JUEGO DE TRONOS – 307 – EL OSO Y LA DONCELLA.


307 – The Bear and the Maiden Fair
Escritor: George R. R. Martin.
Director: Michelle MacLaren.
Valoración:

Sinopsis:
Jon e Ygritte, una vez cruzado el Muro, siguen hacia el Castillo Negro, cada vez más enamorados. Robb se dirige a Los Gemelos para que Edmure se case con una de las hijas de Lord Frey; Talisa le dice que está embarazada. Arya se enfada con la Hermandad y escapa, pero es atrapada por el Perro, que estaba al acecho. Osha relata por qué huyó de Más Allá del Muro, por los muertos que se levantan, y no quiere que Bran siga ese camino con Jojen.

Sansa y Tyrion, cada uno por su lado, intentan hacerse a la idea de casarse. Tywin mide fuerzas con Joffrey para mantenerlo sumiso. Dany llega a otra gran ciudad esclavista, Yunkai, y pone términos para la rendición y para la liberación de los esclavos. Jaime es escoltado hacia Desembarco del Rey, pero decide volver a por Brienne, pues teme por su destino en manos del despiadado Locke.

Theon sigue siendo torturado, tanto psicológica como físicamente: el chico misterioso, tras jugar al engaño otra, vez le corta el pene.

Frases:
-Catelyn: Lord Frey se tomará este retraso como un desaire.
-Edmure: Se lo puede tomar como le plazca. Ha conseguido la boda que quería.
-Cately: Ha conseguido una boda. Lo que quería era un rey.

-Sansa: Soy tonta. Una niña tonta con sueños tontos, que nunca aprende.

-Sansa: Mi hijo… con él. Tendré que… Tendremos que…

-Joffrey: Pero no se me ha aconsejado sobre nada.
-Tywin: Estáis siendo aconsejado en este preciso momento.

-Jorah: No necesitamos Yunkai, khaleesi. Tomar esta ciudad no os acercará a Poniente o al Trono de Hierro.
-Dany: ¿Cuántos esclavos hay en Yunkai?
-Jorah: 200.000, si no más.
-Dany. Entonces tenemos 200.000 razones para tomar la ciudad.

-Barristan: Los yunkai’i son gente orgullosa. No se doblegarán.
-Dany: ¿Y qué le pasa a lo que no se doblega?

-Gendry: Nací en el Lecho de Pulgas.
-Melisandre: Tu sangre es noble.
-Gendry: ¿Estáis diciendo que mi padre era algún señor o…?
-Melisandre: Esa. Esa es la casa de tu padre.
-Gendry: Soy solo un bastardo.
-Melisandre: El bastardo de Robert, de la Casa Baratheon, el Primero de su Nombre, Rey de los Ándalos y de los Primeros Hombres.

-El Perro: Patalea todo lo que quieras, lobita. No te servirá de nada.

-Jaime: Estoy en deuda con vos.
-Brienne: Cuando Catelyn Stark os liberó, ambos le hicimos una promesa. Ahora os toca a vos. Disteis vuestra palabra. Mantenedla, y considerad saldada la deuda.
-Jaime: Llevaré a las muchachas Stark de vuelta con su madre. Lo juro.

-Torturador: ¿Deberíamos ver esta polla de la que todo el mundo habla? Todo el mundo sabe que te encantan las chicas. Apuesto a que siempre pensaste que sería recíproco. Tu famosa polla te debe de ser muy preciada. ¿Dirías que es tu parte más preciada?
-Theon: Por favor. No. ¡No! ¡Piedad, por favor! ¡Por favor, piedad! ¡Piedad!

-Jon: Si estás impresionada por un molino de viento, desfallecerías si vieras el Gran Torreón de Invernalia.
-Ygritte: ¿Qué es desfallecer?
-Jon: Desmayarse.
-Ygritte: ¿Qué es desmayarse?
-Jon: Cuando una chica ve sangre y se desploma.
-Ygritte: ¿Por qué se desplomaría una chica al ver sangre?

Comentario:
Otro capítulo notable, con una excelente exposición de caracteres, un ritmo muy bueno y pocos altibajos o elementos realmente criticables. Como en los últimos comentarios, expongo lo que me ha parecido de menos a más:

No entiendo la necesidad de reincidir tanto en las bodas futuras en vez de mostrarlas de una vez. Cuántos capítulos nos vamos a tirar viendo cómo hablan de la boda de Joffrey y Margaery y no parece llegar nunca. Y mientras, por el medio nos meten otras dos que también se hacen rogar. Vale, Sansa sufriendo y conversando con Margaery da una escena bastante simpática, pero ya hemos visto a Tyrion quejarse del asunto demasiadas veces. Como si no hubiera nada más que contar. Pero lo peor de este tema es Shae. De nuevo, no alcanzo a comprender nada de lo que hacen con este personaje. De repente quieren hacernos creer que hay una especie de relación de entendimiento o incluso amor entre la puta y Tyrion. ¿Perdonen? No hay química, no hay una trayectoria tangible y verosímil en la pareja. Todas sus escenas han sido iguales, sin progresión alguna, y ahora de golpe resulta que Shae se aferra la vida con Tyrion, sin quedar nada, pero nada claro, si lo hace por el estatus social, por amor o por cualquier otra cosa. De hecho la mitad de las veces parece que esta tipa no quiere estar en ninguna parte de las que está. Un desastre total de personaje, que por desgracia afecta a Tyrion, pues sigo preguntándome qué hace con ella: ¿tanto se ha encoñado (o encariñado, como digo no queda claro) que aguanta tanta tontería por echar un casquete?

Como me imaginaba, los guionistas se han pillado los dedos con las cifras de miembros del grupo de Tormund. Decía en el anterior episodio que enviar unos veinte salvajes (dieciséis conté escalando el Muro) para atacar un castillo es bastante ridículo, y más cuando en el camino seguramente se perderían vidas. En efecto, a la cima del Muro llegan cuatro, o si aceptamos que la puesta en escena falló, ocho (a la mitad se los ve caer en la avalancha). Como es ilógico seguir el avance con cuatro pelagatos, pues por arte de magia han colado más extras (cuento más de diez en el grupo ahora). Estoy seguro de que llegado el momento del ataque, serán mucho más. Una cagada incomprensible en una serie realizada con tanta profesionalidad.

La escena de Melisandre pasando por el Aguasnegras, sin disimulo, sin disfrazarse, es muy forzada. Ya costaba creer que encontrara a Gendry con tanta facilidad, pero volver a Rocadragón por el camino más largo y peligroso es absurdo. Cientos de habitantes de Desembarco del Rey deberían haber visto a la famosa dama roja, y estarían hablando de ello. No será así, porque la presencia en esa zona es una excusa barata para que el relato de la sangre noble de Gendry llegue justo cuando pasan bajo la Fortaleza Roja, realzando el simbolismo del momento en una trampa argumental de guionista cutre también impropia de esta serie; y ojo, no señalo a George R. R. Martin, pues la concepción de la escena lo mismo parte de Benioff y Weiss, quién sabe, que Martin es guionista a sueldo sin poder de decisión. Además, el diálogo empeora cuando hablan como si fueran colegas, cuando en realidad Gendry ha sido tomado por la fuerza.

