VIKINGOS – TEMPORADA 4, PARTE 2.

Vikings
History | 2016-2017
Drama, aventuras, histórico | 10 ep. de 44-55 min.
Productores ejecutivos: Michael Hirst, Sheila Hockin, James Flynn, Sherry Marsh…
Intérpretes: Travis Fimmel, Katheryn Winnick, Gustaf Skarsgard, Alexander Ludwig, Alex Høgh, Marco Ilsø, David Lindström, Jordan Patrick Smith, Linus Roache, Moe Dunford, Maude Hirst, Jennie Jacques, Peter Franzén, Jasper Pääkkönen, Clive Standen, Alyssa Sutherland.
Valoración:

Alerta de spoilers: Destripo bastante, muerte de algún personaje principal incluido.–

Los dos primeros años de Vikingos resultaron muy atractivos y guardaban gran potencial, pero para nuestra decepción, en vez de afianzar la serie, de cogerle el tono, su único guionista, Michael Hirst, ha ido perdiendo inspiración. Las dos siguientes etapas han dejado ver la pobreza de ideas que va ahogando a personajes y tramas, defecto que las partes de acción, las más interesantes gracias a una puesta en escena capaz de recrear batallas impresionantes, apenas conseguía disimular. Pero ahora también se ha visto sobrepasado por su éxito, pues los mandamases que ponen el dinero exigen más capítulos y más rápido: la cuarta temporada llega con el doble de longitud y menos tiempo para escribir y rodar bien. En esta segunda parte la caída de interés continúa aumentando. Los personajes están casi todos gastadísimos, prácticamente ninguna sección navega hacia algo tangible y que resulte emocionante, y la combinación de todas deja una sensación de estancamiento enorme. Pero además hay que sumar un gran bajón de ritmo: apenas hay una escaramuza al final que no es suficiente para levantar el nivel.

Ragnar reaparece, pero es como si no estuviera. ¿Qué es lo que pretende? No sabemos absolutamente nada de sus pensamientos e intenciones. El empeño en regresar a Northumbria no se explica, el proceso no relata nada llamativo (intrascendentes peleas con los hijos que no llegan a formar una relación clara, previsible rechazo de la población porque es un viejo acabado), y cuando llega allí tenemos el peor tramo de toda la serie. Hirst se obsesiona con tratar de darle un gran adiós, un final melancólico, pero el guion hace aguas por todas partes y no ofrece nada a lo que agarrarse, ni en lo narrativo ni en lo emocional. En vez de apenarnos por su caída en desgracia e inquietarnos por su cada vez más evidente destino, surge un distanciamiento con las imágenes y también muchas preguntas. ¿Qué narices pretende hacer en la corte de Ecbert y por qué todo se muestra con tanta parsimonia y drama barato? Cabe pensar que espera que los hijos quieran vengarlo, y así los empuja a madurar y a tomar represalias por lo del campamento arrasado, pero no tiene mucho sentido, son vikingos, van a saquear aquí y allá tarde o temprano, y la semilla de la venganza por sus compatriotas ya estaba sembrada. La subtrama absurda del falso hijo no sé a qué viene, y no parece que Ragnar vaya allí por él, sino en plan suicida. Pero un vikingo de verdad muere en combate, no entregándose porque está cansado. La relación con Ecbert es más delirante aún: ¿pero por qué se supone que ahora son grandes amigos y aliados? Sois contrincantes que habéis pactado en alguna ocasión, pero ahora no hay razones para renovar alianzas, y más cuando el rey rompió el último trato y arrasó con el asentamiento vikingo. Así que, ¿qué esperaba Hirst conseguir con las largas y tediosas conversaciones entre Ragnar y Ecbert? Su muerte, cuando por fin llega, no me transmitió la conmoción y pena exigibles, primero, porque llevaba varios capítulos sin narrar nada, segundo, porque la atmósfera es contraproducente, forzada pero fría. ¿Qué costaba poner a Ragnar derrotado por Aelle y cumplir así con la muerte que le da la tradición? Tampoco entiendo el favoritismo que muestra por Ecbert sobre Aelle, en vez de tratarlos con una relevancia y objetividad más equilibradas. El capítulo La hora incierta antes de la mañana (414) no hay por dónde cogerlo y resulta soporífero, pero Todos sus ángeles (415) es verdaderamente insoportable.

