Archivo mensual: abril 2008

FARSCAPE – LAS GUERRAS PACIFICADORAS.

Principales
Ben Browder es John Crichton.
Claudia Black es Aeryn Sun.
Anthony Simcoy es Ka D’Argo.
Wayne Pygram es Scorpius.
Gigi Edgley es Chiana.
Jonathan Hardy es Rygel XVI.
Lani John Tupu es Piloto.
Secundarios
Raelee Hill es Sikozu.
David Franklin es Capitán Braca.
Rebecca Riggs es Mele-On Grayza.
Duncan Young es Emperador Staleek
Francesca Buller es Ministra Akhna
Tammy MacInctosh es Jool.
Paul Goddard es Stark.
Melissa Jaffer es Noranti.
Nathaniel Dean es Jothee

Las Guerras Pacificadoras
The Peacekeeper Wars

Escritores: Rockne S. O’Bannon, David Kemper.
Director: Brian Henson.
Valoración:

Sinopsis:
Scorpius fuerza la guerra entre los Pacificadores y los Scarran. Crichton y Aeryn son recompuestos y se enteran de la situación. El clon de Scorpius en la mente de Crichton, Harvey, ayuda a que Scorpius localice al humano. Crichton ve que está en medio del conflicto otra vez y decide luchar para poner fin a la persecución a la que es sometido, a la vez que intenta también terminar con el peligroso interés que tienen estas poderosas razas en los agujeros de gusano.

Intentan forjar la paz con ayuda de una raza con poderes psíquicos, pero los planes no salen nada bien. Crichton opta entonces por la fuerza bruta: abre un agujero de gusano en plena batalla y éste comienza a engullir naves y naves… incluso el planeta cercano. Finalmente los Scarran y los Pacificadores se ven forzados a aferrarse a la paz para evitar morir en ese instante, pero también pensando en que los agujeros de gusano podrían engullir sistemas enteros si se descontrolan.

Durante toda la aventura Crichton y Aeryn intentan casarse. Finalmente lo consiguen, y además Aeryn da a luz a su bebé. Si embargo, el final no es del todo feliz, porque por el camino han perdido algunos buenos amigos: Jool y D’Argo.
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V, LOS VISITANTES, ¡POR FIN EN DVD!

Llevo años siguiendo las noticias sobre los DVD de V, conocida en España como V, los Visitantes, una de mis series favoritas (bueno, miniseries, la temporada regular para mí no existe). La Warner, tan lamentable como siempre, ha estado durante varios años retrasando indefinidamente el lanzamiento. Hace unos meses dieron el 22 de abril como fecha, pero nadie se lo creía, y para no poner noticias en vano he esperado confirmación. Sí, han respetado por fin la fecha y ya podemos disfrutar las miniseries y la serie en DVD.

Hay tres ediciones distintas:
Miniserie y miniserie 2 (V y V: la batalla final). Cinco discos. 34.95€ aprox.
Serie, una temporada de 19 capítulos. Lo llaman Los episodios finales. 34.95€ aprox.
Colección serie completa. Las miniseries y la temporada, 60€.

Según se comenta en foros especializados en DVD, las características técnicas son tan pobres como suele ser habitual en Warner:
– Sonido mono en inglés y español, aunque viene indicado 2.0 Dobly Digital.
– Imagen 16:9 en las miniseries, 4:3 en la serie.
– Por supuesto, audiocomentario sin subtitular y extras pelados.

En ZonaDVD.com tenéis más información:
Las ediciones.
– Los menús: 1 y 2.
Guía de episodios.
Reportaje especial. Es completo y riguroso, de hecho me sorprende que se mencione el proyecto de Straczynski (Babylon 5) para hacer una tercera miniserie, que obviamente no vio la luz.

V nació en 1983 de la mano de Kenneth Johnson. La miniserie fue una magistral lección de cine en televisión, una serie extraordinaria sobre una invasión alienígena donde a nadie se le escapaban las referencias al nazismo. Excelentes guiones, un retrato de los personajes inmejorable, gran nivel de producción que ofrecía unos efectos especiales sorprendentes para la época (no han envejecido muy bien, obviamente), una música inolvidable… El éxito fue rotundo en todo el planeta, y una segunda miniserie no tardó en llegar. El nivel bajó ligeramente, pues Johnson no quiso hacerla y apenas aportó al guión, pero se mantuvo lo suficientemente buena como para ser un digno final, sin embargo se quiso explotar aún más el producto y, ya completamente sin Johnson, se creó una serie regular. Lo que era una gran producción digna del cine se convirtió en una serie mediocre con todos los clichés de la época. Además, si ya era mala en su momento, el paso de los años la ha empobrecido aún más. Sin embargo las miniseries tienen historias universales y atemporales y a día de hoy siguen siendo de lo mejorcito que se ha hecho en televisión.

