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THE WALKING DEAD – TEMPORADA 6, PARTE 2

The Walking Dead
AMC | 2016
Drama, zombis | 8 cap. de 42-65 min.
Productores ejecutivos: David Alpert, Scott M. Gimple, Gale Anne Hurd, Greg Nicotero, Robert Kirkman.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Steven Yeun, Chandler Riggs, Norman Reedus, Melissa McBride, Lauren Cohan, Danai Gurira, Sonequa Martin-Green, Lennie James, Michael Cudlitz, Josh McDermitt, Seth Gilliam, Alanna Masterson, Ross Marquand, Merritt Wever, Corey Hawkins, Katelyn Nacon, Austin Nichols, Tom Payne.
Valoración:

Alerta de spoilers: Describo la temporada con todo detalle.–

El caos con la horda de la cantera y el ataque de la banda “Los Lobos” a Alexandria nos dejó con mil frentes abiertos, con los personajes dispersados por todas partes. En esta segunda parte del año empezamos a lo grande con la lucha por recuperar el pueblo que tanto les ha costado crear. La épica se mezcla con la tensión y el drama en un capítulo bruto y descarnado digno de citar entre los mejores de la serie. El sacrificio deja muertes (la rubia simpática, su hijo y el chaval tonto) y heridas varias, tanto físicas como mentales, que serán las historias a desarrollar en esta etapa.

Los intentos de volver a la vida normal, los nuevos romances (el de Abraham y Sasha es mi favorito) y los proyectos de familias son variados y todos interesantes, aunque no los voy a mencionar de uno en uno, que son muchos, y voy a centrarme en la historia que más juego ha dado. La rivalidad entre Carol y Morgan, que ejemplificaba dos formas de ver el mundo (que se podrían resumir en aflojar un poco y dar oportunidades a los demás contra disparar antes de preguntar), sufre un punto de inflexión con el lobo fugado que termina ayudando a su cautiva Denise, una situación que coge a Carol por sorpresa y deja algo en su interior. Morgan no termina de funcionar muy bien al ser su pose demasiado marcada, casi irreal a veces, pero ella en cambio tiene una evolución mucho más humana, natural: la guerra constante por la supervivencia ha ido dejando mella, y ha acabado asqueada de matar. Las nuevas situaciones que le caen encima (el ataque que orquestan contra otro grupo) terminan poniéndole de manifiesto lo que antes no quería ver: que los demás también son seres humanos y quizá pocos merezcan realmente morir. Su conflicto interno acaba explotando en una crisis que la hace huir, sin pensar en que sus nuevas decisiones también afectan a los suyos… y a ella misma, porque hasta Morgan aprende que sin matar no se puede sobrevivir en este mundo. ¿Encontrará un equilibrio, nuevas razones por vivir y amar?

Curiosamente, a pesar de lo bien trabajada que está su odisea y lo acertadamente que expone temas clásicos del género, a muchos seguidores les ha molestado; debe de ser que no les mola que un personaje favorito se hunda, porque razones más lógicas no encuentro. En ese sentido, no son capaces de ver la maestría de los guionistas a la hora de desarrollar el cautiverio que sufre con Maggie: ¿cuánto de su crisis y su actitud derrotada es fingido para salir de ahí y cuánto son sentimientos reales? En realidad no hay forma de saberlo, de ahí la gracia de la escena, pues vives el mismo desconcierto y caos de sentimientos que ella. Pero algunos se empeñan en elegir una u otra opción y por ello pueden no entender completamente el desarrollo del personaje.

La reconstrucción de la vida en Alexadria pronto es alterada por la aparición de otro asentamiento de supervivientes. El reciente encuentro con la hostil gente de un tal Negan los tiene en alerta, así que esta nueva reunión ofrece la intriga y miedo esperables, de hecho parece que va a salir todo mal en cualquier momento. El pacto de colaboración (defensa por alimentos) vuelve a poner sobre la mesa la tendencia ofensiva de Rick: ya no basta con defenderse, atacar es una elección necesaria en este mundo. El capítulo en que atacan la base de esa banda supuestamente peligrosa resulta escalofriante porque con gran acierto se centran en mostrarnos el dilema interno y el sufrimiento de cada personaje más que en la acción, de forma que te llega muy hondo. Y por desgracia para los protagonistas, las secuelas no serán sólo psicológicas. El breve cautiverio de Carol y Maggie pone de manifiesto que siempre queda algún fleco suelto y hay un precio a pagar, y si bien esta vez se libran por los pelos, ¿habrán aprendido la lección?

Aparte hay que señalar que este tramo nos trae personajes y actores muy interesantes. Jesus (Tom Payne) resulta atractivo desde su primera aparición. Con Gregory (el líder del asentamiento) juegan muy bien al tira y afloja: puede ser un tipo desagradable, pero hay que tratar con él si queremos cimentar un futuro; además Xander Berkeley es un valor seguro. También lo son Alicia Witt y Rus Blackwell, que representan a algunos de los secuestradores, donde los escritores construyen dos roles complejos y fascinantes que además resultan primordiales en la odisea de Carol.

En el ínterin del contraataque de la gente de Negan, porque todos esperábamos que ocurriera, tenemos otros intentos de maduración muy interesantes. Eugene sigue empeñado en aportar algo, aunque con su estilo engreído le cueste mostrar su valía. Gabriel trata de hacer lo mismo, pero su historia sigue quedando muy descolgada e infrautilizada, como si los guionistas no supieran qué hacer con él, hasta el punto de que los secundarios de Alexandria resultan más interesantes, como Denise o Tobin. Obviamente hay que decir que no todo individuo puede estar siempre evolucionando o en momentos álgidos de sus vidas, y mientras sigan estando ahí y siendo ellos mismos no hay problema. Aaron, Michonne y Rosita entran en esa categoría: ya les tocará tener vivencias más llamativas. En cambio, Gabriel destaca por los intentos poco convincentes de llevarlo hacia alguna parte, mientras que con Tara caemos en al lado contrario: no nos muestran su reacción a la muerte de Denise, algo que era esencial por suponer un golpe importante a su vida.

Esta Denise parece seguir la cruel norma de los guionistas de cargarse a los secundarios más simpáticos, haciéndonos recordar que aquí nadie está salvo, ni siquiera quienes parecen encontrar nuevas fuerzas para salir adelante o quienes mejor te caen. Además con su asesinato comienza el ataque de Negan, o sea, el final de temporada y donde está el único punto oscuro de esta etapa, que por desgracia es bastante grande y afea sobremanera un desenlace que iba camino de ser memorable. Resulta que nos meten otro giro sensacionalista, chapucero y para muchos ofensivo de los de despedir a los guionistas y vetarlos en el gremio. Con tanto productor y escritor como parece tener la serie no sé cómo llegan a dar el visto bueno a semejante falta de respeto al seguidor.

Puedes hacer un final que deje al espectador molido por una tragedia, o sorprendido porque un giro inesperado cambia las cosas, o desesperado de interés ante un desenlace abierto. Lo que no puedes es montarte un final que te deje jodido porque te sientas estafado. Según la situación y como la estés contando, alguna de esas opciones puede no ser viable narrativamente. No puedes romper la barrera de confianza con el espectador, cambiar las reglas del juego repentinamente, porque entonces el efecto conseguido es el contrario al buscado. Es decir, el cierre debe ser coherente con el estilo y la forma del relato.

