Archivo mensual: abril 2011

JUEGO DE TRONOS – 102 – EL CAMINO REAL.


102 – The Kingsroad
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Tim Van Patten.
Valoración:

Sinopsis:
El camino a la capital, Desembarco del Rey, muestra los conflictos familiares entre Lannister y Stark.

Resumen:
Camino a Desembarco del Rey, los conflictos entre las familias Stark y Lannister se saldan con la loba de Sansa, Dama, ejecutada, y la de Arya, Nymeria, soltada en los bosques para que pueda sobrevivir al castigo.

Bran vive pero no se sabe si despertará. Un asesino trata de acabar con él, por lo que Catelyn decide ir tras Ned para advertirle de que cree que los Lannister están implicados.

Dany debe aprender a superar los problemas de convivencia con Drogo, en especial los relativos al sexo.

Mejores frases:
-Jaime: Incluso si el chico vive, será un tullido, un monstruo. Dame una buena y limpia muerte cualquier día.
-Tyrion: Hablando por los monstruos, tengo que disentir. La muerte es tan definitiva, mientras que la vida… La vida está llena de posibilidades.

-Jaime: Dale recuerdos de mi parte a la Guardia de la Noche. Estoy seguro de que será emocionante servir en semejante fuerza de élite. Y si no lo es… Sólo dura de por vida.

-Robert (a Joffrey): ¿Dejaste que esa niña pequeña te desarmara?

Comentario:
El segundo capítulo es una extensión del primero, funciona como una ampliación de la presentación de personajes. Como en aquel, da la sensación de que hay cuatro escenas mal contadas, pero todas son desarrolladas con tranquilidad, con gran dedicación, para mostrar a los caracteres sin que el público se pierda. Es evidente que hasta que no lleguemos a Desembarco del Rey no se lanzará la cosa más en serio.

De nuevo destaca bastante la parte de Daenerys, especialmente sensible y bonita a pesar de estar bastante separada del grueso de protagonistas. Sin duda el gran papel de la actriz Emilia Clarke es fundamental en la conexión con el espectador, aunque Jorah también resulta cada vez más interesante. Pero en Poniente las cosas avanzan también muy bien. Los conflictos entre Stark y Lannister se incrementan, y los finales de Nymeria y Dama resultan muy emotivos. Si son capaces de sacar tanto de unos animales recién presentados, lo que vamos a sufrir cuando empiecen a caer protagonistas. Y vaya protagonistas. Arya resulta encantadora, y la actriz trabaja con una naturalidad y soltura impresionantes para su edad. Sansa es tan tonta y soñadora como en los libros, viviendo en su mundo de príncipes y otras maravillas e incapaz de enfrentar la realidad. No se quedan atrás la manipuladora Cersei, el pasota de Robert, el agobiado Ned…

Todo se mantiene muy fiel al original, pero como es normal habrá algún aspecto que discutiremos los fans. Dos en concreto en este caso. La conversación de Cersei sobre su aborto puede servir para introducir la trama de “la semilla es fuerte”, pero no se sabe muy bien por qué le suelta eso a Catelyn: ¿está siendo compasiva o está vacilando? El otro es que los lectores pensamos que los huargos podrían o incluso deberían estar mejor presentados, para dejar claro que cada uno de los hijos tiene uno, pues en el prólogo apenas se menciona eso en el hallazgo y luego no se vuelve a hablar de ello (hay que hacer malabares para ver a Jon con el suyo, por ejemplo, y del de Robb ni rastro). Además echo de menos que Cat diga que están destinados a sus hijos después de que el de Bran salve al chico y de paso a ella.

Pero el único fallo destacable hasta ahora es el final de este episodio. La caída de Dama mostrada en paralelo con el despertar de Bran resulta un desenlace muy confuso. Da la sensación de que pretenden decir que el lobo despierta dentro del chico, y como que no. Y si no era esa la intención desde luego queda raro e innecesariamente enmarañado.

