Archivo mensual: junio 2013

FALLECE JAMES GANDOLFINI, EL MÍTICO TONY SOPRANO.

Se va un grande. Uno de los más grandes. El personaje de Tony Soprano es uno de los más recordados de la televisión, y la interpretación de James Gandolfini una de las mejores de la historia del séptimo arte.

Pero su carrera era bastante llamativa, aunque fuera uno de esos excelentes actores que siempre acababa en personajes secundarios: papelones como el de The Mexican destacan entre decenas de títulos como La última fortaleza, El hombre que nunca estuvo allí, Marea roja, Velocidad terminal, Amor a quemarropa o la reciente Zero Dark Thirty.

Actualmente estaba preparando su esperadísimo retorno a la HBO en una nueva serie. Ha muerto de un ataque al corazón a sus 51 años, mientras estaba en Italia para asistir a un festival.

Una fuente cualquiera de las muchas que señalan la tragedia: tmz.
Su filmografía en la imdb.

JUEGO DE TRONOS – 310 – MHYSA.


310 – Mhysa
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: David Nutter.
Valoración:

Sinopsis:
Arya y el Perro se alejan del jaleo en Los Gemelos. Ella se cabrea ante un soldado de los Frey que se mofa de los Stark, y lo asesina. El consejo del rey comenta la caída de Robb. Joffrey está desatado de euforia, y todos tratan de ponerlo en su lugar antes de que haga alguna locura. Varys expone sus esperanzas sobre Tyrion: le dice a Shae que es el único capaz de gobernar bien, y que ella es un lastre para ese objetivo. Jaime llega por fin a Desembarco del Rey y se presenta ante Cersei.

El grupo de Bran se encuentra con Sam y Elí, y así conocen la forma de pasar el Muro. Sam llega al Castillo Negro, donde Aemon da cobijo a Elí y pone al muchacho a trabajar: envía mensajes a todos los reyes y señores más importantes: el Muro está en peligro. En su camino al Castillo Negro Jon es alcanzado por Ygritte, que lo hiere con varias flechas; se salva por los pelos.

A Davos no le queda otra que liberar a Gendry, porque Stannis y Melisandre están dispuestos a sacrificarlo en su ritual religioso. El rey condena a muerte a Davos, pero este se salva exponiendo que la guerra de los cinco reyes no es el objetivo, sino la guerra contra lo que viene del norte advertida por la Guardia de la Noche.

Conocemos quién es el torturador de Theon: Ramsay Nieve, hijo bastardo de Roose Bolton, quien fue enviado a salvar Invernalia de los Greyjoy y destruyó el castillo. Ante la negativa de Balon Greyjoy de ir a rescatar a Theon, Yara parte por su cuenta.

Tras haber liberado Yunkai, los esclavos aclaman a Daenerys.

Frases:
-Tywin: Cualquier hombre que deba decir “soy el rey” no es un verdadero rey.

-Tywin: ¿De veras crees que una corona te otorga poder?

-Tywin: Explícame por qué es más noble matar a diez mil hombres en batalla que una docena en una cena.

-Ramsay: Ya no tienes pinta de llamarte Theon Greyjoy. Ese es el nombre que tendría un señor. Pero tú no lo eres, ¿verdad? Eres tan solo carne. Carne apestosa. Eres hediondo… ¡Hediondo! ¡Este nombre sí que te pega!

-Balon: Ya he tomado una decisión.
-Yara: Y yo también.

-Varys: Tyrion Lannister es una de las pocas personas con vida que podría hacer de este país un lugar mejor. Tiene la inteligencia y la voluntad necesarias para ello, así como el apellido adecuado.

-Tyrion: ¿Cuánto va a durar esto?
-Cersei: Hasta que hayamos acabado con todos nuestros enemigos.
-Tyrion: Cada vez que acabamos con un enemigo, creamos dos más.
-Cersei: Entonces supongo que durará bastante tiempo.

-Sam: Recuerdo cada palabra del juramento. La noche se avecina, ahora empieza mi guardia. Soy el escudo que protege los reinos de los hombres. Los reinos de los hombres. Eso se refiere a ella tanto como a nosotros.

-Davos: Cuando llegues al Lecho de Pulgas tómate un cuenco marrón a mi salud.

-Davos: Esta Guerra de los Cinco Reyes no tiene ninguna importancia. La verdadera guerra está en el norte, mi rey. La muerte marcha sobre el Muro. Solo vos podéis detenerla.

-Daenerys: No me debéis vuestra libertad. No os la puedo conceder. Vuestra libertad no es algo de lo que yo os pueda hacer entrega. Os pertenece tan solo a vosotros. Si queréis recuperarla, deberéis encargaros de ello vosotros mismos. Todos y cada uno de vosotros.
– ¡Mhysa! ¡Mhysa!
– ¡Mhysa! ¡Mhysa!

Comentario:
No quedé del todo satisfecho con los dos finales de temporada anteriores. Primero, porque resultaron un poco forzados y artificiosos, segundo, porque también eran un poco facilones (por no decir cobardes) a la hora de adaptar las novelas (lean los comentarios: 110, Fuego y sangre, y 210, Valar Morgulis). Pero mi sorpresa con el cierre de la tercera temporada ha sido muy gratificante. Había muchas tramas abiertas, muchos personajes en distintos frentes, algunos incluso ausentes durante todo el año (los Greyjoy), y ninguno sale perdiendo, ninguno queda descolgado o, peor aún, malogrado como ocurrió por ejemplo con la parte de Dany en aquellos dos episodios. Eso sí, aunque en general ofrezca una narración excelente, hay como siempre pequeños detalles que mosquean porque eran fácilmente evitables o surgen de planteamientos equivocados en episodios previos.

