JUSTIFIED – TEMPORADA 6 Y FINAL.

Justified
FX | 2015
Productores ejecutivos: Graham Yost, Michael Dinner, Timothy Olyphant.
Intérpretes: Timothy Olyphant, Walton Goggins, Joelle Carter, Nick Searcy, Jere Burns, Jacob Pitts, Erica Tazel, Sam Elliott, Mary Steenburgen, Garret Dillahunt, Justin Welborn, Natalie Zea, Rick Gomez, Jeff Fahey, Kaitlyn Dever, Jonathan Tucker, Jonathan Kowalsky.
Valoración:

Alerta de spoilers: Describo la trayectoria final de los protagonistas con sumo detalle.–

Estaba claro que en la última temporada nos ofrecerían por fin el esperadísimo duelo final entre Raylan y Boyd, que con tanta habilidad habían ido posponiendo los guionistas sin caer en giros tramposos, sin estirar burdamente la situación. Y lo desarrollan con el mismo buen hacer: sin trucos rebuscados y a la vez sin tirar por caminos predecibles. La verdad es que esperaba alguna las dos cosas, pero por suerte el desenlace está muy bien cuidado, tiene algunos momentos inesperados muy acertados entre otras despedidas más clásicas pero muy efectivas.

Un claro sello de la serie es el villano sobre el que hacer girar la temporada y los demás malhechores del lugar. Avery Markham (Sam Elliott) es otro gángster poderoso e inquietante muy bien descrito, y sus secuaces resultan todos atractivos y dan mucho juego. El más destacado está en manos de Garret Dillahunt, uno de esos secundarios que siempre está muy cómodo como malo de la función, pero casi le gana la partida Jonathan Tucker con un personajillo perturbador, Boon, aunque eso sí, su presentación amenazando a ciudadanos en un restaurante fue un tanto forzada. La órbita de Markham atrae a viejos conocidos, como el sobreviviente Wynn Duffy, y enlaza con otros más nuevos, como Katherine Hale (Mary Steenburgen), y por su puesto Boyd acaba metido en guerra con ellos. La trama del año es si conseguirá Boyd asaltar la atestada caja fuerte que tiene este terrateniente, y si los Marshal, con Raylan a la cabeza, lo pillan en pleno acto para poder encasquetarle por fin un crimen que lo deje en la cárcel de por vida.

El conflicto evoluciona con el habitual humor negro y las aventuras secundarias variadas y siempre entretenidas. En el primer caso tenemos los esperables giros geniales, como la carnicería en la caravana de Duffy, el experto en cajas fuerte que acaba explotando, el montañero que se presentaba como la salvación de Ava pero acabó muerto en su soledad… En el segundo, como ha venido ocurriendo con la maduración de la serie, las historias más breves se decantaban cada vez más por tener relación directa con el arco del año: las compras de tierras y el acoso de los secuaces de Markham en el proceso han sido esenciales para cimentar la sensación de que este mafioso estaba alterando, desde el lado del crimen, la vida en Harlan. Cabe destacar que me ha encantado cómo la temporada trata con valentía un tema muy actual: la legalización de la marihuana podría llegar a la zona, dejando de criminalizar el único negocio que tienen muchos pobres del lugar. Markham intenta hacerse, por la fuerza si es necesario, con todas las tierras posibles antes de que los paletos se den cuenta de la llegada de una salida a su marginalidad económica y legal.

Entre medias los guionistas también aprovechan el factor nostalgia, recuperando brevemente a unos cuantos habitantes míticos de la serie, como Dickie Bennett, Bob el vigilante tontaina, o Limehouse, y darle un final a otros tantos que siempre han estado ahí: Dewey Crowe (cómo se traga la trampa de Boyd), Mike (el guardaespaldas de Duffy)… Aunque la que más destaca por tiempo y relevancia es la chiquilla Loretta McCready, que se mete contra Markham en un par de escenas magistrales. Pero en cambio vuelve a dar la sensación de que no consiguen obtener de los otros marshal el protagonismo que piden a gritos, aunque esta vez no quedan relegados hasta dar penita como otras veces. El pequeño retiro del jefe y el ascenso de Rachel saca más partido de ella; los roces con Raylan y sus métodos son muy divertidos, por ejemplo. Pero Tim, aunque también tenga sus momentos, sigue pareciendo un gran secundario muy desaprovechado. Aparte, Winona, la ex de Raylan, aparece lo justo para estirar lo de que se quiere ir a Florida para cuidar de la hija en común.