Por lo demás, como promete ser la tónica, los pequeños cambios de estructura o forma de abordar las cosas son propios de las necesidades del distinto formato narrativo, y por ahora los pocos añadidos están funcionando de maravilla, como esa excelente escena de Jaime con Jon en la que le restriega que la Guardia de la Noche no es lo que sueña, sin que el pobre Jon parezca enterarse (y por cierto, cuando lo hace da para otra escena magnífica). Además, lo que suelta el Lannister de “sólo es de por vida” parece una autocrítica sobre sus votos de Guardia Real (en la novela desde luego hay pensamientos al respecto).

La verdad es que estoy asombrado por el grado de fidelidad, la habilidad para ponerlo todo en imágenes sin perder esencia ni irse por caminos equivocados y sobre todo por lo bien que funcionan los pequeños añadidos como apoyo a las tramas o los personajes. Claro que queda mucho por ver, ya veremos cómo se manejan cuando haya diez tramas paralelas.

Anuncios

BIG LOVE – TEMPORADA 4.

HBO | 2010
Productores ejecutivos: Mark V. Olsen, Will Scheffer, Gary Goetzman, Tom Hanks.
Intérpretes: Bill Paxton, Jeanne Tripplehorn, Chloë Sevigny, Ginnifer Goodwin, Amanda Seyfried, Grace Zabriskie, Melora Walters, Douglas Smith, Matt Ross, Joel McKinnin Miller, Zeljko Ivanek, Mary Kay Place, Shawn Doyle, Bruce Dern, Cassi Thompson, Adam Beach.
Valoración:

La cuarta temporada de Big Love se inicia prácticamente como un punto y aparte después del memorable juicio y la inesperada y sorprendente caída de Roman Grant. El drama familiar sigue río abajo, precipitándose en aguas cada vez más caóticas y peligrosas, pero el hilo central de este año empieza desde cero, con Bill presentándose para senador con el objetivo de sacar a la luz su forma de vida.

La carrera por las elecciones es sin duda una historia apasionante y tan bien orquestada como de costumbre, pero da la sensación de ir muy deprisa, perdiendo la densidad y detallismo característico de la serie. Muchos conflictos y tiras y aflojas se resuelven muy rápido y casi no da tiempo a asimilarlos, habiendo cosas sobre las que se pasa muy por encima (de cómo Don sacrifica tanto por Bill se podría haber sacado mucho más, por ejemplo). Lo mismo se aplica a los dramas familiares, como el matrimonio falso, que no da tiempo a digerirlo, o el desenlace de la trama de JJ, con cosas importantes sin explicar (¿cuándo y cómo lo atrapan?). Y lo mismo se puede decir referente al tema del casino, que tan crucial ha sido para la familia: los problemas con los dos indios se resuelven en una frase mencionada por teléfono en los últimos minutos del último episodio, como si no hubiera tiempo para más; y claro, da la sensación de forzado y además a los pocos minutos ya cuesta recordar qué ha pasado ahí.

Pero hay un fallo más importante por encima de todos los anteriores: la innecesaria trama de Méjico. La confrontación con el temible Hollis Greene y el secuestro aparecen de la nada y son desarrollados también demasiado rápido, pero sobre todo su desenlace resulta extremadamente sensacionalista, exagerado hasta límites que te sacan de la historia. Es una subtrama impropia de esta producción, queda como ajena al resto, y las críticas de los espectadores lo citan como el peor tramo de Big Love. Menos mal que dura muy poco.

Pero en conjunto la narración sigue siendo magnífica, con un entramado de personajes, politiqueos, luchas de poder y dramas humanos entrechocando espectacular y de una complejidad asombrosa. Los caracteres siguen siendo todos exquisitos, de perfecta definición y evolución. Mi favorita, Nicki, sigue con sus salidas de tono desmedidas (de nuevo, papelón de Chloë Sevigny), pero no se quedan atrás el ansioso Bill (Bill Paxton), cuya nueva meta es demasiado ambiciosa y ya vemos cómo acaba, con la familia a punto de separarse (prácticamente separada de corazón). Destacan también el desequilibrado de Alby (Matt Ross), con su homosexualidad reprimida y cuya relación con el fiscal da muchos buenos momentos; o el tenebroso JJ (Zeljko Ivanek) y su encantadora hija en común con Nicki; o Marge y sus locuras empresariales; y no falta la reaparición de Ana (Branka Katic) en el tramo final, que da un toque extra de locura a todo el caos.