Por cierto, Kenneth Johnson lleva bastantes años intentando realizar una nueva miniserie, una continuación con los mismos actores. Por ahora las puertas se las ha encontrado siempre cerradas, pero tras desistir y pasar a la novelización de sus ideas ha vuelto a la carga, hablando esta vez de trilogía para el cine. Veremos qué consigue, pero en lo que a mí respecta, estoy casi siempre en contra de extender más de lo debido las series y películas, no me gustan nada los rekames y continuaciones décadas después. Y es que rara vez sale algo tan interesante como la nueva Battlestar Galactica, por ejemplo.

TVE COMPRA BUFFY LA CAZA VAMPIROS.

En una de esas maniobras o arrebatos incomprensibles de las televisiones de este país, Televisión Española ha decidido comprar una serie que ha sido emitida en incontables ocasiones: Buffy, la caza vampiros. Al parecer su intención es ponerla en La2 por las tardes junto a otras producciones de corte juvenil, como Las chicas Gilmore.

Por un lado, me parece una buena noticia, porque da otra oportunidad a una serie que, si bien fue bastante irregular, es de lo mejor que la televisión ha dado para el público adolescente. Siempre es preferible algo inteligente a basuras como Smallville y otras tonterías que TVE no se cansa de repetir como Los rompecorazones, Dawson crece y semejantes. Por el otro lado, está ya muy vista y cabe preguntarse por qué demonios van a repetirla cuando tienen los derechos de producciones recientes muy golosas, como la fantástica Veronica Mars (esta sí que es la mejor del subgénero juvenil), que emitió sin que nadie se enterara en horarios como es demasiado habitual equivocados.

Fuente: ¡Vaya tele!.

CSI LAS VEGAS. La primera de una nueva generación de series.

Hasta la llegada de CSI (o C.S.I. Las Vegas) las series policíacas y de investigaciones criminales en general (porque el personaje de la incansable Angela Lansbury tenía poco de agente de la ley) se dividían en dos vertientes, las que, fueran de acción o no, no tenían más ambición y cometido que el entretenimiento (Miami Vice, Martial Law, Colombo…), y las que aportaban algo de drama realista y gozaban de un tratamiento más profundo y detallado en las historias y personajes, estilo donde casi ni hace falta citar los clásicos ejemplos de Hill Street Blues y NYPD (Canción triste de Hill Street y Policías de Nueva York, respectivamente). La mayoría funcionaba de forma muy serializada, con un caso por capítulos que en algunas producciones (las más televisivas) se desarrolla siguiendo un esquema bastante semejante (haciendo de series como Colombo o Diagnóstico asesinato algo cansino cuyo éxito nunca he entendido), de hecho, incluso hoy día se sigue empleando este formato (la también cansina Monk es el mejor ejemplo). En el año 2000 (ufff, qué rápido pasa el tiempo) CSI dio un nuevo vuelco al género, tanto al policíaco como al subgénero o estilo del caso del día (que ha terminado llamándose procedimental, pues siempre se sigue el mismo procedimiento), aportando un estilo que sería copiado una y otra vez hasta la saciedad: la mezcla de tecnología y ciencia, la reconstrucción de hechos y la ejemplificación de datos de forma visual, con montajes, flashes y efectos especiales muy bien utilizados, y la presencia de técnicos e investigadores científicos por encima de agentes y detectives.

La estructura de CSI, como procedimental que es, resulta bastante simple, presentación del caso (normalmente son dos), frase impactante (normalmente en boca de Grissom), recopilación de pruebas, teorías y flashbacks, interrogatorios, descifrado o revelación de la prueba final y captura del criminal. Todo esto se aborda con algunos elementos que podrían haber sido mejor cuidados y a través de numerosos clichés que socavan la credibilidad de las historias y a veces incluso terminan creando incongruencias dentro del propio universo de la serie. Lo más fácil de criticar es la manía que tienen (y esto se ha propagado a través de los clones) de mostrarnos a los protagonistas, que son técnicos y científicos, haciendo de todo, incluso de detectives. Así ven casos absurdos como que uno de los CSI entre en conflicto con un detective por un interrogatorio, o que Brass, un capitán, parezca más el chico de los recados que lo que debería ser: el superior del equipo de Grissom, el que debería llevar el caso. Y es que los guionistas confunden protagonismo con realidad y prefieren meter a los personajes en el centro de cualquier historia más que dotar de credibilidad al conjunto. Otro aspecto negativo muy evidente (al menos para el espectador mínimamente inteligente, en EE.UU. seguro que se creen todo lo que ven) es que la ciencia y la tecnología de la que hacen gala estas producciones (es otra mala práctica que se ha propagado de serie en serie) está más cerca de la ciencia-ficción y la fantasía que de una ficción policíaca creíble. Siempre tienen a su disposición un programa informático que en unos segundos resuelve todas sus necesidades (empezando por el clásico zoom imposible en fotografías), siempre hay algún artefacto o producto químico que puede obtener resultados tan improbables como sacar un residuo de olor de colonia de un váter o una muestra de ADN de una marca de carmín en una camiseta. Y hablando de manías poco creíbles, en cada capítulo me pregunto por qué nunca encienden la luz y van siempre con linternas. Por dios, hasta en la morgue, con lámparas llenas de focos al alcance de la mano, tiran de linternita. Por tanto, para ver CSI hay que dejarse llevar, hacer un acto de fe y pensar que todo vale en el universo que los guionistas han creado. Si buscan realismo pásense a NYPD o a la reciente The Wire (Bajo escucha), por poner dos ejemplos muy representativos.