Con Osha también me parece que se han metido en un brete innecesario. La dinámica con el grupo sigue sin funcionar. Osha ha pasado de mística a odiar el misticismo: recuerdo en temporadas anteriores sus conversaciones intrigantes con Bran sobre la magia del mundo Más Allá del Muro… y ahora resulta que odia todo eso. Personaje comodín, se llama. Y de nuevo, Bran tiene bastante tiempo en pantalla pero no sirve para nada. Ya sabemos que hay peligros cruzando el Muro, ya sabemos que Osha huyó de allí para vivir mejor, ya sabemos que Jojen y Bran quieren ir allí en busca de respuestas. Dejad de reincidir en ello y avanzar en esta o en otras tramas.

El resto de secciones oscilan entre lo bueno y lo magnífico, y si hay algún aspecto que citar como mejorable está basado en las expectavitas de un servidor, un lector exigente.

El viaje de Robb sigue falto de la intensidad e inquietud creciente de los libros, que durante cientos de páginas te agobia teniendo a Robb siempre al borde del precipicio; pero bueno, está bastante bien como transición hacia la boda: se señala la personalidad de Lord Frey y se realza el romance entre Robb y Talisa lo justo para allanar el terreno a lo que está por venir. Y Talisa ha ganado al dejar de ser la enfermera anarquista y convertirse en una dama: las apariciones que tiene ya no son paridas inverosímiles; eso sí, sigue siendo un misterio qué hacen los guionistas con ella: ¿por qué ha de ser extranjera, le guardarán un destino distinto al personaje que sustituye en los libros?

Jon e Ygritte por fin muestran química a raudales, dando escenas conmovedoras y divertidas que describen a la vez sus personalidades, su relación y la vida de los diferentes pueblos. Aquí me ha apenado ver Corona de la Reina convertido en un anodino molino, y me he tirado toda la escena esperando un casi cruce de personajes que finalmente no ha ocurrido… Veremos si en lo que queda de temporada ponen algo parecido a lo que hablo. La conversación con Orell ha sido interesante, una buena forma de dar más vida al resto del grupo.

La tortura de Theon está alcanzando cotas espectaculares, por longitud, por variedad de estrategias, por inquietante y con futuro incierto. El juego de las falsas esperanzas atacando sus conocidos instintos sexuales rebosa crueldad, y finaliza con el golpe más duro que puede sufrir un hombre de su tipo: la castración. La secuencia también destaca porque la HBO vuelve a coquetear con la barrera entre erotismo y pornografía, aunque en este caso la trama más o menos lo justifica.

Jaime y su relación con Brienne han ganado en presencia e intensidad respecto a los libros, sobre todo si lo comparamos con otras historias que parecen más importantes pero quedan más diluidas. La evolución de Jaime desde la amputación está muy bien expuesta, el personaje está lleno de matices y se ve claramente cómo se enfrenta a nuevas sensaciones e ideas. La conversación donde se despide de Brienne y afirma mantener su juramento sobre las niñas Stark es muy emotiva. El regreso para rescatar a Brienne resulta impresionante, sobre todo porque se han arriesgado a rodar la escena del oso, y ha quedado genial.

Otra vez, lo más intenso y emocionante me ha parecido el viaje Daenerys, tanto el interno como el externo. Su maduración también se hace evidente, algo que captura hábilmente la actriz Emilia Clarke, y su aventura sigue un rumbo muy bien planeado (como decía, más que la fallida historia en Qarth). Las intenciones con Yunkai, el diálogo con el enviado por los Grandes Amos, las condiciones y amenazas, los imponentes dragones (¡vaya calidad de efectos especiales!)… Cuánta épica desprende toda su sección esta temporada.

Termino con unos cuantos detalles y preguntas, así como algunos deslices de guión que sumar a los otros que he citado más arriba, y que como empiecen a acumularse van a acabar haciéndose notar demasiado. De nuevo se hace evidente que Kovarro ha desaparecido, y el resto del khalasar también. Se supone que Dany tenía seguidores fieles. ¿Dónde están? ¿Los ha abandonado, se han ido, los ha asentado en alguna parte segura? Robb y familia parten de Aguasdulces… ¡y todavía no nos han mostrado cómo es! Es decir, más de media temporada hemos estado en un sitio que no sabemos cómo es. Me pregunto si los no lectores no estarán confusos con la ubicación de Robb. Por cierto, ¿adónde va El Pez Negro, quién queda de castellano en Aguasnegras y hasta dónde van a meter este personaje en la trama de los Frey (quizá sustituya a otro misteriosamente desaparecido, Gran Jon Umber)?

VIKINGS – TEMPORADA 1.

Vikings
History Channel | 2013
Productores ejecutivos: Michael Hirst, Alan Gasmer, Sheila Hockin, Sherry Marsh, Morgan O’Sullivan, John Weber.
Intérpretes: Travis Fimmel, Katheryn Winnick, Clive Standen, Jessalyn Gilsig, Gustaf Skarsgård, Nathan O’Toole, George Blagden, Ruby O’Leary, Gabriel Byrne.
Valoración:

History Channel sigue adentrándose en la producción de series propias con Vikings, donde se narran las andanzas de uno de los vikingos más conocidos, Ragnar Lothbrok (o Lodbrok), quien allá por el año 800 fue pionero a la hora de adentrarse en nuevas tierras para saquear y provocó profundos cambios en su propio país. Michael Hirst, autor de la espléndida e imprescindible Los Tudor, vuelve a escribir sus guiones después del fracaso que supuso dejar que otro lo hiciera en la floja Camelot.

El acercamiento histórico a una época de la que no hay descripciones del todo claras es bastante loable. Hirst no se limita a mostrar los puntos clave en la historia de Ragnar, también llena de detalles cotidianos la narración, dando un aire de realismo constante, y se agradece además que no suaviza ni embellece la dura vida de aquellos años para que resulte más cercana al espectador actual: toda la violencia de los vikingos se muestra sin censura, sea por sangre o por crudeza (en las incursiones masacran sin piedad), la actividad sexual no se oculta (tríos incluidos, aunque sin enseñar mucha carne) y el comportamiento de los personajes se acerca muy bien a lo que sería la realidad (supersticiosos, brutos, etc.). Destacan los choques culturales vividos por el monje secuestrado, quien se queda flipado ante los sacrificios y violencia de estas gentes, o el penúltimo capítulo, centrado todo él en temas religiosos y de sacrificios y que resulta un inciso a las tramas generales pero resulta fascinante.

Además Hirst aprovecha muy bien las incursiones para ofrecer aventura de gran espectacularidad. La odisea de Ragnar resulta muy atractiva desde todos los frentes que abarca: su obstinación y visión para sacar adelante sus planes, los problemas políticos (los miedos del jefe conservador), los preparativos del viaje (medios, tripulación), la difícil navegación y por su puesto las estrategias y batallas que saca adelante en los saqueos, cada uno de ellos distinto al anterior. Además, Ragnar es un personaje enorme, y en estos tramos destaca aún más: su paciencia y frialdad a la hora de enfrentar los problemas, el carisma arrollador que consigue fidelidad en sus compañeros a pesar de sus ideas visionarias y despierta temores en su adversarios. El casting ha estado acertadísimo, pues Travis Fimmel transmite tanto ese aura de líder como el resto de matices del personaje, pues muestra muy bien el cambio de los primeros episodios (osado, valiente) a los últimos (abrumado por conflictos importantes).

