Archivo de la categoría: Studio 60

LAS 15 MEJORES SERIES DE LA DÉCADA.

Al igual que indicaba en el blog de cine, no es que me llamen mucho las listas, pero he visto tal cantidad de despropósitos en diversos blogs (donde se empeñan en adorar series menores como Dexter, Friday Night Lights, Mujeres desesperadas o The Big Bang Theory) y también en medios supuestamente importantes (el Hollywood Reporter cita bobadas como 30 Rock o 24) que al final no he podido evitar dar mi punto de vista.

He pensado bastante sin incluir sólo las estrenadas a partir del año 2000 o no, y me he decantado por pensar que si una determinada serie tiene temporadas a partir de ese año lo justo es contarlas. También me he debatido contra la dificultad de si tener en cuenta o no las temporadas que tienen la mitad en un año y la otra mitad en otro, y al final considero que vale para ambos años. He decidido poner quince y no diez ni veinte porque creo que es el número que incluye las series que son verdaderamente de notable alto o sobresaliente, aunque haya dejado fuera algunas también indispensables (Deadwood, Rome, Futurama, Friends, Over There). El orden sirve como guía, pues algunos puestos podría cambiarlos cada vez que mirase de nuevo la lista.

* * * * * * * * *

1. Urgencias (John Wells, Christopher Chulack y otros, temporadas 6-15).
La mejor serie de la historia, y punto. No pierde fuelle en ningún instante, y eso que el tramo de las temporadas 5-9 es insuperable. Vergonzoso que la gente la haya olvidado en sus listas a favor de series recientes puestas de moda pero de dudosísima calidad.

2. Carnivàle (Daniel Knauf, temporadas 1-2).
Cautivadora y sublime en cada plano, en cada escena. Sencillamente perfecta. Tenéis un comentario más extenso en su presentación.

3. Bajo escucha (The Wire) (David Simon, temporadas 1-5).
Fue un estreno que pasó bastante desapercibido, pero el tiempo y el boca a boca la pusieron en su lugar. En resumen, es un hipnótico e hiperrealista retrato de ciudad Baltimore, con historias y personajes sublimes.

4. El Ala Oeste de la Casa Blanca (Aaron Sorkin, Thomas Schlamme y John Wells, temporadas 1-7).
Soberbia lección de escritura y realización que supera incluso a gran parte del cine de la misma época. Obra maestra en sus primeras cuatro temporadas, aunque a John Wells le costó mantener el nivel dejado por Aaron Sorkin: “solo” se mantuvo entre el notable y el sobresaliente (alcanzado en la última temporada, donde por fin cogió su ritmo).

5. Firefly (Joss Whedon, temporada 1).
La FOX cometió uno de los errores más grandes de la historia del arte al cancelar semejante maravilla. El tiempo la puso en su lugar. Es de visionado obligatorio, una demostración ejemplar de cómo unir entretenimiento sin pretensiones con altísima calidad. Más en su guía de episodios.

6. Los Soprano (David Chase, temporadas 2-5).
Otra genialidad de la HBO. Enormes personajes, reparto que corta la respiración, y una visión irónica de la vida. Fue el mayor éxito de fama y audiencia de la cadena.

7. A dos metros bajo tierra (Alan Ball, temporadas 1-5).
Ésta y Los Soprano fueron primordiales en lo que se denominó la era dorada de las series. Una obra maestra que versa sobre las relaciones humanas, sobre las dificultades de la vida. Los personajes y sus actores, de lo mejor que se ha visto.

8. The Shield (Shawn Ryan, temporadas 1-7).
Espléndida producción de acción que puede describirse como una de las series más atrevidas y arriesgadas. Siempre supo forzar la historia un poco más sin acabar estrellándose (al contrario que mediocridades como 24). Adictiva como pocas.

9. Hermanos de sangre (Tom Hanks, Steven Spielberg, temporada 1).
O cómo la HBO sobrepasó a lo grande la frontera entre cine y televisión. Una producción inmensa de resultados impresionantes.

10. The Office (Versión de EE.UU.; Ricky Gervais, Greg Daniels, otros, temporadas 1-6).
Casi sin darnos cuenta se ha alzado como la mejor comedia de la historia (porque desde mi punto de vista supera a Friends). No sólo destaca por su excelente sentido del humor, sino también por sus magníficos personajes y la capacidad que tienen los guionistas para ir siempre más allá. Es una serie que demuestra que el inmovilismo (por ejemplo House y otros procedimentales) es matar la creatividad y el potencial de las series.

