LA CASA DEL DRAGÓN – 106 –  LA PRINCESA Y LA REINA


The Princess and the Queen
Escritor: Sara Hess.
Director: Miguel Sapochnik.
Valoración:

Sinopsis:
Han pasado diez años, y tanto Alicent como Rhaenyra tienen varios hijos. Pero la tensión por la cuestión sucesoria sigue cargando el ambiente de recelos y rencillas.

Resumen:
Rhaenyra da a luz a su tercer varón. Pero la reina cuestiona su origen: es otro que se parece bien poco a su esposo Laenor y mucho a su «amigo» el comandante de la guardia de la ciudad, Harwin Strong. Alicent por su parte tiene dos niños y una niña. En el patio de entrenamiento, Harwin y Criston se enfrentan azuzando a los críos, dejando ver claramente los dos bandos que hay en la corte. El rey Viserys sin embargo hace la vista gorda y está entusiasmado con sus nietos.

Lyonel, mano del rey, y su hijo Harwin, deciden alejarse de la corte temporalmente para que dejen de estar en el punto de mira de los cotilleos. Pero su otro hijo, Larys, aliado con la reina, maquina su muerte para ascender.

Rhaenyra ha aguantado suficientes peleas y decide partir a Rocadragón con su familia. Daemon viaja por las Ciudades Libres, siendo agasajado por sus líderes, pero no encuentra un hogar para él y sus dos hijas. Laena enfrenta un nuevo y difícil parto, pero al verlo inviable se suicida mediante su dragón.

Mejores frases:
-Laenor: ¿Ha sido muy doloroso?
-Rhaenyra: Por los dioses…
-Una vez recibí una lanzada en el hombro.
-Cuánto lo siento.

-Alicent: Seguid intentándolo, ser Laenor. Tarde o temprano, alguno se parecerá a vos.

-Rhaenyra: No vas a desertar justo cuando la tormenta arrecia.
-Laenor: El buen marino huye de la tormenta cuando se avecina.

Análisis:
El salto temporal apenas logra desviar la atención sobre lo obvio: que ya llevamos varios capítulos atascados sin avanzar. Diez años después y con niños de por medio, la situación es la misma en la corte. Rhaenyra y Alicent se llevan mal, Viserys es un buenazo que no se entera de cómo se están gestando dos bandos de cara a su sucesión.

Hay tibias mejoras en la situación personal de Daemon, que se materializa con algo más de sentimiento, pero claro, tampoco presenta novedades. Sin embargo, el épico y emotivo final de Laena deja buen recuerdo de su sección.

En la corte, los actores y algunos buenos momentos vuelven a salvar una historia que empieza a hacerse pesada y repetitiva. El cambio de actrices, un momento difícil, ha sido muy bien salvado, el casting ha dado en el clavo. El parecido es asombroso, sobre todo el de Alicent. Tanto Olivia Cooke (la reina) como Emma D’Arcy (Rhaenyra) dejan muy buenas impresiones. El guion las muestra más maduras y amargadas.

Pero no hay suficiente material para que el episodio resulte trascendental, útil. Algún diálogo punzante, algún momento potente, no bastan. Y también hay partes bastante cuestionables.

De los niños vemos un mínimo un tanto decepcionante, pues llegaban como lo único novedoso. Quedan más bien para presentar el nuevo punto de conflicto entre reina y princesa, sin mostrar personalidad. Solo algo del mayor, Aegon, se deja entrever, y no resulta muy original: es un adolescente alocado y en celo.

El montaje final con el monólogo de Larys es muy artificial y torpe, destacando el incomprensible momento del ratón que ve Viserys, que no sé si es un intento de señalar «sutilmente» que hay «ratas» en la corte. Además, aquí los guionistas destrozan por completo la intriga de la situación: en la novela no se sabe a ciencia cierta quién fue, pues hay muchos intereses cruzados. Daemon, para quitarse pretendientes de en medio y poder acercarse a Rhaenyra; Alicent, limpiando la corte de enemigos; Larys, dando un golpe en su propia casa…

Lo peor es que la relación de Rhaenyra con Harwin no se trata con la necesaria dedicación, una que sí recibió el acercamiento a Criston. En el episodio anterior su aparición fue un visto y no visto, y en este están juntos sin más, y encima muere bien rápido sin llegar a exponerse con claridad cómo es su vínculo, como qué siente cada uno. Deja dos cuestiones muy importante en el aire: ¿son una familia feliz o es solo una aventura sexual?, ¿por qué alguien tan inteligente como Rhaenyra expone a sus bastardos así? Los escritores descuidan tanto la pajera que ni muestran la reacción de Rhaenyra a su fallecimiento. Por suerte, el matrimonio pactado con Laenor funciona mejor, con tiras y aflojas más atractivos. El cambio a adultos de los Velaryon es una mejora sustancial, pues los adolescentes no dejaban buenas sensaciones.

Con la casa Velaryon se habían metido de cabeza en un buen lío narrativo por cumplir con cuotas raciales para vender buena imagen de corrección política. Han sorteado aceptablemente bien el matrimonio entre Rhaenyra y Laenor y sus hijos bastardos blancos con una conversación sobre yeguas. Pero da igual, sigue siendo un sinsentido que una casa mayor parezca salida de unas islas exóticas y que a pesar de llevar siglos relacionándose con los Targaryen, donde habría incontables amoríos y matrimonios, no veamos una mayor mezcla racial en ambas casas. Y aparte, las pelucas siguen siendo espantosas.

También cabe señalar que la música de Ramin Djawadi es cada vez peor y en las escenas de vuelos con dragones todavía no le han cogido el punto a los efectos especiales, dan el cante bastante.

No puedo evitar preguntarme si no han pecado de ser demasiado fieles a la novela. Quizá hubiera sido mejor haber empezado la serie en este punto, con los hijos entrando en la adolescencia. No habría cambiado nada, se podrían haber expuesto los mismos temas en un par de episodios, y de ahí saltar a la guerra abierta. Pero al seguir tan a rajatabla el libro parece que hemos tenido cinco capítulos de relleno y que en realidad empieza ahora, pero al reincidir en la misma premisa el interés no puede aumentar.

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3 Respuestas a “LA CASA DEL DRAGÓN – 106 –  LA PRINCESA Y LA REINA

  1. Este capitulo es la muestra de que la inclusion forzada si que afecta a la narrativa y a la coherencia interna del relato.

    Por supuesto, estoy hablando de los hijos de Rhaenyra y todo el asunto de su legitimidad. En la novela al ser Laenor tambien blanco y de cabellos dorados pero de madre (Rhaenys) Targaryen con cabello castaño, puesto que su abuela era una Baratheon….pues deja espacio para la expeculacion y la duda en la corte.

    En la serie tal y como esto se expone y siendo los Velaryons de raza negra es simplemente ridiculo y un insulto a la inteligencia del expectador. Por supuesto los guionistas deben de hacer que toda la corte sean unos idiotas y Viserys aun mas pusilanime si cabe.

    Dependiendo de como se desarrollen los siguientes dos episodios, seguire o descartare la serie.

  2. Otia se me ha olvidado comentarlo. Lo añado en breve.

  3. Se han metido ellos solitos en el berenjenal. Y todo por cumplir con los check-boxes. La sector audiovisual en USA tiene que dar un giro de timon con estas cosas, porque ya es que el espectador se lo toma a burla.

    Yo, por mi parte y a partir de ahora, toda serie con inclusion forzada, serie que ni me planteo de ver.

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