Archivo mensual: enero 2009

TRUE BLOOD – TEMPORADA 1.

HBO | 2008
Productores ejecutivos: Alan Ball, Gregg Fienberg.
Intérpretes: Anna Paquin, Sam Trammell, Ryan Kwanten, Rutina Wesley, Chris Bauer, Nelsan Ellis, Carrie Preston, William Sanderson, Jim Parrack, Stephen Moyer, Alexander Skarsgård, Todd Lowe, Kristin Bauer.
Valoración:

Como indiqué en su momento, el pre-air más que efectivo episodio piloto fue injustamente menospreciado, quizá por sus tramas atípicas y su tono un tanto excéntrico. Pero la llegada de la serie regular no tardó mucho tiempo en acallar las malas críticas, y al final se ha ido convirtiendo silenciosamente en el estreno más remarcable del año. Sin embargo, no se puede negar que True Blood no pasa de ser un entretenimiento muy bien confeccionado, y dudo que dadas sus características llegue a deslumbrar como una gran producción (sobran las comparaciones con A dos metros bajo tierra, por ejemplo). La creación del ya mítico Alan Ball tiene tanto puntos a favor como puntos en contra ciertamente remarcables, aunque el equilibrio entre ambos ofrece una obra fresca, original y sobre todo muy atractiva.

A su favor el punto más fuerte es el sólido y cohesionado reparto, donde todos los intérpretes dan vida de forma muy creíble a caracteres de lo más variopinto, a individuos con poderes paranormales o directamente monstruosos (vampiros, licántropos, telépatas), a extravagantes, paranoicos y demás bichos raros (el ligón imbécil, la chica fuerte por fuera y débil por dentro, el homosexual libertino que no se amilana ante la sociedad retrógrada donde vive, etc.). Entre todos ellos cabría mencionar el brillante y carismático papel de la siempre excelente Anna Paquin, de la que tengo que decir que su personaje es difícil de asimilar y hay a quienes les resulta cargante, pero eso no es excusa para atacar su magnífica labor. No se quedan atrás otros como Ryan Kwanten (su hermano Jason), quien también ha tenido menos reconocimiento del merecido por tener en sus manos un tipo de personaje que parece más cómico que otra cosa (el citado ligón tontaina). Su interpretación es exquisita, y más si tenemos en cuenta lo difícil que es hacer creíble a semejante individuo.

Muy logrado es también el ambiente en que se enmarcan los acontecimientos, esa sociedad sureña conservadora que poco a poco abre las puertas a la modernización social, a la aceptación de otras formas de vida. El choque cultural de la homosexualidad no es nada comparado con el vampirismo, con lo que la serie goza de un humor ciertamente cínico y surrealista, un clásico sello de Alan Ball.

La realización es de gran nivel, siendo lo que más impronta deja la excelente y a ratos bellísima fotografía. Mención especial para las escenas de suspense o las correctas inclusiones del citado sentido del humor, que mantienen el interés constante en las historias a pesar de que algún personaje pueda no atraernos tanto como los demás (a mí se me atragantó Tara y su historia de exorcismos, por ejemplo).

En el lado malo el aspecto más notable es la aburrida trama central, aquélla que versa sobre el asesino en serie. Si bien da para lanzar interesantes subtramas y para meter en el juego a todos los personajes que aparecen, estos mismos caracteres y el día a día en sus vidas terminan siendo más relevantes que dicha historia. Por si fuera poco la resolución de la misma es poco menos que mediocre y es el principal factor en la pequeña pérdida de ritmo y fuerza que aparece en los dos o tres episodios finales.

Pero como decía True Blood es en conjunto una producción original que ofrece un agradable visionado, y si le sumamos el sello de calidad de la HBO, que garantiza un nivel intelectual alto y una realización de gran nivel (amén de sangre y desnudos por doquier), tenemos lo que se dice un entretenimiento de primera.

DE POSIBLES PELÍCULAS DE SERIES.

Nunca hago caso a los rumores, y me jode bastante verlos como noticias en las páginas que suelo visitar, pero cuando el autor de una serie dice que quiere hacer una película es evidente que no es un rumor, sino una intención. Sin embargo, debe quedar muy claro que de esa declaración al inicio del proyecto hay un trecho enorme que en la mayoría de los casos no se recorre, porque ya ves tú qué demonios significa que un tío sueñe con hacerse una película de su serie cancelada si productores y cadenas pasan de él.

Tras esta aclaración citaré dos casos:

Rob Thomas, autor de Veronica Mars, quiere hacer una película.
Mitchell Hurwitz, autor de Arrested Development, lleva mucho tiempo queriendo hacer una película.

La diferencia es que la de Arrested Development se ha anunciado oficialmente, con lo que hay muchas posibilidades de verla hecha realidad (aunque por ahora no se ha confirmado ni el casting), y la de Veronica Mars no es más que un deseo de su creador. Otra con ciertas posibilidades es la adaptación que indicaba recientemente, la de Babylon 5, pues fue la propia productora la que expresó su deseo.

En fin, soñar es gratis, pero hay que saber cuándo emocionarse. Ahora mismo sólo la película de Arrested Development merece credibilidad, así que no se fíen de esos titulares que dan por realizadas y casi estrenadas películas hasta de Lost (Perdidos), serie a la que le queda un par de años para terminar.

GRANDES SERIES CANCELADAS INJUSTA Y PREMATURAMENTE.