Precisamente el final de la sección de Daenerys ha generado algo de polémica. Algunos han dicho que el clamor popular en plan diva musical no les ha gustado. No lo entiendo, es consecuente y bonito… qué digo, es precioso en plan de humedecerte los ojos. El pueblo liberado pero asustado, el acertado discurso de Dany, los gritos aclamándola y la hermosa conjunción de música e imágenes obtienen una escena de gran fuerza y simbolismo. Por cierto, tras ella he visto restos del khalasar, ¡por fin!

Gracias a la inquietante conversación entre Walder Frey y Roose Bolton tras la consumación de su traición conocemos por fin el destino de Invernalia, la razón por la que fue quemada y qué pasó con los Greyjoy, y averiguamos también quién es el torturador de Theon. Sobre lo primero… pues a buenas horas. La información llega cuando el asunto es irrelevante, por olvidado a estas alturas, y no arregla el desastre de final que tuvo esa trama (la caída de Theon, la huida de Bran, la quema del castillo). Sobre lo segundo, esto está mejor trabajado. La escena cumbre de Ramsay con la salchicha y la eliminación de la personalidad de Theon cambiándola por la de Hediondo es escalofriante, y me alegro de que los guionistas hayan sabido mostrar bien un hilo narrativo tan misterioso y tan apartado del grueso de tramas durante tanto tiempo, y también me gusta como han sabido exponer bien una parte difícil de adaptar, pues este destino de Theon no es conocido hasta nada más y nada menos que el quinto libro aunque suceda cronológicamente como lo vemos aquí. Eso sí, si das tanto tiempo a este personaje podrías haber puesto igual énfasis en Sam o Bran, que durante gran parte del año estuvieron medio desaparecidos cuando sus historias son mucho más interesantes e importantes en la trama global.

Siguiendo con los Greyjoy, me pregunto si la aparición de Balon y Yara, tras estar ausentes desde la pasada temporada, es algo fácil de seguir para los no lectores. Desde luego yo aplaudo que no olviden otras facciones en juego y hayan sabido sintetizar y darle interés a una aparición breve pero claramente necesaria; de nuevo debo decir que con otros personajes no son tan certeros a la hora de desarrollar sus aventuras. Por otro lado, queda por ver qué da de sí la odisea de Yara/Asha, cambiada respecto al original.

La parte de Bran y la de Sam se cierran bastante bien después de algunos capítulos donde por fin han cobrado la importancia esperada. El encuentro entre ambos grupos es sorprendente y efectivo: yo me cagué vivito en los libros cuando Sam emerge del pozo, y no lo han captado mal. Muy emocionante también la llegada de Sam al Castillo Negro y la reaparición de Aemon y luego Pyp. Eso sí, el túnel por el que pasan el Muro podría haber recibido alguna explicación, que viéramos cómo encontraban el lugar y excavaban, pues no queda muy bien encontrarnos con un pasadizo perfecto y abierto a más allá del Muro así sin más. Con todas las incursiones de salvajes, sorprende que no hayan encontrado un punto de paso tan evidente en uno de los castillos de la Guardia.

Más intensa aún es la llegada de Jon al castillo tras ser perseguido por una Ygritte despechada y rota. Muy doloroso resulta ver lo que sufre ella mientras le lanza una flecha tras otra. ¡Otro momento de humedecer los ojos! Pero quizá hubiera estado bien que se mostrara cómo encuentra el rastro de Jon, que la chica aparece sin más. Tanta lentitud en algunos capítulos y ahora faltan un par de minutillos. Arya sale poco, pero su escena es de mis favoritas del episodio: su estrategia para matar al soldado, la crueldad del hecho en sí, la sorpresa de Sandor cuando ve que ha usado su puñal… y el negro futuro que augura para la niña.

Ha sido genial el detalle de Varys preocupándose por Tyrion, mostrando su fe en la capacidad del enano para levantar el reino, algo que define muchísimo al eunuco, algo que le hacía falta al personaje desde hace tiempo, pues sus motivaciones no quedan casi nunca muy claras (y los enredos con Meñique confunden). Con Shae ocurre como ocurrió con Talisa: ahora la relación con Tyrion medio funciona, pero hay que recordar que el inicio fue un fracaso notable de los guionistas, un engendro inverosímil que no había por dónde agarrar. Un punto negativo se lleva la actitud de Sansa: sí, por un lado nos muestran que todavía es una niña, con la broma de la cama, pero por el otro… ¿por qué se lleva ahora de repente de puta madre con Tyrion? ¿Nos la van a poner enamorándose de él también?

Toda la parte de Tyrion en el consejo es estupenda. Las reacciones y discusiones sobre la rastrera forma de acabar con Robb (genial la frase de Tywin: “Explícame por qué es más noble matar a diez mil hombres en batalla que una docena en una cena”), los roces constantes entre el enano y su padre, y sobre todo la actitud de tirano inmaduro de Joffrey, que asusta a todos en el consejo y donde se muestra muy bien cómo actúa cada personaje: Tyrion sincero y brusco, Cersei blanda, Varys sutil, Pycelle pelota incansable y Tywin imponiendo su poder. La conversación posterior de Cersei y Tyrion sobre los hijos es un poco lenta y larga, aunque el contenido es también interesante a la hora de describir a ambos personajes.