En el caso que nos atañe, no puedes estar un capítulo entero, de sesenta minutos además, construyendo un clímax de infarto para que cuando van a mostrarte el resultado corten de forma abrupta. Todo el episodio versa claramente (salvo la historia secundaria que va aparte) de si saldrán de la situación que el poderoso enemigo les tiene preparada, y por si fuera poco la larga escena final se centra en la ejecución de alguno de los protagonistas como castigo. Y todo esto lo estaban narrando de forma magistral, manteniéndote en tensión constante: los adversarios se esmeran en hacer ostentación de su poder, en minar la psique del grupo que quieren reducir a meros esclavos. Pero cuando llegamos al desenlace, lo omiten con todo el descaro del mundo, de forma que la rifa de Negan para ver a quién ejecuta pasa de ser un momento dramático a una broma insultante de los guionistas. No, no puedes irte en un punto intermedio, en una situación activa. No es coherente, no hace que sientas expectación o dolor, sino que has perdido el tiempo y te han timado. Sería como contarte el viaje a la Luna y acabar antes de saber si alunizan: absurdo no, lo siguiente. Y no me vale lo de que esto es una serie: en el capítulo inicial de la próxima temporada, si no extienden la trampa, dirán quien ha muerto nada más empezar y se centrarán en lo obvio, en contar la siguiente fase de la aventura.

En el ardid semejante que hicieron con Glenn en la primera parte de la temporada les di el beneficio de la duda a los realizadores de la serie: la jugada les ha salido mal, dudaba que quisieran molestar a los seguidores. Pero aquí las pruebas apuntan claramente a que han ido directos a buscar esta clase de clímax y de reacción en el espectador. El plan de trasladar a la enferma por un entorno hostil en vez de traer al médico hacia ella, sumado a lo de llevar en la misión a los más veteranos y expertos dejando el pueblo en manos de los pringados, es de un absurdo impropio de gente precisamente tan curtida y prudente, con lo que está claro que el propio argumento del capítulo se retuerce para seguir la idea de hacerlo más sensacionalista: tener a los personajes principales, con algunos de ellos especialmente debilitados, en el juego del quién morirá. Un capítulo entero acaba tirando por tierra la trama tratada para ser convertido en un avance de la siguiente temporada, cuando precisamente acabar con los protagonistas cautivos de un sanguinario demente tras haber pagado un precio altísimo era el mejor aliciente para esperar el próximo año. He visto otros finales de temporada tan tramposos, pero pocos tan miserables. Parece que no se ha aprendido nada de Battlestar Galactica y Perdidos. Por ello me cuesta mucho darle nota a la temporada. Como la primera parte, iba camino de ser la mejor etapa de la serie, de llegar por fin a la maduración total y alcanzar el notable, y sin embargo la cagan con una decisión a todas luces imperdonable. Pero supongo que sus autores han conseguido lo que pretendían: que en vez de estar sufriendo luto por el trágico final de un buen drama nos estemos tirando de los pelos y armando jaleo en internet, o sea, lo que ellos entienden como expectación y publicidad gratuita. Pues espero que esta forma de narrar no se vuelva a poner de moda.

Pero quisiera acabar en cambio con una pequeña defensa ante un ataque que están haciendo algunos seguidores y que me parece totalmente injusto: que la serie da vueltas en círculos contando siempre lo mismo. ¿En serio? Vaya comentario más superficial. La ciudad, la granja, la cárcel, el gobernador, Alexandria, Negan… Lo único que tienen en común es el género de la serie: sobrevivir a los zombis y al hombre. ¿Qué historias querían que incluyeran, viajes en el tiempo? Es como decir que todas las películas del Oeste son iguales porque hay vaqueros y desiertos. Todos estos “ciclos” no se parecen en nada ni los personajes son los mismos: los retos son completamente distintos, los protagonistas han cambiado y los enfrentan de otras formas. Precisamente hacer esa crítica cuando más madura y profunda resulta la serie después de las muchas limitaciones de sus prometedores pero fallidos primeros dos años me parece muy desacertado.

Ver también:
Episodio piloto (2010)
Temporada 1 (2010)
Temporada 2, parte 1 (2011)
Temporada 2, parte 2 (2012)
Temporada 3, parte 1 (2012)
Temporada 3, parte 2 (2013)
Temporada 4, parte 1 (2013)
Temporada 4, parte 2 (2014)
Temporada 5, parte 1 (2014)
Temporada 5, parte 2 (2015)
Temporada 6, parte 1 (2015)
-> Temporada 6, parte 2 (2013)
Temporada 7, parte 1 (2016)
Temporada 7, parte 2 (2017)

THE WALKING DEAD – TEMPORADA 6, PARTE 1

AMC | 2015
Drama, aventuras, zombis | 8 ep. de 45-65 min.
Productores ejecutivos: David Alpert, Scott M. Gimple, Gale Anne Hurd, Greg Nicotero, Robert Kirkman.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Steven Yeun, Chandler Riggs, Norman Reedus, Melissa McBride, Lauren Cohan, Danai Gurira, Sonequa Martin-Green, Lennie James, Michael Cudlitz, Josh McDermitt, Seth Gilliam, Alanna Masterson, Ross Marquand, Tovah Feldshuh, Merritt Wever.
Valoración:

Alerta de spoilers: Spoilers gordos en cantidad, es imposible evitarlos si quiero comentar bien la temporada.–

Más que nunca en una serie bastante dada a ello estamos ante una temporada de altos contrastes, tanto narrativos como cualitativos, de polémicas turbulentas (espectacular cómo ardió internet, demostrando que es la serie más seguida de estos años), de éxtasis y cabreos monumentales. Como tal, es difícil de describir únicamente con una puntuación. Por un lado, cuando es buena lo ha sido bastante. Por el otro, algunas decisiones de sus autores han resultado muy malogradas, hasta el punto de caer en la falta de respecto al espectador. Y aunque obviamente no creo que quisieran eso a propósito, sí demuestra poco tacto y deja muy malas sensaciones que pueden nublar sus muchos puntos fuertes.

Empezamos en Alexadria con el suspense de qué pasará con la integración del grupo de Rick, si será pacífica o terminará siendo una absorción violenta. La evolución de la perspectiva del asunto en los diversos protagonistas está bastante lograda, teniendo cada uno sus propias ideas, y además se incluyen nuevos secundarios que enriquecen el conjunto. La obsesión de Rick con los suyos, olvidando que las gentes de Alexandria también deberían ser ahora sus amigos, te mantiene en vilo: ¿recuperará su humanidad o volverá a perderse?

