre ellos y solo quede uno para ir a los juegos. ¿Pero cómo demonios puede hacer dinero así? ¿Qué sentido tienen que se maten entre ellos antes del combate con público? Qué negocio más absurdo. También me pregunto por qué reserva a Jorah, si parece indicarse que cree en sus habilidades y ha pagado bastante por él. ¿No quiere que se clasifique para los Grandes Juegos? Se puede suponer que habría otra ronda, pero vaya forma tramposa de hacer que la entrada de Jorah sea más espectacular. Es otra de esas escenas en las que falta sutileza.

Otro desequilibrio es el de desnudos. Emilia Clarke dijo que no se desnudaba más, y ahí está en una escena de cama íntima tapándose ante su amado. Cutrísimo. Bastaba ponerla con un camisón, leches. Y como tienen una nueva actriz dispuesta a lucir tipo, pues la exprimen de lo lindo: tanto plano a las tetas de Rosabell Laurenti Sellers (Tyene, la Serpiente de Arena de pelo corto) termina pareciendo una especie de chiste malogrado. Por cierto, la chavala tiene 19 años, los mismos que Sophie Turner (Sansa), con la que hacen malabares para que no se le vea nada. Comento aquí también otros detalles oscuros: menudo estirón han pegado Myrcella y Tommen… y mientras, Shireen y el bebé de Elí no crecen; el veneno de Tyene actúa justo cuando ella quiere, porque los guionistas se empeñan en darles a las Serpientes otra escena llena de topicazos; hay quien dice que lo escita para acelerar su pulso, pero aun así actúa justo cuando dice la frase contundente de rigor.

Las demás secciones son fantásticas, todas están bien escritas y esta vez muy bien dirigidas. El destino de Sansa inquieta, Theon da lástima y asquito a partes iguales, Stannis sigue hundiéndose en la miseria, la Guardia está resquebrajándose… y la trama de Desembarco del Rey es de nuevo magnífica y muy intensa.

Sansa sufre palizas todas las noches. Ramsay estaba siendo muy suave y educado con ella, pero una vez consumado el matrimonio da rienda suelta a sus maldades. Eso sí, no me parece muy coherente que Sansa vaya de respondona (con el tema de la herencia): ¿pero qué quieres, que sea más duro? El fracaso de apoyarse en Theon, con la vieja acabando despellejada y el plano de Brienne esperando con inquietud, resulta acongojante. No vemos salida para la pobre chiquilla. Ahora bien, me parece interesante señalar que, con lo visual y explícita que es la serie, no nos muestran nada de los maltratos de Ramsay a Sansa. Aunque casi es una suerte que los realizadores se acobardaran en esta parte, pues si en la ruda noche de bodas el público se puso como se puso, no quiero saber lo que armaría si se ven las golpizas. Pero de todas formas, a mí parece algo que debería haberse mostrado, para que cause más impacto y el repentino empeño de Sansa en huir como sea quede más reforzado. Hemos tenido unas cuantas escenas intrascendentes y de relleno en esta sección (como el baño y la conversación sobre costuras con Myranda), y cuando deben aportar algo crucial en la vida del personaje pasan de largo. Ojo, entiendo que con los moretones y su evidente sufrimiento se consigue una correcta elipsis, pero es que también deja cierto desequilibrio: le dan tanto tiempo a tontadas irrelevantes y este nuevo punto de inflexión en su vida lo muestran de forma más velada.

Mientras, Stannis no parece llegar nunca a Invernalia, pero esta vez la trama lo justifica. Las nieves lo han cogido, minando los recursos y la moral de las tropas. La disputa con Davos pone de manifiesto su delicada situación. Su posición le ata a un curso de acción, por suicida que sea este, porque las otras opciones garantizan el fracaso y la humillación. Como intuía, Melisandre se interesa por la sangre real de Shireen; aquella escena emotiva entre padre e hija episodios atrás era poco sutil en cuanto a su sentido: cantaba a despedida. Ahora queda por ver si Shireen entrará o no en los sacrificios que está dispuesto a hacer para seguir su destino.