Otra conversación que se podría haber agilizado es la de Davos y Gendry, necesaria pero demasiado extendida. La liberación de Gendry tiene un punto de simpatía muy logrado (“Tómate un cuenco marrón a mi salud”), pero pronto esta historia se vuelve muy oscura: Stannis sentenciando a muerte a Davos, el contrabandista librándose por los pelos con el plan de ir al Muro y con la ayuda inesperada de Melisandre. Hay que decir que la idea de ir al Muro es mucho más sutil en el libro, pero ya veremos cómo se desarrolla.

Para terminar, unos pensamientos sobre la temporada en su conjunto. La presencia de Arya se ha ajustado a lo necesario, no como en el segundo año, que salía cada dos por tres en escenas de relleno. He visto a algunos no lectores decir que Theon sobra; pues a mí me ha encantado en cada aparición. Varios también empiezan a pensar que el tema de los Otros (¿por qué nunca usan este nombre en la serie?) o Caminantes Blancos no va a llegar nunca, en plan Perdidos con los misterios siempre aplazados, y tienen bastante razón: el asunto va para largo en los libros, pero al menos ahí lo exponen poco a poco y generando intriga, mientras que en la serie va a saltos y sin explicaciones. No vimos la batalla de la Guardia contra el ejército de muertos, no se explica bien que el pueblo libre o salvaje está en éxodo por la llegada de ese terror, al enemigo no se le da la presencia y la capacidad para atemorizar suficientes (la huida de Sam parecía unas vacaciones), la conexión de Bran con la magia norteña es pobretona… No puedo evitar repetir que ya podrían los guionistas haber puesto en el norte el mismo el énfasis que ponen en la parte de Desembarco del Rey o lo bien que equilibran otras secciones muy apartadas del resto, como Stannis y Daenerys (en este año fantástica como en el primero).

En estas condiciones no es de extrañar que muchos espectadores digan que la serie necesita dos o tres capítulos más por año. No le vendrían mal, pero lo que necesita realmente es una narrativa más veloz y mayor equilibrio en las tramas. Tiempo hay de sobra, pero David Benioff y D. B. Weiss se pierden dilaciones innecesarias y secciones no del todo bien hilvanadas. Por ello, por mucho que la media de episodios sea notable y algunos incluso resulten sobresalientes, la temporada resulta otra vez algo irregular, incapaz de explotar todo el potencial que posee, no sólo como adaptación, sino como propia serie, que siempre transmite la impresión de quedarse a las puertas de conseguir algo grande.

LA ÚLTIMA FEA JUGADA DE ANTENA 3 CON LOS SIMPSONS.

Hace meses ya (desde marzo es cuando tengo constancia) que Antena 3 está emitiendo Los Simpson en formato panorámico (16:9), haciendo alardes de modernidad. El problema es que Los Simpson no se dibujó de esa manera hasta mediados de la temporada vigésima, y la cadena aplica el formato a todos los capítulos, y teniendo en cuenta que la mayor parte son viejos, pues el resultado es ridículo: emiten la serie deformada, aplastada o estirada. Quizá si llevas días viéndola así no lo notas, pero prueba a cambiar el formato de la televisión (casi todos los mandos tienen la opción en un botón, si no andará por los menús), y verás lo cutre que resulta. En las imágenes que adjunto he apañado una muestra.

Año tras año Antena 3 demuestra una nula profesionalidad y respeto por sus productos, pero se ceba especialmente con Los Simpson. Deberían poner más cuidado en su serie más rentable… De hecho deberían haber aprendido ya la lección, pues este grave error no es nuevo: como podemos ver citado en la wikipedia, hace años anunciaron que emitirían la citada vigésima temporada en panorámico, sin tener en cuenta que no toda la temporada era así, causando el mismo penoso efecto de capítulos aplastados… pero luego, cuando llegaron los capítulos panorámicos, les recortaron la imagen a 4:3. Antena 3, en contra de la realidad.

Por lo que estoy leyendo en algunos foros, la catástrofe actual parece salir de una pésima transición a la emisión en HD: los contenidos que no lo son los apañan de forma que simulan serlo, con reescalado horroroso (se notan líneas) y alteración del formato original para llenar la pantalla, como si emitir con franjas negras a los lados como hasta ahora les pareciera que es dar mala imagen. No, la mala imagen se da por el barbarismo continuo cometido con Los Simpson.

Por la noche en Neox emiten correctamente.

Ver también:
¿Es absurdo ir a publicidad a diez segundos del final? No para Antena 3.
¡Otra vez Los Simpson desde el principio!.
Ni sé qué título poner….
El doblaje: cuando el traductor decide adaptar según su criterio..

EL RSS Y SUS LOCURAS.

No sé por qué, desde hace un tiempo cuando actualizo una entrada (porque veo un fallo, para añadir algún enlace…) esta aparece como nueva en el feed RSS, aunque no haya cambiado la fecha del artículo. Aunque no he visto a nadie quejarse, a mí me parece un poco engorroso, porque lo mismo actualizo varias seguidas y salen ahí eclipsando a las nuevas.

