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THE WALKING DEAD – TEMPORADA 7, PARTE 2

AMC | 2017
Drama, zombis | 8 ep. de 45-60 min.
Productores ejecutivos: David Alpert, Scott M. Gimple, Gale Anne Hurd, Greg Nicotero, Robert Kirkman.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Norman Reedus, Melissa McBride, Lauren Cohan, Danai Gurira, Sonequa Martin-Green, Lennie James, Seth Gilliam, Alanna Masterson, Ross Marquand, Christian Serratos, Tom Payne, Austin Amelio, Xander Berkeley, Jeffrey Dean Morgan, Steven Ogg, Khary Payton, Karl Makinen.
Valoración:

Alerta de spoilers: Destripo todo, muerte de algún personaje incluido. —

Esta segunda parte de la séptima temporada de The Walking Dead ha sido incluso más desastrosa que la anterior. Hay un objetivo bien determinado en la trama pero sus autores se empeñan en reservarlo, y para ello nos arrastran a subtramas anodinas que no llevan a nada, a pesar de que hay personajes de sobra con los que explorar historias secundarias que no sepan a relleno barato y de que el propio género de supervivencia postapocalíptica permite infinidad de posibilidades. Como es lógico que ocurriera en esta situación, se pierde la tensión que debería haber durante todo el año por el destino de los protagonistas ante la tiranía de Negan. Y claro, para tratar de recuperarla deben recurrir a esas trampas tan molestas que por desgracia ya se han vuelto algo habitual: esconder de mala manera para más tarde la solución de algunas situaciones, meter falsas muertes con todo el descaro del mundo, tirar de flashbacks ñoños para ahorrarse el esfuerzo de la progresión dramática, intentar apañar los puntos álgidos a última hora…

Los tres primeros capítulos no están mal, parecían apuntalar aceptablemente bien (sin sorpresas ni un guion brillante) todo lo que se iba a desarrollar durante esta etapa, la situación de cada personaje y los distintos frentes de la lucha contra Negan. Pero a partir de ahí todo se estanca, todo lo expuesto se estira y diluye y, en los pocos casos en que cada elemento llega al esperado punto de inflexión, da la sensación de que es tarde, de que ya se había vuelto muy predecible y deberían haberlo resuelto con más contundencia en el momento adecuado.

En este aspecto destacan, como es obvio para mal, las eternizadas tomas de decisión de Carol, el Rey, Morgan, Rosita, Sasha, Rick, Gregory y Richard (el segundo del Rey). En todos ellos estaba claro como el agua que su elección de volver al juego o dar un paso al frente era inevitable. Si estuviéramos ante roles complejos y una evolución gradual y verosímil podríamos decir que la dilación en su maduración se ha hecho de rogar de forma interesante e intrigante. Pero no, la poca profundidad que tenían ha desaparecido, se han estancado y sólo muestran una cara. Repiten mucho que no quieren, pero al final, como se veía venir, se ponen en marcha, sin que quede en la mayoría de los casos claro por qué. Rick pasa de estar hundido a luchar con todo sin una transición clara, de hecho, de repente parece que desaparece el peligro que lo agobiaba, se va incluso de parranda con Michonne. Carol no sé por qué se aisló, no es necesario para dejar de matar, ni sé por qué vuelve si lo que van a hacer es precisamente matar gente. Morgan y su viaje emocional pacifista era insostenible a estas alturas sin aplicarle al personaje un grado de locura, y por ello su renacer se ha hecho especialmente cargante. El Rey pasa de cero a cien también sin más, porque no ha cambiado nada, la gente de Negan sigue haciendo lo mismo (dominándolos y matando a alguno de vez en cuando), y la lucha contra ellos implicaría más miseria y muertes. Sasha y Rosita, poco interés por su cabreo, era evidente que no iban a salirse con la suya, que matar al malo sin una gran batalla, después de tanto enredo, tiene todas las de no sentar bien a los seguidores. Los guionistas lo evitan sin mucho disimulo a pesar de ser el plan más lógico: apostar una docena de francotiradores alrededor y acabar con él en un plis plas, y esperar a ver si con suerte el grupo se deshace por dentro sin un líder tan fuerte. Pero ellas mismas lo desechan tras un simple rato de observación, porque claro, la gilipollez de que casualmente se ponga alguien todo el rato de por medio en la línea de tiro no se puede mantener mucho tiempo.