En el aspecto dramático la serie se centra en la familia y amigos cercanos de Lothbrok, y se cuida bastante bien el rol de cada uno. La esposa, Lagertha, es dura y leal como los tiempos mandan; muy bueno el casting también con Katheryn Winnick, sobre todo porque su físico (en especial su mirada de mujer peligrosa) es perfecto para el papel. El hijo presenta los conflictos habituales (quiere seguir a papá) y por ahora se utiliza muy bien, teniendo la presencia e historias justas y necesarias; la hija queda un plano más secundario, aunque al final gana algo más de presencia. La relación con el esclavo, Athelstan (George Bladgen), quien se convierte más bien en amigo de la familia, es muy interesante, y su cambio gradual de acojonado a fascinado se maneja muy bien. Compañeros de andanzas como Floki (Gustaf Skarsgård) hacen pensar en que es una lástima que no hayan dado más protagonismo a otros secundarios, pero realmente el único que sale mal parado el hermano de Ragnar, Rollo (Clive Standen), quien necesitaba más definición para resultar más llamativo, pero por desgracia en vez de ganar con los episodios va perdiendo, pues la creciente trama de conflicto con Ragnar no resulta creíble y su destino en el final de la temporada se expone fatal.

Presupuesto había bastante y la realización es buena, con correctos decorados y exteriores bien aprovechados: la fotografía de los grandes paisajes de Irlanda (rodar ahí es más barato que hacerlo Escandinavia) ofrece escenas de gran belleza, las batallas se planifican y ruedan muy bien, de hecho resultan impresionantes teniendo en cuenta que es una serie. Sólo se ve alguna limitación en las escenas de alta mar, donde la falta de medios no se consigue disimular del todo bien.

El gran escollo de Vikings en este primer año es la falta de rumbo, de una trama bien planteada y bien escrita antes de lanzarse a rodarla, algo que resalta al pensar que en nueve escasos capítulos se debería haber ido al grano con mayor dirección e intensidad. La mezcla de la vida en casa, los conflictos con el conde, los viajes a nuevas tierras y las nuevas intrigas creadas al final del año con el jarl (o duque) no se hilan del todo bien, funcionando unas mejores que otras y fallando en su conexión y fluidez, traduciéndose en bastantes altibajos de ritmo e interés de un capítulo a otro. La parte del conde de hecho falla estrepitosamente, siendo un gran lastre en los primeros episodios. El rol interpretado con algo de dejadez por Gabriel Byrne (no pone tanta pasión como en In Treatment, quizá por el personaje no lo permite) resulta bastante mediocre. Es un cliché con patas, sus ambiciones y miedos obedecen a patrones demasiado vistos, con lo que resulta muy predecible y a veces le falta la fuerza e incluso verosimilitud suficiente como para que toda la historia de rivalidad con Ragnar resulte eficaz. Además, su esposa aburre y parece que la mantienen en la serie por obligación, pues evidentemente no saben qué hacer con ella, y la hija es completamente intrascendente a pesar tener un par de amagos donde parecía cobrar protagonismo. La citada intriga con el jarl iniciada en el último capítulo también guarda potencial pero no empieza nada bien, de hecho como desenlace de temporada deja bastante que desear.

Espero que limen esas notables asperezas en el próximo año, porque Vikings guarda gran potencial en la por ahora fallida trama política debido a la notable trayectoria de Ragnar y otras grandes figuras vikingas que podrían incluir. Habrá que ver también si el drama familiar sigue por buen camino después de los rebuscados giros del último episodio: la repentina epidemia y la muerte inesperada y forzada de algunos secundarios no parece un argumento muy bien meditado, contribuyendo a que el cierre de temporada resulte bastante decepcionante. Es cuanto a la aventura y la recreación histórica, aquí no hay pega alguna: si te gusta el género Vikings es una apuesta estupenda. El tramo centrado en las incursiones es notable, con picos impresionantes, e incluso en secciones donde el conde es protagonista hay partes muy gratificantes, como el ataque a la casa de Ragnar y su épica huida.

JUEGO DE TRONOS – 306 – EL ASCENSO.


306 – The Climb
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Alik Shakarov.
Valoración:

Sinopsis:
Sam con Elí y su bebé siguen el camino hacia el sur, hacia el Muro. Bran por su parte hace lo mismo desde el sur, con Rickon, Jonen, Meera, Hodor y Osha. Jon, con el grupo de Tormund, lo escala, no con pocas dificultades.

Melisandre halla a la Hermandad sin Estandartes y se lleva a Gendry. Theon sigue siendo torturado por un joven misterioso. Robb se reúne con los enviados de Lord Frey, para reanudar su alianza. Exigen Harrenhal y que Edmure se case con una de sus hijas.

Lord Bolton pretende que Jaime sigua su camino a Desembarco del Rey, para librarse del castigo que pudiera suponer haberlo tenido cautivo y que bajo su cuidado perdiera la mano. Tywin fuerza a Olenna Tyrell a aceptar sus términos: Cersei se casará con Loras.

Cuando Sansa sueña despierta con casarse con Loras, Tyrion decide hacerle saber los planen que tienen para casarla con el enano. Meñique, cabreado porque Ros le reveló sus planes a Varys, se la regala a Joffrey para que la torture y mate.

Frases:
-Melisandre (a Arya): Veo oscuridad en tu interior. Y, en esa oscuridad, hay ojos mirándome fijamente… Ojos marrones, ojos azules, ojos verdes. Ojos que tú cerrarás para siempre. Nos volveremos a ver.

-Torturador: Eso sí, se te ha olvidado preguntarme algo. Se te ha olvidado preguntarme
si soy un mentiroso. Y me temo que lo soy. Todo lo que te he contado es mentira. Esto no te está pasando por ningún motivo. Bueno, quizá por uno: Porque me encanta.
-Theon: ¡Por favor, cortádmelo! ¡Cortádmelo! ¡Cortádmelo!
-Torturador: He ganado.

-Olenna: Quizá en Altojardín haya una elevada tolerancia hacia los comportamientos antinaturales. Tampoco diría eso. Es cierto que no ponemos el grito en el cielo por un poco de sodomía discreta, pero lo que es entre hermanos y hermanas… De donde vengo, esa mancha sí que sería muy difícil de quitar.

-Meñique: El caos no es un pozo. El caos es una escalera. Muchos que tratan de ascender por ella caen y nunca consiguen volver a intentarlo. La caída acaba con ellos. Y a algunos se les da la oportunidad de ascender pero se niegan. Se aferran al reino, o a los dioses, o al amor. Ilusiones. Solo la escalera es real. El ascenso es todo lo que hay.

Comentario:
Después del enorme placer que me supuso el episodio anterior volvemos a la tónica habitual de la serie, es decir, rozando la maestría pero no alcanzándola por nimiedades.

