Archivo de la etiqueta: Johnny Lewis

SONS OF ANARCHY – TEMPORADA 4

FX | 2010
Drama, acción | 14 ep. de 42-57 min.
Productores ejecutivos: Kurt Sutter, Art Linson.
Intérpretes: Charlie Hunnam, Katey Sagal, Ron Perlman, Maggie Siff, Kim Coates, Mark Boone Junior, Tommy Flanagan, Theo Rossi, William Lucking, Ryan Hurst, Dayton Callie, David Labrava, Johnny Lewis, Winter Ave Zoli, Danny Trejo, Ray McKinnon, Rockmond Dunbar, Benito Martínez.
Valoración:

Alerta de spoilers: En el último párrafo hay datos que no quieres conocer si no has visto la temporada.–

El ciclo que marcaron las temporadas 2 y 3 ha terminado. El conflicto con el IRA ha llegado a un punto y aparte y con él un montón de subtramas relacionadas. Pero hábilmente en el año anterior introdujeron los aspectos necesarios para lanzar el grueso del nuevo capítulo en la historia de Charming y el Club: la llegada de un nuevo alcalde y las relaciones criminales del club con los cárteles mejicanos. Y el cambio en la situación permite que afloren de nuevo los latentes conflictos internos del club, la guerra entre Jax y Clay por la dirección del mismo.

Como ocurrió con la tercera sesión, he leído algunas críticas que señalan irregularidades en la narración o un final algo decepcionante, pero estoy totalmente en desacuerdo. Es lógico pensar que con el cambio importante en los hilos centrales encontraríamos un bajón de ritmo o una necesaria transición que perdiese intensidad, pero la realidad es que no hay un momento de descanso: el ritmo marcado por los dos años previos sigue sin perder fuelle, y las sorpresas finales, más rebuscadas y gordas, funcionan de maravilla tanto a la hora de dejarte a cuadros como de encajar en todo lo mostrado hasta entonces.

Las desavenencias internas del Club llegan a puntos críticos, hasta el punto de que de nuevo salen a la palestra intenciones de eliminar miembros molestos. Jax, con familia a la que proteger y harto de la tendencia criminal del grupo, pretende salirse, pero los acontecimientos le atan aún más fuerte, hasta el punto de firmar un pacto con Clay y mantener las peligrosísimas relaciones con los cárteles. Las cosas explotan por todos lados cada dos por tres, dando otra tanda de episodios inconmensurable llena de sorpresas enormes (algunas muy trágicas), giros inesperados (el desenlace te deja flipando), soluciones drásticas, daños colaterales inmensos… Los personajes llegan también a máximos de tensión insólitos y que sólo podían funcionar con un pasado de historias y relaciones trabajado con tanto esmero a lo largo de las sesiones anteriores. Los secundarios, que como indicaba anteriormente crecían muy poco a poco pero un rumbo muy bien planeado, adquieren cada vez más importancia, hasta el punto de que algunos empiezan a tener historias propias cruciales para el conjunto. Por ejemplo, el acoso que sufren de los agentes de la ley convierte a algún miembro del club en topo, generando una constante sensación de peligro sobre sus cabezas.

Un sinfín de eventos se cruzan ante nuestros ojos en cada capítulo, dando otra temporada redonda, perfecta, espectacular y memorable en una serie que merece mucho más reconocimiento del que tiene. Para cerrar el año nos regalan un plano final sublime, relacionando el presente con el pasado, que siempre ha sido crucial en la historia del club: Jax y Tara a la cabeza de la mesa como antaño hicieran los padres de Jax, John y Gemma. Y mientras, Clay está postrado en el hospital cual macho alfa herido y humillado, en otro de esos genialísimos instantes en que la serie va más allá de lo imaginable y esperado.

Ver también:
Temporada 1 (2008)
Temporada 2 (2009)
Temporada 3 (2010)
-> Temporada 4 (2011)
Temporada 5 (2012)
Temporada 6 (2013)
Temporada 7 (2014)

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SONS OF ANARCHY – TEMPORADA 3


FX | 2010
Drama, acción | 13 ep. de 42-60 min.
Productores ejecutivos: Kurt Sutter, Art Linson.
Intérpretes: Charlie Hunnam, Katey Sagal, Ron Perlman, Maggie Siff, Kim Coates, Mark Boone Junior, Tommy Flanagan, Theo Rossi, William Lucking, Ryan Hurst, Dayton Callie, David Labrava, Johnny Lewis, Winter Ave Zoli.
Valoración:

Había leído en muchos sitios que tras la sublime segunda temporada de Hijos de la Anarquía la serie volvía a cauces más sencillos, como los mostrados el primer año, pero está muy lejos de ser así. Quizá fue cosa de expectativas, quizá se afilaron demasiado errores triviales (he visto echarla por tierra por una sola escena menor y poco trascendente, como lo fácilmente que se libran de la policía irlandesa), pero me parece un error rebajar tanto la calidad de esta magistral temporada.