11. Los Tudor (Michael Hirst, Tim Bevan, Sheila Hockin, Eric Fellner…, temporadas 1-4).
Fastuosa producción sobre la vida de Enrique VIII, cuidando de forma espectacular las tramas de política y amores en la corte. Reparto y personajes sublimes, vestuario y fotografía de enorme calidad.

12. Entourage (El séquito) (Doug Ellin, Mark Wahlberg, temporadas 1-6).
No empezó fuerte, pero pronto su cohesionado grupo de geniales personajes y su microcosmos en plan pseudo-realidad alternativa del mundo de Hollywood, amén de su exquisita puesta en escena y su ritmo trepidante, hicieron de ella otra de las series más memorables de los últimos años.

13. Big Love (Mark V. Olsen, Will Scheffer, temporadas 1-4).
Aunque menos conocida que sus grandes dramas, el retrato de la familia mormona y polígama es una fantástica descripción de las distintas culturas y sociedades humanas y el choque entre ellas.

14. Arrested Development (Mithcell Hurwitz, temporadas 1-3).
Ofreció un tipo de humor adelantado unos cuantos años a su tiempo. Hoy día hubiera triunfado como The Office, pero en su momento nadie supo entenderla. Es única, irrepetible y fascinante.

15. Studio 60 (Aaron Sorkin, temporada 1).
Otra cancelación dolorosa de una producción magnífica. Aun con sus notables fallos, Sorkin consiguió otra endiablada maravilla que sorprendentemente no conectó con público y crítica como se esperaba. Más en su presentación y en su su guía de episodios.

GRANDES SERIES CANCELADAS INJUSTA Y PREMATURAMENTE.

Todo seriéfilo ha vivido en sus carnes la cancelación prematura y sorprendente de alguna serie a la que estuviera enganchado. En la mayoría de los casos nos resulta una decisión molesta pero nos resignamos y pasamos a otra cosa, pero en ocasiones nos toca muy hondo porque estábamos convencidos de estar asistiendo al nacimiento de una serie que recordar en la historia, de una evidente obra maestra o una con el potencial para serlo. En estas ocasiones a veces el error que supone haber parado la producción se hace evidente no mucho tiempo después, pues el boca a boca suele poner las cosas en su sitio. Huelga decir que hoy día, gracias a Internet, esto se produce casi en directo: ahí estaba Veronica Mars siendo aclamada en masa por los fans en Internet, mientras que en TV no la veía nadie y la cadena tenía que hacer malabarismos para justificar su presencia en antena; o el archiconocido caso de Firefly, que se ha convertido en una de las series más aclamadas por el público a pesar de estar muy incompleta, a pesar de que la FOX la menospreció y pateó sin criterio alguno.

Las razones de estas abruptas cancelaciones son obviamente las de siempre: no hay audiencia, no dan dinero. Sin embargo a nadie se le escapa que en más ocasiones de las que debería la culpa de la ejecución prematura es una mala gestión de la cadena, ya sea en forma de desprecio hacia el creador y el producto (Firefly, Crusade…) o en forma de absoluto desinterés por darle una oportunidad que a todas luces merece. En fin, cada caso es un mundo y lo normal es que ninguna explicación resulte satisfactoria para justificar semejante maltrato a una obra de arte. Enumero a continuación los casos que resultan más destacados, las grandes series que fueron canceladas, en muchos casos sin juicio previo, antes de tiempo.

Firefly. Caso claro de negligencia por parte de la cadena, en este caso la odiada FOX. No supieron qué tenían entre manos, forzaron a Joss Whedon, su creador, a realizar los cambios que les parecían adecuados, y en la emisión, quién sabe si a propósito o simplemente porque son imbéciles, alteraron el orden de los episodios haciendo incomprensible la historia y dificultando la conexión con los personajes. La audiencia no fue muy llamativa, pero claro, no es que se lo pusieran fácil. No tardaron en cancelarla: catorce episodios de los que ni siquiera emitieron todos.

Pero rápidamente se hizo justicia: Internet ayudó a que el público la reconociera como una de las mejores series de la historia. Su éxito de ventas en DVD fue tan abrumador como inesperado, y empujó a la realización de una película para cine. Ésta fue poca cosa y no tuvo mucho éxito (aunque en DVD seguro que ha salido muy rentable), pero al menos sirvió para cerrar las tramas. Lean la guía de episodios para saber más de ella. Valoración:

Sigue leyendo

STUDIO 60 – TEMPORADA 1.