Sam está de vacaciones, de campamento, ligando y divirtiéndose con canciones. Debería estar muerto de miedo, agotado por la huida, inquieto por el porvenir de él y Elí, asustado por el futuro de la Guardia y el reino; la parte de Más Allá del Muro, con algunos de los mejores capítulos de la saga, se está quedando en nada. La conversación de los conejos entre Meera y Osha… ¿De verdad no podían haber empleado el tiempo en ahondar en Bran y sus sueños, en definir mejor los personajes de Jojen y Meera? Para una vez que le dedican algo de tiempo a Bran, y no sirve para nada. La escena es larga y aburrida, por momentos incluso molesta por repetitiva y hueca. Ros muere de golpe: un personaje principal cuya muerte no se muestra es algo imperdonable. Después de marear la perdiz cosa mala con este personaje totalmente fallido se lo quitan de en medio de una forma tan burda. Resulta que Mance Rayder, tan listo como es, envía dieciséis salvajes para atacar el castillo principal de la Guardia de la Noche (sin saber siquiera cuáles son sus defensas), aun sabiendo que al escalar el Muro caerán unos cuantos (de hecho, sólo quedan cuatro).

Tenemos más duelo exagerado e innecesario entre Meñique y Varys, con Meñique descaradamente diciendo que quiere el trono. Una cosa es mostrar al espectador cuáles son sus motivaciones, otra ponerlo admitiendo su postura y ambiciones en la vida ante su supuesto enemigo. Pero bueno, el diálogo es ciertamente intenso, y además enlaza bien con otros personajes: la escena de Sansa llorando y la llegada a la cima del Muro.

El alto valyrio suena muy creíble, y Melisandre es un rol muy intrigante y atractivo, en gran parte gracias a la buena labor de la actriz Carice van Houten, quien consigue una inflexión de la voz cándida y espeluznante a la vez. Su búsqueda de sangre real, es decir, el bastardo Gendry, es un cambio importante respecto a los libros. En la novela tienen a Edric, un bastardo de Bastión de Tormentas, el castillo de los Baratheon, pero aquí han preferido no meter un personaje más y darle vida al que tienen. La idea es entendible y lógica, y más cuando el actor Joe Dempsie se ha mostrado muy competente. El problema es que queda un poco forzado el asunto: no se explica ni cómo Melisandre conoce su existencia, ni su ubicación, ni cómo llega a él con tanta facilidad. Vale, podemos pensar en que se guía por sus poderes y las visiones del fuego, pero podrían explicarlo mejor para que no quede tan rebuscado. Por otro lado, muchos espectadores lectores se han quejado de que no queda nada bien que la Hermandad, tan honorable y defensora de los desfavorecidos como se presenta, venda a un joven que además se estaba convirtiendo en uno de los suyos. No lo veo un problema grave; en el libro desde luego no encajaría, pero en la serie los han descrito con un poco de más ambigüedad moral y sobre todo con mayor sumisión a la fe, y Melisandre y el dios rojo mandan, y el chico va a una causa mayor, sea cual sea su destino.

La aparición de Robb es meramente de transición, pero se le da el tiempo suficiente para que no quede olvidada. La escalada del Muro está bien resuelta, teniendo en cuenta su dificultad. Los efectos especiales son buenos, no perfectos pero dan el pego correctamente. También se traslada bien la complicada tarea que realizan los personajes y las conexiones y roces que hay entre ellos. El plano final es bonito, aunque le imprimen una trascendencia e importancia ciertamente impostada. Que ahora toca descender…

Theon y su torturador dan la mejor escena de su historia hasta el momento, con el misterioso tipo realizando su extraño juego mediante una tortura mental y física inquietante, perturbadora. Es estupenda la escena de Tywin y Olenna, otro gran momento de las intrigas políticas, con dos pesos pesados midiéndose y retándose. Eso sí, los guionistas eliminan el resto de la actual generación Tyrell, es decir, Loras es hijo único, no existen Garlan ni Willas; no me parece mal, pues facilita las cosas, pero como siempre, espero que no genere incongruencias futuras. Resulta muy divertida la parte de Sansa y Loras: ella en las nubes, él aburrido e intentando disimularlo. Muy triste es el cambio cuando la visita Tyrion, aunque a mí me hubiera gustado ver la escena y no narrarlo con elipsis. Es muy interesante el silencio de Cersei ante la pregunta de Tyrion de si fue ella o Joffrey quien atentó contra su vida en la batalla, donde el enano escoge la respuesta menos dolorosa y al espectador le queda la duda de quién fue el verdadero culpable.

PD: Indistintamente de lo que hagan en la traducción española oficial, que cada vez me importa menos (y más cuando al parecer han cambiado las voces de algunos actores en esta temporada), he traducido The Climb como El ascenso en vez de como La escalada, porque con el diálogo final de Meñique se hace un juego de palabras entre escalar obstáculos y ascender en la posición social.

JUEGO DE TRONOS – 305 – BESADO POR EL FUEGO.


305 – Kissed by Fire
Escritores: Bryan Corgman.
Director: Alex Graves.
Valoración:

Sinopsis:
El juicio por combate da como ganador a Sandor Clegane, el Perro, tras matar a Beric Dondarrion, con el consecuente malestar de Arya ante la situación. Sin embargo, para sorpresa de la chiquilla, Beric se levanta de entre los muertos. Según su sacerdote Thoros de Myr, es el poder del Dios Rojo.

Brienne y Jaime llegan a Harrenhal, donde Lord Bolton los recibe con mejor trato que la tropa que los detuvo. En un momento de intimidad, Jaime le cuenta a Brienne cómo se ganó el apodo de Matarreyes: mató al loco de Aerys porque no le quedaba otra, pues quería incendiar toda Desembarco del rey y además le exigía la cabeza de su padre, Tywin.

Jon e Ygritte, con el grupo de Tormund, siguen su camino hacia el Muro. El joven muchacho cae finalmente rendido ante Ygritte, y hacen el amor apasionadamente. Tyrion consigue que los Tyrell paguen la mitad de la boda de Joffrey y Margaery. Pero hablando de bodas, se lleva una triste sorpresa: Meñique ha descubierto el plan de los Tyrell sobre casar a Sansa con Loras, y Tywin reacciona obligando a Tyrion a desposarla antes que ellos. Además, Cersei deberá casarse a su vez con Loras.

Robb pierde a las tropas de los Karstark cuando este, dejándose llevar por la ira de haber perdido a sus hijos en la batalla, asesina a los dos jóvenes escuderos Lannister tomados como rehenes en Aguasdulces. Robb se ve obligado a cortarle la cabeza por traición, y sus soldados por extensión le abandonan.

Stannis visita a su mujer e hija, dos damas afligidas y medio abandonadas en sus habitaciones. La chiquilla, que aprecia a Davos, va a verlo a la mazmorra. Daenerys sigue ganándose la fidelidad del ejército de Inmaculados.

Frases:
-Porque la noche es oscura y alberga cosas aterradoras.

- Ygritte: Eso que has hecho con la boca… ¿Es lo mismo que los señores del sur les hacen a sus señoras?
-Jon: No lo sé. Solo quería besarte, y ya está.

