ORPHAN BLACK – TEMPORADA 1.

Orphan Black
BBC America | 2013
Productores ejecutivos: John Fawcett, David Fortier, Graeme Manson, Ivan Schneeberg.
Intérpretes: Tatiana Maslany, Dylan Bruce, Jordan Gavaris, Kevin Hanchard, Michael Mando, Maria Doyle Kennedy, Inga Cadranel, Evelyne Brochu, Natalie Lisinka.
Valoración:

Una joven punk anda metida en jaleos con las drogas y con su novio delincuente de poca monta, por lo que ha decidido mantenerse apartada de su hija, que dejó a cargo de quien anteriormente fue su tutora legal, hasta que su situación mejore. En un giro del destino se encuentra con una mujer que es exactamente igual que ella, pero antes de que pueda hablarle, esa chica se suicida delante de ella. En el curso de la investigación por averiguar quién era termina suplantando su vida como agente de policía, y a partir de ahí se ve envuelta en una complicada trama de clones y asesinatos, con la dificultad añadida de mantener el juego de la doble personalidad.

En principio la premisa no parece ser muy original. El tema de los clones y las conspiraciones viene de largo en la ciencia-ficción televisiva. Pero desde las primeras escenas Orphan Black atrapa con un estilo propio muy marcado y sobre todo con un ritmo impresionante a través del cual se desarrolla una trama muy bien planificada. Cada capítulo es una bomba donde avanza muchísimo la historia y los personajes viven y sufren de todo, una explosiva mezcla donde hay tiempo para la aventura de supervivencia, la conspiración misteriosa, la investigación policial, el drama personal, el choque contra una vida nueva llena de mentiras y bastante humor rebuscado (de ese que te meten sutilmente donde menos te lo esperas) a veces incluso con un atrevido tono de auto parodia (la fiesta en casa de Alison es un vacile constante con la verosimilitud de la propuesta). En diez episodios la serie cuenta a una velocidad envidiable y con una intensidad que atrapa por completo una trama que los amantes de la ciencia-ficción estamos acostumbrados a ver improvisada durante muchas temporadas (Expediente X o Perdidos a la cabeza).

Pero quizá su cualidad más llamativa es el enorme hallazgo que supone la actriz principal. Tatiana Maslany tiene bastante experiencia, pero no se había hecho notar hasta ahora. Su interpretación de tres o cuatro personajes distintos por episodio ha sido espectacular. Con qué habilidad salta de un registro a otro, qué bien capta cada rol en una actuación completísima tanto en lo físico (poses y gestos que definen a cada una de ellas) como en lo psicológico: en todo momento sabes qué piensan, qué sufren y cómo responderá cada una. Tenemos a Sarah, la protagonista inicial, una joven macarra y decidida especialista en supervivencia. Cuando se topa con el embrollo de los clones enseguida toma la iniciativa y se hace indispensable, más teniendo en cuenta que suplanta a la policía suicida, Beth, que estaba al tanto del asunto: junto a Cosima y Alison investigaba sus orígenes. Cosima es una estudiante de biología evolutiva, medio hippie, medio hipster y lesbiana (o bisexual, a saber), que resulta es esencial para entender la ciencia tras la conspiración (y sí, qué causalidad que haya una científica en el grupo). Alison es un ama de casa clásica, con un matrimonio aburrido y dos hijos; “maruja futbolera” la llaman, la típica madre que va siempre en chándal y que maneja los eventos deportivos de los niños del barrio. En otra onda está la loca de Helena, pero no diré más para no arruinar el desarrollo de la trama.

Más de una vez me he acordado del flojo papel de Eliza Dushku en Dollhouse, donde también tenía que sumergirse en distintos roles: lo que puede cambiar las cosas un intérprete con talento. Todos los clones protagonistas están muy bien descritos sobre el papel, pero la verosimilitud y la conexión con el espectador se consiguen por la insuperable labor de Maslany. Sin este papelón sin duda la serie no habría resultado tan sólida y atractiva. Y es evidente que los guionistas han visto un chollo en ella, porque capítulos como el citado de la fiesta no sólo se sostienen por su labor, sino que descaradamente la exprimen.

No me olvido del resto del reparto. Sus compañeros policías son personajes sencillos pero eficaces y creíbles, el amigo gay (Jordan Gavaris también actúa muy bien) puede parecer el típico colega simpático, pero pronto se libra de los tópicos (por no decir que se ríen de ellos: su entrada en la fiesta de Alison como falso camarero es genial). Sin embargo todavía es pronto para decir más, porque algunos, como el novio de Beth o los individuos de la corporación, empiezan a definirse hacia el final.

Orphan Black ha sido un hallazgo inesperado para los seriéfilos. No se estrenó con expectación alguna (nadie la esperaba, no tuvo mucha publicidad), y por el argumento parecía ser una producción más del género. Pero las notables cualidades citadas la han lanzado rápido por internet. Eso sí, todavía hay alguno que dice “es un entretenimiento intrascendente pero bien hecho”, como si no ser un drama psicológico complejo estilo HBO te relegara automáticamente a una segunda división. Orphan Black es una serie notable en general y un gran hallazgo para los amantes de la ciencia-ficción clásica, tanto porque supone un soplo de aire fresco en un argumento bastante sobado como porque no engaña con rodeos e improvisaciones. ¡Viva las temporadas cortas bien planeadas! Y joder, ¡viva Tatiana Maslany!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s