Principales
Matthew Perry es Matt Albie.
Bradley Whitford es Danny Tripp.
Amanda Peet es Jordan McDeere.
Steven Webber es Jack Rudolph.
Sarah Paulson es Harriet Hayes.
Nathan Corddry es Tom Jeter.
D. L. Hughley es Simon Styles.
Timothy Busfield es Cal Shanley.
Secundarios
Nate Torrence es Dylan Killington.
Lucy Davis es Lucy Kenwright.
Merritt Wever es Suzanne.
Columbus Short es Darius Hawthorne.
Mark McKinney es Andy Mackinaw.
Edward Ashner es Wilson White.

101. Piloto
Pilot

Escritor: Aaron Sorkin.
Director: Thomas Schlamme.
Valoración:

Sinopsis:
El productor ejecutivo de Studio 60 on the Sunset Street irrumpe en la emisión en directo porque está en contra de la censura de un chiste. Critica duramente el estado de la televisión actual y los malos actos de la cadena, así que es despedido. El Presidente de la NBS Jack Rudolph y la nueva Presidenta de Programación Jordan McDeere están de acuerdo en contratar a Danny Tripp y Matt Albie como nuevos Productores Ejecutivos, pues años atrás trabajaron en el programa con buenos resultados.

Comentario:
Brillante presentación. El guión espléndido, la puesta en escena sublime. El prólogo es intenso, impresionate, de esas escenas que se anclan en la memoria del espectador para siempre. Los dos protagonistas son introducidos muy entrado el capítulo de forma loable, aunque con los secundarios es fácil liarse. Y es que los diálogos son muy densos y veloces, y las sutilezas son constantes. Por ejemplo, se habla mucho de refilón del pasado entre Matt y Harriet y no es fácil pillarlo todo.

Sigue leyendo

STUDIO 60 ON THE SUNSET STREET.

Studio 60 on the Sunset Street.
NBC, 2006. Una temporada de 22 episodios. Cancelada.

Sinopsis:
El programa de humor y actuaciones Studio 60 on the Sunset Strip se queda sin su cerebro cuando el productor ejecutivo es despedido por negarse a eliminar un chiste polémico y arremeter en directo contra la cadena. Se contrata entonces a quienes en el pasado dieron los mejores momentos del producto, el guionista Matt Albie y el director Danny Tripp. En esta nueva etapa los protagonistas se enfrentarán a nuevos problemas a la vez que a viejos fantasmas en el difícil mundo de la televisión.

Comentario:

EL GENIO CREADOR: AARON SORKIN.

Aunque en su haber tenía algunos guiones de cine bastante conocidos (Algunos hombres buenos, por ejemplo) e incluso una serie de cierto prestigio (Sports Night), fue The West Wing (El Ala Oeste de la Casa Blanca) la que logró que Aaron Sorkin fuera aplaudido unánimemente por la crítica y a la vez adorado por los teléfilos más exigentes. Rara vez un autor de una serie adquiere tanto renombre (son los rostros visibles, los actores, lo que se dan a conocer), pero su labor fue tan rompedora y desbordante de calidad que se lo mereció. Pero no todo fueron buenos momentos. La dificultad de la producción (un equipo de al menos una decena guionistas trabajando a toda prisa, más la costosa y laboriosa realización de los episodios) llevó al desgaste entre las relaciones del genio creador y la cadena y finalmente la tensión quebró a Sorkin, quien acabó tomando drogas (es alucinante pensar que varios capítulos los escribiría estando colocado) y posteriormente dejando la serie, con lo que El Ala Oeste se quedó sin padre en el sublime final de la cuarta temporada. Pero hubo suerte y otro de los grandes de la televisión tomó las riendas: John Wells, conocido por ser una de las principales mentes de Urgencias. Tras la ausencia del artífice inicial la serie mantuvo la calidad bastante alta, pero rara vez llegaba al sobresaliente, liga de la que en cambio Sorkin no bajó ni un solo instante. Pero sobre todo se perdió su estilo inigualable, casi mágico. Como dijo Richard Schiff (el inconfundible Toby), Sorkin escribe romanticismo y poesía, mientras que Wells es más realista.

Pero el rumbo de El Ala Oeste sin Sorkin no nos interesa aquí. Este escritor de características tan singulares se mantuvo alejado de la vida entre producciones televisivas durante varios años. No sé si se debió a que estuvo ocioso, si pasó o no por rehabilitación o incluso la cárcel, o si simplemente prefirió esperar a que sus colaboradores (guionistas, directores y actores) acabaran con El Ala Oeste. Cuando se anunció su regreso muchos fanáticos de las series de televisión de calidad se emocionaron hasta límites increíbles. El revuelo en la prensa fue notable, la espera larga y la expectación casi inaudita…

Sigue leyendo