-Jaime: Lord Bolton. ¿Alguna noticia de la capital?
-Bolton: ¿No os habéis enterado? Stannis Baratheon asedió Desembarco del Rey. Navegó hasta la bahía Aguasnegras. Atacó las puertas con miles de hombres. Y vuestra hermana… ¿Cómo os lo diría? Vuestra hermana… está sana y salva. Las fuerzas de vuestro padre prevalecieron.

-Karstark: Sí. Dejadme a merced del rey. Quiere regañarme antes de dejarme libre. Así es como lidia con la traición.

-Soldado: ¡Piedad, señor! No he matado a nadie. Sólo vigilaba si venían los guardias.
-Robb: Este sólo miraba. Colgadlo el último, para que pueda ver a los demás morir.

-Robb: No puedo combatir por la justicia si no impongo justicia para los asesinos en mis filas.

-Arya: Pensé que os había matado.
-Beric: Lo hizo.
-Arya: Pero ¿cómo…?
-Beric: Thoros… ¿cuántas veces me has traído de vuelta?
-Thoros: Es el Señor de la Luz quien os trae de vuelta. Yo sólo soy el borracho con suerte que reza la letanía.

-Jaime: Esa es. Esa es la mirada. La he visto durante diecisiete años en una cara tras otra. Todos me despreciáis. Matarreyes. Rompedor de juramentos. Un hombre sin honor.

-Brienne: ¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡El Matarreyes!
-Jaime: Jaime. Me llamo Jaime.

-Dany: A partir de este día, escogeréis vuestros propios nombres. Y les diréis a vuestros soldados subordinados que hagan lo mismo. Despojaos de vuestro nombre de esclavo. Elegid el nombre que vuestros padres os dieron, o cualquier otro. Un nombre que os haga sentir ogullosos.
-Gusano Gris: Gusano Gris me hace sentir orgulloso. Es un nombre que trae buena suerte. El nombre con el que uno nació estaba maldito. Era el nombre que uno tenía cuando fue tomado como esclavo. Pero Gusano Gris era el que uno tenía cuando Daenerys de la Tormenta lo liberó.

-Tywin Tenemos que actuar primero y acabar con esta unión mientras se está gestando.
-Tyrion: ¿Y cómo lo haremos?
-Tywin: Encontrando otro marido para Sansa Stark.
-Tyrion: Maravilloso.
-Cersei: Sí que lo es…
-Tyrion: No puedes estar hablando en serio.
(…)
-Tywin: Tyrion hará lo que le corresponde. Como tú.
-Cersei: ¿A qué te refieres?
-Tywin: Te casarás con Ser Loras.

Comentario:
Magnífico episodio que sirve de muestra de lo alto que podría llegar la serie si mantuviera este nivel, si no tuviera las irregularidades que he ido mencionado en otras ocasiones. De hecho viene justo después de un capítulo que representa precisamente esos problemas, Su guardia termina (304), donde decía que entre invenciones innecesarias, escenas alargadas sin llegar a nada y rodeos interminables con la descripción de algunos personajes se perdía el potencial enorme que posee la serie, ese que se podía ver en la remontada de sus excelentes escenas finales. El presente Besado por el fuego es todo él una muestra de esa excelencia, es una narración perfecta, un episodio muy equilibrado y completo a pesar de no contar con eventos de gran espectacularidad. La trama fluye con ritmo y fuerza, cada escena es concisa e impactante y define a los protagonistas sin rodeos ni enredos confusos, captando la esencia de las novelas incluso cuando cuenta con variaciones, pues estas se ven como opciones válidas (quizá incluso necesarias) a la hora de adaptar.

Por ejemplo, Brienne y Jaime tienen una aparición muy larga pero profunda y hermosa, cuando en el episodio anterior su sección no causaba mucha impresión. El relato sobre Aerys describe muy bien simultáneamente aspectos del personaje de Jaime y la historia pasada de Poniente, con la caída de los Targaryen, mientras sirve también para avanzar en la relación con Brienne, y todo ello narrado con un tempo muy templado y además emotivo. Pero la diferencia cualitativa se ve sobre todo en la intriga sobre matrimonios. El pequeño desastre montado en el anterior episodio con Varys era desarrollado con una incomprensible longitud y falta de rumbo, pero aquí todo se expone con una habilidad digna de aplauso. Los juegos de espionaje, las triquiñuelas políticas, la posición de cada rol y sus ambiciones… La cadena de acontecimientos está perfectamente definida y mostrada con un ritmo de impresión y gran capacidad para mantener al espectador completamente absorbido. Meñique sirviendo a Tywin y Cersei, la juagada a través de Loras ante las narices de Olenna y Margaery, el uso de Sansa como objeto de estrategia, el plan de Meñique con ella echado a perder por el autoengaño de la joven con su nueva fantasía (Loras, Altojardín), el barco zarpando… y el colofón final con los nuevos planes de bodas orquestados por Tywin.

El resto de secciones del capítulo está al mismo nivel: nada sobra, todo lo que hay tiene un sentido claro y un desarrollo perfectamente medido que expone tramas y describe personajes sin el más mínimo desliz. En la narrativa destacan además algunas hábiles transiciones, como el paso de una escena a otra a través del fuego que las conecta o el detallazo de saltar a Daenerys mientras Shireen lee un libro sobre la Aegon Targaryen el Conquistador.

El combate entre Beric y el Perro es sobrecogedor. El de Jaime con Brienne fue una coreografía elegante, pues Jaime estaba jugando, disfrutando y midiendo fuerzas con Brienne, hasta que se vio superado y entonces surgió la inquietud, perfectamente mostrada con una música sutil. Pero éste es caótico, intenso, y fluyen los temores (el Perro y el fuego) y el caos debido a que es una lucha desesperada por la vida. La coreografía es sucia, llena de tropiezos y golpes improvisados, la música atronadora, el montaje caótico. He comparado ambas peleas para hacer notar el impresionante nivel visual que tiene la serie, adaptado a cada circunstancia con grandes resultados. Posteriormente, el renacimiento de Beric sorprende, y su explicación se ofrece en una excelente conversación donde Beric y Thoros se alzan como dos personajes secundarios muy atractivos, factor propiciado también porque es el enésimo gran acierto del casting: Richard Dormer está imponente como Beric, y Paul Kaye se sumerge plenamente en el borracho y carismático Thoros.

La parte de Robb pega otro buen salto, mostrando con celeridad e ímpetu una de las tramas esenciales de este libro: el caos con Rickard Karstark. Ya se había ido presentado bien su resquemor y rabia por la muerte de sus hijos y la liberación de Jaime por Catelyn, y aquí su rabia y sed de venganza explota de manera temible. Robb se ve en otra encrucijada donde la única salida que puede elegir, el honor y el deber, prevé tantas malas consecuencias como cualquier otra posible acción. Además de causar impresión, por imprevisible y trágica, esta parte funciona muy bien a la hora de poner intriga e incluso congoja: pero cómo va a salir adelante el Rey en el Norte si cada día se hunde más en la desgracia.

