Archivo de la etiqueta: Matt Milne

DOWNTON ABBEY – TEMPORADA 5

ITV | 2014
Drama | 9 ep. de 50-93 min.
Productores ejecutivos: Julian Fellowes, Gareth Neame, Rebecca Eaton.
Intérpretes: Hugh Bonneville, Laura Carmichel, Brendan Coyle, Michelle Dockery, Joanne Froggatt, Robb James-Collier, Lily James, Elizabeth McGovern, Maggie Smith, Allen Leech, Jim Carter, Phyllis Logan, Sophie McShera, Lesley Nicol, Penelope Wilton, Kevin Doyle, Matt Milne.
Valoración:

Alerta de spoilers: Describdo a fondo la trayectoria de los personajes.–

A estas alturas Downton Abbey no va a sorprender, pero ha sabido disimular mejor el desgaste que se veía en la cuarta etapa. No es que haya una trama general de altos vuelos, pero el buen ritmo y estabilidad de las numerosas historias paralelas ha conferido mayor cohesión e interés al año.

Por ejemplo, es obvio que con Mary no avanzan mucho o que de hecho están estancados otra vez en el juego de con quién se casará, pero ni caen en el sopor ni tiran de sensacionalismo, aprovechando muy bien la fuerza de este personaje y manejando las dosis justas de intriga y humor. Tampoco pueden ser originales con la dinámica entre las dos ancianas, Violet e Isobel, pero consiguen mantenerlas en primer plano y además evolucionan lo justo (empiezan a ver su dependencia y respeto mutuos) para no quedarse atrás. Y para sorpresa de todos los seguidores es Lady Edith quien más aporta este año. Su drama con la hija dada en adopción va creciendo muy bien y termina a lo grande con una trama de engaños y giros estupendos no por previsible menos entretenida.

En el resto encontramos lo esperable: un sinfín de vidas entrelazadas, con unas historias de largo recorrido y otras anecdóticas, pero siempre muy amenas. Seguimos con los avances sociales, con el conflicto del padre de familia sobre cómo enfrentar el futuro. Avanza también Daisy, que pone de manifiesto las ventajas de tener educación y cultura a pesar de las reticencias conservadoras de otros. Lady Rose también crece al enamorarse y casarse: su boda dará mucho juego en los últimos capítulos. También hay cambios en el resto del mundo, como manifiesta la subtrama con los rusos. Mis aventuras favoritas han sido la del tipo que le tira los tejos a Cora y las perturbaciones que causaba en la familia la presencia de la profesora y su pensamiento liberal.

No está libre de errores, sin embargo. La sección de los Bates es cansina, pues no se juega bien con la intriga: quieren dosificarla y a la vez que no se olvide, pero lo que consiguen es que canse por aparecer en pequeñas dosis pero demasiadas veces. El lío con los rusos tampoco me convence. Quieren mostrarlo pero no se atreven a llevarlo hacia ninguna parte, con lo que parece una trama demasiado superficial.

En el final en el especial navideño se nota más que estiran tramas, tanto principales (el tema de la familia Bates sigue dando vueltas y lo dejan abierto, nos torturarán con él otro año) como en secundarias (los piques entre criados de la abuela son cansinos), pero también destacan sus virtudes de siempre: hora y media de capítulo que se pasan volando gracias al sin fin de personajes encantadores y aventuras muy bien combinadas, donde destacan como siempre las peleas durante las comidas, los roces entre clases y las referencias a situaciones sociales de la época. Y avanzan por fin en algunas cosas sin tirar de golpes de efecto, sino siguiendo acontecimientos bien expuestos poco a poco: el acercamiento de Mr. Carson y Mrs. Hughes, el destino de Tom Bransom… y un destello que esperemos que se desarrolle en la próxima etapa: el chispazo de Lady Mary con un atractivo personaje interpretado por Mathew Goode.

La puesta en escena es como siempre modélica, con ese portento de fotografía y vestuario. Esta vez sin embargo me quejaré de la banda sonora: ya va siendo hora de que evolucione, que John Lunn ha exprimido demasiado los mismos temas.

Ver también:
Temporada 1 (2011)
Temporada 2 (2012)
Temporada 3 (2012)
Temporada 4 (2013)
-> Temporada 5 (2014)
Temporada 6 y final (2015)

DOWNTON ABBEY – TEMPORADA 4

ITV | 2013
Drama | 9 ep. de 49-93 min.
Productores ejecutivos: Julian Fellowes, Gareth Neame, Rebecca Eaton.
Intérpretes: Hugh Bonneville, Laura Carmichel, Brendan Coyle, Michelle Dockery, Joanne Froggatt, Robb James-Collier, Elizabeth McGovern, Maggie Smith, Allen Leech, Jim Carter, Phyllis Logan, Sophie McShera, Lesley Nicol, Penelope Wilton, Kevin Doyle, Matt Milne.
Valoración:

Alerta de spoilers: Describdo a fondo la trayectoria de los personajes.–

Como viene sucediendo, cada nuevo año pierde algo de energía respecto al anterior, y empiezo a preguntarme si no sería mejor ponerle fin antes de que la caída sea demasiado acusada. Esta cuarta temporada deja entrever aún más los problemillas que son patentes desde la segunda sesión: pérdida de fuerza en las tramas principales, estiramiento de las historias secundarias, personajes que poco evolucionan y quedan estancados. Pero también siguen brillando sus puntos fuertes: el ritmo excelente es capaz de disimular que no hay mucho contenido detrás, las decenas de personajes muy bien dibujados resultan encantadores, las mil y una historias del día a día siguen siendo interesantes, la excelente puesta en escena le da un aspecto muy hermoso…

Entre las tramas más largas es Edith quien más protagonismo gana. El extraño romance con el editor, la desaparición de este, el embarazo y las dudas sobre si aborta o no son bastante clásicos pero también esperables, que esto es un drama de líos familiares, y funcionan bastante bien, sobre todo a la hora de darle vidilla a la chica, que siempre quedaba muy descolgada. Cierto es que quizá se estira demasiado o va demasiado despacio, pero tiene buenos momentos, como cuando la abuela se mete en el fregado y está sorprendentemente educada y dando buenos consejos. Otra jugosa historia es la de la violación de Anna, con secuelas bien trabajadas y con el temor constante a que Bates hiciera alguna locura… como finalmente hace; el si se descubriría el pastel es tema recurrente en el tramo final del año, y el posicionamiento moral de varios personajes (Mrs. Hughes a la cabeza) entra en juego: ¿dónde están los límites entre la justicia y la venganza?

Después de perder al marido, la vida de Mary no toma un camino trágico, quizá por suerte, porque podría parecer que se ceban con el personaje. Su rechazo a pasar página dura bastante y permite jugar mucho con su cabezonería, y la presencia constante de dos nuevos candidatos a esposo también da muchas vueltas, siendo estas de desigual interés: como Edith, necesita algo de renovación, porque a la larga se nota que estiran la trama. Mi parte favorita vuelve a ser el contraste entre los estratos sociales que se ofrece a través del ascenso del chófer, Tom Branson, que no termina de encontrar su lugar en el mundo. En el último episodio, el especial navideño, hacen otra interesante comparativa, Inglaterra contra Estados Unidos, que resulta también muy lograda. Por cierto, el personaje de Paul Giamatti pide a gritos un lugar fijo en la serie. En cuanto al padre de familia, su línea es sencilla este año: sigue con los líos de las tierras y poco más. Branson y Mary al menos aportan algo de conflicto a sus ideas obsoletas, y con ello seguimos viendo como llegan los cambios a la aristocracia.

En las historias secundarias las más remarcables son las siguientes. Al principio de temporada el pasado de Carson vuelve para acosarle, mostrando que el personaje tuvo una vida antes de la mansión. Molesley lo pasa mal buscando un nuevo empleo, y Carson no se lo pone fácil. Una de mis favoritas ha sido la prima Lady Rose y sus ganas de fiesta, y la que lía cuando se enrolla con un cantante negro, un shock demasiado grande para la conservadora familia. Y por supuesto no fallan los líos de las abuelas, siempre picadas entre ellas y siempre arrastrando sus propias obsesiones; las frases de Violet como siempre resultan punzantes y tronchantes. Pero también hay algunas secciones que dejan malas sensaciones. Con Thomas es evidente que los guionistas no saben qué hacer; no se atrevieron a sacarlo del armario, dejando el asunto de la homosexualidad en eterno suspenso; que sea un cabrón resulta muy repetitivo si no ahondas en sus motivaciones; y en definitiva lo tienen ahí un tanto aparcado. Y finalmente los líos de Alfred con la joven Daisy y con lo de que si se va o no se va a estudiar para cocinero resultan harto cansinos.

En líneas generales Dowton Abbey no ha perdido tanto como para hablar de un mal año, pero ya está lejos de la calidad inicial y si no cambia, al ritmo que va, la siguiente temporada sí será decepcionante. Ahora mismo es un correcto entretenimiento, pero incapaz de conmover y asombrar como en sus mejores momentos. Necesita muchísimo una o dos tramas principales jugosas (no sensacionalistas a ser posible) que marquen un rumbo más claro y llamativo, así como renovar algunas de las historia secundarias, que se están apalancando. La realización sigue siendo sublime (imposible no señalar la fantástica fotografía y el vestuario) y el reparto está muy bien asentado en sus papeles, pero sin historias donde lucirse no destaca como podría.