Pero las amenazas externas alteran cualquier curso que pudiéramos esperar. El intento de controlar la horda zombi atascada en las proximidades acaba fatal y deja a todos los que salieron a efectuar ese trabajo al borde de la muerte, y los lobos, una banda de asaltantes dementes, aprovecha el caos para sembrar su ola de destrucción irracional entre los que quedaron en el pueblo. Aquí los guionistas optan, como otros años, por dosificar las historias dividiendo a los personajes en pequeños grupos, parejas o en solitario, dando más tiempo para desarrollar los muchos caracteres que tenemos (y aun así alguno se queda sin el tiempo que hubiéramos deseado) y amplificando la tensión por el destino de cada uno. Vuelve a ser una idea acertada y bastante bien ejecutada, salvo por la cagada que luego comentaré, pero como ocurre todos los años, The Walking Dead arrastra un público masivo, y la inteligencia de la masa no brilla especialmente: sigue habiendo una “horda” de espectadores que sólo quieren acción zombi. Así, aplaudieron los intensos JSS y Thank You (602 y 603), probablemente los mejores capítulos de la serie en cuanto a acción, pero se volvieron a quejar (armando un gran jaleo en las redes) cuando la cosa se volvió más introspectiva. El capítulo centrado en Morgan (604, Here’s Not Here) y el dedicado a Daryl por un lado y Sasha y Abraham por el otro (606, Always Accountable), son igualmente muy completos y emocionantes, pero no satisfacen esas necesidades simplistas e impacientes.

De hecho Here’s Not Here sembró la primera gran polémica, al saltar abruptamente de la acción más espectacular a la tranquilidad más absoluta. Y sí, es un fallo colocar un receso tan drástico en el momento álgido, pero que eso no eclipse la enorme calidad del episodio, otro de los grandes de la serie. Pero ya hablé de él en un artículo reciente, así que me centraré en la otra gran controversia: el destino de Glenn. Este ardid tan poco atinado tiene una categoría semejante, dejar algo en suspenso para pasar a otra cosa, pero con una carga extra de cabreo, porque nos dejaron sin saber si un personaje estaba vivo o muerto. Bueno, en realidad querían hacernos creer que estaba muerto, pero la gente en internet es muy avispada y pronto se sembró la duda. Así pues, nos encontramos con que la burda e irrespetuosa trampa de los guionistas es doble. Primero porque intentan retorcer las normas más básicas de narrativa cinematográfica. Si un protagonista cae entre zombis, lo vemos en el suelo rodeado y sin posibilidad de escapar, grita mientras nos enfocan las tripas esparcidas, tú, como narrador, me estás diciendo que está muerto. Si querías mantener su destino en suspenso hubieras puesto el fundido en negro en un momento de gran peligro pero que no señale nada definitivo, por ejemplo justo mientras cae. Segundo, porque hasta cuatro capítulos después, ¡cuatro semanas!, no vuelven a esa historia… y resulta que sí, se salvó de la forma más cutre y de último momento posible, como en un serial barato, rancio y chusquero. ¿De verdad creían que esto iba a resultar intrigante y emocionante en vez de manipulador e insultante? Por no decir que esto implica que, tras mucho hablar de que aquí puede morir cualquiera, resulta que cada vez queda más claro que hay un grupo de intocables. Y encima uno de ellos es Glenn, el petardo de Glenn y su cansina y forzada relación amorosa con Maggie, quien es un rol mucho más interesante pero está lastrado por esa falta de química entre los personajes. Me llevo quejando de ellos desde el comienzo de la serie. ¡Por favor, matad a Glenn de verdad de una vez por todas!

Volviendo a la trayectoria de la temporada, si este gran fallo no nos ciega hay cosas muy jugosas. La evolución de todos los personajes sigue mateniendo buen nivel, sin tirar por cosas predecibles y jugando bien con los diversos problemas y dilemas de la humanidad tras el apocalipsis. Continúa la lucha entre el intento de sacar adelante una sociedad estable y la supervivencia del más fuerte, sin decaer en interés ni repetir temas. Por ejemplo me pareció fantástico cómo van mostrando hasta dónde llega la resistencia de cada personaje, incluso los más secundarios, cuando las cosas se van poniendo feas; actos en apariencia aislados y sin gravedad, como el robar comida, pueden tirar al traste el sueño de la civilización. En cuanto a los protagonistas principales, me ha encantado el pequeño periplo de Daryl y su encuentro con unos desconocidos; muy interesante es el intento de Abraham de que Sasha no pierda su humanidad mientras no se da cuenta de sus propios problemas, y me gustó cómo va recuperándose; y como indicaba, hay nuevos secundarios que dan mucho juego: la nueva “doctora”, los que dudan sobre las ideas de Rick, el niñato celoso, el crío que no quiere salir de su zona de confort…

Precisamente por tener tantas historias abiertas, todas bastante jugosas, es una pena que el desenlace se disuelva un tanto. Todo lo que se estaba apuntalando se queda en suspenso para la siguiente etapa: si Alexandria sobrevivirá, si Rick abrirá los ojos, qué pasa con la mayoría de los personajes, todos jodidos de una forma u otra… Y claro, tras varios engaños y amagos, pues no se recibe muy bien que al final terminen dejando otra vez los momentos cruciales en el aire. Además hay algunos puntos oscuros, como esas expertas tiradoras (Tara y Rosita) que dejan que un loco secuestre a una joven indefensa, la inverosímil forma en que Deanna decide morir, el que después de tanto forzar la tensión no se explique cómo Rick se escapa de la caravana rodeada (y su mano se cura bien rápido), y la para mí más molesta, la absurda obsesión de Carol, una mujer cabal, muy inteligente y atenta con los suyos, que sacrifica todo para matar a un pobre imbécil. También en el inicio del año hicieron algo raro con un personaje: ¿para qué dedicar ese largo prólogo a la joven Enid si realmente no aporta nada a su personalidad ni su evolución posterior? Y finalmente me molesta otra vez la manía de añadir información crucial en una escena postcréditos; ¿pero qué sentido tiene hacerlo así?

Así pues, de nuevo The Walking Dead es una montaña rusa de aciertos y fallos y de potencial desaprovechado que la mantienen alejada de la gran serie que todavía podría llegar a ser. Por suerte, de nuevo tras ese caos también tiene bastante enjundia, muchos personajes bien explotados y tramos de alto nivel (esta vez incluso alguno memorable) que dejan buenas sensaciones y consiguen una media más que aceptable.

Ver también:
Episodio piloto (2010)
Temporada 1 (2010)
Temporada 2, parte 1 (2011)
Temporada 2, parte 2 (2012)
Temporada 3, parte 1 (2012)
Temporada 3, parte 2 (2013)
Temporada 4, parte 1 (2013)
Temporada 4, parte 2 (2014)
Temporada 5, parte 1 (2014)
Temporada 5, parte 2 (2015)
-> Temporada 6, parte 1 (2015)
Temporada 6, parte 2 (2013)
Temporada 7, parte 1 (2016)
Temporada 7, parte 2 (2017)

THE WALKING DEAD – TEMPORADA 5, PARTE 2

The Walking Dead
AMC | 2015
Drama, suspense, aventuras | 8 ep. de 42-65 min.
Productores ejecutivos: Scott M. Glimpe, Greg Nicotero, Gale Anne Hurd, David Alpert.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Steven Yeun, Chandler Riggs, Norman Reedus, Melissa McBride, Lauren Cohan, Chad L. Coleman, Danai Gurira, Sonequa Martin-Green, Tyler James Williams, Michael Cudlitz, Josh McDermitt, Seth Gilliam, Alanna Masterson, Ross Marquand, Tovah Feldshuh.
Valoración:

Alerta de spoilers: Repaso a fondo la trama y las muertes de personajes.–

El capítulo que abre esta segunda parte de la quinta temporada de The Walking Dead es un desastre, de lo peorcito que ha dado la serie, probablemente sea el peor. En una producción que no destaca por tener una puesta en escena elaborada, pues de hecho es normalita e incluso tuvo un tramo horrendo en la segunda temporada, la ocurrencia de hacer un episodio de estilo enrevesado, entre poético y pesadillesco, es un riesgo casi suicida. Y el resultado no sorprende, es un caos narrativo insufrible. No hay ritmo, fuerza ni emoción en un galimatías que es mejor olvidar.