El fallecimiento del maestre Aemon es muy emotivo, y más con la hábil referencia a las novelas: Egg. El intento de violación a Elí recuerda el odio que tienen a Sam y la brecha que se está abriendo en la Guardia, y la pareja por fin intima después de varias escenas repetitivas y poco interesantes. Eso sí, estas situaciones son muy sencillas y le dedican demasiado tiempo, restando algo de fuerza e interés. Es uno de esos casos donde no saben resumir, ir al grano.

Desembarco del rey sigue creciendo y dando grandes escenas y mejores sorpresas. Olenna vuelve a ser derrotada cuando trata de interceder por su familia ante el Gorrión Supremo. Luego se asegura de la fidelidad Meñique, temiendo quedarse sin aliados. Cersei sigue creyéndose que maneja toda la situación, sin darse cuenta de que está alzando a un fanático de cuidado. Se ríe de Margaery, maneja a Tommen a su antojo como antes del matrimonio con aquella, se regocija con el Gorrión Supremo creyendo que es su gran baza y títere… y le explota en la cara. Ella también es una pecadora. Y esto acaba de empezar, porque una aventura fuera del matrimonio (con Lancel) es una cosa, pero como la acusen por tener y coronar bastardos, su destino y el del reino se presentan muy grises. Cada discusión, intriga y tira y afloja está lleno de diálogos inteligentes que van construyendo muy bien la sensación de intriga e inquietud por lo que puede pasar, y la estupenda puesta en escena lo realza todo muy bien. Lena Headey también destaca con una estupenda interpretación contenida, siendo una de las pocas veces que me ha impactado como actriz, pues siempre me ha parecido un poco por debajo del resto del reparto. Sólo hay un detalle negativo, y es que hablan mucho sobre los pecados y la justicia pero no se llega a indicar el tipo de castigo y penitencia que tendrán los detenidos; no sé si quieren conseguir más intriga ocultando esta información, pero me parece que es más bien contraproducente, tendríamos que conocer desde capítulos anteriores la pena que les espera, porque hace pensar que después de todo podrían librarse rezando diez “Ave Marías”; además, si supiéramos el castigo que tendría Margaery por mentir, al ver detenida a Cersei podríamos decir “uy lo que le espera a esta entonces”.

Dorne en cambio vuelve a ser la sección más débil. En este caso las escenas son sencillas y efectivas, pero eso también es un fallo, porque siguen sin darle entidad y sentido a esta historia. No nos explican, o más bien ni parecen intentarlo, cuál es la importancia de este reino en el conjunto de acontecimientos, cuál es la posición de Doran (¿paz a toda costa, fidelidad a la corona, estarse calladitos a ver si nos dejan en paz?). Las Serpientes de Arena parecen ser unas guerrilleras sin más profundidad y la escenita de las tetas y el envenenamiento no mejora el panorama, mientras que Ellaria, la más relevante, ha tenido tres frases en toda la temporada. Sólo sacamos en claro que Jaime es imbécil por ir allí sin un plan. El resto no parece ir hacia ningún sitio. Y Bronn… con el envenenamiento tenían el giro perfecto para acabar con un secundario que no tiene más presencia en los libros, pero deciden mantenerlo en el juego. Espero que tengan pensado algo para él, porque cargarse a Barristan y alargar la presencia de otros no parece muy coherente.

Si en guion está bastante bien, en la puesta en escena la mejora es también evidente. En los dos anteriores me quejé de lo sorprendente que era que un veterano como Jeremy Podeswa estuviera poco inspirado en su labor, y aquí tenemos otra sorpresa: la remontada llega en manos de un desconocido Miguel Sapochnik, cuya carrera empezó en el cercano 2011 con House y ha llegado en la HBO tras pasar por su filial Cinemax con un par de capítulos de Banshee.