Desde una perspectiva lógica el formato novedoso que ofrece CSI hubiera valido durante unos pocos años, hasta que el desgaste de las historias hiciera del producto algo repetitivo y sin interés. La llegada de secuelas y copias debería haber acelerado el que el atractivo decayera y la moda pasara, sin embargo no sólo la franquicia sigue con mucha vida tras ocho años (cuandoe escribo esto), sino que el estilo sigue siendo imitado en más y más series, la mayor parte de calidad menor a ésta. A la incomprensible fuerza que mueve las audiencias, siendo estas capaces de tragarse durante siglos atrocidades enfermizas como los culebrones, los Gran Hermano y diversas series totalmente insípidas, hay que añadir lo que realmente da valor y sentido a la salud de CSI Las Vegas: su asombrosa capacidad para, sin salirse completamente del formato cerrado, saber renovarse lo suficiente como para no perder energía. Mientras CSI Miami y CSI Nueva York (que también mantienen unas audiencias increíbles) van dando tumbos alrededor de unos personajes acartonados (¿quién no se descojona ante el semblante de Horatio?) y aburridos y unas historias con poca chispa, Las Vegas tiene un reparto bastante correcto donde surgen historias personales sencillas pero lo suficientemente interesantes como para mantener la expectación, y por si fuera poco no sé cómo tras casi una década en antena y con una media de dos casos por capítulo los guionistas consiguen crímenes y tramas entretenidas, dinámicas y originales que evitan ese desgaste y la pérdida de atractivo.

Debo destacar también que en Las Vegas se puede observar un tono de madurez muy superior al de sus hijas y bastardas. Los crímenes, aunque casi siempre se presentan como oscuros, sórdidos y perpetrados por personas sin remordimientos, suelen ser punto de partida para la presentación de una subcultura humana, de un colectivo, de una forma de vida o de una simple afición, y desde ahí se orquesta en pocos minutos y con un tacto y delicadeza sorprendentes una visión objetiva, una reflexión inteligente. Me viene a la memoria por ejemplo el magnífico capítulo de los enanos, donde se representaba desde lo más bonito a lo más trágico de su forma de vida, pero pasando también por un sin fin de detalles que exponían esa comunidad desde un punto de vista bastante educativo y sobre todo neutral. Hasta en los vicios más secretos como el sadomasoquismo o el peluchismo ( como se denominen a los que se disfrazan de osos de peluche para obtener placer), la mirada de CSI es tan precisa como prudente y educada.

El nivel de producción de CSI (y este aspecto es una de las pocas cosas buenas que heredan las pequeñas de la familia) es muy alto, todos los capítulos están realizados con gran profesionalidad desde el director al editor, pasando por la fotografía, la escenografía y cómo no los actores, destacando especialmente el críptico pero imponente William Petersen (también productor). No hay pues queja alguna en su factura técnica, donde no se puede hablar de grandes alardes artísticos pero se cumple a la perfección con un formato bastante exigente (la labor de edición o montaje, sobre todo a la hora de añadir efectos y flashes, debe de ser muy complicada).

CSI Las Vegas tiene sus fallos, desatinos y disparates y es una propuesta que requiere bastante fe o suspensión de la realidad (es decir, hay que creerse lo que te cuentan en su contexto ficticio, porque en la realidad la mitad de lo que se ve es imposible), pero como entretenimiento cumple con creces y además esconde algunas dosis de inteligencia, por lo que se puede considerar como una buena serie. Y como he ido comentando, no se puede decir lo mismo de CSI Miami y CSI Nueva York y los infinitos clones como Medical Investigation, Sin rastro (Without a Trace), Caso abierto (Cold Case) o House, que giran todas ellas más o menos cerca del suspenso o incluso del fracaso sonado. Sólo unas pocas han logrado ofrecer un nivel semejante, como las cada vez más exitosas Bones y Navy (NCIS).

LA 15ª DE URGENCIAS SERÁ LA ÚLTIMA.