Pero en el tramo que abarca también el segundo episodio el guion tampoco está muy atinado. Primero está la falta de garra, luego el fallido intento de remarcar la difícil situación de los protagonistas. ¿Ahora me los vas a poner sufriendo en la carretera por falta de agua y comida, después de tantas temporadas paseando como si nada? El miedo a viajar sin vehículos debería estar presente en cada capítulo, no relegado a cuando quieras montarte uno centrado en ello, porque entonces no va a resultar creíble. Así, prácticamente hemos perdidos dos capítulos de ocho. Y no es que las (medias) temporadas anteriores se libraran de algún altibajo, pero es que este es muy acusado. Además cabe pensar que, si en el final de año tuvieron material para hacer un episodio más extenso, ya podían haber recortado este anodino inicio.

Por suerte cuando se encarrila vuelve al nivel al que estamos acostumbrados, y de hecho, llega a tener picos explosivos, de forma que para mí la nota media da para un “bien” otra vez. No creo que a estas alturas alguien espere una serie de primera división, a pesar del potencial del argumento, pero tampoco creo que nadie deba quejarse de que las historias que aborda no tengan la profundidad e inteligencia justas para que los dilemas planteados no resulten ridículos como en aquel nefasto segundo año.

Una vez aparece el emisario de un asentamiento cercano la trama cobra gran interés. ¿Es de fiar, es una trampa? Con todo lo que ha vivido el grupo de Rick ya no pueden estar seguros de nada, y el pobre enviado sufrirá de lo lindo para convencerlos. La situación para por varios conflictos, desde éticos (¿qué hacer con él?, ¿vamos a empezar a torturar sin pruebas?) a de supervivencia (el acoso de los zombis no se olvida), y una vez llegados al pueblo el idilio en que parecen vivir sus habitantes es demasiado bueno para resultar creíble. Esta gente ha tenido más suerte que habilidad, pero esa suerte no puede durar eternamente, más cuando los supervivientes externos, sean bandidos o gente de bien, estarán tan endurecidos y alejados de la civilización que el choque traerá muchas situaciones delicadas. Ahí se empieza ver una de las tramas más sugerentes e inquietantes que ha dado la serie desde el perturbado del Gobernador: nuestros protagonistas, con Rick y Carol a la cabeza, podrían ser los malos esta vez…

Conforme llegamos a los capítulos finales la evidencia ya es clara, hasta el punto de que planean un golpe de estado para tomar las riendas del pueblo. El dilema ético planteado es bastante jugoso, y si bien empieza con algunas escenas algo previsibles por suerte en el desenlace hay tantos frentes abiertos que el ambiente de tensión y el ritmo trepidante garantizan una aventura de infarto, y para rematar, los giros finales sí son inesperados. El trauma bélico de Sasha, los líos de Glenn con el cobarde (tremendo el episodio 514, con la caída de Noah), los problemas de Deanna (la jefa del asentamiento) para mantener controlados a los nuevos (su política buenrollista versus la ruda de la panda de Rick), el maltratador como desencadenante final del conflicto (y por medio el cura pesado, del que hablaré luego)… Todo explota en un caos espectacular y acaba con buenas sorpresas. Yo me esperaba otro idilio derrumbándose y otro éxodo, pero sabiamente los guionistas han tirado por un camino menos previsible y de paso van a aprovechar un poco más la situación. Rick no se impone por la fuerza, como apuntaba la cosa, sino que nuevos factores inclinan la balanza hacia su favor, dando un final algo más original, aunque no sea rompedor, y permitiendo que la estancia en el pueblo se alargue dando más juego.

Para la próxima temporada esperamos ver cómo cambia el poder de manos y qué saldrá de ahí, amén de que llegará la guerra contra la banda de locos mata “lobos” (los de la W en los zombis). Eso sí, no sé muy bien a santo de qué viene el retorno de Morgan. A estas alturas ni recuerdo la trama de este personaje (y qué mal no ponerla en el resumen previo); su pose de ninja es un patinazo infantil un tanto ridículo; le dan mucho metraje para finalmente no aportar nada tangible, porque no hace nada; y añado también que no me gustó nada esa forma de presentarlo en alguno de los primeros episodios en una escena postcréditos que además venía después del anuncio lleno de spoilers del siguiente episodio, con lo que para verla (cuando te enteras de que existe gracias a internet, si no pasará desapercibida) tenías que arriesgarte a que te reventaran el porvenir de la serie. ¿Por qué piensan que estas prácticas son molonas o lo que sea? No lo son, sólo joden al espectador.

En cuanto al viaje de los personajes, destaca un aspecto positivo ya conocido: presentan bien a los nuevos protagonistas (los del pueblo) y sacan buen partido de los viejos. El conflicto interno de cada uno está claro, los problemas o ventajas de la convivencia entre todos ellos también, y sufrimos bastante por ellos en la constante lucha por la supervivencia. Pero como decía es una media temporada irregular, y según tramos algunos patinan o se dejan de lado como si no supieran meterlos en el meollo principal.

Entre los mejor aprovechados están Rick, que dejó hace tiempo de ser un líder monocromático para albergar un lado oscuro muy interesante; eso sí, el actor Andrew Lincoln vuelve a demostrar que más que nefasto directamente provoca vergüenza ajena, lastrando las secuencias con mayor carga emocional. Carol, otra que creció muy bien y que ya es mi favorita, sobre todo por su estilo a la hora de ir de buena mientras planea el golpe de estado. Glenn, que por fin sirve para algo después de varios años como escombro total haciendo que nos preguntáramos por qué los guionistas se empeñaban en mantenerlo como principal; sus disputas con los inútiles del pueblo dan bastante juego. Daryl, el otro gran favorito de casi todo el mundo, y la estupenda evolución de la relación con el emisario Aaron. Deanna y su marido, que oscilan entre la pena y el chiste con su buenrollismo ajeno a la realidad (y surrealista el momento Nine Inch Nails). Sin deslumbrar me cayó bien Jessie, la rubia cuyo esposo la maltrata, y el acercamiento a Rick es sencillo pero efectivo. Noah, simpático a pesar de no tener grandes tramas; su final es muy triste, sobre todo porque se transmite bien la sensación de impotencia y rabia hacia el cobarde. Tyreese, un gran hombre que termina siendo derrotado mentalmente, y luego también en el plano físico; su muerte es otra de las que duelen, lástima que tuviera un final tan pobre en cuanto a guion y puesta en escena. Y finalmente Michonne y su reencuentro con la humanidad después de tanta miseria; la intriga por si se opondría al plan de Rick está muy lograda.

En un punto intermedio pongo a algunos que son majetes pero no terminan de despuntar, como Sasha, Rosita y Tara, pero también a otros más llamativos que a veces son olvidados. Abraham posee gran carisma (Michael Cudlitz de nuevo destaca entre actores flojitos) y unos cuantos buenos instantes (como cuando toma el control de la obra), pero en la mayor parte de las escenas del pueblo es relegado a extra. Igual con Eugene, que tiene un gran momento redentor con Tara pero antes y después está ahí sin hacer nada.