Donde antes nos comimos unas cuantas nucas en una escenificación algo pobre y repetitiva, ahora hay un estupendo dominio de espacios cerrados y conversaciones con gran dinamismo. Destaca el gran partido que saca de los escenarios reducidos, por muy pequeños o simples que sean (la celda de Margaery, la capilla antigua), y de situaciones que permiten poco margen de maniobra, como la escena de cama con Dany, que con un par de encuadres bien puestos queda muy resultona. Sólo recurre al rostro contra rostro en primer plano en momentos puntuales, cuando el personaje es centro de todo (Tommen afligido, Stannis y Davos en un intenso cara a cara), el resto de las conversaciones fluyen muy bien. Destaca el fantástico enfrentamiento entre el Gorrión Supremo y Cersei en la citada capilla, donde consigue cautivarnos con lo visual sin perder de foco los envites y pensamientos de los protagonistas. Y no digamos ya lo bien que aprovecha los escenarios amplios: el paseo de Sansa y Ramsay por Invernalia y la discusión entre Olenna y el Gorrión Supremo en el gran Septo son muy vistosas y manejan también muy bien lo sutil (el gorrión parece lejano, pequeño y humilde). Así, Juego de tronos recupera el tono de primera categoría que se espera de ella. Lo curioso es que no es la primera vez que ocurre lo de que un director de gran renombre y calidad patina en esta producción. De hecho el caso Alex Graves es más llamativo, porque su bajón vino tras deslumbrar en esta misma serie con Besado por el fuego, desde el cual fue perdiendo fuelle hasta mostrar muchas carencias en La Montaña y la Víbora y Los hijos.

JUEGO DE TRONOS – 506 – NUNCA DOBLEGADO, NUNCA ROTO.


506 – Unbowed, Unbent, Unbroken
Escritor: Bryan Cogman.
Director: Jeremy Podeswa.
Valoración:

Sinopsis: Stannis tratará de ganarse el Norte. Meñique mueve ficha para sacar partido también. Hediondo queda ligado al destino de Sansa. Jaime acaba implicado con las Serpientes de Arena.

Resumen:
Arya consigue ganarse la confianza Jaqen y será intruída en sus misteriosas artes. Tyrion y Jorah son capturados por esclavistas, pero los manipulan para al menos ir a Meereen, donde tendrán más posibilidades de salvarse.

Meñique pacta con Cersei para ganarse el título de Guardián del Norte si se hace con Invernalia y Sansa tras la batalla entre Stannis y los Bolton. Olenna intenta ayudar a Margaery y Loras, pero Cersei con la Fe tiene mucho poder y el Gorrión Supremo confirma que habrá juicio para Loras por homosexual… pero también para Margaery por mentir a su favor.

Jaime y Bronn entran a saco a por Myrcella a la vez que las Serpientes de Arena, y todos acaban presos. Sansa se casa con Roose Bolton, y Hediondo es obligado a mirar en la noche de bodas.

Mejores frases:
-¿Era verdad o mentira?
-Arya: ¿Qué?
-¿Te has creído cada palabra de lo que he dicho?

-Meñique: Roose Bolton es un traidor. Stannis Baratheon también es un traidor, marchando con su ejército a Invernalia. Dejad batallar a Stannis y Roose. Dejad que los enemigos del trono se masacren unos a otros. (…) Tal vez yo pueda ayudar. Los caballeros del Valle son algunos de los mejores luchadores de Poniente, entrenados para batallar sobre hielo y nieve.
-Cersei: ¿Y si tenéis éxito?
-Nombradme Guardián del Norte.

-Olenna: Soltad la pluma, querida. Ambas sabemos que no estáis escribiendo nada.
-Cersei: Ah, sí. La famosa Reina de las Espinas.
-Y la famosa Reina Zorra Cersei.

-Gorrión Supremo: La Fe estima que hay pruebas suficientes para llevar a cabo un juicio formal contra Ser Loras y la Reina Margaery.

-Ramsay: No, no, no. Tú te quedas aquí, Hediondo. Vas a mirar.

Comentario:
Recuperamos el tono tras el bache, aunque no en un capítulo que resulte deslumbrante. Vuelve a coger ritmo, incluye varias secciones bien ubicadas y narradas… pero también tiene alguna mejorable y una bastante fallida.

Además va acompañado de otra polémica absurda. Estamos ante otro episodio donde ha saltado mucha gente que dice dejar de seguir la serie porque no quiere ver sufrir a sus personajes favoritos. Esto ya lo comenté en la Boda Roja: pues muy bien, eres libre de hacer lo que quieras, pero no puedes poner a parir la serie porque a los personajes no les pasa lo que deseas. Es más, si vibras y sufres con ellos, es porque la serie es buena, no mala. Esta chiquillada de comportamiento me parece demencial.