La trama también se hunde en la más absoluta nada. Sólo el capítulo centrado en Eugene y en menor medida en Dwight (711) aporta algo tangible, algo necesario a estas alturas: la visión de la vida en el bando de Negan, las muestras de posible disensión en sus filas… Y de paso nos recuerda el género de la serie, la supervivencia del ser humano en situaciones extremas: Eugene y Dwight son los cobardes que se adaptan a lo que le ofrecen los más fuertes, y cada uno nos trae una versión distinta. La existencia de este episodio señala muy bien el error de la temporada entera: si vas a irte a un receso centrado en pocos personajes, qué menos que mantener un trasfondo que contribuya a la historia global y aporte algo de profundidad. En el resto se olvidan de ello. Todos los protagonistas hablan de que hay que luchar pero, aparte de los cutres dilemas personales de unos pocos, no se muestra de forma adecuada el ambiente global de terror y el nacimiento de la resistencia.

No hay desarrollo de planes, entrenamiento consistente, investigación de las fuerzas y recursos del grupo de Negan y sus bases… Apenas vemos a alguno rapiñar algún arma, y sólo tenemos una fugaz escena de entrenamiento en los dominios del rey (representada por el típico adolescente entusiasta pero cargante). El trato con la gente de la chatarra es lo único más llamativo, y desde luego no está muy bien resuelto. Sabemos que se unirán a la lucha, así que, ¿por qué nos hacen perder el tiempo con efectismo intrascendente? Menos peleílla absurda de Rick con un monstruito y más relación entre personajes, que aparte de la jefa no presentan a nadie, y así sólo dejan la sensación de que serán carnaza en la batalla y no puedes interesarte por nadie. Con el campamento de mujeres meten aún más la zarpa. Primero, vaya manera de marear la perdiz con Tara: sabemos de sobra que hablará de ellas. Segundo, para un capítulo en el que pasa algo, y no tiene ni pies ni cabeza. ¿Pero cómo se les ocurre ir al poblado de mujeres en plan violento? No me encaja en los personajes, en ninguno. ¿Todos han aceptado este plan sin rechistar? Ha salido bien de milagro, básicamente porque los guionistas querían, y por ello deja numerosos momentos de vergüenza ajena. Entran en tropel con explosivos y apuntándolas con las armas, y se les ocurre decir “No vamos a haceros nada, uniros a nosotros y entonces nos llevaremos de puta madre”. Lo único que puedo celebrar es que no han cumplido con el tópico de que aparecieran en la batalla final para salvar a los protas en un momento de apuros, pues daba por seguro que la anciana, la niña o la joven librarían a Tara de una muerte segura. Pero me guardo este apunte para el próximo año, porque todavía podría ocurrir. Eso sí, en este episodio dejan un plano inesperadamente inteligente: el de Enid a punto de disparar.

El receso de Rick y Michonne de vacaciones (712) es escandaloso y merece extenderse en ello. Nada útil ni interesante en todo el capítulo, sólo aventura de supervivencia simplona que no aporta nada a estas alturas, y que no encaja con la situación: como indicaba, se lo están pasando bien, se tiran por ahí días sin preocuparse por nada. Se remata todo con otra falsa muerte (Rick se teletransporta, Michonne está ciega de repente) de las de darles una somanta palos a los creadores, más un ciervo digital que parece hecho con Microsoft Paint (se ve que el tigre se llevó todo el presupuesto). Aunque, puestos a elegir el peor momento del año, me quedaría con el reencuentro de Carol y Morgan, que después de tantas vueltas en círculos acaba con un diálogo demencial que se resumen en: “Oye, vengo de matar a un amigo tuyo [Richard], pero hablemos de lo que importa, un tipo [Negan] está matando a amigos tuyos y tenemos que acabar con él”. Ya el plan de Richard era ridículo, pero esto… Qué risas, joder.

