JUEGO DE TRONOS – 508 – CASA AUSTERA.


508 – Hardhome
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Miguel Sapochnik.
Valoración:

Sinopsis:
Dany y Tyrion se miden y examinan mutuamente, y ella termina aceptándolo como consejero. Jorah decide que luchará en el Gran Reñidero, quizá su última opción de hacerse notar. Sansa descubre por Theon que Bran y Rickon están vivos. Arya continúa su entrenamiento, creando personalidades falsas y realizando misiones para Jaqen.

Jon llega con Tormund a Casa Auestera, el refugio del Pueblo Libre. Convence a unos miles para ir con él al Muro y luchar juntos contra la Larga Oscuridad, pero otros muchos todavía no se convencen. En esas llegan los Caminantes Blancos con su ejército de muertos, y sobreviven por los pelos. Jon descubre que su espada de acero valyrio vale para luchar contra ellos y matarlos, pero a cambio han perdido valiosas armas de vidriagón.

Frases:
-Tyrion: Un gobernante que mata a aquellos que le son devotos no es un gobernante que inspire devoción. Y ahora os hará falta inspirar devoción, mucha, si alguna vez vais a gobernar más allá del mar Angosto. Pero no podéis tenerlo al lado cuando lo hagáis. Echad a Ser Jorah de la ciudad.

-Qyburn: Hay un modo, Alteza. Un modo de salir de aquí.
-Cersei: ¿Confesar? ¿Ante el Gorrión Supremo? No pienso hacerlo. Yo lo creé. He hecho que se alce de la nada. No me pienso arrodillar ante ningún plebeyo descalzo y suplicarle su perdón.

-Hediondo: Merezco ser Hediondo. Hice cosas horribles. Traicioné a Robb. Capturé Invernalia. Maté a aquellos chavales.
-Sansa: No eran “aquellos chavales”. Eran Bran y Rickon. Eran tus hermanos. Los conocías desde que nacieron. (…) Dime por qué Bran y Rickon están muertos mientras tú sigues respirando. Dímelo a la cara, Theon. ¡Dime que no eran tus hermanos!
-¡No eran Bran y Rickon! No pude encontrarlos. Eran los hijos de un granjero.

-Daenerys: Lannister, Targaryen, Baratheon, Stark, Tyrell… Todas ellas son tan sólo los radios de una rueda. Ahora esta Casa está arriba y luego esa otra lo está. Y gira y gira sin cesar, aplastando a los que están contra el suelo.
-Tyrion: Detener la rueda es un bonito sueño. No sois la primera que lo sueña.
-No voy a detener esa rueda. La voy a destrozar.

-Sam: Trata de no preocuparte, Olly. Llevo preocupándome por Jon durante años. Siempre vuelve.

-Jon: A los caminantes blancos no les importa si uno es del pueblo libre o cuervo. Somos lo mismo para ellos, carne para su ejército. Pero juntos podemos derrotarlos.

-Chica salvaje: Perdí a mi padre, a mi tío y a dos hermanos luchando contra los malditos cuervos.
-Jon: No os estoy pidiendo que olvidéis a vuestros muertos. Yo nunca olvidaré a los míos. Perdí a cincuenta hermanos la noche en la que Mance atacó el Muro. Pero lo que os pido es que penséis en vuestros hijos.

Comentario:
Casa Auestera tiene algunos fallitos, pero en líneas generales levanta la media de la temporada, no sólo por resultar espectacular, sino porque cuida bastante todas las secciones. Lo mejor es que la gran parte de acción, que ocupa la mitad del capítulo y es enormemente impactante, no engulle el resto.

Arya sigue su proceso de entrenamiento con una historia que ya no esperaba ver, la de hacerse pasar por vendedora de ostras y empezar a tener misiones de asesinatos. Lleva un ritmo estupendo y es intrigante, y Maisie Williams como siempre está fantástica. Cersei tiene una aparición también muy bien medida. Queda claro que está derrotada, y si no quiere ceder lo va a tener difícil para encontrar otra solución: su hijo es un cobarde, su tío Kevan ha vuelto pero para manejar la ciudad, no para meterse en un embrollo que ella se ha buscado, e incluso su fiel Qyburn está sin opciones. O confiesa sus pecados y espera piedad de la iglesia, o se queda ahí lamiendo el suelo. Además vemos que la acusan de todo, no sólo de poner los cuernos al rey Robert, sino también de incesto.

Daenerys y Tyrion es puro fanfic, es decir, un relato de fans, porque de Danza de Dragones no tiene nada, y visto como acaba el libro, dudo que una escena parecida esté cerca de producirse. Los guionistas querían cumplir el deseo de los seguidores de la serie de verlos juntos, y punto. La conversación no es sorprendente, pero está construida con solidez, con los dos personajes siendo ellos mismos pero algo más prudentes que de costumbre, pues la situación es delicada. Sólo espero que no se rindan más veces a los sueños facilones del público, porque si a estas alturas van a ablandar y volver predecible la serie… Por otro lado, Jorah sigue empeñado en recuperar el favor de Dany, o quizá pretende al menos morir ante ella como un gran luchador.

Sansa aparece lo justo para seguir añadiendo matices tanto a ella como a Theon. Que descubra que Bran y Rickon no fueron ejecutados por el Greyjoy tampoco está en los libros (en principio, porque ya hemos alcanzado los que hay publicados), pero sí está esa revelación en manos de otro personaje, así que no me parece mal, alguno relevante tiene que saberlo. Es esperable que pasará esta información a Brienne, dándole así otro objetivo a esta secundaria.