Sólo quería aclararlo por si alguien ha visto algo raro.

ORPHAN BLACK – TEMPORADA 1.

Orphan Black
BBC America | 2013
Productores ejecutivos: John Fawcett, David Fortier, Graeme Manson, Ivan Schneeberg.
Intérpretes: Tatiana Maslany, Dylan Bruce, Jordan Gavaris, Kevin Hanchard, Michael Mando, Maria Doyle Kennedy, Inga Cadranel, Evelyne Brochu, Natalie Lisinka.
Valoración:

Una joven punk anda metida en jaleos con las drogas y con su novio delincuente de poca monta, por lo que ha decidido mantenerse apartada de su hija, que dejó a cargo de quien anteriormente fue su tutora legal, hasta que su situación mejore. En un giro del destino se encuentra con una mujer que es exactamente igual que ella, pero antes de que pueda hablarle, esa chica se suicida delante de ella. En el curso de la investigación por averiguar quién era termina suplantando su vida como agente de policía, y a partir de ahí se ve envuelta en una complicada trama de clones y asesinatos, con la dificultad añadida de mantener el juego de la doble personalidad.

En principio la premisa no parece ser muy original. El tema de los clones y las conspiraciones viene de largo en la ciencia-ficción televisiva. Pero desde las primeras escenas Orphan Black atrapa con un estilo propio muy marcado y sobre todo con un ritmo impresionante a través del cual se desarrolla una trama muy bien planificada. Cada capítulo es una bomba donde avanza muchísimo la historia y los personajes viven y sufren de todo, una explosiva mezcla donde hay tiempo para la aventura de supervivencia, la conspiración misteriosa, la investigación policial, el drama personal, el choque contra una vida nueva llena de mentiras y bastante humor rebuscado (de ese que te meten sutilmente donde menos te lo esperas) a veces incluso con un atrevido tono de auto parodia (la fiesta en casa de Alison es un vacile constante con la verosimilitud de la propuesta). En diez episodios la serie cuenta a una velocidad envidiable y con una intensidad que atrapa por completo una trama que los amantes de la ciencia-ficción estamos acostumbrados a ver improvisada durante muchas temporadas (Expediente X o Perdidos a la cabeza).

Pero quizá su cualidad más llamativa es el enorme hallazgo que supone la actriz principal. Tatiana Maslany tiene bastante experiencia, pero no se había hecho notar hasta ahora. Su interpretación de tres o cuatro personajes distintos por episodio ha sido espectacular. Con qué habilidad salta de un registro a otro, qué bien capta cada rol en una actuación completísima tanto en lo físico (poses y gestos que definen a cada una de ellas) como en lo psicológico: en todo momento sabes qué piensan, qué sufren y cómo responderá cada una. Tenemos a Sarah, la protagonista inicial, una joven macarra y decidida especialista en supervivencia. Cuando se topa con el embrollo de los clones enseguida toma la iniciativa y se hace indispensable, más teniendo en cuenta que suplanta a la policía suicida, Beth, que estaba al tanto del asunto: junto a Cosima y Alison investigaba sus orígenes. Cosima es una estudiante de biología evolutiva, medio hippie, medio hipster y lesbiana (o bisexual, a saber), que resulta es esencial para entender la ciencia tras la conspiración (y sí, qué causalidad que haya una científica en el grupo). Alison es un ama de casa clásica, con un matrimonio aburrido y dos hijos; “maruja futbolera” la llaman, la típica madre que va siempre en chándal y que maneja los eventos deportivos de los niños del barrio. En otra onda está la loca de Helena, pero no diré más para no arruinar el desarrollo de la trama.

Más de una vez me he acordado del flojo papel de Eliza Dushku en Dollhouse, donde también tenía que sumergirse en distintos roles: lo que puede cambiar las cosas un intérprete con talento. Todos los clones protagonistas están muy bien descritos sobre el papel, pero la verosimilitud y la conexión con el espectador se consiguen por la insuperable labor de Maslany. Sin este papelón sin duda la serie no habría resultado tan sólida y atractiva. Y es evidente que los guionistas han visto un chollo en ella, porque capítulos como el citado de la fiesta no sólo se sostienen por su labor, sino que descaradamente la exprimen.

No me olvido del resto del reparto. Sus compañeros policías son personajes sencillos pero eficaces y creíbles, el amigo gay (Jordan Gavaris también actúa muy bien) puede parecer el típico colega simpático, pero pronto se libra de los tópicos (por no decir que se ríen de ellos: su entrada en la fiesta de Alison como falso camarero es genial). Sin embargo todavía es pronto para decir más, porque algunos, como el novio de Beth o los individuos de la corporación, empiezan a definirse hacia el final.

Orphan Black ha sido un hallazgo inesperado para los seriéfilos. No se estrenó con expectación alguna (nadie la esperaba, no tuvo mucha publicidad), y por el argumento parecía ser una producción más del género. Pero las notables cualidades citadas la han lanzado rápido por internet. Eso sí, todavía hay alguno que dice “es un entretenimiento intrascendente pero bien hecho”, como si no ser un drama psicológico complejo estilo HBO te relegara automáticamente a una segunda división. Orphan Black es una serie notable en general y un gran hallazgo para los amantes de la ciencia-ficción clásica, tanto porque supone un soplo de aire fresco en un argumento bastante sobado como porque no engaña con rodeos e improvisaciones. ¡Viva las temporadas cortas bien planeadas! Y joder, ¡viva Tatiana Maslany!