La sesión es lo que se dice redonda, de las grandes de los últimos años, de las en cada episodio te mantienen completamente atrapado por la maraña de historias entrelazadas que siempre llevan la tensión más allá de lo imaginable. Parece imposible que pasen tantas cosas, que los guionistas sean capaces de unir tantos hilos y tantas vivencias de personajes que nunca pierden definición. Parece imposible enlazar tantos giros y desarrollar los acontecimientos tirando por caminos siempre originales y arriesgados (sobre todo cuando la primera temporada parecía tan previsible).

Con cada nueva incógnita o resolución se añaden nuevas capas a los cimientos de los protagonistas que se verán reflejadas en los siguientes eventos, y a la par se densifican las relaciones entre los caracteres, destacando obviamente las de los principales pero sin descuidar las de los secundarios, muchos dibujados a veces de forma sutil o mediante situaciones que no parecen cruciales pero a la larga sí lo serán. Toda escena de la temporada está ahí por alguna razón, no sobra nada en ningún episodio, de hecho incluso se las apañan muy bien para introducir en todo este denso entramado la semilla que llevará a la trama central de la temporada cuatro, bastante desligada de lo aquí mostrado.

Cabe destacar también que esta sesión abarca muy pocos días de la vida de los habitantes de Charming. El impresionante final abierto que nos dejó el año anterior marca el eje central de toda la narración aquí vista, y si bien el secuestro del hijo de Jax parece poca cosa para llenar trece episodios resulta que dicha acción abre un abanico de situaciones enorme y muy bien relacionadas. La trama nos lleva a la sección de Irlanda, enlaza con el pasado del club y sus dirigentes de forma magistral, sirve como aporte extra para los rifirrafes internos actuales… Y a todo ello le sumamos el conflicto con el IRA, que ya venía de largo y aquí se materializa por completo. Cuantos intereses entremezclados mueven los hilos por caminos inesperados y fuerzan a los personajes a crecer constantemente, y qué enorme grupo de caracteres se consigue.

Si las tramas son la definición misma de la perfección, la puesta en escena en cambio está lejos de semejante nivel. Es bastante profesional, pero no destaca por brillar especialmente, sobre todo en las pobres escenas de acción. También se nota que fuerzan a veces el uso de ciertos decorados (el hospital parece tener una habitación, un pasillo y la dichosa capilla), como si no tuvieran recursos para más. No es una producción HBO, se nota, pero en líneas generales el acabado es lo suficientemente bueno como para aprovechar muy bien los exquisitos guiones. Y los actores crecen junto a sus roles, en especial Maggie Siff (Tara), quien parecía poquita cosa y ha terminado dominando a su personaje de forma magistral, pero sin olvidar a la inmensa Katey Sagal, al joven pero excelente Charlie Hunnam (Jax) y a otros de gran nivel como Ron Perlman (Clay), Kim Coates (Tig)…

PD: Menudo puntazo cambiar el tema de los créditos en la parte de Irlanda por una versión irlandesa.

Ver también:
Temporada 1 (2008)
Temporada 2 (2009)
-> Temporada 3 (2010)
Temporada 4 (2011)
Temporada 5 (2012)
Temporada 6 (2013)
Temporada 7 (2014)

SONS OF ANARCHY – TEMPORADA 2

FX | 2009
Drama, acción | 12 ep. de 50-70 min.
Productores ejecutivos: Kurt Sutter, Art Linson, John Linson.
Intérpretes: Ron Perlman, Charlie Gunman, Katey Sagal, Kim Koates, Mark Boone Junior, Tommy Flanagan, Maggie Siff, Williams Lucking, Ryan Hurst, Dayton Callie, Adam Arkin, Ally Walker, Taylor Sheridan, Winter Ave Zoli, Theo Rossi, Johnny Lewis.
Valoración:

Decía al terminar la primera temporada de Sons of Anarchy (Los hijos de la anarquía) que ofrecía calidad de sobra para citarla como un entretenimiento de buen nivel, pero que las tramas y personajes respondían a patrones muy clásicos y predecibles, con lo que se quedaba a un par de peldaños de lo que denominaría “la primera división de las series”. Pero esa limitación se hace pedazos desde el primer minuto de la segunda temporada, dejando a la anterior como una presentación quizá demasiado larga y típica pero muy necesaria, como una introducción a una historia mucho más grande que aquí se muestra en todo su esplendor. De hecho el salto cualitativo es tan notable que sorprendió a propios y extraños, consiguiendo que una serie que pasaba bastante desapercibida se pusiera en el punto de mira de crítica y publico, llegando a ser aclamada como la mejor temporada del año en muchos medios.