Ver también:
Temporada 1 (2010)
Temporada 2 (2011)
Temporada 3 (2012)
-> Temporada 4 (2013)
Temporada 5 (2014)
Temporada 6 y final (2015)

DOWNTON ABBEY – TEMPORADA 3

ITV | 2012
Drama | 9 ep. de 48-92 min.
Productores ejecutivos: Julian Fellowes, Gareth Neame, Rebecca Eaton.
Intérpretes: Hugh Bonneville, Jessica Brown-Findlay, Laura Carmichel, Brendan Coyle, Michelle Dockery, Joanne Froggatt, Robb James-Collier, Elizabeth McGovern, Maggie Smith, Dan Stevens, Allen Leech, Jim Carter, Phyllis Logan, Siobhan Finneran, Sophie McShera, Lesley Nicol, Penelope Wilton, Kevin Doyle, Matt Milne.
Valoración:

Alerta de spoilers: Describdo a fondo la trayectoria de los personajes, incluidas muertes…–

La tercera temporada de Downton Abbey ha mostrado algo de desgaste que se ha traducido en pérdida de intensidad. Huelga decir que siempre ha sido un entretenimiento ligero, pero no hasta el punto de que encontrar tramos donde da la sensación de que no pasa nada o, peor aún, de ver que al rematar alguna trama principal se hace con poca garra, pasando por encima no sólo de una historia con potencial, sino de unas consecuencias más que lógicas. Esto lleva a otra crítica que no soy el primero en señalar: los guiones a veces pecan de ser demasiado políticamente correctos. Con estas dos limitaciones, la sección más afectada ha sido la de la homosexualidad latente en dos personajes (muy evidente en Thomas desde hace tiempo), que a pesar de tratarse en casi todo capítulo de una forma u otra no parecía que avanzase con determinación y cuando daba un paso importante daba la sensación de que forzaban rápidamente su vuelta al armario. Todo problema relativo a este tema se arregla con escasas secuelas y demasiado buenrrollismo, cuando en esa época un escándalo homosexual hubiera hecho tambalear los cimientos no sólo de la mansión, sino del pueblo entero.

Alguna otra historia sobre el choque de ideas, culturas o épocas se solventa bastante mejor. Muy entretenidos son los intentos de Isobel de ayudar a mujeres sin recursos, donde la aparición de la criada que dejó a su hijo en adopción genera polémica porque se está dedicando a la prostitución. Igual de interesante resulta el cambio en las políticas económicas, pues el continuo enfrentamiento entre Robert y Matthew sobre cómo manejar los recursos de las tierras que poseen ejemplifica muy bien el cambio de mentalidad necesario para abordar los nuevos tiempos. Y más jugoso que estas dos historias me pareció el análisis sobre el cambio en las estructuras sociales, pues la presencia de Tom Branson da mucho juego debido a su ascenso en el escalafón social, su anarquismo irlandés y su catolicismo: las peleas con el bautizo del hijo, los diálogos sobre política y religión y las muestras de injusticia entre las diferentes clases sociales se exponen bastante bien.

En cuanto a los hilos narrativos principales, como indicaba no terminan de desarrollarse con toda la energía de antes, aunque nunca llegan a decaer tanto como para hablar de pérdida de calidad importante. La estancia de Bates en la cárcel se me antoja bastante desaprovechada. Que un criado (considerado casi un miembro más de la familia) cayera en tal desgracia supuso uno de los arcos argumentales más importantes e intensos de la pasada temporada, pero aquí presenta su fuerza diluida en unas apariciones anecdóticas y una investigación un poco sosa. No hay sensación de peligro, ni de tragedia, y por descontado se sabe que todo saldrá bien. Por el lado contrario los problemas de Edith para encontrar marido se manejan algo mejor. La boda fallida y el acercamiento al editor llevan buen camino, lento pero seguro. La joven hija suele comerse las aventuras menos llamativas, pero este año me ha gustado bastante. Un poco menos atractivos son los triviales problemas matrimoniales de Lady Mary y Matthew, aunque por lo menos no aburren.

Los conflictos del día a día han sido lo más interesante del año, pues de nuevo un sinfín de pequeñas historias envuelven a este grupo de adorables personajes. Los roces entre criados, los líos familiares, las peleíllas constantes en las comidas (estos dos últimos con Violet siempre a la cabeza), la agenda social, etc. ofrecen siempre buenas aventuras, con emoción y diversión a partes iguales, con un ritmo siempre activo. Ningún episodio se hace aburrido, salvo el último (el especial de navidad), que es demasiado largo y monótono.

A falta de un grueso de aventuras que diera entidad y “recordabilidad” a la temporada, los guionistas han abusado del golpe de efecto de culebrón. La muerte de Sybil no resulta fallida narrativamente hablando, pero no me termina de convencer, primero porque sabe a giro rebuscado, segundo porque las consecuencias duran poco en la familia… y en el espectador: el personaje desaparece y no lo echo de menos en ningún momento. Pero acepto que va con el género, y como digo no resulta una parte realmente malograda. No puedo decir lo mismo de la precipitada, rebuscadísima, tramposa y ridícula muerte de Matthew en el último episodio. Vale que esto es un culebrón, pero se pueden hacer las cosas bien (con una trama que lleve a un desenlace trágico) o mal (el giro de guion porque sí).

En el acabado visual no hay nada que objetar, pues mantiene una realización brillante con elementos que destacan de forma espectacular: la música es preciosa, el vestuario magnífico y la fotografía siempre perfecta, contando esta con momentos impresionantes en el último episodio, donde sacan toda la belleza de los paisajes.

Ver también:
Temporada 1 (2010)
Temporada 2 (2011)
-> Temporada 3 (2012)
Temporada 4 (2013)
Temporada 5 (2014)
Temporada 6 y final (2015)