ARRESTED DEVELOPMENT.

Arrested Development nace en 2003 de la mano de Mitchell Hurwitz y Ron Howard en la cadena Fox. Howard (que también es el narrador) es un director y productor muy conocido (Willow, Una mente maravillosa y un largo etcétera) y Hurwitz lleva produciendo y escribiendo series desde Las chicas de oro a principios de los noventa. Les acompañan otros productores conocidos, como Brian Gazer, pero los cerebros de la serie son ellos dos.

A pesar de su buena recepción en la crítica y los premios, las audiencias no acompañaron, y la Fox es conocida por no dar segundas oportunidades. Su grupo de seguidores era muy fiel, porque cuando descubres una joya como esta no la quieres dejar escapar, pero aunque presionaron bastante terminó siendo cancelada tras tres temporadas (en 2006). En su momento Hurwitz no hizo ademán de luchar por la continuación, afirmando que había llevado la serie hasta donde pudo y no tenía más material, pero quizá porque le vino la inspiración o quizá porque su creación se ganó un estatus de culto, pocos años después empezó a hablar de que sí quería continuarla. Desde su abrupto final circularon rumores de todo tipo, llegando incluso a verse una película como algo casi seguro. Sin embargo, nada terminó de concretarse definitivamente hasta que Netflix, el canal que emite por internet, confirmó la producción de la cuarta temporada en 2012. Así pues, Arrested Development ha resucitado seis años después, algo nada común en el mundo de la televisión.

Reunir a los actores tanto tiempo después no fue nada fácil, sobre todo porque algunos tienen bastante consolidadas sus carreras en el cine, y por ello los guionistas se vieron forzados a cambiar el estilo del relato ligeramente, centrando cada episodio en pocos personajes y usando efectos especiales en algunas conversaciones en grupo (pantallas de fondo añadiendo actores). Por esta dificultad también es complicado que tengamos más temporadas, pero visto lo visto, nada está descartado.

La historia trata sobre una familia de pijos y vagos que en un giro inesperado se topa de bruces con la realidad: el chollo de vivir de la empresa se acaba cuando detienen al cabeza de familia por delitos fiscales. Ahora deberán sobrevivir en el mundo normal, y de hecho no podrían hacerlo si no fuera por Michael, el único hijo con la cabeza bien puesta. “Arrested development” significa algo así como “desarrollo interrumpido”, que es precisamente lo que sufren los protagonistas: son todos unos inadaptados sociales. Los choques contra la realidad, la falta de dinero, los intentos de mantenerse donde están, las puñaladas entre ellos para sobrevivir y sobre todo sus limitaciones personales son los motivos principales en los que se basa el humor, pero éste es en realidad muchísimo más complejo que un simple “las delirantes aventuras de una familia disfuncional”.

Estamos ante una de las primeras comedias que se aleja de las comedias de situación (o sitcoms) clásicas, es decir, no hay uno o unos pocos escenarios fijos donde se rueda con público ni tenemos que soportar las absurdas risas grabadas. La base de la que parte no es nueva, pues se puede decir que su forma de falso documental bebe de Rick Gervais y su The Office. Aquí no contamos con las entrevistas a los personajes, pero la voz en off que relata los acontecimientos sumada a la puesta en escena a lo cámara en mano que parece seguir a los protagonistas le da ese tono de realidad grabada, de falso documental. Pero su narrativa va mucho más allá, forjando un estilo propio único que a pesar de su fama nadie ha copiado, porque es de una complejidad impropia del género. Es difícil de describir, pues es un compendio de varias cosas, pero voy a intentarlo:

Los personajes son un chiste en sí mismos. Lo que vemos descrito en el primer capítulo es lo que serán durante toda la serie, pues aunque hay algo de evolución su personalidad es muy marcada y siempre hacen algo que ensalza sus tics y manías. Es obvio, diréis, ya que todo personaje sigue un patrón, como Barney de Cómo conocí a vuestra madre con las mujeres. Pero no hasta este extremo. Por ejemplo, todos los episodios giran alrededor de la homosexualidad reprimida de Tobias, pero aunque el personaje nunca cambia del todo, en tres temporadas no da la sensación de estancamiento o repetición de recursos. Además, también en la estela de The Office, se juega mucho con la idea de provocar vergüenza ajena: menos Michael (que no se libra del todo, pero en él no es tan marcado), todos son unos seres patéticos y fracasados, siempre metiendo la pata mitad por maldad mitad por incompetencia absoluta.

El chiste recurrente no se limita a los protagonistas. Las autorreferencias y gracias de largo recorrido, reutilizadas y reinventadas de forma magistral (“¡No se toca!”), son constantes, de hecho son pieza fundamental en la estructura narrativa. Casi todos los diálogos y situaciones referencian a tramas, situaciones y gags del mismo capítulo o de anteriores… e incluso también a cosas futuras. A veces se cita algo que no ha ocurrido, o presentan sutilmente una trama que está por venir, y aunque algunas veces intuyes algo, otras es difícil hacerlo, con lo que ver la serie por segunda vez significa disfrutarla a otro nivel.