En una valoración global es evidente que esta temporada pierde intensidad y grandeza con respecto a la anterior, pero es cierto que aquélla me sorprendió muchísimo en una serie siempre buena o bastante buena pero hasta entonces no sobresaliente. No voy a decir que es una pena que baje el ritmo cuando esperaba tanto porque sigue siendo Big Love en cada diálogo, personaje y escena, pero sí es evidente que hay algunas cosillas mejorables en este año, sin que por ello signifique que la producción ha dejado de ser otra una maravilla prácticamente imprescindible de la gran HBO.

Por cierto, no sé a qué viene el cambio en los créditos, pero si antes era un montaje bastante soso ahora es algo inclasificable por aburrido y horrendo. Impensable que en esta cadena una serie tenga una obertura tan cutre.

Ver también:
Temporada 3.

JUEGO DE TRONOS – REPARTO TEMPORADA 1.

He aquí una tabla con el reparto de la primera temporada de Juego de tronos. No incluyo algunos secundarios de nula relevancia (un asesino, un extra con diálogo, una prostituta…). La grandísima mayoría son actores británicos, y cuando indico que han aparecido en mucha televisión me refiero obviamente a producciones de Reino Unido. A los personajes jóvenes les han subido un poco las edades respecto a los libros.

Sigue leyendo

HABRÁ SEGUNDA TEMPORADA DE JUEGO DE TRONOS.

Como era de esperar, la HBO ha renovado Juego de tronos para una segunda temporada nada más conocer las audiencias del primer episodio. No ha sido un gran éxito sí es una buena cifra para la cadena (2.2 millones), y aunque no alcance el récord de Boardwalk Empire (el doble) sí supera al inicio de True Blood, que actualmente es la más vista. Muy mal tendría que haber ido para que se lo pensaran, pues la HBO suele dar bastante margen a sus series (Carnivàle fue de las pocos proyectos costosos que cancelaron, y eso porque tras dos temporadas no remontaba). Sin embargo, sí es una cifra que sorprende por no alcanzar las enormes expectativas creadas: es una de las series más esperadas de la historia, con el seguimiento más exhaustivo que se recuerda antes de su estreno.

Parece ser que en principio no van a tratar cumplir con lo que pretendían de alcanzar la cifra de doce episodios en vez de diez (algo que dijeron hace tiempo), pues una serie tan compleja requiere mucho tiempo de rodaje y post-producción y no da tiempo para más si no quieren retrasar su estreno demasiado.

Y como dato extra, Martin será el encargado de escribir el episodio de la batalla del Aguasnegras.

JUEGO DE TRONOS – 101 – SE ACERCA EL INVIERNO.


101 – Winter is Coming
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Tim Van Patten.
Valoración:

Sinopsis:
El rey Robert Baraheton visita a su fiel amigo Ned Stark. Los Lannister muestran su calaña. La exiliada Daenerys Targaryen asume una boda por conveniencia.

Resumen:
Alerta de spoilers: En los resúmenes describo a fondo los episodios.–
El rey de los Siete Reinos, Robert Baratheon, viaja con su consorte a Invernalia para pedir a su viejo amigo Ned Stark que sea la Mano del rey tras la repentina muerte de su predecesor. Necesita alguien de confianza para gobernar un reino lleno de conspiradores, donde destacan los ambiciosos Lannister, la familia de la reina.

Al otro lado del mar, exiliados por Robert cuando este tomó la corona rebelándose contra los Targaryen, los dos últimos sobrevivientes de esa estirpe, Daenerys y Viserys, sueñan con volver a su tierra y recuperar su reino. Para ganarse aliados, Daenerys se casa con un poderoso líder de un pueblo de guerreros nómadas.

Mejores frases:
-Catelyn: Necesitaremos muchas velas para la habitación de Lord Tyrion. Me han dicho que lee toda la noche.
-Luwin: Me han dicho que bebe toda la noche.
-Catelyn: ¿Cuánto podría beber? Un hombre de su… estatura.

-Tyrion: Permíteme darte un consejo, bastardo. Nunca olvides lo que eres. El resto del mundo no lo hará. Cíñetelo como una armadura y nunca podrá ser usado para herirte.
-Jon: ¿Y qué cojones sabes sobre ser un bastardo?
-Tyrion: Todos los enanos son bastardos, a ojos de sus padres.