Jon e Ygritte avanzan también de forma notable. Se muestra a Jon luchando por sobrevivir entre los salvajes sin traicionar a la Guardia, algo esencial que no se estaba trabajando del todo bien. Bien ejecutada también la escena donde se rinde ante los encantos de Ygritte. La llegada de Jaime a Harrenhal, ahora en manos de Lord Bolton, es genial: vaya pedazo de chiste cínico que se gasta el Bolton a su costa, al narrarle qué es de Cersei de forma cruel. La otra estupenda escena de Jaime y Brienne ya la comentado. Jaime. Me llamo Jaime.

Daenerys y Stannis aparecen lo justo para profundizar en su psique, y aunque en cuanto a trama no avanzan demasiado sus escenas son algunas de las más bonitas que llevamos de serie. Ver a Dany flipando y gozando ante la épica respuesta de Gusano Gris es muy conmovedor, y no menos interesante es la conversación entre Jorah y Barristan, donde miden fuerzas y cuestionan sus lealtades. Inesperada es la aparición de Selysse, la esposa de Stannis. Se profundiza con ella en los demonios internos de este noble regio, y la escena es bonita con un tono de tristeza. El tema de los fetos es quizá algo exagerado, pero a mí no me ha molestado, pues describe en una sola escena el matrimonio y sus problemas. Pero es la aparición de su hija, Shireen, la parte más enternecedora. Casi se me saltan las lágrimas con su escena y la posterior visita a Davos. Destaco también que Stephen Dillane borda su papel incluso más que de costumbre: el gesto cuando recibe el abrazo, los suspiros aguantando a su mujer, su aflicción por sus pecados y fallos…

Para cerrar este absorbente episodio tenemos una escena que supera hasta mis más altas expectativas. Me ha gustado incluso más que la épica toma de los Inmaculados por Dany: Tywin manejando las intrigas de la nobleza, forzando a sus hijos a casarse para formar alianzas entre casas. Divertidísimas las risitas de Cersei y su juego de miradas con Tyrion. Genial la reacción de Tyrion al conocer su destino con Sansa, logradísimo instante obtenido a través el guión, con diálogos breves y certeros, la puesta en escena, con una fotografía y edición que atinan de lleno, y el actor, donde Peter Dinklage sigue demostrando su buen hacer. Sorprendente es el giro con Cersei, inventado pero lógico, y gran reacción la suya, consecuente con todo lo mostrado sobre ella. Y finalmente, imponente forma de terminar la discusión la de Tywin, con el vozarrón temible de Charles Dance. Toda la escena es tan inmensa y potente que te deja sin respiración. Un final soberbio para un capítulo que resulta el mejor de la temporada y uno de los mejores de la serie hasta la fecha.

Como decía, ojalá todos tuvieran este ritmo, equilibrio, trascendencia e intensidad. También quiero añadir que me apena lo de siempre: que la masa de espectadores vote con mejor nota el capítulo anterior (en sitios como imdb.com o tv.com) dejándose llevar por el golpe de efecto final con Daenerys, y no sean capaces de ver la narrativa perfecta que supone este otro capítulo al completo.

CALIFORNICATION – TEMPORADA 6.

Californication
Showtime | 2013
Productores ejecutivos: Tom Kapinos, David Duchovny,
Intérpretes: David Duchovny, Evan Handler, Natascha McElhone, Pamela Adlon, Madeleine Martin, Maggie Grace, Tim Minchin, Sarah Wynter.
Valoración:

Californication sigue en plena forma, sin decaer lo más mínimo… pero también sin terminar de desplegar todo el potencial que, sigo pensado, guarda. Esto significa que tenemos otra temporada redonda como entretenimiento, otro año rebosante de divertidas y locas aventuras de Charlie Runkle y Hank Moody, pero también, como en todos los años precedentes, falta algo de dirección e interés en la parte romántica, pues de nuevo la dinámica entre Hank y Karen se halla algo en suspenso y termina de forma demasiado abierta y poco sustanciosa.

El esquema es el habitual, el que tan bien ha funcionado en la ya larga trayectoria de la serie. Hank avanza en su vida a base de fiestas, sexo y tropiezos varios, y se verá envuelto en el tortuoso universo personal de un personaje secundario excelente. Esta vez tenemos a una estrella de pop/rock en decadencia, Atticus (Tim Minchin en su primer pape importante), acompañada por los excesos imaginables de este tipo de vida (incluida la demencial aparición de Marylin Manson). El proceso como también es esperable incluye una fémina que engancha a Hank cosa mala, asunto que dará para choques varios con Karen. La moza, interpretada por Maggie Grace, es encantadora, y la actriz se nota que ha madurado mucho desde Lost, tanto en interpretación como en dotes seductoras, pues sin desnudarse por completo resulta más erótica que muchas de las bombas sexuales que han pasado por la serie.

La hija continúa aportando lo justo en su parte de maduración y conflicto familiar, de hecho su paso a la edad adulta pretendiendo seguir los pasos del padre ofrece muchos buenos instantes, como la búsqueda de experiencias de la vida o la escritura de un primer libro. Karen como también es tradición funciona de maravilla cuando aparece, pero aparece poco. Las escenas de romance imposible con Hank son deliciosas y tristonas a la vez, regalando numerosos momentazos en uno y otro sentido. Y también de nuevo Charlie secunda la odisea de Hank de forma magistral, sea a su lado o con historias propias. Las peleas con su mujer y el productor tampoco pierden fuelle, y la aparición de una loca feminista da para desventuras geniales.

Como también viene siendo marca de la casa, la temporada nos ha dejado un par de episodios gloriosos: el que abría la temporada (The Unforgiven) o el del avión de lujo del rockero (606, In the Clouds) han sido de una calidad sin duda merecedora de recordar entre lo mejor del año televisivo.

Hay quien acusa a la serie de excesivamente repetitiva. Es una crítica que hay que coger con pinzas, pues cualquier producción sigue su propio estilo más o menos a rajatabla, y mientras no haya desgaste en las historias no creo que valga como un argumento relevante. Y en Californication, salvo un pequeño bache en la cuarta temporada, no lo ha habido.

Ver también:
- Temporada 5.
- Temporada 4.
- Temporada 3.
- Temporada 2.
- Temporada 1.

JUEGO DE TRONOS – 304 – SU GUARDIA TERMINA.


304 – And Now His Watch is Ended
Escritores: David Benioff, D. B. Weiss.
Director: Alex Graves.
Valoración:

Sinopsis:
Los supervivientes de la expedición de Mormont siguen refugiados en el hogar de Craster. La falta de comida y la hostilidad lleva a varios miembros a la rebelión contra sus propios hermanos, revuelta en la que el Lord Comandante Mormont es asesinado. Sam se ve obligado a huir, y aprovecha para llevarse a Elí y su bebé.

Jaime, con la mano amputada y las palizas de sus captores, hace el esfuerzo de vivir por el apoyo que le da Brienne. Cersei está molesta porque Margaery está controlando a Joffrey. Arya es llevada a la guarida de la Hermandad sin Estandartes, y su líder, Beric Dondarrion, caballero fiel al difunto Ned Stark, quiere juzgar al Perro por sus crímenes. Theon descubre que su libertador es en realidad su captor, quien jugó con él para sacarle información.

Varys descubre el plan de Meñique de llevarse a Sansa a Nido de Águilas, y maquina en su contra, haciendo que los Tyrell le ofrezcan un matrimonio con Loras. Daenerys paga con su dragón el ejército de Inmaculados, pero con estos en posesión ordena que maten a los soldados de la ciudad, y a los amos, y liberen los esclavos.