En el lado malo, desaprovechado y demasiado estirado está el cura. Otra vez se va a buscar una muerte redentora en el exterior, demostrando pocos recursos por parte de los guionistas para mantenerlo en juego, un empeño que no se comprende, pues el personaje está ya exprimido, pero con el que siguen en el tramo final: desbarran con un monólogo en el que acusa al grupo de ser el Mal, una escena que no encaja ni con el personaje ni con la situación, primero porque él es peor en cuanto a ética, y segundo porque nada de lo que haya hecho el grupo para salvarle ha sido criticable o apunta a lo que está señalando. ¿A qué viene el discursito entonces? Es una forma fallida de poner más inquietud en la estancia en el pueblo, por cutre y porque resulta repetitiva: eso ya se estaba trabajando bien, no hacía falta remarcarlo tanto. La escena, tras el capítulo inicial, es lo peor de esta temporada… Y todo para que, después de tanto sufrir y acusar, su sección no aporte nada esencial al conflicto final, que se resuelve por otros caminos (y lo de la puerta abierta podría haber recaído en uno de los patanes locales). También pongo aquí a Carl, que en vez de madurar va diluyéndose; la subtrama adolescente, con ligoteo incluido, no llega a ser horrenda, algo muy habitual en estas situaciones, pero a mí me rompe el ritmo aportando muy poca cosa. Y mientras Glenn es provechoso, Maggie sigue siendo un cero total, una chica guapa de adorno cuyo anodino drama personal sigue aburriendo. ¡Que mataran a Noah y Tyreese y no a esta!

PD: Confirmado y rodándose el spin off, o sea, serie paralela, centrado en cómo empezó la plaga zombi en Los Ángeles. Se llama Fear the Walking Dead y entre los protagonistas destacan la gran Kim Dickens, presente en mogollón de series (desde Deadwood a Treme, pasando por Perdidos, Sons of Anarchy y un largo etc.), y Cliff Curtis, otro de esos que en cuanto lo ves lo reconoces de muchos papeles secundarios.

Ver también:
Episodio piloto (2010)
Temporada 1 (2010)
Temporada 2, parte 1 (2011)
Temporada 2, parte 2 (2012)
Temporada 3, parte 1 (2012)
Temporada 3, parte 2 (2013)
Temporada 4, parte 1 (2013)
Temporada 4, parte 2 (2014)
Temporada 5, parte 1 (2014)
-> Temporada 5, parte 2 (2015)
Temporada 6, parte 1 (2015)
Temporada 6, parte 2 (2013)
Temporada 7, parte 1 (2016)
Temporada 7, parte 2 (2017)

THE WALKING DEAD – TEMPORADA 5, PARTE 1

AMC | 2014
Aventuras, drama | 8 ep. de 42 min.
Productores ejecutivos: Scott M. Glimpe, Greg Nicotero, Gale Anne Hurd, David Alpert.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Steven Yeun, Chandler Riggs, Norman Reedus, Melissa McBride, Lauren Cohan, Emiliy Kinney, Chad L. Coleman, Danai Gurira, Sonequa Martin-Green, Lawrence Gillard, Michael Cudlitz, Josh McDermitt, Seth Gilliam, Alanna Masterson, Christine Woods.
Valoración:

Alerta de spoilers: Repaso a fondo la trama y algunas muertes.–

Empezamos con los caníbales de Terminus. Como cabía esperar nuestros protagonistas se escapan, y como también se veía venir es un episodio de acción intensa. Debería haber mostrado más intriga, pero ahí falla bastante al no saber forjar inquietud por el destino de los protagonistas. Escenas tan cutres como la de su ejecución interrumpida o la facilona redención de Carol echan por tierra ese aspecto.

Pero al menos no es un final cerrado donde se pasa a otra cosa sin más, sino que, primero, deja secuelas en los personajes, y segundo, todavía hay supervivientes que atosigarán al grupo en su huida. El final de Bob es impactante, y la aparición del cura muy interesante (en especial por la gran interpretación de Seth GilliamThe Wire-). Además la pausa en la iglesia dura poco, porque enseguida continuamos con las tramas pendientes: el destino de Beth y la búsqueda de la cura en Washington.

La estancia de Beth en el hospital, como prisionera más que invitada, produce bastante congoja. Para los pocos capítulos con los que contaban se han montado otra distopía postapocalíptica inquietante y que en ningún momento recuerda a la del gobernador aunque el objetivo sea el mismo: subyugar a la población con una falsa realidad y fingidas esperanzas. La pequeña dictadura del grupo de policías es oscura e inestable, y Beth cuelga de la cuerda floja en cada capítulo, transmitiéndose bien al espectador el temor por su destino. El tramo final aborda su intento de rescate, que da bastante de sí en la evolución de los personajes (incluyendo los habitantes del hospital, algunos muy atractivos: la policía que dirige el cotarro, el médico, el joven amigo), pero que carece de garra en cuanto a contenido y acción. De hecho, el golpe de efecto final puede considerarse sensacionalista, porque está claro que los guionistas se cargan a uno de los favoritos del público para forzar la conmoción; aunque también es cierto que funciona en el sentido de seguir remarcando que aquí puede morir cualquiera.

Por el otro lado, se hace patente que la cohesión del grupo no es tan sólida como quisiera Rick, pues está el sueño de Washington, donde el tipo raro de Eugene afirma que puede ayudar a encontrar la cura. El carisma de Abraham (que emerge principalmente del actor Michael Cudlitz) y el juego casi de parodia que se traen los guionistas con el friki de Eugene sustenta la parte de los que quieren seguir ese camino, donde hay caracteres que cada vez tienen menos valor: los cansinos Maggie y Glenn. El giro con Eugene es brutal, y supone un punto de ruptura para los personajes muy logrado.

En la parte de Rick, él y su hijo son los aburridos, y Carol, Daryl y en menor medida Tyreese quienes mantienen el interés. La búsqueda de Beth da para una buena aventura de supervivencia, recordando lo peligrosas que son las ciudades, tanto por los muertos vivientes como por los humanos. Pero como decía, al final se desinfla en un cierre de temporada de mucho hablar y poco hacer que intenta basarse únicamente en una sorpresa trágica. Su falta de garra sin embargo no empaña los capítulos previos, algunos bastante buenos.

Esta mitad de temporada termina suponiendo un punto y aparte completo, porque no queda una trama abierta como en etapas previas o como la que dio comienzo a esta. Lo único que sé es que la veré. Ya sé que no va a conseguir llegar a más de lo que ha dado estos dos últimos años, pero con eso basta para tener un buen entretenimiento. Soñar con una gran serie a estas alturas es absurdo, sólo queda esperar que no vuelvan a dar un patinazo.