En la mejor tradición de The Shield (donde Kurt Sutter, artífice de Sons of Anarchy, era el segundo guionista del equipo) cada episodio es una auténtica bomba de situaciones cada vez más intensas, complejas y peligrosas. Los personajes caminan paso a paso hacia el infierno, todo lo que les ocurre va siempre más allá de lo que el espectador puede imaginar. Giros y más giros inesperados, situaciones límite de donde parece que no pueden salir impunes y tragedias durísimas van sembrando unos caracteres exquisitos que muestran una evolución fantástica.

En las historias principales dejamos al club de moteros Sam Crow con Jax (Charlie Gunman) pensando en reformarlo a largo plazo (es decir, alejarlo de tanta criminalidad y moverse más por la inteligencia que por la fuerza) y con su creciente odio por su presidente y padrastro, Clay (Ron Perlman), por aquello de acabar con la vida de la mujer de su buen amigo Opie. Este último, sin conocer al verdadero autor de su desgracia, anda muy perdido y trata de centrarse volcando sus fuerzas en el club, pero su inestabilidad causará varios problemas. El resto de hermanos orbita alrededor de uno de los dos líderes con mayor o menor fidelidad, creándose constantes roces y peleas que van en aumento conforme las diferencias se magnifican y los asuntos externos les agobian.

La llegada de un supremacista blanco, Ethan Zobelle (Adam Arkin), un tipo con gran inteligencia que pretende dominar el pueblecito de Charming echando a la escoria no blanca y a cualquiera que ose plantarle cara, es decir, a quien domina el crimen actualmente, los clubes, pone en apuros a Sam Crow, pero también a los agentes de la ley, que deben lidiar con la guerra entre ambos bandos. Tanto los sheriffs como la implacable agente del FBI (un personaje muy secundario pero de los más fascinantes, y la actriz Ally Walker lo borda) se ven desbordados y obligados por las circunstancias a realizar decisiones muy difíciles (brutal el final de la trama con el IRA y su relación con todo lo demás). La violación de Gemma (una inmensa Katey Sagal) por parte de la gente de Zobelle supone el primer gran golpe de efecto de la temporada, uno de los que marcan un punto de inflexión total en personajes y tramas además de ser uno de esos momentos capaces de dejar al espectador hipnotizado durante unos cuantos capítulos por la brutalidad de los hechos y sus consecuencias. Es considerada como la madre de todo el club, y debe luchar entre contarlo y hundirles en dolor y ansias incontroladas de venganza o soportar estoicamente sus penas. A partir de este trágico evento la cosa va in crescendo de forma demencial, con la tormenta de Zobelle imparable sobre el club cuando éste vive sus momentos más difíciles, acumulándose peligros de todo tipo donde no se ven salidas fáciles: las luchas internas, el periodo de encarcelamiento, la salida de Jax como vicepresidente del club, la caída de su novia, la legal doctora, al lado oscuro –es decir, a su lado-, Opie descubriendo la verdad, su padre atentando contra Clay, y por supuesto los numerosos conflictos del denso entramado de personajes secundarios, todos relacionados de forma impecable y que podría estar párrafos enteros citando.

Si la temporada se desarrolla con un nivel de notable con muchos momentos puntuales memorables, el tramo final termina por lanzarse a lo grande, ofreciendo cuatro episodios magistrales donde todo lo acumulado anteriormente va explotando aquí y allá y en la cara de los protagonistas. Todo se presenta como perfectamente planeado y medido, todo se muestra controlado y desarrollado por parte de los guionistas con una habilidad casi imposible de describir por más halagos que intente reunir. Una temporada brillante, espectacular, capaz de dejarte atónito en cada episodio y superar el listón en el siguiente. No disfrutaba de algo tan intenso y apasionante desde los mejores momentos de The Shield. Así pues, indistintamente de si la mente de Sutter dio lo máximo de sí en las prácticamente insuperables tramas de esta temporada y resulta que en posteriores sesiones el nivel se mantiene un poco más tranquilo (como parece que ocurre, según se dice), lo aquí visto me basta para citar a Sons of Anarchy como una de las imprescindibles de los últimos años.