Frases:
-Varys: No dudo que la venganza que deseáis será vuestra con el tiempo, si tenéis estómago para hacerlo.

-Margaery (a Sansa): Una vez que me case con Joffrey, seré reina. Y si tú te casaras con Loras tu lugar estaría en Altojardín, ¿verdad? Seríamos hermanas, tú y yo.

-Rast (a Sam): ¡Corre rápido, Cerdi, y duerme bien! Una de estas noches te cortaré la garganta.

-Beric Dondarrion: Ned Stark me ordenó que ejecutase a vuestro hermano en nombre del rey Robert.
-El Perro: Ned Stark está muerto. El rey Robert está muerto. Mi hermano está vivo. Estáis luchando por fantasmas.

(en comillas el valyrio)
-Daenerys: ¿Está hecho, entonces? ¿Me pertenecen?
-Kraznys: “Está hecho. Ella sostiene el látigo.”
-Missandei: Vos sostenéis el látigo.
-Kraznys: “La puta tiene su ejército.”
-Daenerys: “¡Inmaculados!: ¡Avanzad al frente! ¡Alto!”
-Kraznys: “Dile a la puta que la bestia no viene.”
-Daenerys: “Un dragón no es un esclavo.”
-Kraznys: “¿Habláis valyrio?”
-Daenerys: “Soy Daenerys de la Tormenta, de la Casa Targaryen, de la sangre de la antigua Valyria. El valyrio es mi lengua materna. ¡Inmaculados! Matad a los amos, matad a los soldados, matad a todo hombre que sostenga un látigo, pero no hagáis daño a ningún niño. ¡Romped las cadenas de todo esclavo que veáis!”

-Daenerys: “Dracarys.”

-Daenerys: “¡Inmaculados! Habéis sido esclavos toda la vida. Hoy sois libres. Todo aquel que quiera irse es libre de hacerlo, y nadie le hará daño. Os doy mi palabra. ¿Quién luchará para mí, como hombres libres?”

Comentario:
El capítulo tiene un tramo inicial más que pausado lento, con menos intensidad o fuerza de lo acostumbrado. Se suceden conversaciones poco sustanciosas, y aunque algunas sirvan para ahondar en personajes varios lo hacen de forma demasiado superficial para lo que abultan. La parte de Jaime aunque necesaria no impacta, porque es muy simpe para todo lo que dura. Los lloriqueos de Cersei aportan bien poco, salvo en sentido criticable, pues su personaje es cada vez menos zorra implacable y más llorona amargada. El chiste de Pod era demasiado largo, pero volver a repetirlo en otro episodio es el remate de lo absurdo. Qué pensarían los guionistas que aporta el monólogo de Olenna ante una de sus nietas. La conversación de Margaery con Sansa se estira eternamente con morralla hueca: no hace falta tanta vuelta para mostrar que está ganándose su confianza, y más cuando ya lo ha hecho en capítulos anteriores. A la parte de Theon le falta bastante empaque. Y Bran… incluir una escena de un minuto, que ni llega a tener diálogo, es una clara forma de decir que no sabían qué hacer con ella; lo lógico hubiera sido dejarla para la próxima vez que aparezca este grupo, u omitirla porque muestra algo ya visto sin avanzar nada.

Una mención aparte merece la estancia en el tempo de Baelor, que también me resulta excesiva, en plan si aquí ponen tanto es porque han quitado de allí, algo que en este caso también se aplica también a los decorados y efectos especiales: cuánto alarde innecesario con el templo, cuánto plano picado y gran angular vamos a ver de algo que no es especialmente relevante, mientras que no hemos visto localizaciones sí importantes cuando era necesario, como Rocadragón en su momento o la todavía fantasma Aguasdulces. Y vaya pedazo de estatua tiene ahora Baelor… cuando la que se vio en la primera temporada era muy poca cosa.

Pero el gran problema del episodio es Varys, quien de estar desaparecido ahora copa una gran cantidad de metraje que a todas luces no merece. La escena con Tyrion es larguísima para lo poco que dice, y además es una invención innecesaria, pues encontrar al misterioso mago le quita todo el misterio, y confusa, pues si lo atrapa es absurdo que ejerza una venganza sin más, un tipo como Varys trataría de aprender sus secretos, con lo que si no lo hace (si se mantienen fieles al libro) quedará ilógico. Me pregunto qué sacará un no lector de esta escena.

El duelo con Meñique también llega a extremos incomprensibles. La presencia de Ros lo empeora, y el cansino y ridículo chiste de Pod lo remata. Que Varys averigüe las intenciones de Meñique con Sansa genera un montón de preguntas e incongruencias que pueden ir a peor: todo esto revela parte del plan supremo de Meñique, que no se conoce hasta el cuarto libro, quitando parte de la sorpresa cuando llegue ese momento… si es que llega, porque viendo cómo muestran abiertamente todo lo que piensa y hace, no va a quedar nada para mantener al personaje intrigante y sorprender en los momentos clave; también implica que sea Varys quien ponga en los Tyrell el interés sobre Sansa, limitando así la inteligencia y previsión de estos sin venir a cuento. Finalmente, cabe preguntarse por qué Varys monta tal jaleo, que parece que lo hace sólo para fastidiar a Meñique. Vaya duelo innecesario, rebuscado y largo cuando hay tantos personajes que requerían más tiempo.

Los veinte minutos finales se lanzan poco a poco hasta un desenlace glorioso, lo que sin duda ha levantado la impresión que deja el capítulo en los espectadores. Para mí si no fuera por el tramo final hubiera sido el más insatisfactorio de lo que llevamos de temporada.

La rebelión de la Guardia en el hogar de Craster es trágica y triste, y pone todo patas arriba. La caída de Mormont duele, el destino de Sam inquieta. Sin embargo, esta escena me parece precipitada y mejorable: como venía diciendo en capítulos anteriores, esta trama se ha trabajado con desgana, y si bien el desenlace impacta, no lo hace tanto como podría. La parte de Arya es intrigante y efectiva, presentando muy bien otro personaje nuevo, Beric Dondarrion (su aparición sin actor, con un extra, en la primera temporada es de las pocos momentos de previsión que han tenido los guionistas) y dando minutos al Perro, uno de los secundarios más atractivos. Pero esta última escena se merecía continuar, pues cortarla en su momento cumbre rompe toda la atmósfera y tensión generada.