Ver también:
Episodio piloto (2010)
Temporada 1 (2010)
Temporada 2, parte 1 (2011)
Temporada 2, parte 2 (2012)
Temporada 3, parte 1 (2012)
Temporada 3, parte 2 (2013)
Temporada 4, parte 1 (2013)
Temporada 4, parte 2 (2014)
-> Temporada 5, parte 1 (2014)
Temporada 5, parte 2 (2015)
Temporada 6, parte 1 (2015)
Temporada 6, parte 2 (2013)
Temporada 7, parte 1 (2016)
Temporada 7, parte 2 (2017)

THE WALKING DEAD – TEMPORADA 4, PARTE 2

AMC | 2014
Drama, zombis | 8 ep. de 42 min.
Productores ejecutivos: Scott M. Glimpe, Greg Nicotero, Gale Anne Hurd, David Alpert.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Steven Yeun, Chandler Riggs, Norman Reedus, Melissa McBride, Lauren Cohan, Emiliy Kinney, Chad L. Coleman, Danai Gurira, Sonequa Martin-Green, Lawrence Gillard, Michael Cudlitz, Josh McDermitt.
Valoración:

Alerta de spoilers: Obviamente no se recomienda leer si no la has visto.–

El ataque del gobernador da pie a un nuevo cambio de juego. The Walking Dead inicia otro ciclo, y en este definitivamente se ha asentado como una buena serie. Y ya sé que he dicho esto más de una vez, pero es que sigue sorprendiéndome para bien. Con el sueño de una vida sedentaria destruido, nuestros protagonistas salen en desbandada en grupos pequeños o incluso en parejas. El actual showrunner, Scott M. Glimpe, se marca otro órdago de cuidado después del comentado periplo del Gobernador (muy atractivo a pesar de que bastantes espectadores no supieron apreciarlo): centrar cada capítulo en uno de esos grupos, o como mucho en dos. Difícil mantener el ritmo y el interés, complicado gustar a todos los seguidores por igual… Pero lo consigue con creces. Salvo las críticas absurdas a Still (412), probablemente el mejor episodio de la nueva etapa y que muchos han puesto a parir (mientras al resto no, a pesar de estar en la misma onda), la gente ha recibido bastante bien este arriesgado estilo. La razón es clara: por fin se ha dedicado tiempo a explorar a fondo cada personaje. Ya era hora, que estamos en la segunda parte de la cuarta temporada. Hasta los que parecían de pegote ganan atractivo al adquirir profundidad: Beth resulta encantadora, Michonne ya no es sólo la tipa molona de la catana y los demás secundarios no son sólo figurantes.

El relato de cómo Michonne acaba con los zombis “amaestrados” es escalofriante, y su encuentro con una casa con una habitación para niños muy triste. A partir de ahí es fácil entender la conexión con Carl. La reaparición de Carol no sorprende, pero el capítulo dedicado a las dos niñas es muy intenso. Que la chavala estaba fatal de la cabeza y terminaría haciendo daño a alguien se veía venir, pero yo esperaba que hiriera a Carol, no que se cargara a la hermana. El momento es espectacular, duro y demoledor como debe ser una serie que narra los peores momentos de la humanidad. Y la situación permite el perdón de Tyreese a Carol, otra escena de gran fuerza.

Daryl sigue creciendo, siendo de hecho desde hace años el más atractivo de todos. Su individualidad se diluye ya por completo por el sentimiento de pertenencia al grupo. El citado Still es delicioso, dos personajes completamente perdidos reencontrándose consigo mismos y uniéndose para superar la adversidad tras dejar atrás definitivamente todos los fantasmas internos. Pero el secuestro de Beth destruye el idilio, y Daryl cae momentáneamente en un grupo de desalmados egoístas. ¿Desharán lo que había andado o conseguirá sobreponerse? Que no deje tiradas a las víctimas de ese grupo es la respuesta. En cuanto a Beth, desde que dice que no piensa llorar más me tuvo ganado después de temporadas donde era una secundaria de adorno. Decide dejar de ser una niña para vivir mirando hacia adelante.

Maggie y Glenn me gustan menos, y la obstinación cabezona por encontrarse el uno al otro no termina de funcionar como historia romántica (de hecho el reencuentro en el túnel no es nada emocionante), pero enriquecen su presencia con un nuevo grupo de secundarios. El militar que no es sólo un flipado de las armas y de la misión y el nerd antisocial evolucionan muy bien; además prometen una buena trama de cara al futuro (el tema de conocer algo de la enfermedad) y aportan una pizca de humor: el friki se marca unas frases gloriosas, donde se roza la parodia pero sin patinar. Sasha y Bob por un lado y la dulce Tara por otro son relativamente nuevos y todavía no me han ganado por completo, pero por ahora van bien encaminados, y su aventura de supervivencia, enfrentados tanto a ellos mismos como a la situación, es efectiva.

Por primera vez The Walking Dead consigue que me interese por los personajes hasta el punto de que me inquiete el porvenir casi todos, salvo Rick, que sigue siendo bastante limitado, sobre todo por culpa del penoso actor (el momento en que amenazan al hijo es de vergüenza ajena), y la cansina pareja enamorada, que aparte de amorío ñoño no da mucho más de sí. En cuanto a la trama seriada tenemos lo de Terminus (la terminal). Está claro que el viaje por las vías es una excusa para mostrar el viaje interno de los personajes, pero el ofrecer un destino concreto siempre viene bien para tener un punto sobre el que hacer girar los acontecimientos. Terminus se presenta inquietante, pues a estas alturas todos estamos acostumbrados a esperar lo peor, y de hecho resulta ser una trampa.

El último capítulo no es espectacular, la dualidad entre el Rick duro y el Rick civilizado queda demasiado remarcada, con flashbacks a todas luces innecesarios, puestos ahí para forzar la lágrima fácil rememorando personajes fallecidos, y el desenlace es algo predecible (sabemos que saldrán de ahí), pero tampoco es que hubiera muchas formas de terminar la temporada reuniendo a la gente y dando un cierre abierto e impactante. Además el tema de la secta caníbal pone de manifiesto de nuevo que el hombre sigue siendo el peor enemigo del hombre, y trata otro de los muchos temas interesantes que un apocalipsis de la humanidad puede ofrecer. No será un gran episodio final, pero la cohesión y calidad de la temporada (ambas partes, en esta ocasión no hay irregularidad) son más que suficientes para esperar con interés el próximo año.

Ver también:
Episodio piloto (2010)
Temporada 1 (2010)
Temporada 2, parte 1 (2011)
Temporada 2, parte 2 (2012)
Temporada 3, parte 1 (2012)
Temporada 3, parte 2 (2013)
Temporada 4, parte 1 (2013)
-> Temporada 4, parte 2 (2014)
Temporada 5, parte 1 (2014)
Temporada 5, parte 2 (2015)
Temporada 6, parte 1 (2015)
Temporada 6, parte 2 (2013)
Temporada 7, parte 1 (2016)
Temporada 7, parte 2 (2017)

THE WALKING DEAD – TEMPORADA 4, PARTE 1

AMC | 2013
Drama, zombis | 8 ep. de 42 min.
Productores ejecutivos: Scott M. Glimpe, Greg Nicotero, Gale Anne Hurd, David Alpert.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Steven Yeun, Chandler Riggs, Norman Reedus, Melissa McBride, Lauren Cohan, Emiliy Kinney, Scott Wilson, Chad L. Coleman, Danai Gurira, Sonequa Martin-Green, Lawrence Gillard, David Morrissey, Alanna Masterson.
Valoración:

Alerta de spoilers: Cito las tramas y muertes importantes de estos ocho capítulos.–

El primer arco importante de la temporada es la enfermedad que asola la prisión donde tan seguros se sentían los protagonistas. La idea en si no es muy prometedora, y de hecho no da en sí misma una gran historia, pues aunque sea una serie donde puede morir cualquiera no hay mucha sensación de peligro. La trama es una excusa para lanzar otras aventuras, para meter acción y mover personajes. El caos que surge cuando los muertos se levantan en las celdas da un buen espectáculo, y el viaje de un grupo en busca de medicamentos vuelve a meternos en el género de la supervivencia zombi de forma bastante eficaz. Lo único algo forzado es el poco empeño que parecen poner en limpiar de zombis las verjas, y eso que temen mucho que terminen cediendo; además, cuando ocurre vemos que incluso un niño con metralleta es capaz de repeler la horda. Por suerte, en las demás escenas los zombis sí causan la impresión esperada: el asalto al supermercado es impresionante, la horda enorme con que se topa la expedición acojona, y otras pequeñas historias y problemas salpican el relato aquí y allá con bastante acierto.