Y me falta Hilltop. Si en Alexandria y el Reino navegamos en círculos, aquí no iba a ser menos. Pero incluso en este nivel tan bajo esta sección es más aburrida e insípida. Que Gregory tiene dudas y miedos y Maggie va camino de liderarlos. Y ya está.

Llegamos al final de temporada, por fin, sin plan a la vista. ¿Van a atacar la base de Negan en modo marabunta? Pues no, resulta que tienen algo planeado, pero en ese afán de crear intriga barata, los escritores nos lo han ocultado, aunque fuera a costa de tener a los protagonistas paseando sin hacer nada. Y para colmo, es cutre de narices: ponerse en la puerta de Alexandria y disparar cuando lleguen. No hay ni un amago de rodearlos contra el muro ni nada más elaborado. Lo único inteligente es que eligen a un grupo reducido y con Negan al mando… porque da la casualidad de que esta vez sí va él… Pero también da la casualidad de que por alguna razón intuye que están planeando algo y ha podido prepararse, así que a nuestros protagonistas no les saldrán las cosas como deseaban. Como venía diciendo, a última hora no puedes tratar de cuadrarlo todo, generar la atmósfera adecuada y a la vez incluir giros consistentes, así que el desastre es notable.

Para empezar, las alianzas parecen haberlas dejado en el aire. ¿Por qué no han llamado a Hilltop y al Reino? Como a los guionistas les importa más el giro trampa puntual que el equilibrio global, retuercen la situación para jugar con la supuesta inquietud por la desventaja de los protagonistas y la sorpresa de que los refuerzos lleguen en el momento clave para salvar los trastes. Pero olvidan que es algo tan evidente que no puede sembrar incertidumbre, olvidan que la trama se resiente por ello. Pero no queda ahí este sensacionalismo rudimentario de último momento. Las falsas muertes, los finales abiertos en plan chapucero, los flashbacks como intento de recuperar la conexión con los personajes, y otros tantos recursos vulgares están engullendo una serie que, sin ser extraordinaria, otrora sí trabajaba mejor los arcos de cada año, destacando el del Gobernador. Toda esta temporada se aferra a esa forma de escritura, y en el capítulo final más aún. No queda otra a estas alturas, la progresión dramática hace aguas, la trama estaba en suspenso y no hay tiempo para recuperarla. Los flashbacks de Sasha con Abraham y los anuncios de “va a pasar algo, atento”, con esos planos con Maggie y las escenas de dentro del ataúd dadas con cuentagotas, son vergonzosos. No, la muerte de Sasha no funciona, no emociona ni duele, porque está anunciada desde mediados de la temporada pero la iban postergando, y tratar de remontar ahora no evita que sea predecible, de hecho, tanto enredo manipulador termina siendo molesto.

Así que, descartados el suspense y el drama, sólo quedaba desear que la batalla, tan esperada, fuera épica. Pero da más bien indiferencia tirando a pena. La única sorpresa que encontramos es el cambio de bando de los chatarreros, y tampoco es que sea algo extraordinario, por no decir que ese momento vuelve a mostrar a lo grande las nulas dotes interpretativas de Andrew Lincoln: qué caretos más patéticos pone. El resto es harto previsible y se termina de hundir por una mala puesta en escena, que vuelve al tono televisivo de los primeros años. Cuatro planos mal rodados (y con música de serial ochentero) de gente disparando sin que se les acabe la munición, cero esfuerzo en tratar de mostrar el escenario completo y un desarrollo concreto, en mostrar dónde está cada grupo y persona y a qué se enfrenta y cómo sale o no de ello. Hay cantidad de escenas lastimeras, aparte de los flashbacks de Sasha y la llegada en el último momento de los refuerzos: Dwight dejando el muñeco y que lo encuentre nada más y nada menos que Daryl, Maggie dando la vuelta a un coche para toparse con el grupo de Daryl, cuando es evidente que ambos vienen de la parte de atrás del mismo y es imposible que no se hayan visto, lo torpe que de repente son los chatarreros cuando nos los habían presentado más duros (dejan que los de Alexandria sostengan las armas todo el rato, tres tíos rodean a Carl pero se libra sin esfuerzo), y por si fuera poco tenemos otra falta muerte descarada (Michonne). Pero aún hay más, porque, después de todo, no llegamos a ningún desenlace cerrado, ha sido una escazamura breve y Negan sigue vivo.