En el 2005 Urgencias estaba a punto de llegar a su fin, pero la audiencia seguía siendo muy buena y estable y se negociaron un par de años más, eso sí, reduciendo ligeramente el presupuesto (de 13 a 9 millones por capítulo, ahí es nada). Sin embargo, ni la huelga de este año ha conseguido acabar con ella, y será el año que viene, en su decimoquinta temporada (2008-2009), cuando las aventuras de los médicos del County General se despidan de la televisión.

Se habla y se rumorea sobre la idea de volver a traer actores que pasaron años atrás por la serie para que retomen sus personajes en esta despedida, lo cual me parece una gran idea, pero por ahora no hay nada confirmado a parte de falsas noticias (Noah While fichó hace años por aparecer tan sólo en unos cuantos capítulos por temporadas, no es noticia nueva) y de los clásicos rumores que se inventan los medios como si pensaran que así se harán realidad sus sueños (sólo así se explica que todo el mundo dé por sentado el regreso de George Clooney cuando ni John Wells ni él ni nadie más relacionado con ER han dicho una palabra al respecto). Por cierto, Gloria Reuben (Jeanie Boulet) aparece en un capítulo de la temporada catorce, a ver si hay suerte y está en el tramo final también.

Como ya sabréis Urgencias es para un servidor la mejor serie de la historia, y aunque los últimos años mantiene un nivel impresionante estoy muy de acuerdo en que ya es hora de cerrar el negocio. Hay que irse con la cabeza bien alta, nada de extender el producto hasta que se diluya completamente y sea irreconocible. Con la partida (o semi partida en algunos casos) de los últimos actores principales la cosa podría resentirse mucho. Espero que consigan reunir a muchos personajes anteriores y se curren un buen final, porque la serie lo merece.

FARSCAPE – TEMPORADA 4.

La cuarta y última temporada de Farscape es para un servidor un año que sabe a poco después de la gloriosa tercera sesión. Los guionistas se ven faltos de ideas y el nivel medio baja un poco en su primer tramo, sobre todo en lo que respecta al sentido del humor, sin embargo no es mala en su valoración global y su final es de infarto.

Scorpius estará mucho más cerca de Crichton de lo que ha estado nunca, pero no es más que una variable en una ecuación mucho más complicada: Aeryn, los Scarran, los Pacificadores… la Tierra. En la galaxia la tensión entre Pacificadores y Scarrans está llegando a su punto álgido, la guerra puede estallar en cualquier momento y por supuesto Crichton es el individuo más deseado por ambas razas por sus conocimientos sobre los agujeros de gusano, el arma que sin duda dará la victoria a quien la posea.

Principales
Ben Browder es John Crichton.
Claudia Black es Aeryn Sun.
Anthony Simcoy es Ka D’Argo.
Wayne Pygram es Scorpius.
Gigi Edgley es Chiana.
Jonathan Hardy es Rygel XVI.
Lani John Tupu es Piloto.
Secundarios
Raelee Hill es Sikozu.
David Franklin es Capitán Braca.
Rebecca Riggs es Mele-On Grayza.
Tammy MacInctosh es Jool.
Paul Goddard es Stark.
Melissa Jaffer es Noranti.
Kent McCord es Jack Crichton.

401. Crichton da patadas
Crichton Kicks

Escritor: David Kemper.
Director: Andrew Prowse.
Valoración:

Sinopsis:
Crichton sobrevive a bordo de una leviatán moribunda y aprovecha su soledad para trabajar en las ecuaciones de agujero de gusano. Su paz se rompe cuando una joven llamada Sikozu aparece siendo perseguida por unos mercenarios. Chiana y Rygel aparecen en un buen momento para servir de ayuda.

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HABRÁ SERIE DE LA FAMOSA NOVELA “LOS PILARES DE LA TIERRA”.

Los pilares de la Tierra (1989) es una de las novelas más populares de los últimos veinte años, y supongo que durante muchos años ha pesado sobre ella el fantasma de la adaptación cinematográfica. Sin embargo, apenas unos meses después de que su secuela, Un mundo sin fin, barriera en las listas de ventas de todo el mundo, se ha sabido que la adaptación será en forma de serie para la televisión.

La producción correrá a cargo de una empresa de los hermanos Scott (RidleyAlien– y TonyEl fuego de la venganza-). Según anuncia será una serie cerrada y corta (mínimo ocho capítulos) y la intención es que una producción de gran nivel, así que lo mismo hay suerte y sale algo de gran calidad. Un servidor no se ve atraído por la novela, pero esta propuesta me resulta interesante, tanto por prometer una serie de calidad como porque si tiene éxito puede facilitar otras adaptaciones de literatura a televisión, como la saga de Canción de Hielo y Fuego, actualmente en proyecto de la HBO pero con pocas posibilidades de ver la luz.

Fuente: ElPais.com.