Daenerys va de nuevo al grano, metiéndote sin rodeos en una escena que guarda un aura de drama e intriga latente: ¿pero qué haces dando el dragón, cómo va a acabar todo esto? Y de repente despierta su dragón interno, y te quedas con la misma cara que Missandei, Barristan y Jorah: la hostia con la chiquilla. La escena tiene un poder visual impresionante, pero mucho más fuerza emerge del guión: el plan de Dany, su conocimiento del idioma valyrio guardado en secreto, su temple, paciencia y fuerza en medidas justas, su discurso llamando a la libertad de los esclavos y cómo se gana al ejército liberándolos. Es una escena monumental, antológica, hermosa además de espectacular, digna de lo que la serie debería ser en todo momento, sobre todo en esta tercera temporada…

Pero no, la serie todavía no ha llegado de forma estable a ese nivel. Sí, es una adaptación muy fiel y bastante bien escrita, algo poco común en el mundo de las adaptaciones literarias, y más viendo el voluminoso y complejo original del que parte. Pero ver que a pesar de los buenos guiones y el excelente acabado visual se quedan constantemente a las puertas de lograr maravillas decepciona en la mayoría de capítulos y en la trayectoria global de la serie. En este episodio se ve muy bien este problema, o mejor dicho, limitación: las partes buenas son magníficas, pero el resto se queda a medio gas cuando tenía al alcance ser de ese nivel, y los pequeños añadidos o invenciones respecto a los libros no aportan nada. Si no hubieran mareado tanto la perdiz con Varys el resto de secciones, claramente más importantes, podrían haber tenido más dedicación. Dany es otro gran ejemplo de este escollo: después de caminar sin rumbo en su trama en Qarth en la segunda temporada ahora se han puesto las pilas y la hacen avanzar con buen ritmo, sin rodeos ni añadidos poco meditados, y ya vemos lo maravillosamente bien que está funcionando. Pues va siendo hora de que se las pongan también en el resto.

Algunos detalles para el final. Los efectos especiales vuelven a impresionar, con esos planos del ejército de Inmaculados o el citado vacile con el templo. A estas alturas mencionan Bastión de Tormentas, cuando no pinta nada; por el lado contrario me alegro de que metan algo de historia de los Targaryen, que sí es importante. ¿Por qué el juicio por combate del Perro se anuncia como si Dondarrion fuese un contrincante temible? Parece una forma sensacionalista de dar intriga a la escena, pero como no tiene nada que la sustente se queda en un truco barato indigno de una serie de este calibre.

HOUSE OF CARDS – TEMPORADA 1.

House of Cards
Netflix | 2013
Productores ejecutivos: Beau Willimon, David Fincher, Eric Roth, Joshua Donen, Kevin Spacey, Dana Brunetti.
Intérpretes: Kevin Spacey, Robin Wright, Michael Kelly, Kristen Connolly, Kate Mara, Corey Stoll.
Valoración:

Netflix es un canal creado para emitir a través de internet, mediante suscripción. Cuando han dado el paso a crear producciones propias sus ejecutivos han sido inteligentes, lo han visto claro: si quieren llamar la atención en el panorama televisivo actual hay que entrar con fuerza, con una producción de peso y calidad que ponga el nombre del canal en boca de todos. Para ello ficharon a David Fincher, Kevin Spacey y Robin Wright, figuras del cine de gran fama, y apostaron a lo grande con ellos: cien millones de dólares para rodar dos temporadas de una serie destinada a pegar fuerte.

House of Cards narra la venganza que se orquesta el congresista de la Casa Blanca Francis Underwood (Kevin Spacey) después de que no le dieran el puesto que deseaba. Urde planes a largo plazo para acabar con sus contrincantes y afianzar su posición, y en el proceso no le importa usar y destruir vidas, de hecho lo disfruta. Paralelamente vemos cómo su esposa Claire (Robin Wright) trata de sacar adelante su trabajo con organizaciones para mejorar el mundo y cómo una joven periodista (Kate Mara) está dispuesta a todo con tal de ganarse su jornal, incluso dejarse follar por un viejales como Francis. La serie es creación de Beau Willimon, siendo su primer trabajo importante como guionista, y se basa en una novela de 1989 de Michael Dobbs que ya tuvo una adaptación en la BBC en 1990.

La producción funciona muy bien en el aspecto visual e interpretativo. La puesta en escena sigue el ritmo marcado por David Fincher en el episodio piloto, con su estilo templado y pausado que genera atmósferas densas e intrigantes. La pena es que rara vez son usadas, porque el guión no llega a generar contenido como para que esas atmósferas lleven a algo tangible e interesante.

Solo hay tres personajes principales que poco dan de sí y que en cada capítulo hacen siempre exactamente lo mismo (cuántos cigarrillos en la ventana nos vamos a tragar). Los secundarios son pocos también, e igualmente no muy llamativos. La odisea del congresista aburre porque avanza a paso de tortuga y con historias simples pero adornadas de forma presuntusuosa (luego me extiendo sobre esto), y los líos de la mujer no ofrecen nada de interés (el punto álgido de su trama es que se pelea con una empleada). Más atractiva resulta la vida laboral de la joven periodista, por mostrar algo más creíble y humano, pero su sección también anda estancada hasta que los guionistas se ponen las pilas en el capítulo final para tratar de montar un desenlace impactante, que no funciona porque todo lo que cuenta es previsible y debería haberse desarrollado a mitad de la temporada. El único que me ha llamado la atención ha sido el congresista de bajo rango Peter Russo (Corey Stoll), cuya trayectoria de autodestrucción avanza con mayor intensidad.

La historia se expone sin ritmo ni interés y de forma tan rebuscada y sensacionalista que llega a resultar considerablemente inverosímil y cargante. Todos los capítulos son lentos y algunos incluso insoportables, desarrollando en cincuenta minutos tramas que caben en diez, inflándolos con una narrativa presuntuosa y un estilo arrogante que resulta molesto, porque en realidad detrás del tono pretencioso no hay inteligencia ni contenido real. El sensacionalismo retorcido de la sublime Boss funcionaba a la hora de conseguir una serie exagerada e intensa, pero lo que se ve aquí consigue el resultado contrario: todo resulta artifical, falso, teatralizado hasta perder la credibilidad. Los planes de Francis no hay quien se los trague, algunas de sus acciones no resultan verosímiles y muchas de ellas de hecho acaban siendo de un ridículo indescriptible: la fiesta organizada en el recinto privado de un hotel a base de amenazas cutres, la guerra política contra la huelga en las escuelas finalizada provocando un puñetazo… y sobre todo el asesinato que comete al final de temporada. El resto de juegos de lealtades, favores y presiones anda por el mismo camino: todo parte de una base predecible y aburrida pero se infla y retuerce hasta quedar grotescamente exagerado y presuntuoso.

Por si fuera poco, para intentar distinguirse del resto de series políticas y quizá incluso para hacer más digerible la pesada carrera de Francis, los guionistas idean una conexión con el espectador: el personaje habla a la cámara contando sus planes. Pero esto falla estrepitosamente también desde el primer capítulo al último: todo discurso explica lo que ya estamos viendo de forma obvia, subrayándolo en exceso sin aportar nada, y además juega en contra del personaje, haciéndolo más creído y cargante que cabrón listo. Vuelvo a comparar con Boss: el protagonista de aquélla resultaba un hijo de puta aterrador pero fascinante, mientras que Francis Underwood es cansino.

House of Cards no parece haber sido una pérdida de dinero, pues al menos esta primera temporada ha tenido bastante éxito, pero su visionado me parece una auténtica pérdida de tiempo.

Por cierto, como curiosidad, la temporada la pusieron completa en la plataforma online del canal, y cada abonado podía elegir cuándo ver un capítulo sin tener que esperar la semana de rigor en televisión. Este es un paso importante a la hora de demostrar que Internet es el futuro