Luego están los que se hacen los ofendidos, con asociaciones feministas incluidas. Afirman que Sansa sufre una violación, y por ello la serie es cruel, misógina y tal y tal. A estos no les basta la pataleta y el hacernos saber a gritos que dejan de ver la serie, como si nos importara, sino que también sueltan acusaciones varias para los autores. El ridículo es monumental. Primero porque tratan una ficción como si hubiera ocurrido de verdad, segundo… porque están completamente equivocados. No, no hay violación alguna. Esto es una historia de tono medieval, Sansa se ha casado y es propiedad de su esposo. La noche de bodas que sufre la han sufrido prácticamente todas las nobles del mundo representado. Catelyn no se casó por gusto, el amor tardó en florecer. Daenerys aguantó al bruto de Drogo. Cersei odiaba a Robert. Nadie se quejó de eso. Además Ramsay es bastante amable en líneas generales, más sabiendo lo zumbado que está. En el sexo quizá no sea tan blando, pero qué espera la gente en este marco histórico, ¿preliminares y caricias? No, embestida, desflorecer, semilla. Analizar la situación con una perspectiva moral y legal moderna es realmente ridículo. El problema es el mismo que venía diciendo: estos reaccionarios se encuentran ante un personaje que les gusta mucho volviendo a sufrir cuando parecía que iba a vengarse, y sobreactúan su respuesta como si les fuera la vida en la serie. En cambio, bien que aplaudieron cuando Joffrey murió cruelmente…

Y finalmente, esta vez la sección de Invernalia está más equilibrada. Sí, sobra por completo esa tonta escena del baño con la cargante Myranda, un personaje tan insulso como innecesario, pero el resto está muy bien. La boda tiene su tono pesimista y tristón bien conseguido, el encamamiento es rutinario en principio, porque es algo de sobra conocido, pero hábilmente cambian el punto de vista hacia Hediondo, ganando el momento mucho sentido y fuerza: ¿emergerá de nuevo Theon?

La parte de Arya es algo lenta; sí, quizá podrían haber conseguido una escena algo más original e intensa, pero no está mal teniendo en cuenta la sencillez de lo relatado. La sutil música, el inquietante escenario (las columnas y rostros) y el misterioso destino que le depara rematan bien un proceso de aceptación bastante básico. Y tiene buenos momentos, como la otra chica poniéndola a prueba con las mentiras. En los libros su aprendizaje era más movido y veíamos más de Braavos, pero acepto que no se puede tener todo.

La relación entre Jorah y Tyrion es otra de esas que daría para hacer una serie paralela. Es muy interesante la forma en que los personajes se van conociendo, en especial cuando Tyrion plantea dudas sobre el destino de Dany. Pero tiene algún fallo de coherencia. Esa conversación en que Tyrion dice que Jeor Mormont, padre de Jorah, era apreciado por sus hombres, pero luego confirma que estos lo mataron… ¿es una metedura de pata de Tyrion o un diálogo torpe por parte de los guionistas? No logro pillarle el punto a la escena. Cuando ven el barco hay un gazapo muy claro: Tyrion anda dos metros por detrás y de repente aparece delante mirando al barco. Para terminar, los esclavistas no quieren saber nada de Meereen, donde se ha prohibido la esclavitud, pero luego son convencidos para ir con dos frases chorras. Nada de lo que ha dicho Jorah cambia su perspectiva del lugar, no veo motivos para que tomen ese riesgo por encima de venderlos en Volantis.