-Benjen: Lobos huargo al sur del Muro, habladurías de los Caminantes. Y mi hermano podría ser la próxima Mano del Rey. Se acerca el invierno.
-Ned: Se acerca el invierno.

-Jaime: Estoy seguro que tendremos un torneo para celebrar su nuevo título… si lo acepta. Estará bien tenerlo en el campo. La competición se ha vuelto un poco rancia.
-Ned: No peleo en torneos.
-Jaime: ¿No? ¿Un poco viejo para eso?
-Ned: No lucho en torneos porque cuando lucho con un hombre en serio no quiero que sepa lo que puedo hacer.
-Jaime: Bien dicho.

-Jaime: Las cosas que hago por amor.

Notas:
-Este episodio piloto inicialmente fue dirigido por Thomas McCarthy, pero fue rodado en gran parte de nuevo y finalmente se acredita a Tim Van Patten.

Comentario:
Alerta de spoilers: Si no has visto los capítulos, los comentarios tienen muchos datos reveladores.–

Como he dicho alguna vez, suele haber dos tipos de episodios piloto: el que trata de impactar rápidamente, metiendo golpes de efectos e información a lo bruto, y el que pretende mostrarte la serie como es. Yo prefiero la segunda clase, porque siendo una serie siempre voy a ver más de un capítulo y me gusta que no traten de engañarme en su inicio con fuegos artificiales, prefiriendo que me muestren el tono, estilo y argumento tal y como sería en todos los episodios. Juego de tronos ha optado por esa vía, resultando un episodio pausado, tranquilo, determinado en poner cada personaje en su lugar. Y en esa labor funciona de manera impecable: cada carácter del libro está delante de ti recitando sus gloriosas frases (Tyrion y Jaime tienen muchas de ellas), la esencia del universo de George R. R. Martin es palpable en cada instante, y las apasionantes tramas políticas e innumerables aventuras de cada protagonista prometen ser tan fascinantes como en las novelas.

Por supuesto, no se puede esperar la profundidad de la novela (por ejemplo, a la escena del hallazgo de los huargos le falta intensidad y simbolismo, y el prólogo con el Otro o Caminante Blanco no resulta tan inquietante –y el diseño de la criatura no me gusta-), pero en principio no hay nada que desentone ni deje la sensación de mal adaptado o cambiado sin motivos. Cada escena tiene su razón de ser, la narración avanza sin vacilar, recortando y añadiendo lo justo para poder funcionar en otro formato. Para sacar puntos negativos tengo que hilar bastante fino. Por ejemplo, Lena Headey sigue sin convencerme físicamente para el papel de Cersei, pero de su labor no he visto suficiente como para poder criticarla con más objetividad. Y poca cosa de mi cosecha habría añadido; por ejemplo me hubiera gustado ver a Bran estamparse contra el suelo sin escatimar en la violencia del golpe, pues hubiera sido un cierre espectacular y más cercano a la brutalidad de las novelas, donde ningún personaje está a salvo de sufrir numerosos horrores o incluso la muerte cuando menos te lo esperas.

Me gustaría saber qué opinan los no lectores, si se enteran de todo, si son capaces de mantener la concentración, si el mundo representado les ha entrado bien o les ha resultado poco atractivo. Hay algunos aspectos que son difíciles, como la trama de Daenerys, muy ajena al resto y donde es determinante que congenies con ella, si no te va a aburrir o descolocar (algo que ocurre en las novelas hasta que te acostumbras a ello; de hecho tiene episodios donde lo interesante no es lo que le ocurre, sino conocer los dispares lugares por donde pasa).

Es pronto para emitir juicios más concretos, pero en principio todos los actores están muy resueltos en sus papeles, en especial los jóvenes. Ha debido de ser un casting bastan complicado, pues hay protagonistas de muy corta edad, como Arya (Maisie Williams promete comerse la pantalla) y Bran (Isaac Hempstead-Wright por ahora está muy bien). En este episodio las figuras más destacables son el veterano Sean Bean (Ned Stark), cuya evolución de padre feliz a hombre agobiado por las nuevas circunstancias es loable, Michelle Fairley como Catelyn, actriz criticada porque los fans no la veíamos en el personaje pero que logra con un par de planos que te rindas ante ella, y el enano Peter Dinklage, que en sus manos tiene la posibilidad de ofrecer un papel de los inolvidables, y desde luego ha empezado bastante bien.