Paralela a la aburrida despedida del protagonista principal tenemos el crecimiento de su relevo, los hijos. Esto se lleva otro puñado de historias simplonas, sin tirón ni rumbo claro. Todas sus apariciones se limitan a mostrar rencillas, peleas y reconciliaciones tontorronas, y lo único que sacamos en claro es que Ivar es un resentido violento. ¿La personalidad de Hvitserk, Sigurd y Ubbe? No llega ni a vislumbrarse. Floki se mantiene en el periplo caótico por donde lo estaba llevando, sin definir tampoco un carácter y una dirección clara. Cuando va al Mediterráneo con Bjorn, a él y a su mujer (Helga) los sumerge en otro viaje emocional caótico, ininteligible: de repente siente respeto por una cultura/religión ajena, y parece que duda sobre algo… aunque nunca se nos dice el qué; y Helga se encapricha de una esclava y la toma como hija. El culebrón resultante es bastante tonto y cansino, menos mal que nos libramos de ellas al final. Pero Floki, un rol desecho desde la tercera temporada, sigue ahí.

La sección de Lagertha está más movidita, pero como viene siendo habitual, tampoco se exponen bien los motivos de sus acciones. El repentino romance lésbico está claro que es para atraer audiencia, pero con la censura que se lleva la serie en su emisión en History Channel vamos apañados: sangre la que quieran, pero el sexo se recorta por completo. Eso sí, me he dado cuenta de que en bluray recuperan todo lo eliminado (la mayor parte son conversaciones subidas de tono, pero también algún desnudo… de Katheryn Winnick no, me temo), pero la serie no me llama como para esperar a que salgan a la venta o recuperar las temporadas pasadas; eso sí, esta tanda ha estado emitiéndola Amazon sin censura en algunos países. Volviendo a Lagertha, se embarca en otra aventura de conquistar pueblos vecinos, apuntando esta vez a Kattegat. Sí, los vikingos eran muy dados a las guerras constantes entre ellos, pero se hacía para medrar en fama y poder, para ganar adeptos para nuevas incursiones en el extranjero con las que enriquecerse, y en menor medida por tierras. Cuando ha logrado la conquista se decide a defender la ciudad porque es muy golosa (ha crecido mucho y tiene mercado y dinero en cantidad), pero el ataque no parece haber sido para ganar poder, no se la muestra nunca ambiciosa o con planes expansionistas concretos, y se supone que ya había luchado por tener un hogar propio; el escritor se inventa una torpe rivalidad con Aslaug, pero no me parece suficiente; lo único bueno que sale de todo esto que es la cansina de Aslaug muere por fin. Más adelante, el ataque que recibe, instigado por Harald y Halfdan, es bastante entretenido, pero tampoco ofrece nada consistente. Igual de ambiguos son los planes de estos dos: parecen tener celos del poder de Ragnar y Lagertha, pero deambulan de aquí para allá sin que se decidan por nada. La subtrama de la mujer por la que estaba encaprichado uno de ellos tampoco aporta nada a sus personalidades, es puro relleno para ir tirando mientras parece que esperan a que sus objetivos se mueran solos.