Desembarco vuelve a ser lo mejor. La intriga de Meñique es impresionante. De Cersei consigue acercarse al dominio del Norte, aumentando su poder sobre Poniente con paciencia e inteligencia sin igual. Y nos quedamos con la duda de si Sansa es un peón suyo sobre el que no guarda aprecio ninguno o si realmente siente algo de cariño por ella. Cersei también se anota un gran tanto en la discusión con Olenna; la cara de resignación de la anciana no tiene precio: ha sido derrotada en su propio juego. Pero aún le queda sufrir, porque la vista previa al juicio se vuelve totalmente en contra de su familia: Loras por pervertido, Margaery por defenderlo con mentiras. El asco que se le tiene al Gorrión Supremo y a Cersei aumenta exponencialmente, y sigue construyéndose una trama intensa y, para el no lector, muy intrigante porque no se sabe por dónde puede continuar. La pega es que esa vista es algo precipitada, las pruebas algo débiles, y la tensión en el arresto se podría haber trabajado mejor. Es decir, la escena claramente tiene potencial para más, parece más bien un resumen. El problema parece ser de dirección más que de guion, algo que comentaré luego. Pero bueno, dista de ser mala y como digo la sensación de malestar e inquietud se transmite bien.

La parte más fallida del capítulo, sobre la que lectores y no lectores están echando pestes por igual, es Dorne. Es una de esas secciones que parecen incluir por cumplir con la trama, sin poner esfuerzo alguno en hacerla coherente, verosímil, intensa, compleja… Tiran de cuatro topicazos, meten los eventos en fila sin plantearse si se sostienen, y encima también lo ruedan con desgana. Resulta que Jaime y Bronn son tan imbéciles como para tratar de meterse en el castillo donde está el cabeza de familia del reino sin hacer plan alguno, esperando que todo salga bien porque sí. ¡Y resulta que ahí son más tontos que ellos! No hay guardia, pueden acceder al recinto como si nada y pasearse por allí sin impedimentos; eso sí, al final aparecen decenas de soldados, ¿dónde estaban? Y fíjate qué casualidad, en ese momento las Serpientes de Arena están haciendo lo mismo que ellos. Los detalles tampoco se refuerzan: el diálogo entre Myrcella y Trystane es tan tonto que da vergüenza, el de Doran con su guardaespaldas más o menos igual, las Serpientes de Arena quedan como arquetipos, no se les intenta dar ninguna dimensión (ni un diálogo para posicionarlas, una arenga simplona y ale), y la pelea no causa impresión alguna, hasta la música es un poco floja. Sólo la resolución deja algo de chicha: ¿y ahora qué pasará con todos?

Esta pelea me lleva a volver a mencionar que, a pesar de estar dirigido por un gran director como es Jeremy Podeswa (Carnivàle, Boardwalk Empire), el capítulo no luce mucho, no sólo porque le falta espectacularidad cuando se necesita, sino porque gran parte de los momentos más pausados (las conversaciones, con sus disputas, intrigas y sentimientos) carecen de empaque, de virtuosismo. Por ejemplo los encuentros de Cersei en su cámara con Meñique y Olenna resultan algo estáticos; comparadlos con la escena de Cersei y Tommen en el siguiente episodio, dinámica y vibrante. Y una secuencia importante y más compleja se le atraganta un poco: la vista para el juicio resulta un poco caótica en la narrativa y poco lustrosa en lo visual. En ella Podeswa se centra sólo en mostrar las reacciones de los personajes, sin duda algo esencial, pero también algo que podría haber sido más sutil: queda poco natural tanto salto entre planos breves a sus reacciones metidos de golpe. Y en la visión global descuida el encuadre (sombras y gente de por medio) y el ritmo, todo parece ir un poco apretujado, no consigue un tempo de tensión creciente como se podría sacar de un momento tan crucial, y desde luego en lo visual no luce mucho. Incluso llega a fallar en un instante clave: tienes que estar muy atento para ver que Cersei frena a Tommen, porque parece que el chaval simplemente no hace nada. Se me ocurre compararla con cualquier escena de The Wire, que es un fantástico ejemplo de buen hacer: incluso rodando a 4:3, las secuencias con muchos personajes (la mayoría son así) fluyen con naturalidad, mostrando la posición y sentimientos de cada uno sin resultar tan obvio y remarcado todo.

No estoy señalando nada grave, pero esto se une al desgaste del guion y sigue sumando puntos como temporada por debajo de la media y que se aleja aún más de otras grandes series de la HBO (en lo visual, Boardwalk Empire era bastante superior, y Podeswa ahí estaba pletórico). Y hay que decir que también tiene buenos momentos. La conversación de Tyrion y Jorah cuando están descansando es larga pero rica en recursos, fluye con ritmo y llena los ojos (aunque luego su paseo acaba con el citado gazapillo). ¿Por qué no puso en las demás partes ese empeño?