Resulta sin duda un tramo no especialmente trascendente, pues no se abordan grandes temas y dilemas, pero el ritmo no da respiro y los personajes sufren de lo lindo, con lo que resulta entretenidísimo. El misterio de quién mata a dos infectados en secreto para intentar evitar la propagación siembra además la sombra de la locura entre los personajes. La resolución de esta trama es magnífica: Rick, que había madurado dejando la toma de decisiones en un consejo más o menos democrático, tiene la cabeza despejada y actúa con determinación contra su nueva política: no puede sacar a la luz la decisión de Carol, el precio a pagar puede ser la destrucción del grupo. El exilio para ella es la opción que le impone. Muy bien se trabaja también la respuesta de Daryl: sufre, pero lo acepta, pues también ha crecido mucho como persona.

El segundo arco del año es la reaparición del Gobernador. Los guionistas se arriesgan mucho con esta parte, y salen muy bien parados. Reservar dos capítulos de ocho a mostrarnos el viaje redentor de un personaje secundario parece un suicidio artístico, pero funciona de maravilla. El Gobernador es un personaje enorme, y la historia en que lo sumergen resulta fantástica. Caído en desgracia, habiendo perdido todo lo que quería y sin meta en la vida, deambula hasta que el destino le pone delante una oportunidad de renacer. Lo hace, y se llega a sentir empatía por él e incluso a perdonar sus enormes pecados anteriores, tan fascinante es el personaje. Pero los guionistas van de cabrones también, y mueven las circunstancias de forma que el mal emerge de nuevo. Vuelve a convertirse en un dictador vengativo, abandona inconscientemente a sus seres queridos buscando la revancha más irracional.

El capítulo final es estupendo, probablemente el mejor de la serie (y el primero de la temporada es muy bueno también). Inquietante y tenso, espeluznante a ratos, trágico cuando cae Hershel (aunque sea de forma previsible) y espectacular cuando la batalla empieza. La única pega es que la resolución del conflicto cojea un poco: el grupo atacante tenía todas las de ganar y pierde no se sabe cómo, la muerte del Gobernador es demasiado peliculera, y la desaparición del bebé (está clarísimo que alguien lo ha cogido, si no hubiéramos visto el hecho) es demasiado sensacionalista.

Hay quien dice que si el Gobernador iba a terminar como en la tercera temporada se podrían haber ahorrado todos estos capítulos y matarlo allí… Se ve que hay quien se queda en la superficie, quien no entiende nada de lo que está viendo. Entonces no habríamos asistido a esta excelente evolución paralela de Rick y el Gobernador, de la supervivencia en plan dictadura contra la sabiduría de dejar paso a la democracia, que ha sido tema central de la serie casi desde el principio. Ni hubiéramos visto el logradísimo y emotivo viaje interior del Gobernador, donde se muestra como los humanos somos capaces de lo mejor y lo peor según las circunstancias, y como a veces estas nos superan y perdemos todo rastro de humanidad.

La temporada apunta maneras con esta primera parte tan completa. Le ha faltado algo de contenido en cuanto a los muchos temas con enjundia que se pueden sacar del género, pero se oculta bastante bien porque en lo relativo a la aventura de supervivencia la acción es constante y la evolución de personajes ha estado francamente bien. El recuerdo nefasto de aquella casi insoportable segunda temporada está cada vez más lejos.

Ver también:
Episodio piloto (2010)
Temporada 1 (2010)
Temporada 2, parte 1 (2011)
Temporada 2, parte 2 (2012)
Temporada 3, parte 1 (2012)
Temporada 3, parte 2 (2013)
-> Temporada 4, parte 1 (2013)
Temporada 4, parte 2 (2014)
Temporada 5, parte 1 (2014)
Temporada 5, parte 2 (2015)
Temporada 6, parte 1 (2015)
Temporada 6, parte 2 (2013)
Temporada 7, parte 1 (2016)
Temporada 7, parte 2 (2017)

THE WALKING DEAD – TEMPORADA 3, PARTE 2

AMC | 2013
Drama, zombis | 8 ep. de 43 min.
Productores ejecutivos: Glen Mazzara, Scott Glimpe, Charles S. Eglee, David Alpert, Gale Ann Hurd, Robert Kirkman.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Sarah Wayne Callies, Laurie Holden, Steven Yeun, Chandler Riggs, Norman Reedus, IronE Singleton, Melissa McBride, Lauren Cohan, Emiliy Kinney, Scott Wilson, David Morrisey, Danai Gurira, Dallas Roberts, Michael Rooker.
Valoración:

Alerta de spoilers: No leas si no has visto la temporada.–

Como venía diciendo en la primera mitad de la temporada, la serie se ha centrado y ha madurado y por fin vemos algo de lo que se esperaba dado su argumento y estilo: una correcta historia de supervivencia en un entorno post-apocalíptico, donde la lucha constante por salir adelante es el difícil día a día de los personajes. Esta segunda etapa lanza la trama que se iba cociendo en los primeros ocho episodios, el conflicto entre la prisión y el pueblo. El pueblecito Woodbury introdujo dos factores muy interesantes: un enemigo humano que ejemplifica bastante bien que, en cualquier entorno y circunstancia, el hombre se convierte siempre en su propio peor enemigo, más un ambiente de distopía inquietante, con el Gobernador manejando una supuesta sociedad idílica con sucios secretos que enmascaran una realidad podrida. Pero no por ello se olvidan de los zombis, pues su presencia es constante, el peligro se siente de cerca, no como en la temporada anterior, que aparecían por cumplir y no causaban impacto. Además se abordan jugosas ideas con ellos: experimentos y usos varios dan para algunas buenas escenas.

El dibujo de los protagonistas ha mejorado en profundidad y trayectoria. Se acabaron las relaciones simples y poco creíbles, y los dilemas infantiles y repetitivos han quedado atrás. Las situaciones que enfrentan son mucho más interesantes que la nada cansina que embargó la estancia en la granja, y muestran muchísimo mejor cómo los problemas constantes hacen mella en sus personalidades. Rick como líder está desgastado, y su camino hacia el abismo para luego renacer está muy logrado (lástima que Andrew Lincoln sea un intérprete tan penoso, el personaje merece un actor mejor). El pulso contra el Gobernador le hace ver que la supervivencia en manada (un líder y obediencia ciega) es un sendero abocado al fracaso, que es más viable una sociedad igualitaria donde se analicen y voten las decisiones. Es interesante ver cómo su hijo, Carl, aprende lo contrario de la contienda: va creciendo como líder frío e implacable hasta el punto de dejar entrever que, como el Gobernador, está olvidando su humanidad. El resto de secundarios tienen su tiempo justo, aportando lo necesario sin tonterías cargantes como antes (hasta el coreano y su novia funcionan bien), aunque destacan Daryl y Hershell, siempre con más presencia en todas las tramas, y la nueva incorporación, la críptica Michonne. Hershell como brújula moral es crucial en momentos clave, Michonne muestra muy bien lo difícil que es entrar en un grupo cerrado en estas circunstancias, enfrentando problemas de confianza y lealtad, y Daryl va cambiando su independencia y distanciamiento por un cada vez más arraigado sentido de la familia.