En la puesta en escena la HBO ha estado como siempre excepcional, a un nivel inmensamente superior al resto de la televisión e incluso a gran parte del cine. La calidad de los directores que tiene la cadena en nómina y el inspirado equipo técnico no desaprovechan las posibilidades que el amplio presupuesto ofrece. Decorados, localizaciones, vestuario, atrezo, etc. son gloriosos, y la fotografía (magnífica iluminación) los aprovecha muy bien. Y apenas hemos visto una pequeña parte de todos los reinos, ciudades, castillos y paisajes que aparecen en las novelas.

Y finalmente hay que hablar de los créditos, donde la HBO se ha superado tras un largo número de oberturas impresionantes, por originales y hermosas (Carnivàle o Rome son los mejores ejemplos). El mapa de Poniente con los castillos y ciudades principales construyéndose ante tus ojos ha provocado un gran impacto. ¡Casi se habla más de esto que del episodio! Además en cada capítulo los créditos se adaptarán a los lugares que vayan apareciendo.

Es evidente que es pronto para afirmar que estamos ante una gran serie, pero el comienzo resulta muy prometedor.

DOWNTON ABBEY –TEMPORADA 1.

ITV | 2010
Productores ejecutivos: Julian Fellowes, Gareth Neame, Rebecca Eaton.
Intérpretes: Hugh Bonneville, Jessica Brown-Findlay, Laura Carmichel, Brendan Coyle, Michelle Dockery, Joanne Froggatt, Robb James-Collier, Elizabeth McGovern, Maggie Smith, Dan Stevens, Allen Leech, Jim Carter, Thomas Howes, Phyllis Logan, Siobhan Finneran, Sophie McShera, Lesley Nicol, Penelope Wilton, Rose Leslie, Kevin Doyle.
Valoración:

Downton Abbey entra por los ojos con prontitud e intensidad a pesar de no ser una superproducción ampulosa. Sus decorados y localizaciones son pocos (la mansión y el pueblo), pero lo que hay se aprovecha con sabiduría, pues la puesta en escena los exprime de forma impecable: la dirección y fotografía siempre son controladas al milímetro buscando la expresión más hermosa, sacando el máximo de un vestuario y atrezo tampoco espectaculares pero sí perfectamente adecuados a la representación de la época. Todas las escenas ofrecen belleza y elegancia sin perder en ningún momento el ritmo narrativo, manejando con destreza guiones bastante complicados, pues los personajes que aparecen en cada secuencia son numerosos. Aunque si tengo que destacar un elemento del conjunto sería la música (de John Lunn), maravillosa en todo momento.

Tras el guión también se ve una mano profesional, hábil y sumamente detallista: Julian Fellowes, quien nos regalara hace unos años la magnífica Gosford Park, de este mismo estilo. Empezamos en 1912, con la tragedia del Titanic, y acabamos en 1914, con el inicio de la Primera Guerra Mundial. Observamos el día a día de la vida en una mansión, siguiendo detalladamente los quehaceres de los dos estratos sociales que allí conviven, la aristocracia y los sirvientes.

Los caracteres están definidos y desarrollados con maestría y arropados por un reparto quizá no sobresaliente pero sí muy correcto. Cada protagonista (y no son pocos) tiene su propia historia personal, sus conflictos internos y formas de ver las cosas, y entre todos tejen un entramado de relaciones y aventuras interconectadas hábilmente hiladas, en perfecto equilibrio narrativo. Las propias tramas son también variadas: hay rencillas personales de diversa índole, adaptación a los cambios históricos (liberación de la mujer, nuevas tecnologías –divertidísimos los choques culturales con el teléfono o la luz eléctrica-) y sobre todo conspiraciones sociales clásicas (matrimonios, luchas de poder, etc.). Las situaciones y diálogos siempre tienen un punto de inteligencia (a veces el humor te coge desprevenido) y aportan constantemente algo concreto al conjunto, pues no hay nada dejado al azar: un simple gesto de uno de los varios personajes que aparecen en un plano puede significar muchísimo. Las tramas avanzan con paso firme no perdiendo de vista el objetivo principal, que no es otro que entretener, y el guión se preocupa más de su coherencia que de buscar el impacto directo o la sorpresa facilona.