Otro aspecto mal cuidado son los viajes y saltos temporales. Meñique parece que va en avión a Desembarco del Rey, tarda menos en llegar allí que Stannis a Invernalia desde el Muro, o peor, que Jaime desde la costa de Dorne a los Jardines del agua.

JUEGO DE TRONOS – 505 – MATAD AL NIÑO.


505 – Kill the Boy
Escritores: Bryan Cogman.
Director: Jeremy Podeswa.
Valoración:

Sinopsis:
Dany se ve empujada a ceder mucho en sus planes. Tyrion y Jorah sufren un ataque en su periplo. Jon hace un pacto muy arriesgado. Sansa lidia con su nuevo destino.

Resumen:
Daenerys no sabe qué hacer ante los Hijos de la Arpía. Está a punto de ejecutar a los líderes de las familias más importantes, pero al final opta por ceder a las peticiones, abriendo las arenas de luchas, y establecer lazos con la comunidad, prometiéndose en matrimonio a Hizdahr. Jorah y Tyrion tienen un percance en su viaje: son atacados en las ruinas de Valyria por los hombre de piedra, gente abandonada por su peligrosa psoriagrís… que alguno le ha contagiado a Jorah.

Jon convence a Tormund para que el Pueblo Libre cruce el Muro como aliados de la Guardia de la Noche (deberán ir a buscarlos a Casa Austera). Es una decisión que genera mucho malestar en la Guardia. Stannis parte por fin para conquistar el Norte.

En Invernalia, los Bolton y Sansa cenan y hablan, y hablan y hablan.

Mejores frases:
-Jon: Necesito vuestro consejo. Hay algo que quiero hacer, algo que yo… tengo que hacer. Pero que dividirá la Guardia de la Noche. Amargamente. La mitad de los hombres me odiarán en el momento en que dé la orden.
-Aemon: La mitad de los hombres ya os odian, Lord Comandante. Hacedlo.
-Pero no sabéis lo que es.
-Eso no importa. Hacedlo. Encontraréis poca alegría en vuestro mandato. Pero con suerte, encontraréis la fortaleza para hacer lo que se tiene que hacer. Matad al niño, Jon Nieve. Ya tenemos casi encima el invierno. Matad al niño y que nazca el hombre.

-Brienne: Tengo que hacerle llegar un mensaje. A Sansa Stark.
-Posadero: ¿Quién sois?
-Alguien que juró mantenerla a salvo.
-¿Juró a quién?
-A su madre.
-Su madre está muerta.
-Eso no me libera de un juramento. Serví a Lady Catelyn. Aún la sirvo. ¿A quién servís vos?

-Stannis: Lady Melisandre me ha dicho que la muerte marcha sobre el Muro.
-Sam: Lo he visto, Alteza.
-¿El qué has visto?
-El ejército de los muertos. Y cuando vengan…
-Tenemos que saber cómo luchar contra ellos. Sigue leyendo, Samwell Tarly.

-Dany: He venido para deciros que estaba equivocada. Estaba equivocada y vos teníais razón. Acerca de la tradición. Sobre unir a la gente de esta ciudad. Reabriré las arenas de combate. Sólo para hombres libres. La esclavitud no volverá a Meereen, no mientras viva.
-Hizdahr: Sí, mi reina.
-Y para forjar el último vínculo con la gente de Meereen, me casaré con el líder de una antigua familia. Por suerte el pretendiente ya está de rodillas.

Comentario:
Se siguen acumulando y extendiendo los fallos de los episodios anteriores, hasta dar aquí el capítulo más aburrido y poco sustancioso de lo que llevamos de serie. La sensación de decepción se agrava porque los cambios que hay, aunque en principio alguno parecía bien planteado, no parecer llegar a nada y sobre todo cada vez justifican menos el descarte de protagonistas importantes. Y además tenemos que sumarle que estamos en la mitad de la quinta temporada y la serie en vez de crecer en ritmo, complejidad e intensidad se está estancando muchísimo.

