JUEGO DE TRONOS – 209 – AGUASNEGRAS.


209 – Blackwater
Escritor: George R. R. Martin.
Director: Neil Marshall.
Valoración:

Sinopsis:
La flota de Stannis Baratheon llega a Desembarco del Rey. Tyrion destruye su superioridad naval con el fuego valiryo, acabando con Matthos y Davos, pero muchas tropas consiguen Desembarcar. En las embestidas para repeler el ataque a la muralla, el Perro, ante el fuego, se acobarda y huye abandonando a la Guardia Real y al Rey. Joffrey corre a refugiarse en la Fortaleza Roja, dejando la moral de las tropas por los suelos. Tyrion a duras penas convence a los hombres para seguir luchando.

La batalla parece perdida. Tyrion recibe un ataque sorpresa de un miembro de la Guardia Real, quedando malherido, pero es salvado por su escudero, Podrick. En el último momento aparece inesperadamente Tywin Lannister con apoyo de los Tyrell, encabezados por Loras. Stannis se ve obligado a retirarse.

Sansa lucha por mantener el tipo ante Joffrey antes de la batalla y ante Cersei durante la misma. Cersei sabe bien cómo puede acabar el asedio, y medio borracha está a punto de envenenar a su hijo Tommen para evitarle sufrimientos.

Frases:
-Varys: Siempre he odiado las campanas. Suenan por cosas terribles. Un rey muerto, una ciudad bajo asedio.
-Tyrion: Una boda.

-Sansa: Así pues, ¿estaréis fuera de las puertas, luchando con la vanguardia?
-Joffrey: Un rey no discute sobre estrategias de batalla con chicas estúpidas.
-Sansa: Lo siento, Alteza. Tenéis razón, soy estúpida. Por supuesto que estaréis en la vanguardia. Dicen que mi hermano Robb siempre está en el lugar más fragoroso de la batalla. Y solo es un pretendiente.

-Davos: ¡Fuego valyrio! ¡Alejaos! ¡Alejaos! ¡Matthos! ¡A cubierto!

-Stannis: Preparaos para desembarcar.
-Soldado: Alteza…
-Stannis: El enano ya ha hecho su pequeño truco.
-Soldado: El fuego valyrio…
-Stannis: Y tan solo puede hacerlo una vez.
-Soldado: Estamos demasiado lejos de las puertas. El fuego, los arqueros… morirán centenares de hombres.
-Stannis: Miles.

-Cersei: Si fuera otro el que estuviera más allá de las puertas, quizá tendría opciones de solicitarle una audiencia privada. Pero estamos hablando de Stannis Baratheon. Tengo más números para seducir a su caballo. ¿Te ha impactado, palomita? Las lágrimas no son la única arma de una mujer. La más poderosa es la que tiene entre las piernas. Aprende a usarla.

-Cersei: ¿Dónde está Joffrey?
-Lancel: En las almenas con Lord Tyrion.
-Cersei: Tráelo de vuelta ahora mismo.
-Lancel: Pero, Alteza…
-Cersei: ¿Qué?
-Lancel: La presencia del rey es buena para la moral.
-Cersei: Llévalo de vuelta a sus aposentos ahora.
-Lancel: ¿No aquí?
-Cersei: ¿Con las mujeres y los niños? ¿Quieres que le traten de cobarde el resto de su vida?

-Tyrion: Estás en el lado equivocado de las murallas.
-El Perro: He perdido a la mitad de mis hombres. El Aguasnegras está en llamas.
-Joffrey: Perro, te ordeno que salgas de aquí y luches.
-Tyrion: Eres un miembro de la Guardia Real, Clegane. Tienes que repelerlos o se harán con la ciudad. La ciudad de tu rey.
-El Perro: Que le den a la Guardia Real. Que le den a la ciudad. Que le den al Rey.

-Lancel: Alteza, la reina me envía para llevaros de vuelta a la Fortaleza Roja.
-Tyrion: Si tú no defiendes tu propia ciudad, ¿por qué iban a hacerlo ellos?
-Joffrey: ¿Qué quieres que haga?
-Tyrion: Liderar. Baja ahí y guía a tu gente contra los invasores que los quieren matar.
-Joffrey: ¿Qué ha dicho mi madre exactamente? ¿Quería algo urgente de mí?
-Lancel: No ha dicho nada más, Alteza.
-Joffrey: Ser Boros, Ser Mandon, quedaos con mi tío y actuad en nombre del Rey en el campo de batalla.

-Tyrion: ¡Soldados! Dicen que soy un Mediohombre. ¿Pues en qué os convierte eso al resto de vosotros?