La conversación de Sam con Olly sirve para recordar las dudas y malestares que hay en la Guardia con Jon y sus planes, y además enlaza muy bien con el viaje de éste a Casa Austera. Allí asistimos a una memorable batalla que maneja muy bien el ritmo, la intriga, la sensación de asombro, el acojone… Es una montaña rusa no sólo en espectáculo, sino en emociones. Primero dudamos de que Jon y Tormund puedan conseguir lo que pretenden. Ahí los guionistas aciertan al no tirar del blanco y negro en plan Hollywood, con Jon soltando algún discursito que los ponga a todos a sus pies. No, hay dudas y miedos, improvisación y resultados desiguales: sólo una parte va con ellos. Como dice Tormund, cosas tan difíciles requieren su tiempo.

Luego llega el invierno, los Caminantes Blancos, los Otros (de verdad que no entiendo por qué no los llaman así en la serie). Vale, qué casualidad que sea en ese momento con todo el tiempo que han estado ahí acampados. Aquí juega en contra la idea de reservar los momentos cumbre para los capítulos finales: parece que desde la batalla en el Muro ha pasado casi un año, no es muy verosímil que no atacaran antes. Pero bueno, en el cine y series hay que hacer algunos saltos de fe. También se puede pensar que estaban esperando a que llegara la Guardia, en plan trampa para matar dos pájaros de un tiro.

La batalla empieza generando muy bien la intriga, con la llegada del enemigo invisible. Enseguida pasa al caos, con la marabunta de muertos. La desesperación surge a continuación, con todos huyendo como pueden. Los intentos de mantener la línea con un pueblo indisciplinado y asustado son inútiles. Sólo unos pocos siguen a los líderes más conocidos, plantando cara para que el resto puedan escapar. Aquí he sufrido bastante por el destino de los protagonistas, y eso que sabía cómo acabaría. La aparición de los Caminantes Blancos en lo alto del acantilado es espeluznante. La lucha de uno de ellos con Jon esta vez sí es muy hollywoodiense, pero necesaria a estas alturas, porque hay que hacer más tangible al enemigo, mostrar cómo se puede luchar contra él y lo difícil que es hacerlo. La fuga por los pelos está llena de tensión también. Y el levantamiento de los nuevos muertos te deja los pelos de punta.

En este largo segmento brillan las labores de producción y dirección. El dinero luce en un escenario imponente (exteriores, decorados y extras muy bien mezclados con lo digital). Hay que decir que luce mejor que muchas superproducciones para cine, como El Hobbit y sus fondos y ejércitos digitales cantosos. El truco es conocer tus limitaciones, no abusar de un sólo recurso, sino combinar varios buscando el mejor resultado, y por supuesto saber dirigir. Miguel Sapochnik está soberbio, no se deja acobardar por la dificultad del capítulo. El tempo que consigue es excelente en todo momento, en especial en las escenas finales, donde maneja muy bien los planos largos y pausados que generan inquietud y desazón. Pero hay unos cuantos instantes logradísimos, como cuando la cámara sigue a Jon hacia la cabaña, los muertos tirándose al vacío, el cara a cara a distancia entre el Caminante y Jon seguido del levantamiento de los nuevos muertos…

Ahora bien, esta gran batalla no se libra de algunos fallitos y algunas cosas poco claras. Lo que menos me ha gustado es la chica salvaje, un cliché de Hollywood bastante simplón y cargante. Resulta que los ancianos, los líderes del pueblo, están formados por una chica jovencísima e imposiblemente guapa y limpia para vivir en duras condiciones durante toda su vida, y un thennita también joven. Sólo un viejo dice algo. Luego tenemos la inmediata química entre Jon y ella, que augura un romance trillado… Pero menos mal que dura poco, porque desde que sale despidiéndose de los chiquillos se ve claramente cuál será su final, y me alegré de no tenerla que aguantar más. También hay algunos recursos un poco forzados: me parece que cierran las puertas muy pronto, quedan miles por pasar y al enemigo no se lo ve todavía; por eso mismo es un poco absurdo que ataquen tan pronto la cabaña donde está Edd el Penas, que está dentro del campamento; quizá es un fallo de edición a la hora de colocar esa escena, porque bastaba retrasarla un poco para que encaje bien. Y finalmente, como muchos espectadores me he tirado media pelea esperando que apareciera un Caminante montado en una araña gigante, pero en esta ocasión no han querido complacernos.

Otros detalles que me parecen reseñables en el resto del episodio son los siguientes. Tyrion dice que sigue confiando en su hermano Jaime, pues recordemos que la revelación sobre Tysha no llegó a verse en la serie; es decir, sigue quedando claro que su ruptura con Poniente no es total como en las novelas; no sé si quieren matizar esto pensando en reunir a los hermanos en el futuro o es casualidad. No queda nada claro de nuevo el asunto de los mercaderes de gladiadores: en una escena parece siguen con la esclavitud, en otra que no. A Wun Wun lo interpreta Ian Whyte, el segundo actor que tuvimos para la Montaña, visto en la segunda temporada en Harrenhal; y cabe preguntarse si entró en la cabaña arrastrándose o la construyeron a su alrededor, porque no parece haber un acceso para su tamaño. La chica salvaje está interpretada por Birgitte Hjort Sørensen, una de las protagonistas de la exitosa serie danesa Borgen. Arya se topa con una pelirroja que dice que le compra ostras por las mañanas: resulta que es una de las putas que se trajina Salladhor en unos baños en el capítulo 406 (Las leyes de hombres y dioses); los guionistas tienen obsesión por conseguir actrices pelirrojas que hagan de putas, por lo que se ve.

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