Pero los personajes más llamativos del año son el Gobernador y Andrea, y la sorpresa es el reaparecido Merle. Este último evoluciona de manera atractiva y verosímil: poco a poco va dejando ver su lado humano entre tanta pose de abusón, y el tramo final de su trayectoria no por previsible deja de ser estupendo. Andrea juega a intentar salvar a todo el mundo, primero engañada por el idilio creado por el Gobernador y luego aferrada a la esperanza de una nueva vida, y va cayendo en el abismo de forma muy interesante y dura. Se atacan muy bien sus dudas sobre si ir con un grupo u otro, y la actriz Laurie Holden, la única competente del cotarro junto a Scott Wilson (Hershell), lo expresa muy bien. El Gobernador (un también acertado David Morrisey) se describe inicialmente como líder que muestra una cara gentil a su pueblo y una dura y violenta hacia el exterior en secreto: un clásico psicópata dotado para el mando. Su presencia es inquietante, temible cuando se desata, y sus acciones provocan resquemor cuando no asco. Pero poco a poco su maldad va creciendo y al final explota de forma espectacular, masacrando a los suyos cuando ve que dejan de seguirle.

Sin embargo una gran pega se le puede poner a Andrea y al Gobernador, y por extensión a la temporada, pues tienen un capítulo donde se deslucen demasiado, fruto de un guión pobre y lleno de agujeros: la huida de Andrea y la persecución del Gobernador en Prey (314) ofrece un bajón notable en una temporada muy regular, recordando que la serie seguramente esté dando sus mejores momentos pero en cualquier instante puede volver a caer muy bajo. No es creíble que él la persiga cual Terminator enloquecido, o al menos no funciona tal y como lo han expuesto. Que la halle en pleno campo con todo el terreno que hay para explorar; que ella, tan lista y superviviente como es, se meta en un edificio, limitando así sus posibilidades de escapar; la falta de tensión de toda la escena del juego del escondite, que roza el ridículo en ocasiones; que ella escape sin coger el pedazo de coche que ha dejado él; que cuando él la atrapa por fin no se explique cómo es capaz de inmovilizarla y trasladarla al pueblo sin problemas (que el coche estaba lejos), donde además nadie se entera de que ha entrado con un rehén… De todas formas, para no olvidar que estamos en The Walking Dead, los agujeros de guión y momentos mal ejecutados (fallando así la verosimilitud de numerosos instantes) existen en casi todos los capítulos: todo el que llega al pueblo, sobre todo a la hora de atacar, lo hace por la puerta principal, la más protegida, en vez de por otra sección del vallado; una esposada Andrea se tira horas y horas hablando con su amigo moribundo, en vez de poner todo su esfuerzo en coger las pinzas, que luego vemos que es fácil, y más fácil le resulta romper con ellas las esposas de duro metal; etc.

Otro aspecto negativo a destacar es también relativo a unos pocos personajes. Los guionistas se quitaron de en medio a T-Dog probablemente porque no sabían qué hacer con él y era el candidato perfecto para morir… y no se lo echa de menos, porque efectivamente no aportaba nada. Falla también la presentación de un nuevo grupo secundario: Tyreese y compañía en principio parecían bastante atractivos, pero luego no se sabe qué sentido tiene su presencia, porque los guionistas parecen que dudan si meterlos en tramas propias o no, si incluirlos en la historia global o no, y se quedan a medio camino de todo, resultando su presencia bastante malograda. Probablemente sea resultado de incluir personajes del cómic sin plantearse bien su arco en la serie.

He visto criticar el desenlace de la pequeña guerra como una gran decepción que echa por tierra el final de temporada, y me parece un grave error, me parece evidente que muchos espectadores no han entendido nada al aferrarse a la esperanza de ver una gran batalla. Porque cuando la serie se estaba centrando por fin en los personajes y los dilemas que enfrentan no sería acertado acabar todo con fuegos artificiales (que los hay, pero bien medidos), lo lógico es exponer el enfrentamiento de cada rol a sí mismo y a la situación que lo rodea. Y en eso, el capítulo final funciona francamente bien y el resultado de la contienda es consecuente con lo narrado y sin duda verosímil. Las tropas del Gobernador huyen ante los cuatro pelagatos de la prisión porque no son luchadores tan experimentados como ellos, y se asustan de la embestida sorpresa después de largos momentos de tensión. A raíz de ello pierden la fe en el Gobernador, y cuando este dictador se ve expuesto a una realidad que su mente de psicópata es incapaz de aceptar realiza la matanza, que no sólo es creíble, sino de hecho bastante previsible. Y la otra gran pega que se ha puesto, el hecho de que el Gobernador no muera… pues habrá que esperar a ver cómo acaba su historia, aún puede dar juego si los guionistas lo manejan bien. También leo que Andrea era odiada (¡pero si es el mejor personaje!) y aun así su muerte también decepcionó. Por favor, si algo se agradece de esta serie es que los protagonistas pueden caer en cualquier instante, y el final de Andrea no es forzado sino muy consecuente con su trayectoria.

El desarrollo de esta temporada ha sido bastante bueno, no espectacular pues sigue sin explotar todo su potencial por completo y lo que muestra peca de ser demasiado simplón unas veces (qué pobre es el episodio de la negociación entre Rick y el Gobernador) y cuenta con baches notables en otras ocasiones, pero en conjunto resulta una aventura muy entretenida y desde luego muy de agradecer si la comparamos con el ritmo y tono tan fallido de la segunda temporada. Ahora llega otra prueba de fuego: Glen Mazzara ha sido despedido o se ha largado, a saber por qué, añadiendo otro oscuro capítulo a la producción de la serie y dejando de nuevo su futuro en el limbo. Otra vez el segundo guionista (Scott Glimpe tras el ascenso de Mazzara) toma las riendas (acabará escribiendo el becario si siguen echando gente) y se enfrenta a la serie por cable más vista de la historia, la que más ojos puestos en ella tiene. ¿Será la trama del Gobernador un capítulo milagroso en una serie agonizante o seguirá creciendo hasta convertirse en la gran serie que podría llegar a ser?

Ver también:
Episodio piloto (2010)
Temporada 1 (2010)
Temporada 2, parte 1 (2011)
Temporada 2, parte 2 (2012)
Temporada 3, parte 1 (2012)
-> Temporada 3, parte 2 (2013)
Temporada 4, parte 1 (2013)
Temporada 4, parte 2 (2014)
Temporada 5, parte 1 (2014)
Temporada 5, parte 2 (2015)
Temporada 6, parte 1 (2015)
Temporada 6, parte 2 (2013)
Temporada 7, parte 1 (2016)
Temporada 7, parte 2 (2017)