EL GRAN WYOMING SE QUEDA CON TODOS Y ABRE JUGOSOS DEBATES.

La guerra de entre las cadenas de televisión, o generalizando, entre los distintos medios de comunicación, está alcanzando este año cotas asombrosas, casi surrealistas. El corporativismo, la lucha entre empresas por ser la más puntera, la más vista o leída y la más aclamada, no es el único objetivo. Vale, siempre ha habido rivalidades personales e ideológicas, pero ahora es cuando esa mierda más salpica. Los medios están inmersos en una lucha ideológica, en una lucha política en la que, como siempre, el que sale más mal parado es el ciudadano, pues debe tragarse basura y mentiras por doquier. Y, como generalmente el ser humano es corto de miras, no es raro que se produzcan numerosos casos de aborregamiento en masa (no hay otra forma de explicar que millones de personas se tragaran la conspiración del 11-M del PP y El Mundo, pues cantaba a distancia).

La guerra del fútbol y las conspiraciones políticas son los conflictos más grandes, los más usados para tirarse los trastos entre un medio y otro, pero hay casos menores muy llamativos por todas partes. Uno de los más notables es el berenjenal entre Tele 5 y La Sexta, cuyo frente principal es el conocido programa Sé lo que hicisteis, y que ha acabado con juicios para frenar la emisión de imágenes de una cadena en la otra y viceversa (se ve que el derecho a cita no es tal si no te gusta lo que dicen de ti). Pero otro muy destacable es el de La Sexta con el canal Intereconomía, que ha trascendido estos últimos días por el famosísimo video de El Gran Wyoming.

No sé cómo se iniciaría, pero todo parece indicar a que Intereconomía, un panfleto político de la derecha más rancia y molesta, le jode que hayan salido de la nada medios afines a la izquierda, como Cuatro, Público o La Sexta. Dicho canal está dirigido por individuo llamado Xavier Horcajo que además presenta varias secciones o programas (Más se perdió en Cuba, El gato al agua) donde invitados de dudosísima moral e intelecto sueltan la habitual mierda contra la humanidad que destilan estos medios (como COPE, LibertadDigital y demás), contra todo lo que huela distinto a su forma de ser, contra todo el que no sea afín la ideología que ellos profesan. Y claro, el programa El intermedio, presentado por El Gran Wyoming, es uno de los máximos (y casi únicos) espacios críticos con la política y obviamente tiene una tendencia de izquierdas, así que al ser una de las voces más llamativas que estos tipos se pueden encontrar en su contra se ceban con él, insultando sin control a los pobres currantes (hasta llamaron puta a Beatriz Montañés con todo descaro) y tratando de desprestigiar a Wyoming con todo tipo de artimañas de lo más sucias.

Bajo este vergonzoso panorama no es de extrañar que, cuando Intereconomía recibió un video de Wyoming supuestamente humillando a una becaria durante uno de los ensayos, aprovecharan la situación para avivar el fuego, para maximizar su campaña política. Como una persona de izquierdas tuvo un supuesto avenate en el trabajo debido al estrés (¿quién no lo ha tenido?), dedujeron que todos los que se digan de izquierdas son unos hipócritas de cuidado que en realidad odian a todos los individuos que les rodean. A mí me hace mucha gracia ese argumento, pues bajo ese prisma la deducción es tan simple que debería darles vergüenza haber aportado algo tan endeble como crítica: entonces los de derechas son todos unos intolerantes que no se ocultan bajo falsas fachadas, ¿no? En el caso de Intereconomía, sin duda es cierto.

Aparte de la reacción de Intereconomía, el evento tuvo mucha repercusión en los medios, evidentemente más de la que la gente de El intermedio esperaba. El video circuló rápidamente por Internet, fue punto de partida de mil discusiones políticas estériles e incluso la gran mayoría de los medios importantes le dedicaron su atención. Pocos periodistas y sí unos cuantos ciudadanos (lectores, internautas, blogueros) seguían el camino correcto, todos los demás tiraban por el amarillismo y la sinrazón. ¿Y las pruebas, y la fuente, y la credibilidad del video? No importaba, era la oportunidad perfecta para: a) meterse con Wyoming, b) exprimir el al parecer insuperable trauma y síndrome de las dos Españas (aka si no estás conmigo eres inmoral).

Pero Wyoming se rió de todos. Sí, el video era un montaje para sacarle los colores a Intereconomía. Dejó en evidencia de forma magistral a todo un canal que ya de por sí contaba una línea editorial demasiado pervertida y manipuladora, y que ahora es el hazmerreír de todo el país. También puso de manifiesto que la ética periodística no abunda, que la profesión se ha degradado hasta límites lastimeros. Hoy día todo se basa en el amarillismo, no hay investigación ni tratamiento objetivo de las noticias. Pero, a saber si por casualidad o porque este Wyoming es más genial de lo que parece, el montaje también resultó como lección de moral y política. ¿Por un desliz de una persona hay que hundir toda su vida/carrera?, ¿ni siquiera se analizan las circunstancias en las que perdió el control y si la supuesta víctima realmente sufrió o supo que sólo era una respuesta desmedida a un error suyo y no le dio importancia?, ¿porque esa persona parece ser de cierta ideología todos los que también lo son resultan igual de monstruosos que él?

Wyoming ha sacado a la palestra mucha inmundicia, pero los inmundos no aprenden. Intereconomía sigue soltando su discurso filo-fascista, sigue atacando sin ton ni son a cualquier medio que no cague la misma mierda que ellos y atacando a amplios sectores de la sociedad. El resto de periodistas, del bando político que sean, seguirán vendiendo morbo y basura, y seguirán deformando la realidad a su gusto. Y la mayoría de los españoles seguirán alineados patéticamente en dos absurdos bandos, uno bueno y el otro malísimo.

Para terminar quiero aportar un pequeño dato. La Asociación de Prensa criticó tanto la postura de Intereconomía como la de El Intermedio por mala praxis periodística. Aparte del enorme error, pues El intermedio es un programa de humor y no de periodismo, y El Gran Wyoming es un humorista y no un periodista, es evidente la hipocresía de la organización, que no dice ni pío ante la palpable degradación del sistema periodístico español (nada por ejemplo de la farsa sobre el 11-M, cosa que sí es grave).

Los videos en cuestión:
El video del supuesto maltrato.
El Intermedio va a explicar el asunto… y confirma que es un montaje. Y versión más completa.
Respuesta de Intereconomía al montaje, donde siguen tirando balones fuera y usando la baza del insulto: “Wyoming es un delincuente”, “los de izquierdas actúan con doble moral”.

Aporto algunos artículos relacionados con el tema que aportan más información y opiniones que me resultan interesantes. Por supuesto habrá muchos más que merezcan la pena.
¡Pero qué tendrá que ver Wyoming con el periodismo!
Entrevista a Wyoming en Onda Cero sobre las repercusiones del video.
Análisis sobre el tema en El país, que además resume muy bien los hechos.
Wyoming se explica.

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