Aunque el argumento de cada episodio suele tener un nexo común con todos los personajes (algo relativo a la empresa o a la familia, normalmente), sus historias van por lo general por separado, eso sí, cruzándose magistralmente de vez en cuando. Pero en casi todos los capítulos los hilos narrativos confluyen en el tramo final, que explota en una orgía donde desembocan todas las tramas y gags, generando chistes y escenas globales salidos de una fusión que parece imposible: todo el capítulo adquiere una nueva perspectiva, todos los minutos anteriores, que eran chistes dentro de chistes, llevan a unos chistes finales que los juntan todos y los lanzan aún más allá.

Así pues, cada diálogo y escena de Arrested Development tiene múltiples capas, varios significados, chistes y referencias que además se funden con la siguiente escena, y que por si fuera poco en el conjunto del capítulo adquieren nuevas perspectivas. Es un humor de una complejidad nunca vista y difícilmente imitable. Esto implica que no es una serie fácil. La saturación de información y chistes de todo tipo es tal que a veces abruma (en especial en los flashes con texto), dando la sensación de que a veces te has perdido parte de la gracia. Por ello hay que decir también que no es una comedia que induzca a la carcajada facilona y sonora en momentos puntuales, sino que más bien consigue una sonrisa constante producto de la simpatía tanto como del asombroso. Arrested Development es tan rebuscada que hasta el “en el próximo episodio” no es lo que parece, pues es una extensión del mismo capítulo, no un avance del siguiente.

La única pega que puedo ponerle es que la voz en off que salpica el relato a veces resume o enlaza bien (ayuda mucho a saltar de un lugar a otro rápidamente), otras hace una broma o aclara una situación, pero otras muchas repite o resume innecesariamente lo que está ocurriendo. Quizá los guionistas pensaban que lo que estaban escribiendo era demasiado complejo como para ser entendido sin dificultad.

Un elemento esencial para que este equilibrio tan extraño no se venga abajo es el reparto, donde todos los actores son capaces de hacer creíbles a estos personajes tan estrafalarios y además muestran gran química en las constantes escenas corales. Pero dejo la presentación de personajes y actores así como más detalles sobre sus aventuras para el comentario de la primera temporada.

Como suele ser habitual, el doblaje le hace perder varios puntos. Las voces elegidas son muy adecuadas a los personajes y los actores de doblaje hacen un buen trabajo, algo cada vez menos habitual, pero la dificultad del guión es excesiva a la hora de traducir. Las historias con la criada hispana o el romance de Gob con la protagonista de un culebrón latino se les escapa de las manos totalmente a los traductores, que se empeñan en borrar el conflicto de idiomas en unas partes y en mantenerlo en otras, generando mucha confusión y llegando a obtener momentos ridículos, como Michael diciendo “no te oigo por el ruido del coche”, cuando no hay ruido alguno y la realidad evidente aunque veas la escena doblada es que no habla español. Está claro que varias de estas escenas sí son excusables, porque no hay mantera de adaptarlas a ningún idioma sin cambiar lo narrado, pero claro, es otro motivo más para defender la versión original, con o sin subtítulos: todo el jaleo que se montan los protagonistas con “brother” y “hermano” es para no perdérselo, porque resulta esencial en una de las historias más importantes del primer año, además de jodidamente divertido.

JUEGO DE TRONOS – 309 – LAS LLUVIAS DE CASTAMERE.


309 – The Rains of Castamere
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: David Nutter.
Valoración:

Alerta de spoilers: Si no has visto el episodio ni leído los libros, ¡no se te ocurra leer nada de él, ni aquí ni en ninguna parte!–

Sinopsis:
Robb llega a Los Gemelos, y tras los protocolos habituales y las disculpas necesarias dan paso a la boda de Edmure. Todo se desarrolla como esperan hasta que se destapa el complot: Walder Frey y Roose Bolton han sido comprados por Tywin Lannister, y la boda es una trampa para acabar con las aspiraciones de Robb. Talisa, Robb y Catelyn son brutalmente asesinados mientras el campamento del ejército norteño es atacado por sorpresa. El Perro llega con Arya para encontrarse con este caos, y se ve obligado a dar media vuelta.

Daario Naharis expone un plan para tomar Yunkai. Con Jorah y Gusano Gris se infiltran por una puerta secundaria para tratar de abrir las puertas principales. La lucha no es larga, porque los soldados de Yunkai son esclavos y deciden plantarse y abrazar la liberación de Daenerys.

Jon no tiene más remedio que poner fin a su tapadera cuando hay una vida inocente en peligro. En la lucha por huir asesina a Orell y rompe el corazón a Ygritte. El grupo de Bran casi se ve mezclado en el caos, cuando el joven consigue dominar el poder de meterse en la mente de su huargo… aunque descubre también que puede meterse en la mente de los hombres. Además, ante el plan de cruzar el Muro con Jojen, el grupo se separa para no meter en más peligros a Rickon, que se irá con Osha en busca de refugio en un castillo banderizo de los Stark.

Frases:
-Daario: Aquí. Es una puerta trasera. Mis hombres la usan cuando visitan a las esclavas de cama de Yunkai.
-Jorah: Tus hombres, ¿pero tú no?
-Daario: No me interesan las esclavas. Un hombre no puede hacerle el amor a una propiedad.

-Jon (a Orell): ¡Estabas en lo cierto todo el tiempo!