Sobre los cambios, los más importantes son dos, Barristan y la sección de Sansa. Esperé a ver si la aparentemente innecesaria muerte de Barristan servía para aportar algo a la trama de Meereen y al viaje de Dany, pero no lo hace, está claro que ha sido ideada para quitarse un secundario de encima para ahorrar un sueldo y líneas de guion. Pero para colmo, esas líneas que han ahorrado las dedican a extender una subtrama de tintes comerciales (romance facilón para público juvenil) muy vulgares: el cansino lío amoroso entre Missandei y Gusano Gris. Qué escena más inmadura y tontorrona que ensucia la memoria de un gran personaje destituido sin tacto alguno.

La reestructuración de varias tramas de los libros alrededor de Sansa en Invernalia apuntaba maneras, pero no ha dado en blanco alguno todavía. Los guionistas se extienden y extienden para no llegar a nada. Unos quince minutos, casi un tercio del capítulo, son desperdiciados en escenas repetitivas y puro relleno sin garra, siendo incapaces del ir al grano, de mostrar lo relevante con decisión y claridad. Es un tiempo valioso que podría haberse empleado en Dorne, o mejor aún, en incluir a los Greyjoy, los Griff y Quentyn. Porque vaya tela coger a unos personajes secundarios, los Bolton, y darle este nivel de protagonismo cuando hay secciones infrautilizadas o directamente eliminadas que son mucho más importantes y atractivas.

La primera cagada es Myranda. ¿Quién es? La chavala (anoréxica hasta dar asquito) que se zumba Ramsay. Un personaje secundario de un personaje secundario. Se montan una historia de celos y sexo totalmente irrelevante y alejada de cualquier necesidad de las tramas globales. Luego la moza se va a hablar con Sansa de ropajes y costuras. Pura estulticia. Lo único que parece tener sentido y carga dramática es el encuentro de Sansa con Theon, pero vaya, aquí también están completamente dispersos: qué larguísima la entrada en la perrera para mostrar algo tan obvio. En la cena lo mismo. No hay nada importante pero le dan toda una secuencia de las largas. Después de tanto anunciar que Sansa iba a pasarlas putas resulta que no es para tanto. Un par de diálogos punzantes y nada más. Ha tenido tiempo para llorar a sus hermanos y Theon está bien jodido, no hay mucho con lo que atacar por ahí. Así, lo único que puede sufrir Sansa es lo mismo que el espectador: aburrimiento. Pero no acaba ahí la cosa, porque luego se empeñan en contarnos la vida familiar de los Bolton, el nacimiento de Ramsay y tal. ¿Y a mí qué? Hay personajes principales que necesitan esa profundidad, ¿y se la das a estos don nadie? Alucinante. Al final señalan oooootra vez que habrá batalla con Stannis. ¿Cuántos capítulos vamos a estar así? ¿Pero se va a casar Sansa de una vez? ¿Van a ir postergando todo con rellenos hasta el capítulo nueve? Capaces son…

Del Norte lo único rescatable es Brienne, ejemplo de cómo avanzar una sección sin rodeos, porque el Muro tampoco está del todo acertado, lo que se avanza se hace con tropiezos varios. Primero tenemos la parte de Sam, que parece presentar el porvenir del personaje al hablar de estudios, maestres, Ciudadela… Pero a cambio nos hemos tragado otra conversación clónica: otra vez hablando con Elí de lecturas y libros. Con Jon sólo hablaba de sexo, con Elí sólo de libros. Aunque lo mejor de la serie son los personajes, es evidente que a los guionistas les cuesta horrores darle una personalidad más definida a unos pocos de ellos, en especial a Sam. Y en cambio en este episodio ponen más esfuerzo en otros que no lo necesitan tanto. Jon madura a ojos vista (muy buena la conversación con el maestre Aemon), pero luego los escritores vuelven a mostrar escaso ingenio. La forma en que convence a Tormund para la alianza y traer al Pueblo Libre funciona, pero el giro en que Tormund lo obliga a ir es penoso: ¿de verdad Jon es tan tonto como para darle una flota a los Salvajes y esperar que vuelvan, tan tonto como para presentar esa idea a la Guardia y a Stannis? No, no lo es, lo son los guionistas por empeñarse en meter forzadamente el topicazo de que, una vez conseguida la negociación, la otra parte te lanza un gancho para meterte a ti también en el proceso. De esta forma, la fuerza y coherencia que estaba teniendo la conversación se disipa, pero lo peor es que todo el empeño puesto en el crecimiento intelectual de Jon es echado a perder también.

