Archivo mensual: abril 2010

DOCTOR WHO – EL CAMBIO SATISFACE PLENAMENTE.

Como bien sabrán los aficionados a Doctor Who, este invierno no ha habido lo que se dice una temporada regular (debido sobre todo a la falta de tiempo para hacer una sesión estándar), sino una serie de episodios especiales que se encargaron de poner fin a la etapa de David Tennant y Russell T. Davies. Ahora ha llegado el inicio de la nueva era, la protagonizada por el joven Matt Smith bajo la tutela de Steven Moffat. Y este comienzo no ha defraudado ni se ha distanciado de las líneas habituales de la serie lo más mínimo. Es Doctor Who al 100%: acción, diversión, humor, grandes personajes, excelentes dilemas y escenas tanto espectaculares como deliciosamente divertidas y dulces.

El chico nuevo tiene su estilo, pero supongo que tardaré en acostumbrarme un tiempo, porque llevo tres episodios y sigue pareciéndome un bicho raro y demasiado jovenzuelo para lo que estaba acostumbrado; además, Tennant estuvo sublime y ha dejado el listón demasiado alto, dificultando tanto el hallar un actor de semejante nivel como la conexión del espectador con el personaje tras el cambio. Sin embargo la chica (Karen Gillan) en un solo episodio me ha convencido plenamente, por su increíble interpretación, por la gracia y naturalidad del personaje… y porque es una de las mujeres más bellas que he visto. Se ha cambiado también el diseño interior del TARDIS, que mantiene el estilo y solo cambia un poco las líneas, el logo que forma el nombre de la serie y los créditos y su tema musical, todo ello buscano un toque retro (que también se nota en el traje del Doctor).

La aventura inicial (The Eleventh Hour, en referencia a que es el Doctor número once) es como de costumbre emotiva y divertida, llena de vida y emociones: igual que la jovencísima nueva acompañante nos sumergimos en un mundo de nuevas sensaciones, de asombro constante, y nos embargamos con la emoción de la aventura que nos saca de la rutina de la vida. Es un episodio de los grandes, de los mejores que ha dado la serie, siendo pues un relanzamiento que ha sabido a gloria. El siguiente (The Beast Below) tarda un poco en arrancar, pero porque se debe situar bien la trama en su espacio y lugar histórico correspondiente. Una vez arranca se presenta como apasionante, teniendo de nuevo grandes momentos donde las decisiones que se tomen tendrán repercusiones importantísimas. Genial la intervención de Amy en el último momento. El tercero (Victory to the Daleks) sin embargo flojea un poco. La historia es muy clásica y resulta esquemática, previsible. Pero el problema principal es la dirección, mediocre e incapaz de sacarle todo el partido a una trama sencilla pero bastante digna. El resultado, aunque poco llamativo, es también un entretenimiento más que aceptable.

Así pues, esto sigue siendo Doctor Who en el contenido y en la forma. Si alguien esperaba un salto cualitativo notable, éste no se ha dado todavía, aunque aún queda por ver si en conjunto las temporadas con Moffat mantienen un equilibrio mayor entre los episodios de alta calidad y trascendencia y el resto. Por ahora lo único que puedo decir es que el relevo era necesario para solventar el desgaste en las historias, que éste se ha realizado muy bien y que estoy deseoso de ver un episodio tras otro.

UNA IMAGEN…

… que casi me hace llorar:


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JUSTIFIED – PRIMERAS IMPRESIONES.

Justified es una creación para el canal FX cuyas riendas lleva Graham Yost en colaboración con el autor de las novelas en que se inspira, Elmore Leonard. Sin embargo lo más llamativo en su promoción siempre ha sido el carismático actor Timothy Olyphant, de sobra conocido por su excelente interpretación en Deadwood del sheriff heroico y de moral intachable. Precisamente su personaje en esta nueva producción es también un vaquero, aunque un tanto más inclinado hacia la violencia: es un justiciero de gatillo fácil, pero sólo con quienes cree que lo merecen. Su forma de aplicar la ley del Oeste en plena actualidad en la moderna Miami le proporciona no pocos conflictos, hasta que acaba trasladado a la zona donde creció, un pequeño pueblo de Kentucky, donde además de estar más en su terreno se enfrentará a algunos fantasmas del pasado.