-Bran: Tenías razón. Puedo entrar en la mente de Verano cuando quiera.
-Jojen: Claro que puedes. Al norte del Muro hay salvajes que pueden controlar toda clase de animales. Pero tú hiciste mucho más que eso. Entraste en la mente de Hodor.
-Bran: ¿No pueden hacer eso al norte del Muro?
-Jojen: Nadie puede hacerlo… en ninguna parte.

-Brynden: ¿No os habéis casado también con una de estas Frey?
-Roose: Sí. Lord Walder me permitió elegir a cualquiera de sus nietas, y me prometió el peso de la muchacha en plata como dote. Así que tengo una joven y rolliza esposa.
-Catelyn: Espero que os haga muy feliz.
-Roose: Por ahora me ha hecho muy rico.

-Catelyn: Por mi honor de Tully, por mi honor de Stark, dejadle marchar o le cortaré el cuello a vuestra esposa.
-Walder Frey: Ya encontraré otra.

Comentario:
En este episodio, o este tipo de episodios en general, lamento bastante ser lector de los libros, conocer el material previo. El golpe de efecto en él narrado, el giro de acontecimientos tan drástico y cruel, es para encontrárselo sin saber que viene. Sí, en los libros es obviamente mucho mejor (multiplicad por diez la tensión -durante cientos de páginas-, el número de personajes que son asesinados y la intensidad con que te impacta la masacre), pero viendo las reacciones de los no lectores me hubiera gustado ir en blanco para disfrutarlo por completo.

Y vaya reacciones. Internet ha ardido durante una semana entre gritos de espanto y asombro por el atrevimiento tan inesperado de que en una serie se carguen a varios de sus protagonistas principales, y más de forma tan violenta. El shock de la caída de Ned no se ha terminado de asimilar cuando el resto de la casa Stark es despojado de su hogar y poco después asesinado es una traición inimaginable. Eso sí, la reacción ha sido excesivamente visceral y melodramática en muchos espectadores. He leído a mucha gente diciendo que dejará de ver la serie (o incluso que se darán de baja de la HBO) porque es un error que eliminen personajes principales, porque ese hecho convierte a la serie en mala, porque es una traición al espectador y otras tantas excusas subjetivas muy poco meditadas. Si no disfrutas con el relato, es obvio que verlo es perder el tiempo y sufrir innecesariamente, pero lo que no me parece muy coherente es que pongas a parir una serie que te encantaba por un disgusto momentáneo debido a la crudeza de los acontecimientos narrados. Lo lógico cuando una ficción te llega tan hondo es decir que su calidad es altísima, no lo contrario. También se nota la popularidad de la serie, sobre todo entre el público joven, el que más usa internet: en Boardwalk Empire ha habido muertes de personajes también muy inesperadas y duras, pero no se han hecho notar tanto.

Así pues, me hubiera gustado ver el capítulo sin conocer su argumento. ¿Me habría impactado de tal forma que lo consideraría uno de los grandes episodios de la historia? ¿Me habría dejado anonadado y traumatizado como los grandes momentos de Babylon 5, Urgencias (el apuñalamiento a Carter y Lucy marcó una época), Carnivàle, A dos metros bajo tierra (el final es de llorar largo y tendido), etc.? Por conocer de antemano el relato la conexión emocional que establezco es distinta. Sólo puedo ver si el guión es más o menos bueno, si se capta la esencia de tal personaje o trama, o si llevando un camino distinto al original me parece que aciertan o no. Al tratarse de un golpe de efecto puntual más que un episodio de guión complejo me veo limitado y me resulta difícil escribir sobre él y darle una nota concreta. Al final he optado por el sobresaliente, pero no voy a discutir si alguien afirma que merece ser recordado como una obra maestra.

La recepción de Walder a la comitiva de Robb es fría y arisca, y obviamente hay un rencor que mantiene a todos en una espera tensa, pero hay que acabar con el trámite y seguir con la guerra. Para sorpresa de Edmure, la chica elegida por Walder es su única hija atractiva, pero de poco sirve su repentina ensoñación, porque en cuanto es encamado las cosas empiezan a oler mal otra vez. Las puertas cerradas, la música cambiando a “Las lluvias de Castamere” (un detalle sólo para lectores), Catelyn oliéndose algo y Roose restregándoselo por la cara antes de actuar. Hábilmente los guionistas han profundizado aún más en el romance entre Robb y Talisa, para que el golpe sea más duro. Y cuando éste llega, la brutalidad e inmisericordia de la imperdonable gesta de Walder Frey y Roose Bolton es sobrecogedora y espeluznante, porque los autores de la serie no escatiman en violencia explícita contra personajes tan queridos: las puñaladas a Talisa en la barriga, Robb y Catelyn cayendo bajo las flechas, las súplicas de Cat, Robb claramente aceptando que su vida llega a su fin, las gargantas cortadas echando chorros de sangre… Y mientras, el espectador soñando con que Arya iba por fin a reencontrarse con los suyos, y se queda a las puertas para ver además la traición de los Frey y los Bolton. El huargo muriendo da tanta pena como el destino de su amo.

Sobre la caída de Robb he leído comentarios muy interesantes de espectadores nuevos (no lectores). No son pocos los que se veían venir que Robb iba a morir tarde o temprano, pues nada le salía bien. Su campaña militar se ha complicado demasiado, y no se veía una salida clara, de hecho la idea de atacar Roca Casterly parece más una huida hacia adelante que otra cosa. Eso sí, como dicen esos espectadores, no se esperaba que su caída fuera así. Me alegro de que la serie haya captado bien la sensación que transmite en los libros la parte de Robb: pesadumbre constante porque el Joven Lobo no es capaz de salir adelante cuando deseamos que sea así, y dolor cuando la traición más rastrera se consuma.