Puntos negativos se pueden citar pocos, y no son graves. Por el afán de tirar por el realismo se llega a subtramas que terminan siendo bastante predecibles, como el secreto del sirviente cojo. Y este ejemplo me lleva al otro punto criticable: las líneas entre el bien y el mal están muy marcadas en los protagonistas, pues o son hijos de puta o son buenazos en situaciones desfavorables. Así, me da la sensación de que le ha faltado algo de intensidad a los conflictos, de que no ha habido mucha sangre. Por poner los casos más notables, el citado misterio que envuelve al sirviente cojo como se veía venir lo convierte en un héroe silencioso, el padre de la familia es un cacho de pan que resuelve con diálogo y sonrisas toda pelea que se le presenta, y el agrio pique entre las abuelas acaba con un giro tan previsible como edulcorado. El golpe de efecto más notable y jugoso, por crudo y arriesgado, es el del embajador muerto en la cama y la correspondiente pérdida de inocencia de la hija implicada.

Así pues Downton Abbey es bastante ligera. No resulta compleja en exceso, no hay mucha carga adulta (violencia, sexo o conflictos sórdidos brillan por su ausencia) y en general es evidentemente una serie para emitir en abierto, para el gran público. Y aún así me sorprende que guste tanto y haya triunfado incluso en España, porque se aleja bastante en calidad y estilo (inteligente, pausada) de la mierda televisiva que se traga la masa. Es motivo para alegrarse, claro.

No hallamos nada nuevo en la aventura que propone Downton Abbey, que es la enésima incursión en un género muy sobado que alcanzó sus momentos cumbres con la mítica Arriba y abajo en televisión y con Gosford Park en el cine, pero el sólido equilibrio entre la modélica puesta en escena y el cuidadísimo guión ofrece una serie excelente y que además resulta notablemente entretenida. A veces, una idea clásica y muy utilizada puede resultar fascinante incluso cuando no se le busca una nueva vuelta de tuerca o una perspectiva diferente. A veces, un relato satisface plenamente aunque no se aparte lo más mínimo de los preceptos del género y las líneas narrativas tradicionales. A veces, lo viejo y sobado es bueno o incluso muy bueno. Sólo hay que hacerlo perfecto.

¡QUÉ LE PASA A LA RUEDA!

Carrera de Fórmula 1, Malasia 2011, 10 de abril. Como es habitual tengo que tragar a Antonio Lobato y sus memeces, partidismo, sensacionalismo, fanatismo e ignorancia sobre el tema que precisamente está retransmitiendo y tan fan es. Hoy ha tenido uno de sus peores momentos, uno que me ha mantenido cabreado durante un rato:

Entra Fernando Alonso en boxes. Lobato se excita y se pone nerviosísimo, pues no es capaz de mantener la calma, la cabeza fría, en los momentos cumbre, tan poco profesional es. Le da una especie de ataque. No sé cómo después de tantos años en el gremio sigue sin enterarse de qué está pasando delante de sus ojos, sigue sin conocer incluso lo más básico de la competición. Y se pone a gritar gilipolleces. ¡Qué le pasa a la rueda! Pues que se las están cambiando, que para eso ha entrado en boxes. ¡Cuánto tiempo están tardando!, añade con un tono apocalíptico que lo flipas. Pues no, es el tiempo estándar. ¿Qué cojones estaba viendo este tío? Como es habitual, De la Rosa y Gené tuvieron que corregirle, con la educación y corrección política propia de ellos (qué paciencia tienen, joder), pero eso no quita que a los que no estuvieran atentos o fueran espectadores novatos en las carreras les confundiera completamente, y a los que somos seguidores habituales nos diera por culo con otra de sus salidas de tono absurdas.

Qué difícil es disfrutar de la carrera cuando el comentarista principal es tan sesgado y cenutrio.