Bjorn es el único rol interesante que queda. Nunca me ha gustado mucho, pero es que en comparación con el resto muestra algo de carisma y sabes qué lo empuja, es un vikingo de pura cepa, no las amalgamas en que Hirst ha convertido a los demás. Su proyecto de ir al Mediterráneo ofrece por fin una historia más centrada y atrayente. La parte en que pacta con Rollo y el ataque a Algeciras son emocionantes y prometedores, y además cabe destacar que vemos la Hispania árabe, algo que en cine y series parece no existir por culpa del sesgo occidental. Lástima que dure tan poco y que ande por ahí Floki dando tumbos. Esperemos que en el futuro potencien estas aventuras, que funcionan mucho mejor que las intrigas políticas.

Para el tramo final se anunciaba algo grande: la invasión de Northumbria por el “Gran ejército pagano” dirigido por los hijos de Ragnar. Esto entra ya más en la historia real, porque hay muchas crónicas que relatan todo el conflicto con bastante detalle, al contrario que ocurre con la vida de Ragnar, con quien los historiadores concuerdan en que no hay forma de saber qué es real y de hecho le dan menos credibilidad que a otros muchos vikingos notables de la época. Aquí cabe señalar que en principio no creo que a nadie le importara mucho, ni al más fan de la Historia, que eligieran un personaje misterioso para contar con él cómo era la época vikinga sin tener un rango de acción tan restringido. Pero claro, no es que la fidelidad pareciera importarles a los productores desde un principio: el vestuario moderno (botas de motero, cuero negro, trajes y armaduras muy elaborados, peinados imposibles…) y las invenciones descaradas (las mujeres acompañaban a veces en los saqueos –más bien en los viajes destinados a colonizar- pero no hay pruebas de que lucharan, y menos liderando) siempre han dejado claras las intenciones comerciales, y si con las figuras mejor documentadas (Aelle, Ecbert, Rollo) Hirst juega como quiere, no parece que vaya a ser muy fiel ahora.

Por desgracia esta resulta ser otra trama difusa, irregular, con más fallos que aciertos. El primer problema es que no consigue lanzarla con el interés alto. El capítulo que por fin pone las cosas en movimiento (Venganza, 418) es desastroso, otro a olvidar en un año ya flojo de por sí; lo peor es la sensación de engaño: todo el rato anunciándote una batalla que luego omite abruptamente. ¿No había tiempo o dinero? Pues entonces nárralo de forma que la elipsis no resulte tramposa, molesta. El siguiente episodio por fin levanta cabeza, mostrando acciones más consistentes y llamativas: las distintas estrategias que quieren seguir los hijos y la correcta ejecución de la elegida no está nada mal, aunque ni sumando el conflicto en casa, en Kattegat, llegamos al nivel de épica acostumbrado. La batalla decisiva no llega hasta la finale, y es bastante espectacular, pero también muy básica y breve, y el resto del capítulo deshace las buenas impresiones ofreciendo un desenlace donde de nuevo Hirst elige mal lo que es importante y la atmósfera adecuada y todo sale torcido. El intento de dar una muerte emotiva a Ecbert es incomprensible, es un rol secundario, un enemigo, con lo que el tiempo dedicado a él resulta excesivo e impostado, aburriendo bastante. En cuanto a su vástago, Aethelwulf, sigue siendo insípido, y los líos de la corte con la mujer igual. Mientras, “la tropa Ragnar” no ha tenido ninguna escena destacable más allá de la estrategia de Ivar para la lucha contra los ingleses, y la reunión a la mesa con la exposición de sus planes es un vago posicionamiento para el próximo año.

Así pues, la temporada se despide sin un final de altos vuelos que, como el asalto a París en la tercera, disimule un poco su falta de pegada. Pero en realidad es más grave, porque no hablamos sólo de poca garra, sino de un guion tirando a desastroso, de una serie cada vez más diluida y mediocre.