En los dos episodios que he visto de Justified no se llega a ahondar mucho en este protagonista (llamado Raylan Givens) ni en los secundarios que le acompañan. Si bien el carácter principal es lo suficientemente atractivo como para haber llevado sobre sus hombros dos capítulos, lo cierto es que por ahora le falta algo. Es simpático, carismático y su estilo queda bien definido, pero todavía sabemos poco sobre sus motivaciones y pensamientos internos: ¿qué le lleva a actuar así, con tanta ira?, ¿por qué parece tan solitario cuando es bastante amable con “los buenos”? De los secundarios se puede decir menos aún. Los dos primeros villanos han estado bastante bien trabajados (en especial del personaje de Walton Goggins, un nazi de cuidado), pero los caracteres recurrentes apenas dejan huella: la chica, la exmujer, el jefe y un par de compañeros de cuyos nombres ni me acuerdo resultan por ahora demasiado simplones y arquetípicos.

Los dos primeros casos han sido sumamente entretenidos, lo suficiente para que su escasa originalidad no fuera tan evidente, pero está claro que estamos ante un procedimental al uso que depende exclusivamente de su personaje principal y del interés del caso del día para mantenerse. Y ese es el problema más notable que le veo por ahora a la serie: tiene que trabajar más el grupo de personajes, porque sino a la larga resultará bastante repetitiva e insustancial. Justified está pues más cerca de In Plain Sight que de The Shield (no sé por qué ese empeño en decir que es la nueva The Shield solo por ser del mismo canal): es un divertimento en tono desenfadado y casi humorístico, un procedimental policíaco clásico (sin tecno-jerga ni cienci-magia). En su estreno ha obtenido buenas críticas y bastante audiencia, pero yo no le veo potencial como para llegar a ser una gran serie. Queda por ver cómo aguanta el tipo la temporada completa, porque ahora mismo es muy pronto para decir si será repetitiva y aburrida o un entretenimiento que merezca la pena salvar.

MAGIA Y TIMOS PROMOCIONADOS EN TELEDIARIOS.

De sobra es sabido que los telediarios de nuestras televisiones (bueno, prácticamente del mundo entero) son reflejo de la ideología de los dueños de la cadena, es decir, que son meros escaparates corporativistas y políticos, pero en los últimos años el nivel ha dado un paso más hacia abajo todavía: las noticias son más cada vez más estúpidas e intrascendentes (hasta el punto de que Youtube prácticamente tiene una sección en algunos como el de Cuatro y el de La Sexta), las fuentes son cada vez menos fiables y la información se da más a la ligera, sin contrastar ni redactar correctamente. El colmo ha sido en estas últimas semanas cuando, en diferentes medios de información (telediarios y programas de reportajes), se ha dado coba a pseudociencias, magufadas, pura magia, como si de cosas reales se tratasen, promoviendo así timos y creencias irracionales. Que un medio oficial dé información así le confiere un aire de realidad y credibilidad a cosas que deberían tratarse de la forma opuesta: criticando que son timos, falacias, mitos o engaños de sectas.

Homeopatía. Esta falsa medicina, que consiste en agua mágica (cada timador lo vende de una manera: que si remedios naturales, que si energía cuántica), tuvo su reportaje en el telediario de Cuatro, pero no para decir que es un timo que no se persigue debidamente, sino para mostrarlo como una alternativa a la medicina real. En España Directo de TVE también venden esta basura. Al menos en La Sexta sí se hacen eco de las quejas de la comunidad científica ante una estafa de tal magnitud.

Power Balance. Un timo de sobra conocido, pues reaparece cada cierto tiempo, es el de unas pulseras mágicas que te hacen sentir mejor gracias a que en su plástico y su pegatina se atrapan “frecuencias naturales” y otras gilipolleces que tan fácilmente se cree la dócil y atontada población. Pues esto recibió un extenso reportaje en Andalucía Directo, y cómo no, no informan debidamente que es un robo descarado. El blog de Centinel se hace eco de esta infamia.

Sábana Santa y Jesucristo. El telediario de La Sexta reproduce el rostro de Jesús (cuyo supuesto realismo histórico es sumamente discutible) a través de la famosa Sábana Santa, de la que se ha probado mil veces que es tan falsa como otras tantas reliquias atribuidas a personajes mitológicos de la Biblia. En Magonia Luis Alfonso Gámez le dedica un excelente artículo a este despropósito.

A esto hay que sumarle el ridículo hecho también en La Sexta en el reportaje de Fórmula 1 sobre la base de Ferrari (lo de la grafología y morfopsicología que menciono aquí), y se hace obvio que los timos y los engañabobos campan a sus anchas en la televisión, ya sea por ingorancia y dejadez (los casos citados) o por beneficio propio (los malditos Call TV). ¿Qué será lo próximo, aceptar las teorías de la conspiración como que el hombre no ha llegado a la luna o que el 11-S lo hizo Bush y los negacionismos del Holocausto y el SIDA? El camino que están siguiendo desde luego no apunta a nada bueno.