En la trama global, el enfrentamiento entre los dos protagonistas con Ava de por medio, hay muchísima tensión y drama en el ambiente. Que Ava sea un topo de Raylan pone la sombra de la guadaña sobre su cabeza en prácticamente todos los capítulos. Y cuando Boyd la descubre… madre mía, cómo acojona el paseo por el bosque. Pero en realidad nadie lo tiene fácil. Raylan está de nuevo en sospecha ante sus jefes, porque de nuevo se juega muy bien con su lealtad ambigua y su estilo en plan salvaje Oeste: ¿se liará con Ava, se saltará la ley para acabar con Boyd? Mientras, Boyd vuelve a comprobar que ser un rey del crimen te deja sin amigos: traiciones y problemas en fila uno detrás de otro.

Creo que el único modo de escapar de nuestra ciudad con vida es no haber nacido allí -Boyd.

Yo daba por sentado que alguien moriría de los tres, que siguiendo el tono melancólico y trágico de la serie esto acabaría en desastre, que los guionistas no se arriesgarían a hacer nada extraño que tuviera posibilidades de disgustar a los seguidores. El tiroteo en la noche en el bosque maximiza esa sensación: esto tendrá un final oscuro. Pero para mi sorpresa se trabajan un final más complejo, con diversos clímax (fugas y tiroteos en cantidad) muy bien planteados, huyendo de lo previsible con inteligencia y mucho tacto. Sí, al final también acabamos con una despedida amarga, con la melancolía tradicional en plan “la vida es un asco aunque tomes buenas decisiones, pero si las tomas malas sufrirás las consecuencias”. Pero ofrece menos sangre de la esperada, se inclina más por poner a los personajes ante un nuevo ciclo de sus vidas, uno muy atado a su camino y decisiones recientes.

Después de todo eso aún mejora la cosa, con los epílogos entre Raylan y Ava y luego entre Raylan y Boyd, que poseen una carga dramática y emocional enorme, mostrando todo lo que han vivido los personajes y señalando que la existencia seguirá siendo dura y difícil: Raylan y Winona están separados, Boyd en la cárcel como empezó, incapaz de sobreponerse a su lado oscuro, Ava huyendo constantemente de un pasado tormentoso. Las mentiras de Raylan a Boyd para alejar a Ava de su mente y mantener al hijo en secreto, que probablemente no se cree pero acepta como única posibilidad de redención, dan una escena de cierre sublime para uno de los mejores capítulos finales que he visto. Me mantuvo con el corazón en un puño en todo momento, y tras el fundido en negro me dejó con la sensación que debe dejar una buena serie y un buen final: la de haber vivido una pequeña parte de mi vida al lado de personajes que casi he podido tocar. Extrajimos carbón juntos.

Justified termina por todo lo alto, en su mejor año. Y además se va, según creo yo, como una serie de culto, pues no ha tenido un gran éxito de crítica y público, ni tampoco se puede decir que haya sido una obra de primera división (sólo el último capítulo resulta excelso), pero tiene un férreo grupo de admiradores enamorados de su encanto especial, de su estilo único y de sus personajes tan carismáticos o todo lo contrario, tan patéticos y fracasados. Cuando empecé a verla me pareció una tontería, y ahora la voy a echar muchísimo de menos.

Ver también:
Temporada 5.
Temporada 4.
Temporada 3.
Temporada 2.
Temporada 1.
Primeras impresiones.

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