Este capítulo final no hace sino exponer lo obvio: la temporada ha sido un engaño monumental, pues es un avance, un tráiler, de lo que finalmente ni siquiera llega a ocurrir y dejan para el año que viene. Así se entiende que sus creadores digan que pueden alcanzar veinte temporadas por lo menos…

PD: ¿Y qué fue de aquel tipo que espiaba Alexandria? Vaya misterio de pacotilla.

Ver también:
Episodio piloto (2010)
Temporada 1 (2010)
Temporada 2, parte 1 (2011)
Temporada 2, parte 2 (2012)
Temporada 3, parte 1 (2012)
Temporada 3, parte 2 (2013)
Temporada 4, parte 1 (2013)
Temporada 4, parte 2 (2014)
Temporada 5, parte 1 (2014)
Temporada 5, parte 2 (2015)
Temporada 6, parte 1 (2015)
Temporada 6, parte 2 (2013)
Temporada 7, parte 1 (2016)
-> Temporada 7, parte 2 (2017)

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THE WALKING DEAD – TEMPORADA 7, PARTE 1

AMC | 2016
Drama, zombis | 8 ep. de 45-60 min.
Productores ejecutivos: David Alpert, Scott M. Gimple, Gale Anne Hurd, Greg Nicotero, Robert Kirkman.
Intérpretes: Andrew Lincoln, Chandler Riggs, Norman Reedus, Melissa McBride, Lauren Cohan, Danai Gurira, Sonequa Martin-Green, Lennie James, Josh McDermitt, Seth Gilliam, Alanna Masterson, Ross Marquand, Christian Serratos, Austin Nichols, Tom Payne, Austin Amelio, Xander Berkeley, Jeffrey Dean Morgan.
Valoración:

Alerta de spoilers: Resumo la trama global sin spoilers gordos. Al final comento la anunciada muerte del primer capítulo.–

La primera parte de la séptima temporada empieza como se esperaba, pues sus autores se habían atado a ello. Como dije en el pasado final, un clímax funciona si su cierre funciona. Pero tuvieron la cutre idea de dejarlo en el aire y ahora tienen que hacer malabares para volver a montar algo que se le parezca, para generar el ambiente necesario en una escena que tenía que haber terminado hace seis meses. Pero ahora van con prisas, así que recurren a un repertorio de recursos baratuchos, de flashbacks ñoños y sensacionalismo facilón que se supone que deben ponernos con los nervios a flor de piel por saber quién será el elegido para morir apaleado por el cruel Negan. ¿El resultado? Puro humo, puro relleno. Medio episodio gastado en repetir lo que ya conocemos, en estirar la solución que sin vergüenza alguna omitieron pensando que eso genera más expectación. Había visto finales abiertos y retornos chapuceros (Battlestar Galactica a la cabeza), pero esto va más allá de lo ridículo, resulta verdaderamente ofensivo. Y el resto del metraje… pues los llantos y lamentaciones también esperables. Cuarenta y cinco minutos para algo que debería haber sido despachado en su prólogo y así pasar a la historia de esta etapa…

Pero cuidado, que todavía va a más la estafa, porque resulta que toda esta tanda es relleno, que la trama de Negan estará en reposo hasta más ver, así que aparcan a casi todos los protagonistas, que no hacen absolutamente nada (y cuando lo hacen dan ganas de pasar hacia adelante, como con el tontísimo plan de Carl). Ocho capítulos con el engaño, ¡con dos cojones! ¿Cómo puedo aprobar una temporada así? Pues lo voy a hacer únicamente porque algunos personajes secundarios medio sustentan en este viaje a ninguna parte. Por lo demás, es tiempo perdido, basta leer quién muere para ahorrarte el lastimero primer episodio y pasar al último, que resume lo poquísimo que han llegado a narrar y tiene unos minutos finales bastante potentes, con una muerte mucho más lograda que la chapuza con la que empieza el año. Es que ni siquiera se esfuerzan en la parte de Carol, personaje principal y con una historia paralela que debería haber dado muchísimo más de sí para que no parezca una mera excusa para tener cerca gente con la que harán piña en la previsible rebelión contra Negan. Sí, esa trama que todos esperábamos para el segundo episodio pero que al final sólo se ha señalado para dejarlo de nuevo en el aire.