Ver también:
Temporada 1 (2008)
-> Temporada 2 (2009)
Temporada 3 (2010)
Temporada 4 (2011)
Temporada 5 (2012)
Temporada 6 (2013)
Temporada 7 (2014)

SONS OF ANARCHY – TEMPORADA 1

FX | 2008
Drama, acción | 13 ep. de 46-59 min.
Productores ejecutivos: Kurt Sutter, John Linson, Art Linson.
Intérpretes: Ron Perlman, Charlie Gunnam, Katey Sagal, Mark Boone, Maggie Siff, Tommy Flanagan, Kim Coates, Johnny Lewis, Theo Rossi, William Lucking, Ryan Hurst, Dayton Callie, Taylon Sheridan, Ally Walker.
Valoración:

Sons of Anarchy (Hijos de la anarquía) es un club de moteros de California que funciona como grupo criminal organizado, haciendo cumplir en su zona la ley del más fuerte por encima incluso de las autoridades del Estado. La línea que separa el poder de la muerte es fina y cambiante, y por ello cada día los protagonistas deben luchar para mantener a raya los egos de otras bandas, esquivar las fuerzas de la ley (las locales compradas, las federales temidas) y por supuesto lidiar con las rencillas internas, muchas veces más peligrosas que cualquier otro factor externo.

Todas las historias relatadas en esta primera temporada las he visto mil veces. No hay ninguna sorpresa, giro o desarrollo de tramas que sorprenda o se distancie de lo más previsible: los cadáveres a ocultar, la sombra del FBI a esquivar, la sospecha de traidores, los líos amorosos que ponen todo en peligro, los tratos que se van al garete por la ambición de otras facciones… Igualmente los personajes son los de siempre y hacen lo que más se espera de ellos; no falta ningún cliché en esta especie de versión de Los Soprano o El padrino con motos: el líder de apariencia fuerte pero con mucha tensión y dudas sobre sus hombros, el aprendiz inteligente y dedicado pero con ideas demasiado atrevidas, los matones determinados (cada uno más o menos bruto y simpático y con sus manías concretas), los novatos, la mujer del jefe (que mueve casi tantos hilos como él) y las novias de otros (ya sean las putillas de ese modo de vida o chicas normales que dudan si acercarse a ese mundo).

Y sin embargo me ha gustado bastante, porque a pesar de todo está bien escrita, bien interpretada, bien rodada y resulta muy entretenida. Las tramas están bien trabajadas y sus desenlaces no decepcionan por ser simples o todo lo contrario, rebuscados. Prima el contar bien las cosas, paso a paso, sobre las sorpresas facilonas y la intensidad artificiosa. Entre estas historias de crímenes los caracteres danzan muy bien, con evoluciones bien desarrolladas aunque sus rumbos también sean notablemente predecibles, y por más estandarizados que puedan ser también resultan totalmente creíbles y muy simpáticos (algunos me han encantado, como la investigadora que los acosa). Sus actores han sido todos muy bien elegidos: un imponente Ron Perlman como el rudo líder, un atractivo y carismático Charlie Hunnam como el joven que heredará el trono, una altiva Katey Sagal que logra hacer de su álter ego una mujer odiosa, más una serie de secundarios muy acertados, muchos de ellos presencias míticas (Kim Coates, Tommy Flanagan, Dayton Callie, Mark Boone, Mitch Pileggi…). Por último, la realización es de primer nivel, destacando la excelente fotografía y el exquisito sentido del ritmo (los capítulos se me hacían cortos).

Así pues, a pesar de no distanciarse lo más mínimo de las mismas historias de siempre no hay sensación de simpleza o de falta de recursos, pues todas las piezas del puzzle están siempre bien colocadas y desarrolladas con atino. Sons of Anarchy no es rompedora, ni parece que pretenda serlo, es el ejemplo perfecto de que una historia bien contada y con personajes sólidos, por vista que resulte, vale mucho más que una más atrevida pero hecha a la carrera. Este primer año es más que efectivo como entretenimiento sin pretensiones, muy recomendable para quienes, como un servidor, a la hora de buscar una distracción pasajera desean algo más que el limitadísimo formato de los procedimentales.

Ver también:
-> Temporada 1 (2008)
Temporada 2 (2009)
Temporada 3 (2010)
Temporada 4 (2011)
Temporada 5 (2012)
Temporada 6 (2013)
Temporada 7 (2014)