Sobre el fin de Talisa se puede matizar algo, al menos desde mi perspectiva de lector. Recordemos que es un personaje muy diferente al que ocupa su lugar en la novela, y sobre todo que su presentación fue muy sonada, porque resultó un cambio bastante malogrado. Que en los últimos capítulos mostrara química con Robb y por ello ahora resulte simpática no borra la realidad: que ha sido un personaje completamente anacrónico al mundo y la trama donde lo han sumergido los guionistas, que su falta de verosimilitud fue un gran lastre durante bastante tiempo.

Y como siempre, como espectador exigente me fijo en todo detalle. Primero, no puedo evitar comentar que David Benioff y D. B. Weiss han dicho en varias entrevistas que la Boda Roja era su motivación principal para llevar a la pantalla la saga. Se nota, pues se han trabajado muy bien la parte de Robb a lo largo de la temporada… pero a cambio han dejado casi en nada la sección del norte (Bran, Jon y sobre todo Sam), que en los libros es igual de fascinante. Segundo, pienso que de nuevo dejan algunos huecos, sea por fallo puntual o un problema de largo recorrido. La Boda Roja es una masacre, pero podría, o mejor dicho, debería haber sido incluso más. ¿Y los banderizos, capitanes y nobles de Robb? No hay nadie a su alrededor con nombre, ningún secundario digno de mención. Jon Umber desapareció esta temporada sin explicarse nada, y no pusieron a nadie sustituyéndolo. Se ve que matan a algunos cuando extras, pero se les podía haber dado importancia, pues no se sabe qué hacen ahí. ¿Son soldados a modo de escolta o nobles? Y por el contrario, sobra Brynden, el Pez Negro. ¿Quién ha quedado a cargo de Aguasdulces en ausencia de todos los miembros visibles de la familia Tully? Y como no pinta nada ahí, se lo quitan de encima con una excusa muy pobre: que se va a mear. ¿Y se va a orinar al campo, estando en un castillo de primera calidad? ¿Y lo dejan salir sin más, cuando los Frey estarían vigilando? Se ve de nuevo y claramente que a los guionistas les cuesta mantener a los personajes secundarios. Hay que saber sortear las eventualidades esperables en cualquier serie: que se largue el actor, que no dé la talla, que la historia que has ido escribiendo requiera un cambio aquí o allá… El cachondeo que hay con los secundarios de las secciones de Robb y Dany (más algún otro caso fallido, como el de la Montaña) a veces deja algunos agujeros que no han sabido tapar.

Pero no olvidemos que hay más en el capítulo. Por fin tenemos una escena larga e importante con Bran, y resulta fantástica. Además se cruza con la de Jon (cuando pensaba que esto finalmente no iba a ocurrir), que también funciona muy bien. La tensión de la tormenta no sólo la sufre Hodor, también el espectador, dando otros tantos minutos que te mantienen en vilo. Bran introduciéndose en la mente del hombretón, Jon atrapado sin escapatoria, su huida propiciada por la intervención de los huargos, Ygritte con el corazón roto y finalmente la despedida de Rickon con Osha, que llega más tarde que en los libros pero la han resuelto bien. Lo único del norte que no funciona es Sam, con otra aparición anecdótica. Viendo que su trama carece de la fuerza que posee en los libros al menos podrían haber mostrado su historia en secuencias más largas reunidas en menos capítulos: el metraje sería el mismo, pero no quedaría tan descolgado.

La parte de Dany va bien encaminada, pero otra vez tiene una sorpresa final un tanto facilona. Después de tanta importancia que se le da, la toma de Yunkai no se ve en primer plano, sino que esconden su resultado para forzar una sorpresa posterior. Y la sorpresa no es tan grande como para llenar el agujero que deja la tramposa elipsis: el proceso de cambio de perspectiva en los esclavos (cambiando el yugo milenario por una niña con ejército gritando ante las puertas) es algo muy importante como para no verlo, como para que no se explique con claridad cómo ha ocurrido; ni siquiera queda claro si llegan a abrir las puertas principales y hay algo de batalla o no. Al menos la escaramuza está bien rodada, pues se han trabajado cada forma de lucha: la técnica con lanza de Gusano Gris, la técnica de caballero Jorah y el estilo desgarbado del mercenario Daario. Además, por suerte se está desvaneciendo mi impresión inicial con Daario: quizá es que esperaba mucho en su presentación (y eso que el personaje en el libro me parece poco llamativo), porque en el resto de sus escenas sí me parece carismático y con una pose que evidentemente cala en Dany y pone celoso a Jorah. Y volviendo al tema de la falta de secundarios: ¿dónde está Kovarro y el resto del khal, por qué los jinetes de sangre de Dany no luchan por ella? ¿Los ha abandonado o establecido en alguna parte?

PD: como me veía venir, el grupo de salvajes que van con Tormund y Jon ha vuelto a crecer. Ahora son alrededor de veinte de nuevo, los enviados por Mance en un principio. ¿Cómo se han recuperado de las bajas sufridas en la escalada del Muro? Es un fallo de continuidad muy grave.