Todo seriéfilo ha vivido en sus carnes la cancelación prematura y sorprendente de alguna serie a la que estuviera enganchado. En la mayoría de los casos nos resulta una decisión molesta pero nos resignamos y pasamos a otra cosa, pero en ocasiones nos toca muy hondo porque estábamos convencidos de estar asistiendo al nacimiento de una serie que recordar en la historia, de una evidente obra maestra o una con el potencial para serlo. En estas ocasiones a veces el error que supone haber parado la producción se hace evidente no mucho tiempo después, pues el boca a boca suele poner las cosas en su sitio. Huelga decir que hoy día, gracias a Internet, esto se produce casi en directo: ahí estaba Veronica Mars siendo aclamada en masa por los fans en Internet, mientras que en TV no la veía nadie y la cadena tenía que hacer malabarismos para justificar su presencia en antena; o el archiconocido caso de Firefly, que se ha convertido en una de las series más aclamadas por el público a pesar de estar muy incompleta, a pesar de que la FOX la menospreció y pateó sin criterio alguno.

Las razones de estas abruptas cancelaciones son obviamente las de siempre: no hay audiencia, no dan dinero. Sin embargo a nadie se le escapa que en más ocasiones de las que debería la culpa de la ejecución prematura es una mala gestión de la cadena, ya sea en forma de desprecio hacia el creador y el producto (Firefly, Crusade…) o en forma de absoluto desinterés por darle una oportunidad que a todas luces merece. En fin, cada caso es un mundo y lo normal es que ninguna explicación resulte satisfactoria para justificar semejante maltrato a una obra de arte. Enumero a continuación los casos que resultan más destacados, las grandes series que fueron canceladas, en muchos casos sin juicio previo, antes de tiempo.

Firefly. Caso claro de negligencia por parte de la cadena, en este caso la odiada FOX. No supieron qué tenían entre manos, forzaron a Joss Whedon, su creador, a realizar los cambios que les parecían adecuados, y en la emisión, quién sabe si a propósito o simplemente porque son imbéciles, alteraron el orden de los episodios haciendo incomprensible la historia y dificultando la conexión con los personajes. La audiencia no fue muy llamativa, pero claro, no es que se lo pusieran fácil. No tardaron en cancelarla: catorce episodios de los que ni siquiera emitieron todos.

Pero rápidamente se hizo justicia: Internet ayudó a que el público la reconociera como una de las mejores series de la historia. Su éxito de ventas en DVD fue tan abrumador como inesperado, y empujó a la realización de una película para cine. Ésta fue poca cosa y no tuvo mucho éxito (aunque en DVD seguro que ha salido muy rentable), pero al menos sirvió para cerrar las tramas. Lean la guía de episodios para saber más de ella. Valoración:

Sigue leyendo

DE NUEVO HAY POSIBILIDADES DE VER BABYLON 5 EN CINES.

Fue hace ya cuatro años por lo menos cuando estuvimos a un pelo de ver por fin una película de Babylon 5 en pantalla grande. Se llamaba The Memory of Shadows y llegó hasta el proceso de casting, pero ahí murió. Straczynski (jms a partir de ahora) preveía un nulo apoyo por parte de la cadena cuando estos le dijeron que no le iban a dar apenas presupuesto para esa tontada (no es cita exacta, pero no se aleja de la realidad), así que no se arriesgó, suponiendo que tarde o temprano conseguiría su objetivo.

Y más recientemente, cuando hizo la última película televisiva de Babylon 5 (The Lost Tales), jms dejó bien claro que pasaba de mancillar la obra original haciendo tonterías de escaso presupuesto (es decir, prefería no realizar historias limitadísimas por falta de recursos). Pero viendo que ahora está ganándose un hueco en el difícil mundo de Hollywood (The Changeling, dirigida por Clint Eastwood, acapara mogollón de nominaciones, y tiene escritas varias películas de alto nivel escritas que ya se están rodando) y que Babylon 5 no para de venderse en DVD, dando un goteo constante de dinero, los de la Warner le han preguntado algo así: ¿cuánta pasta necesitas para hacer una película de Babylon 5? Con lo que de nuevo estamos ante la posibilidad de ver Babylon 5 en cines. Aunque sinceramente, yo prefiero unas cuantas películas para DVD bien hechas (tipo In the Beginning o A Call to Arms, que eran magníficas), donde hay tiempo para contar más y no tienes el problema de llenar la taquilla con espectadores que no son fans de la serie. Además, siempre tengo la sensación de que el salto de series a la pantalla grande nunca se ha saldado con una obra del nivel de la serie original. Serenity es el mejor ejemplo.

Fuentes: Labutaca.net (castellano), Skewed and Reviewed (inglés).

FALLECE PATRICK MCGOOHAN, EL MÍTICO NÚMERO 6.

El 13 de enero fallació Patrick McGoohan. Nacido en New York en 1928, expiró en Los Ángeles con 80 años de edad.

Su papel más remarcable fue el de Número 6 en la mítica serie El prisionero, en 1967, aunque quizá al público le suene más por su inmenso papelón de el Rey Edward Longshanks en Braveheart. Su carrera es sin embargo mucho más amplia en televisión, cine y teatro, y se dice que fue la primera opción para sustituir a Sean Connery como James Bond y para papeles como el de Gandalf (en la trilogía de Peter Jackson) o Dumbledore (saga Harry Potter), aunque todos los rechazó.

En el año 2000 puso voz a una parodia de su personaje en un episodio de Los Simpson.

Como nota adicional, indicar que se prepara un remake de El prisionero protagonizado por Jim Caviziel.

Filmografía: IMDB.com.