JUSTIFIED – TEMPORADA 3.

Justified
FX | 2012
Productores ejecutivos: Carl Beverly, Elmore Leonard, Michael Dinner, Gaham Yost, Sarah Timberman.
Intérpretes: Timothy Olyphant, Nick Searcy, Joelle Carter, Jacobs Pitt, Erica Tazel, Natalie Zea, Walton Goggings, Jeremy Davies, Mykelti Williamson, Neal McDonough, Demetrius Grosse, David Meunier, Raymond J. Barry, Jere Burns.
Valoración:

En su tercer año vuelve a confirmarse que Justified es una serie muy sobrevalorada. En no pocos sitios hablan de ella como si fuera casi una obra maestra, cuando está a años luz de ser si quiera notable. Es un correcto entretenimiento, uno que atrapa bastante gracias al carisma de su rol central, pero en general ni en escritura ni en puesta en escena (bastante flojita) resulta una serie de alto nivel. Y después de una segunda temporada que ofrecía una atractiva madurez respecto a la primera, por desgracia vuelve a sus orígenes: algo deslavazada, sin rumbo claro, sin un destino bien definido para los personajes secundarios…

El principal problema son los villanos, y con ellos el arco argumental largo. Robert Quarles no es un personaje atractivo, ni verosímil, ni lleva una buena trama sobre sus hombros. Esta especie de supervillano de cómic resulta superficial unas veces y muy salido de madre otras. Su presencia en el pueblo sin un objetivo claro, las alianzas improvisadas, el error de convertir a Wynn Duffy en nada a su lado (cuando prometía bastante) y la forzada rivalidad con Raylan empeoran el asunto. El actor Neal McDonough al menos es muy competente y muestra bien el punto de locura que se supone arrastra el personaje, pero no es suficiente para salvar este errático rol ni a las retorcidas historias que arrastra, que parecen apañadas malamente sobre la marcha. Siguiendo con los enemigos, tampoco funciona Limehouse, supuesto gran jefe del sector negro y en teoría otro gran rival para Raylan y cualquier otro lugareño (porque esto es un sálvese quien pueda en plan el salvaje Oeste). La zona de los negros se menciona como un lugar importante pero no despierta interés alguno, y el personaje también es bastante flojo: falta de definición e incapacidad de imponer temor, por muy peligroso que pretendan mostrarlo con esas escenas de torturas tan poco creíbles. Al menos Quarles era inquietante a veces, aunque no quedara claro por qué, pero Limehouse roza el ridículo, además de resultar muy aburrido; parece escrito con un manual de guionista para iniciados. Ambos quedan a años luz de la gran Mags Bennett.

El plantel de secundarios quedó mermado con la escabechina de la familia Bennett, pero aprovechan bien al paleto (o redneck, palabra que me encanta) de Dickie (el eterno secundario de papeles raros Jeremy Davies) para montar unas pocas buenas historias. La huida de la cárcel y la búsqueda del dinero tienen el tono habitual de la serie: gente patética fracasando estrepitosamente, lo que da para aventuras con un pie en la comedia. Sin embargo aquí también hay limitaciones, pues como digo arrastra los mismos problemas que la primera temporada. Muchos personajes quedan infrautilizados, otros parecen incluirse porque en el planteamiento inicial de la serie los idearon como protagonistas, pero no se sabe qué hacen aquí la mitad de las veces. La novia de Raylan es despachada rápido y a través de una línea dramática sosa y predecible. El jefe del departamento debería salir más, es muy divertido y su relación con Raylan da mucho juego. Los dos compañeros (Tim y Rachel), como si no vuelven a salir: no se sabe qué pintan en los créditos iniciales, pues solamente los vemos en un par de casos como secundarios de poca relevancia.

Quizá lo peor es que de nuevo parece que no saben qué hacer con Boyd Crowder (Walton Goggins), que está en todo pero no está en nada, y mosquea, porque es un protagonista tan bien dibujado como Raylan y tan importante como él. Entiendo que los guionistas no se atrevan a ponerlo en una confrontación directa con el Marshall, pues es precipitar el punto álgido de la serie, pero al menos ponedle una trama que lleve a algo tangible, para que no dé la misma sensación de estar metido con calzador que dan otros. Se pasa el tiempo diciendo que va a hacer cosas, pero no hace nada. Tenemos algún conflicto interno con el grupo y un par de roces con Raylan, bastante interesantes pero que saben a poco.

¿Qué salva a la temporada? Pues que nunca llega a aburrir, de hecho entretiene bastante. Los personajes no son todos de gran calidad y sus trayectorias son algo irregulares, pero caen bien y tienen algunas buenas aventuras. Además la descripción de la vida del lugar funciona bien, ofreciendo un retrato costumbrista con un tono de comedia negra bastante eficaz. Y sobre todo el rol de Raylan tiene calidad suficiente para tapar los huecos que dejen el resto de caracteres, y Timothy Olyphant derrocha carisma en cada escena. De nuevo la forma en que se enfrenta al mundo es fantástica: noble por lo general pero implacable cuando te pasas sin redención posible al lado oscuro (genial cuando atropella dos veces a un tipo que le apuntaba), y cuidado si te la tiene jurada (inquietante cuando provoca de todas las maneras posibles a Dickie para que reaccione y tenga una excusa para matarlo). Escenas como la del primer capítulo, esa del duelo de coger el primero la pistola sobre la mesa y que Raylan se salta descaradamente tirando del mantel, aparecen en cada episodio para recordarte todo el potencial que tiene Justified y que no es capaz de explotar.

Ver también:
Temporada 2.
Temporada 1.
Primeras impresiones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s