-Tyrion: No luchéis por vuestro rey, ni luchéis por sus reinos. No luchéis por el honor. No luchéis por la gloria. No luchéis por las riquezas, pues no conseguiréis nada. Es vuestra ciudad la que Stannis pretende saquear. Es vuestra puerta la que está embistiendo. Si consigue entrar, serán vuestras casas las que quemará, vuestro oro el que robará, vuestras mujeres a las que violará.

-El Perro: Stannis es un asesino. Los Lannister son unos asesinos. Tu padre era un asesino. Tu hermano es un asesino. Tus hijos, algún día, serán unos asesinos. Este mundo lo forjan los asesinos. Así que más vale que te acostumbres a mirarles a los ojos.

-Soldados: ¡Mediohombre! ¡Mediohombre! ¡Mediohombre! ¡Mediohombre!

Comentario:
Benioff y Weiss suplicaron a la HBO un aumento de presupuesto para poder llevar a cabo la batalla del Aguasnegras (Blackwater), episodio cumbre de la segunda temporada y en el que se debía demostrar si la ambiciosa serie podría mostrar una escena bélica en condiciones, y sí bien es evidente que ese pico extra (de unos 60 millones de dólares en la primera temporada pasamos a aproximadamente 70) ha servido para recrear más que dignamente un momento de extrema dificultad, lo cierto también se nota en todo el año, así que es muy de agradecer que la cadena se arriesgara aún más con la serie.

Ha habido producciones televisivas de grandes proporciones, de presupuestos abultados, rodajes complejos y acabado impresionante, pero éstas siempre han sido miniseries, con Hermanos de sangre y The Pacific a la cabeza seguidas por otras menos conocidas como John Adams o algún caso excepcional, como Rome, que andaba a medio camino entre serie y miniserie y costó tanto (casi el doble que Juego de tronos) que hasta la HBO pensó que se le fue de las manos. De hecho, cabe recordar que la batalla principal de Rome no llegó a resultar plenamente satisfactoria. Por ello Aguasnegras marca un hito en la historia de la televisión. Nunca una serie de larga proyección había ofrecido un capítulo de tales proporciones. Y más aún, el resultado es también de los que marcan época, con tal fuerza narrativa y visual que resulta antológico, inolvidable.

Sin embargo, desde mi punto de vista le ha faltado rematar algunos flecos sueltos para resultar de diez, para catalogar de obra maestra. Hablando tanto de serie como de adaptación tengo la misma sensación que con el resto de la temporada: que se queda a las puertas de lograr algo aún mejor, que lo tenía todo para ser una obra maestra pero otra vez se mantiene a un peldaño de distancia por algunas pequeñeces. Numerosos espectadores lo considerarán sin duda uno de los mejores de la historia, pero en lo que a mí concierne los capítulos de catalogar de obra maestra que he visto en mi vida (en Urgencias, Babylon 5, Carnivàle, El Ala Oeste, A dos metros bajo tierra…) superan claramente a éste. Pero eso no quita que Aguasnegras colme y supere hasta mis exigentes expectativas.

Lo primero que llama la atención es la atmósfera de inquietud y miedo, que ya se veía en el capítulo anterior pero aquí alcanza cotas impresionantes. Los personajes exponen sus temores, el tempo narrativo aumenta la desazón (cada escena es lenta, inquietante y visualmente oscura para ensombrecer el ambiente) y los detalles redondean el clima con pequeñas genialidades, como el tonel de vómitos. El espectador aguanta la respiración, intrigado por el porvenir de los protagonistas y expectante por lo que puede dar de sí la batalla.

El episodio se centra únicamente en Desembarco del Rey, lo que da tiempo a sacar mayor partido de las secciones y sus protagonistas. Todas las escenas funcionan de maravilla, formando un todo muy equilibrado y con una energía abrumadora. En el previo al conflicto tenemos unas cuantas partes dignas de recordar: Tyrion y Shae en la cama, Tyrion vistiendo su armadura ante Varys, el déspota Joffrey soltando palabrería y chulería que esconden su miedo y egoísmo, Sansa manteniendo la compostura ante él e incluso atreviéndose a soltar una puñalada intelectual (más madura que en los libros, pero cada vez mejor personaje)… La única discutible sería el pique entre Bronn y el Perro, que sale de la nada, pero también sirve enturbiar el panorama con eficacia y da un punto extra de interés a ambos caracteres.