El suplicio de Daryl y los esfuerzos de Rosita, Spencer y Michonne por no rendirse ofrecen algo de chicha, aunque lo estiren cosa mala. Pero sobre todo destacaría a Dwight y Tara. Al encargado de gestionar el cautiverio de Daryl, Dwight, se han preocupado por darle una personalidad y unos compañeros con los que interactuar, con lo que no resulta un enemigo unidimensional. Con ello se consigue sembrar un poco de verosimilitud en la panda de Negan, porque esta figura es demasiado comiquera, un “soy malo porque sí” exagerado hasta límites cargantes, a lo que no ayuda la sobreactuada interpretación de Jeffrey Dean Morgan, que en vez de bate debería llevar bastón, pues siempre anda torcido; con lo imponente que resultó en The Salvation con una interpretación más sobria. Más o menos lo mismo se le puede aplicar al Rey Ezequiel, por mucho que intenten suavizarlo: es muy artificial y sólo funciona por otros caracteres. Parece que en el cómic ya no saben qué nuevos villanos y líderes escribir, y en la serie no logran superar el escollo. Los tiempos del Gobernador han quedado lejos.

En cuanto a Tara, la pequeña odisea que vive termina de perfilar uno de esos muchos roles que tienen en la reserva para explorar cuando se les antoje. La aventura es interesante y variada, y el grupo con el que se encuentra la mar de atractivo, con personajes bien dibujados en un corto espacio de tiempo. Aunque también es demasiado obvio que será otro grupo a unir en la lucha contra Negan, al menos han resultado más llamativos que la gente del Reino. Pero sorprendentemente, este capítulo es el menos valorado en las redes… y mientras, aplauden hasta con las orejas la burla del primero.

Es una lástima que una serie con tantas posibilidades, y donde se vislumbraba un gradual crecimiento y superación de los errores que la limitaban, llegue a caer tan bajo de nuevo. Si querían postergar el enfrentamiento había muchos temas y grupos enteros de personajes con los que jugar, pero la obsesión con Rick-Negan es muy contraproducente, y más a sabiendas de que Andrew Lincoln es un actor pésimo. Y se ve que todavía no han aprendido que con vaguedades y humo no se crea expectación, pues al final nos ponen a un tipo misterioso observando acompañado por música intrigante, como el famoso perro de mirada aviesa de Los Simpson, parodia que viene como anillo al dedo. Oooh, sí, esto me ha convencido para ver más, y no un guion esforzado en exprimir todo el potencial latente…

Nada más para rascar hay en la temporada, salvo hablar sobre el miembro del grupo que se cargó Negan.

Alerta de spoilers: Revelo a quién mató Negan.–

Viendo que sorprender era difícil después de tantos meses, optaron por otro giro sensacionalista: matar uno más por la cara. Injustificado, molesto, innecesario. Abraham era uno de los más fascinantes, en un punto álgido de su evolución, uno de mis favoritos, y su muerte una de las más gratuitas y absurdas que he visto en una serie. Casi se contrarresta porque por fin eliminan a Glenn, un rol cansino y muy gastado desde hace años, pero el golpe bajo es difícilmente perdonable.

Ver también:
Episodio piloto (2010)
Temporada 1 (2010)
Temporada 2, parte 1 (2011)
Temporada 2, parte 2 (2012)
Temporada 3, parte 1 (2012)
Temporada 3, parte 2 (2013)
Temporada 4, parte 1 (2013)
Temporada 4, parte 2 (2014)
Temporada 5, parte 1 (2014)
Temporada 5, parte 2 (2015)
Temporada 6, parte 1 (2015)
Temporada 6, parte 2 (2013)
-> Temporada 7, parte 1 (2016)
Temporada 7, parte 2 (2017)