PD1: Pese a su relevancia, el pueblo que hace las veces de corte de Ecbert (no recuerdo si le dan nombre) nunca se muestra al completo, sólo vemos la entrada por los establos una y otra vez, como si fuera una serie cutre, sin presupuesto. Teniendo en cuenta las recreaciones tan notables de París o Kattegat, resulta extraño.
PD2: Fallida también la presentación de Jonathan Rhys Meyers (Los Tudor) como el obispo Heamund, enfocando a su espada y mostrándolo como si fuera alguien que conoces y debe impresionarte, cuando es una figura histórica tan desconocida que en google da más resultados su breve referencia en la serie que páginas sobre su vida.
PD3: Ni siquiera la música (Trevor Morris más algunos temas tradicionales de grupos como Wardruna) ha funcionado bien este año, con poca presencia y algunos enredos electrónicos discordantes.

Ver también:
Temporada 4, Parte 1.
Temporada 3.
Temporada 2.
Temporada 1.

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5 Respuestas a “VIKINGOS – TEMPORADA 4, PARTE 2.

  1. Concuerdo contigo conque la primera parte de esta temporada fue un gran bostezo, una serie de sucesos superfluos e incoherentes que iban encaminados a la muerte de Ragnar. Eso sí, esa muerte, horrible e histórica, me impresionó mucho, tal como el final de dos de mis personajes favoritos Aslaug y Helga. El amago de conversión de Floki al islam resultó ser una pistola de Chejov. Las rencillas de los hijos de Ragnar no los hicieron más reconocibles. Si, Ivar es el demente fratricida que no puede caminar, pero yo sigo confundiendo a Ubba con Bjorn. Y esas discusiones tan infantiles, ya parecían Sansa y Arya. Al final ni supe quienes se iban con Ivar y quienes con Bjorn. Espero la próxima temporada tengamos más aventuras mediterráneas y volvamos con el olvidado Rollo en Francia. No me interesan los sajones y menos ver a Jonathan Rhys Davies montando a sus feligresas.

  2. Decepcionante es decir poco. Ahora mismo da la impresión de estar viendo una serie hecha con los restos o con las sobras. No queda ni un personaje carismático, el cast para con los hijos de Ragnar me parece horrendo. A Jonathan Rhys no se han molestado ni en caracterizarlo con otro peinado, esta exactamente igual que en Roots ja ja. de risa. Es una pena porque aun con sus problemas y sus licencias las anteriores temporadas me habían gustado. Pero es evidente que a Michael Hirst estos 20 capítulos le ha venido grande. Las batallas en Kattegatt han sido de un nivel de cutrez que parecían que luchaban con espadas de plástico. Esta serie se ha ido tornando mas políticamente correcta con el paso de las temporadas. Me hace mucha gracia que Hirst que tanto se le llena la boca criticando a juego de tronos, que si es fantasia, que si en realidad no muere nadie (no espera,es que en su serie se matan de verdad no te jode) brinde unos guiones tan mediocres. Me cabrea también profundamente que esta serie sea mas conocida y albada en ocasiones que Black Sails cuando la calidad de esta ultima es superior en casi todos sus aspectos. Solo pensar en otras 3 temporadas de 20 capítulos cada una con este bagaje y por favor, me da una pereza enorme. Me quedo con The last kingdom que es muy buena y mucho mas sobria (y rigurosa y realista hasta cierto punto). Saludos maestro.

  3. Amén a lo de Black Sails. Y encima se acaba este año. Tengo que volver a ver la tercera antes de ponerme con la cuarta, pero menuda lista de series pendientes tengo.
    Yo dudo que siga más Vikingos. Este año ha sido una auténtica pérdida de tiempo.

  4. Bueno, yo por mi modesta parte le dare una oportunidad por lo menos a los 10 primeros luego, si la cosa va a peor, pues no se, ¿quizás como placer culpable?. Hay que reivindicar Black Sails poco a poco ja ja.. Espero tus impresiones de su tercera y cuarta y ultima temporada. Me gustaría saber también su opinión sobre Gomorra que también me parece magnifica. Saludos.

  5. Gomorra no la he visto. Eterna pendiente xD

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