Por fin llega Stannis, y el inicio de la contienda se muestra muy tétrico. ¿Qué posibilidades tiene Desembarco del Rey ante la superioridad naval y numérica del hermano del difunto rey Robert? La llegada de la flota en la oscuridad y con redoble de tambores es espeluznante, pero la esperada treta de Tyrion pone en jaque la seguridad del ejército atacante, destruyendo gran parte de los navíos, sembrando la semilla del miedo y el caos, acabando con Matthos y su fanatismo religioso y probablemente también con Davos y su prudencia. La explosión del fuego valiryo es de lo más espectacular visto en muchos años de televisión, tanto en lo visual como en la fuerza narrativa. Dicha escena está planificada, rodada, montada y trucada con efectos especiales diversos (fuego verde, barcos destrozados y hundiéndose) de forma magistral, componiendo un instante que te deja sin aliento. La única pega es que, si tenían recursos para hacer esto, ¿por qué no bordarlo con un poco más de realismo? Parece un poco exagerado que un solo barco lleno de esa sustancia pueda alcanzar a gran parte de una flota amplia y que parece ocupar bastante espacio. No creo que costase mucho poner un par de barcos más, o barriles (se echa de menos la idea de Tyrion en las novelas con la cadena que cierra la bahía, que da más credibilidad e interés a la batalla). Pero mientras se esta viendo el capítulo no importan mucho esos detallitos exigentes, porque el momento es difícilmente mejorable.

El conflicto se desarrolla con un detallismo y una planificación encomiables desde el guión a la complicada puesta en escena. Lluvia de flechas incendiarias, desembarco de tropas, alcanzar la muralla, salidas para romper el asedio, escalas, arietes (genial el bote volcado)… Sus fases se muestran con gran dedicación, los personajes están siempre muy bien ubicados, la emoción y tensión que se transmite es enorme. Momentos cumbre como la cobardía de Joffrey, o la del Perro, o los gestos de inquietud de Tyrion, resultan memorables. Pero también hay algunos aspectos negativos que impiden que el resultado sea perfecto en su totalidad. Stannis luchando solo no queda bien, ni visualmente, ni en lo relativo al personaje (no pega que un tipo tan listo sea tan suicida). La situación empeora cuando la narración pierde su presencia durante largo rato, pareciendo que lucha en el mismo sitio durante más tiempo del que resulta creíble.

El desenlace tiene las mismas grandes virtudes y pequeños pero visibles defectos. La arenga Tyrion es magnífica, la épica salida también. Pero la embestida dura muy poco, y por ello da la sensación de que le falta algo. La sorpresa del ataque del Guardia Real acojona (sobre todo para quien no se la esperase), pero el efecto sorpresa de la llegada del ejército Lannister por el contrario es confusa, y por ello pierde la fuerza que pudiera haber tenido. No queda claro quién llega, ni se ve bien a Loras vestido como Renly. Es más, un no lector es probable que ni lo reconozca, o que si lo haga se pregunte qué hace vestido así (en el libro la armadura del señor de los Tyrell asusta a los enemigos, pues se creen que es un fantasma). Sencillamente, incluir este detalle me parece innecesario. Tampoco me parece a mí que quede muy claro qué pasa con Stannis. No se ve bien quién le arrastra, si es un amigo intentando sacarlo de ahí o un enemigo deteniéndolo. También cabe preguntarse, después de todo el jaleo, qué ha pasado con Bronn: su presencia en la pelea no es notable, y luego se olvidan de él. Y hablando de olvidos, los clanes de las montañas de Tyrion han desaparecido misteriosamente durante varios episodios, y es absurdo que no los pusiera a luchar.

Paralelamente asistimos a como se vive al conflicto bélico desde dentro del castillo, con las damas nobles y sus criadas reunidas entre miedo y llantos. Si recientemente veíamos como Cersei explicaba a Sansa lo que es un matrimonio noble, ahora la chiquilla conocerá lo que ocurre en un asedio y lo que puede ocurrir si estás en el bando perdedor. Cersei borracha está estupenda, Sansa tratando de mantenerse firme igual, y hay momentos excelentes, como Cersei casi hundida ante la inminente derrota y a punto de envenenar a su hijo. En el lado malo tenemos a Shae en un momento malogrado: que la reina vea que no es criada de nobles y no haga nada al respecto ni piense que es una espía no hay quien se lo crea.