Aparte, por fin nos dicen qué pasa con los Salvajes, por fin los ubican y crean un plan para el problema que en teoría eran, porque desaparecieron sin más tras la batalla de la temporada anterior. Cinco capítulos, sin duda meses de tiempo en la serie, sin saber de ellos. ¿Y nadie en la Guardia se ha interesado o preocupado en todo ese tiempo por el enorme ejército enemigo? ¿No les inquietaba que Stannis estuviera planeando marcharse, dejándolos otra vez en abismal inferioridad numérica? ¿Jon no tiene en cuenta que se pueden convertir en muertos vivientes hasta ahora? El agujero de guion es monumental, otro caso de no saber diferenciar la relevancia de las distintas tramas y no saber narrar con fluidez.

Dany no está mal, pero tampoco está del todo aprovechada. Se transmite bien que la chica no congisue equilibrio en su gobierno, pues haga lo que haga enfrentará difíciles consecuencias. Pero el giro donde decide un curso de acción inesperado es como poco insulso, y no criticaré si alguien lo considera ridículo. Parece que va a optar por la mano dura con los más poderosos de la ciudad, pero en el último momento se echa para atrás porque… porque uno de ellos, Hizdahr (el único con protagonismo), no tiene miedo a morir. ¿Y qué significa eso, qué deduce ella? Ni puñetera idea, no se explica. ¿Que no puede disfrutar torturándolos con los dragones? Esa maldad no es propia de ella, y no se me ocurren más motivos con un mínimo de lógica. Luego conversa con Missandei sobre qué hacer, como si no tuviera consejeros experimentados, rebajando al personaje otro poco: esta no es la Dany inteligente y meticulosa que ha ido madurando en Meereen. Todo ello obedece a otro giro-cliché que se empeñan en meter Benioff y Weiss: una conversación en apariencia intrascendente trae un momento de revelación. Triple patinazo: el topicazo es cutre, el personaje sufre un retroceso absurdo, y para colmo no se sabe qué dice Missandei como para que Dany tenga un chispazo así; de hecho no dice nada, básicamente. Dany podía haber llegado a la conclusión de probar nuevas estrategias sin todo este relleno simplón y bastante confuso.

El único momento entretenido y emocionante del capítulo es la aventurilla de Jorah y Tyrion, una escena de acción sencilla pero que da algo de ritmo a la parte final. Eso sí, ya se confirma definitivamente que los Griff han sido eliminados, porque es Jorah quien se contagia de la psoriagrís que en los libros atormenta a Jon Connington. ¿Obedecerá este cambio a algo planeado, o es un intento de meter algo de aquella trama para contentar a los fans? Al menos aquí hemos tenido algunos detalles más sobre la historia, con la aparición de Valyria. Pero por otro lado hay deficiencias de la adaptación en las habrá que esperar a terminar la temporada para ver su alcance: Melisandre se va del Castillo Negro sin que Jon y Aemon analicen la profecía de Azor Ahai, ni se planteen si Stannis es el elegido ni nada relacionado…

Para rematar las malas sensaciones, resulta que a pesar de estar dirigido por un peso pesado como Jeremy Podeswa, el capítulo no luce mucho. En algunas conversaciones el director está muy poco inspirado, tirando de lo más básico, sosos primeros planos con nucas de por medio; la discusión de Jon y Tormund es horrible, por ejemplo, y el tempo de la cena en Invernalia es casi negligente. Así, parece un capítulo realizado con desgana no sólo en el guion, sino también en la puesta en escena. Plomizo, sin garra ni trascendencia, con agujeros notables y con todas las secciones desaprovechadas cuando no fallidas. Juego de tronos siempre ha sido bastante irregular, pero que su pico más bajo venga a estas alturas es difícilmente perdonable.