Siendo como es habitual una serie de grandes personajes y con grandes interpretaciones era esperable un recital de nivel en este momento épico. Peter Dinklage está incluso mejor que de costumbre, y ya es difícil. Sophie Turner sigue creciendo muy bien como actriz, y Jack Gleeson es la revelación del año, algo que remata aquí con su loable representación cuando la cobardía hunde su fachada de rey. A destacar también un secundario que a muchos nos apena que no tenga más presencia, Rory McCann (el Perro): me alegro de que incluyeran la escena en que se despide de Sansa. Pero quien más gratificante resulta es Lena Headey, que por fin parece estar a la altura del resto del reparto. Será porque el personaje aquí da más de sí, pero lo hace muy bien.

La elección de Neil Marshall (The Descent, Centurion) como director sorprende, pues la HBO tiene en nómina una serie de realizadores de primerísimo nivel con experiencia de sobra en grandes producciones (las ya citadas Hermanos de sangre, The Pacific, Rome…). No sé qué les motivó para escogerle, si buscaban experiencia en cine (su Centurión es del mismo género y está bien rodada) aun a costa de arriesgarse a que no le saliera bien, como pasó con Thomas McCarthy en el episodio piloto, cuyo material fue descartado casi en su totalidad. Sea como sea, el fichaje ha sido un acierto enorme. Sin la fantástica labor de dirección, Aguasnegras podría haber sido muy diferente. La fuerza latente en el guión, sin una escenificación adecuada, podría haber resultado muy mermada y deformada. Marshall aprovecha los recursos al máximo, consiguiendo una puesta en escena impecable elemento a elemento hasta formar un todo inmenso. La fotografía está cuidadísima, consiguiendo un juego de luces y sombras muy eficaz y rodando la noche con una habilidad digna de alabar: comparen la naturalidad que se observa en este episodio con los focos horribles que se ven en muchas películas, como las famosas El Señor de los Anillos. El montaje es excelente en general y brillante en momentos difíciles como la explosión o las peleas a espada. La música pone la puntilla sin ser innecesariamente ostentosa (algo de lo que se abusa demasiado en el cine). Y no hace falta recordar lo ya visto en toda la serie: vestuario y decorados son cojonudos. La única pega es que hay un par de momentos gore poco creíbles: un cráneo segado como si fuera mantequilla (cuando la hostia contra el hueso debería haber desequilibrado a la víctima) y una persona partida en dos de un espadazo son instantes demasiado exagerados.

Sin duda se pueden rebuscar algunas limitaciones debidas a que el presupuesto evidentemente no puede ser infinito (el campo de batalla es pequeño, por ejemplo), pero con la calidad de lo que se está narrando, que alguna escena sea algo limitada no es problema. Aguasnegras es bastante más emocionante, intenso y espectacular que muchas producciones de cine del género, como la más que correcta Centurion del propio Marshall o sobre todo otras más conocidas e incomprensiblemente sobrevaloradas, como las mediocres Las dos torres y El retorno del rey, donde sólo había muñecotes digitales, acción sin orden ni sentido y personajes planos, amén de unas cuantas gilipolleces de gran calibre. Aquí tenemos un dominio absoluto del sentido narrativo que lleva la progresión de la historia siempre hacia algo concreto (tensión, interés, espectacularidad) y sobre encontramos enormes personajes viviendo momentos difíciles que son transmitidos con gran intensidad al espectador.

Y para terminar quería comentar algo que me ha sorprendido. El que George Martin haya escrito el episodio clave del año ha desatado una ola de alabanzas que de poco objetivas han terminado siendo injustas. Muchos han clamado que Martin ha salvado con la escritura de este episodio una serie de errores y cambios innecesarios que venían dándose en la temporada, que ha mejorado lo hecho por Benioff y Weiss en los anteriores guiones. Y no, Martin no salva nada, ni rehace nada, ni mejora fallos de los guionistas principales. La línea de la temporada está bien definida, ellos quieren X cosas para el capítulo Z, y el guionista contratado se las tiene que dar. Es imposible saber si ellos lo hubieran hecho mejor o peor. De hecho, si este episodio impacta es por varios factores: por todo lo que han escrito antes otros (porque es un momento álgido de una trama seriada), por la importancia e intensidad de los acontecimientos en él narrados y sobre todo porque se plasma en imágenes de forma magistral gracias a una puesta en escena impecable. Si Shae sale más comedida y simpática no es porque Martin haya decidio alterar el personaje cambiando lo que se ha escrito antes sobre ella, sino porque los creadores de la serie querían ese tipo de escena. Si Cersei tiene una parte mejor es por lo mismo, no porque el autor de las novelas haya llegado para salvar un supuesto estropicio.

PD: ¡Por fin se ve como cierran una puerta! Se vislumbra un pestillo que juraría que no estaba antes, así como garfios para colgar un tablón para atrancarla.

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